sábado, 21 de agosto de 2021

Cuento: La nueva Tierra. Parte 7

 

  Ver Parte 1

Ver parte 2

Ver parte 3

Ver parte 4

Ver parte 5

Ver parte 6


Sin escrúpulos.


 La nueva Tierra. Parte 7

“Todas las noches busco a Orión en el cielo con la esperanza de encontrar tus ojos en él…”

Otro estribillo que se escucha en la radio todo el tiempo hasta volverse un sonsonete cansón, por lo menos esta canción ya no es un lamento que nos pide vivir cada quien aislado en su propio mundo, aunque dice que la felicidad está muy lejos, allá en las estrellas. Pero hoy me siento feliz porque escucho una canción en la radio y porque me parece que es un buen martes, las calles siguen casi vacías debido al miedo de la gente, pero me hace feliz recibir el calor del sol y el viento juguetón que llega a tocar mi rostro… bueno, la verdad me siento feliz y veo todo con mejores ojos porque en un rato más, voy a ver a Jade en el parque del Carmen, cerca del centro.

Al terminar la canción, la radio vuelve a transmitir las noticias abrumadoras y mi mente recrea las imágenes de gente que sigue huyendo de un estado a otro, de un país a otro formando grandes caravanas que se amontonan en las fronteras, algunos llevan meses viviendo en campos de refugiados que más bien parecen campos de concentración al más puro estilo nazi, personas desterradas de cualquier hogar que no pueden cruzar una frontera, pero tampoco pueden regresar a su país de origen. A ningún noticiero le interesa explicar lo que está pasando, tienen la consigna de repetir las mismas historias en distintas versiones para que nos las grabemos bien en los oídos, en la conciencia y hasta en las frases que decimos para que tengamos ese horror siempre presente como amenaza o advertencia… Me parece muy raro que en ningún país haya estabilidad, y que los noticieros e influencers siembren tanto odio y miedo en la gente, la discriminación y la intolerancia han crecido bastante. 

En los países más desarrollados como Estados Unidos, Canadá o en Europa, la gente que está bien instalada y trabaja, mira con odio a los migrantes que llegan de todas partes, les cierran las puertas y les niegan el trabajo que piden casi suplicando. Y es que es un círculo vicioso: también esos países que son grandes potencias económicas padecen la escasez de trabajo y alimento. Las empresas modernizan sus procesos, utilizan más tecnologías o hacen alianzas entre ellas para requerir menos personal y despiden alegremente a miles de trabajadores cada mes, con frialdad y sin consideración hacia ellos o hacia sus familias. El mundo de los negocios puede ser muy insensible, tal como era Nico con Jade: si un tipo ya no les sirve o no les gusta lo corren, ¡total! siempre hay miles de desempleados desesperados, dispuestos a ocupar cualquier puesto aunque les paguen poco.

Sin embargo, las empresas siguen trabajando y produciendo, los productos y alimentos se venden cada vez más caros, las instituciones de gobierno también están activas, la gente que puede hacerlo viaja y compra cosas… se está generando dinero, pero no sé de dónde o cómo… ¿Quién lo tiene? ¿Dónde está esa riqueza? En las grandes ciudades del mundo hay manifestaciones, marchas o mítines de multitudes que le reclaman a sus gobiernos porque quieren vivir mejor, en los países más afectados la gente está llena de desesperación y realizan actos más violentos, pues en lugar de manifestaciones hay ataques terroristas para presionar al gobierno, pero esos terroristas terminan dañando más a su propia gente… o a la de otros países, pero no resuelven problemas. El caso es que el dinero no fluye, las empresas producen bienes, ofrecen servicios, transportan mercancías y personas, anuncian, promocionan, pero cada vez parece haber más personas desempleadas y menos recibiendo algún beneficio económico.

En las manifestaciones, las multitudes casi siempre son disueltas sin necesidad de usar la violencia. No irrumpe la policía ni el ejército, nadie reprime ni golpea a los manifestantes, solamente aparecen grandes ambulancias con sus escandalosas sirenas aullando a todo volumen, escoltadas por una o dos patrullas y se estacionan alrededor de los grupos de inconformes, de ellas bajan personas uniformadas (dicen que son doctores y enfermeras) envueltas en trajes aislantes esterilizados que los cubren de la cabeza a los pies y con grandes mangueras comienzan a rociar un polvo finísimo y muy ligero que forma una densa nube de antibióticos, germicidas y otros químicos que envuelven a la gente como si fuera neblina, dentro de esa nube es casi imposible ver más allá de un metro de distancia y mientras, se escuchan indicaciones en un volumen altísimo por unos altoparlantes, recordando la gran epidemia que está viviendo el mundo y el fuertísimo riesgo de contagio que hay en las multitudes. También se escucha un sermón sobre el gran esfuerzo que se está haciendo a nivel mundial por recuperar la salud de la humanidad y de la economía. La gente termina huyendo, dispersándose por miedo a contagiarse o a asfixiarse en esa nube de polvo sanitizante, y todavía al dispersarse, cuando pasan junto a las ambulancias, los tipos de los uniformes esterilizados les entregan unas bolsitas con un kit sanitario “que les puede ayudar a prevenir el contagio, pero que aún está en fase experimental”. 

Ha habido unas pocas ocasiones en que las multitudes agreden a las ambulancias y sus ocupantes con piedras, a las personas que han atrapado haciendo eso, las detienen y las encierran, acusadas de cometer un crimen contra la humanidad.

¡Esto está de dar miedo! Ni siquiera se puede reunir la gente a exigir sus derechos, porque si pierden la salud también pierden el trabajo o la escuela: el que se contagia desaparece de todas sus actividades y si corre con suerte, recibe atención en un hospital, pero esta suerte es muy rara, las camas de los hospitales están llenas día y noche, solamente hay lugar cuando algún contagiado fallece y tras una rápida limpieza y desinfección, el lugar es ocupado nuevamente. ¡Se parecen tanto la desesperación de encontrar un trabajo y la de encontrar una cama de hospital!

En las grandes plazas públicas y en casi todos los espacios abiertos hay enormes pantallas que exhiben a los gobernantes locales y también a las figuras más famosas del mundo transmitiendo sus mensajes de paz, esperanza y apoyo para toda la humanidad y, sobre todo, para sus compatriotas. En sus mensajes, que también se transmiten continuamente por canales de televisión y de Internet, tratan de dar respuesta o por lo menos consuelo a las quejas de todos los manifestantes que se arriesgan a salir y contagiarse de esa rara enfermedad que aísla a todos, y explican que la lucha contra la epidemia está consumiendo más recursos de los que se tenían contemplados, y por eso no se ven las ganancias y beneficios que deberían tener los países: en vez de reinvertir el dinero para generar más empleos y ofrecer más servicios a la población, lo están utilizando para combatir la epidemia, encontrar su causa y erradicarla. Claro que también hay encarecimiento de productos y abundancia de especuladores, pero esto no lo dicen.

A pesar de este panorama sombrío, hoy me siento feliz caminando por estas calles sin gente pero llenas de sol. Es esa hora del año en que a los remolinos les gusta juntarse en las plazas y lugares abiertos para ponerse a bailar, y entre el polvo que levantan se deja ver a ratitos el brillo del sol jugando a saltar de un carro a otro, y a los cristales y a veces hasta en las hojas de los árboles.

Jade me espera en la plaza principal, debajo de una de esas pantallas, me la imagino haciendo intentos por hablar con la poca gente que pasa por ahí, entreteniéndose con algún gato o perro despistado, porque ellos salen a la calle igual que antes, sin miedo a ninguna enfermedad moderna, también pudo haber estado jugando sola entre los árboles del parque o mirándose en los escaparates de las tiendas. Cuando llego, esa sonrisa enmarcada en los rizos de su pelo hace que mis ojos también sonrían, esta vez trae puesto un vestido amarillo de una tela que parece muy fresca y deja adivinar la firme belleza de su cuerpo juvenil, un cinturón blanco igual que sus tenis abraza su cintura y ahí está, parada de perfil frente al enorme cristal de una tienda, parándose de puntitas para ver si así lucen mejor sus piernas y su trasero, me pide mi opinión acerca de esta importante cuestión y después de observar detenidamente el motivo de sus dudas, le respondo con naturalidad que ella siempre se ve bien.

-       ¿No quieres meterte en problemas, verdad, tipo listo? Bueno, después te voy a obligar a que me contestes cómo luzco mejor, ¡pero tengo una novedad increíble! ¿Estás listo?

Asiento con la cabeza y me dispongo a escucharla. El brillo en los ojos de Jade y la ansiedad que se nota en su respiración no dejan dudas de que el tema es muy importante, pero ella no empieza a hablar, me toma de la mano, camina entre los árboles y escoge una banca desde la que podemos dominar de un solo vistazo casi toda la plaza, excepto la Iglesia que queda a espaldas de nosotros. “Aquí está bien”, dice Jade, y con un entusiasmo que no puede ni quiere disimular, comienza a hablar:

-       Éste es su plan: ¡Ellos ya viven en Marte!, ya se instalaron, allá tienen colonias muy lujosas, una ciudad completa con todo lo que desean y viven como si estuvieran en un crucero permanente, del que nunca van a regresar porque ya no necesitan volver... Jacobo, ¡ellos no trabajan! ¡no hacen nada! ¡lo único que hacen es divertirse! Y mientras se dan la gran vida, nos dejaron a todos los demás acá en este planeta que se está pudriendo para que les sigamos enviando todo lo que ellos desean y más. Acá dejaron las fábricas, las máquinas, las tierras para que trabajemos y les sigamos entregando lo mejor de lo que hacemos. También nos dejaron a los criminales, los que en vez de trabajar se aprovechan de los que hacemos algo y aquí nos tienen como esclavos: saben que vamos a trabajar, saben que vamos a tratar de cuidar este planeta sin que les cueste ni un peso a ellos y saben que con los delincuentes y esa enfermedad que nos inventaron es suficiente para que no nos podamos reunir con nuestros semejantes, no podemos pensar libremente en nuestra situación ni mucho menos organizarnos para cambiar algo...

Jade habla de prisa, sus palabras salen tan rápido de su boca que me cuesta trabajo asimilar todo lo que dice, pero además, no puedo creer lo que sí entiendo.

-       ¿Ellos? ¿Quiénes son ellos? ¿Y por qué dices que inventaron la enfermedad?
Jade suelta una alegre carcajada que me confunde todavía más, pero que también me tranquiliza un poco. De verdad me está costando mucho procesar lo que acabo de escuchar.

-       “Ellos” son todos los que aparecen en las pantallas como esa de ahí enfrente (Jade señala la gigantesca pantalla de la esquina donde me estuvo esperando), los presidentes, los artistas y jugadores famosos, los políticos y millonarios que ya no pueden salir ni andar entre la gente y dicen que tienen que estar encerrados porque “se contagiaron” de esa enfermedad. ¿No te parece raro que todos los líderes, presidentes, monarcas, primeros ministros y etcéteras estén contagiados? Míranos: tú y yo somos de los pocos que salimos todos los días igual que antes, saludamos a toda la gente que encontramos, aún vamos a trabajar y no nos hemos contagiado ni de gripe. Ellos desde allá nos están administrando, desde Marte reciben nuestras ganancias para seguir viviendo como reyes.

-       ¡Ah, no manches! ¿En serio serán capaces de hacer eso? ¿Nos van a robar todos los recursos? ¿Se van a chupar todo lo que puedan de la Tierra como si fueran vampiros? ¡No lo puedo creer! ¿No les importa dejarnos trabajando en un planeta que se va a acabar si no le invierten para cuidarlo?

-       Ya lo están haciendo… Ellos viven allá y nosotros seguimos aquí trabajando y compadeciéndonos de ellos porque pensamos que están enfermos, ¿hace cuánto empezó esta famosa “epidemia”? ¿2 años? ¿3? ¡Míralos! Siempre aparecen con cara de tristeza en esas pantallas, pero siguen en pie, se ven fuertes y eso que llevan mucho tiempo quejándose de que están muy enfermos.

-       No, esto es una aberración, Jade… No puedo creer que nos dejen abandonados y condenados a morir… porque este planeta también se está muriendo…

-       Para ellos es mejor, así no tienen que gastar nada en cuidar este planeta: si nosotros queremos sobrevivir, nosotros tendremos que cuidarlo y además tenemos que seguir trabajando para tener qué comer, porque si nos rebelamos perderemos el trabajo, pondrán a alguien más en nuestro lugar y estaremos moviéndonos a otra ciudad o país buscando que nos vuelvan a contratar en alguna empresa.

-       ¡Nos dejaron preparados para pelear y competir entre nosotros! ¡Qué poca madre, de veras! No lo puedo creer, ¿cómo alguien puede hacer algo así en contra de tanta gente?

-       Su secreto es muy simple, Jacobo: No tienen escrúpulos. Yo lo he visto con Nico. Cuando viví a su lado, él podía matar gente, podía surtir de droga a toda una ciudad, podía secuestrar, extorsionar o hacer muchas cosas horribles que tú ni te imaginas y cuando regresaba a casa se lavaba las manos, hacía meditación, escuchaba sus canciones de música suave o se daba un baño para relajarse… cuando salía estaba de buenas, me decía tranquilamente que ya se había perdonado y se volvía un hombre muy amoroso. Mira qué fácil: ¡él solito se perdonaba y ya estaba purificado!

Estoy en shock. No me parece difícil creer que hay muchas personas viviendo en Marte, lo que me cuesta trabajo aceptar es que esas personas se creen ajenas a la raza humana, a todos los que quedamos aquí en la Tierra. Se sienten tan superiores que ya decidieron el destino de todos nosotros con una regla muy simple: “Tanto tienes, tanto vales”, o sea, el que no puede pagar para salir de aquí, no es de los suyos.

-       Entonces ése es el truco, ¿por eso no tienen escrúpulos?

-       ¡Claro! Si ellos solos se perdonan, ¿para qué necesitan escrúpulos? ¿Y qué les puede preocupar? Esas gentes no creen en nada, si acaso creen en un Dios, debe ser en el dinero.

-       ¡Estamos jodidos!

Los dos guardamos silencio un momento, si lo que dice Jade es verdad, la humanidad entera ha sido engañada con un truco muy sucio. Ellos, los de Marte, nos tienen a todos compitiendo con nosotros mismos, con la ilusión de que encontraremos un lugar mejor en el trabajo o emigrando, por eso hay ríos de gente que van de una ciudad a un pueblo o a otro lugar donde alguien dijo que ahí habrá mejores oportunidades, siempre con la esperanza de encontrar el remedio a una vida llena de carencias. Pero no vamos a encontrar ese lugar, este mundo se está pudriendo, nos lo estamos acabando, casi todo el dinero que se genera se va a Marte y aquí nada más se queda lo mínimo, se reinvierte lo estrictamente necesario para que podamos seguir trabajando y funcionando.

Nos han creado condiciones de vida cada vez más difíciles para que no tengamos un sentido de pertenencia hacia ningún lugar o grupo, tarde o temprano todos tendremos que emigrar con la creencia de que encontraremos otro lugar donde vamos a estar bien, pero son ellos los que emigraron, son ellos los que se fueron lejos, crearon nuevas ciudades a su gusto y se instalaron fuera de este mundo que ahora es su fábrica, su mercado, su granja y todo lo que quieran para surtirse y obtener lo que necesiten, este mundo que explotaron tanto y donde ya no les gusta vivir.

Hordas de gentes siguen transitando por la Tierra, sufren, mueren, se pelean, son víctimas de delincuentes, pierden seres queridos porque las familias se separan en ese continuo ir y venir y a veces no se vuelven a reunir, es común ver niños que viajan solos buscando trabajo sin esperanza de volver a encontrar a su familia, porque la inercia de la multitud nómada y la burocracia insensible de las fronteras los arrastra cada vez más lejos. Todos tratamos de vivir mejor.

-       ¿Tú crees en Dios, Jacobo?

-       Sí creo en Dios, pero… no sé decirte en cuál Dios. Antes yo creía que era cristiano, pero me di cuenta de que a veces confundía a Dios con Jesús ¡se parecen tanto! Después leí cosas y me han gustado algunas opiniones, vi por ahí que Dios no tiene nombre, ni forma, ni se puede mencionar un concepto acerca de él, pero a través de él podemos canalizar todo el amor y la creatividad que tenemos… y la verdad me gusta esa forma de verlo. Sí creo en ese Dios que nos motiva a ser mejores para nosotros mismos y para el mundo en general, nada más que no sé cómo explicarlo, solo sé que si existe debe estar dentro de mí y de ti y de cada persona que se esfuerza por ser mejor. ¿Y tú, Jade?

-       Yo también creo en Dios. Y yo tampoco sé en cuál Dios, ni cómo explicártelo. Pero sé que existe el amor, que es parte de mi vida y por eso tengo claro que debe haber un Dios. Aun así, el amor permite que haya problemas tan grandes como el que tiene ahorita la Tierra, pero sé que nos va a permitir encontrar una solución. También es por ese Dios de amor que existimos, Jacobo, y por eso estamos los dos aquí juntos en este momento.

Diciendo esto, Jade se recarga en mi hombro con suavidad y su contacto es tan agradable que me brota un fuerte impulso de besarla, pero ella mira hacia la esquina, observa la gran pantalla en la que siguen apareciendo sin interrupción los famosos con sus discursos de paz y esperanza, lamentándose de que no pueden hacer nada por nosotros.

¿Están en Marte? Miro las expresiones tan tristes y desoladas de sus rostros, observo las muecas que hacen porque supuestamente sufren mucho con esa rara enfermedad que los ha atacado. ¡Qué farsa! Me da mucho coraje pensar que todo es un engaño, que en realidad nos están estafando y no les importa que se acabe todo este planeta, con tal de que ellos puedan estar bien. Entiendo por qué Jade no despega la vista de ahí y con ternura la cubro con mis brazos, como si fuera una niña indefensa. Nos quedamos inmóviles mucho tiempo, estáticos, con la vista fija en la pantalla sin ponerle atención, solo dejando que los sonidos del atardecer llenen nuestros sentidos en este pequeño parque rebosante de palomas.

Es la hora en que los pájaros vuelven a sus nidos haciendo un gran alboroto mientras los gatos pasean escurridizos entre los troncos de los árboles, con la esperanza de que algún polluelo resbale para asegurarse su cena. Las flores cierran sus pétalos, las mariposas desaparecen mágicamente y otros insectos ocupan su lugar. Poco después comienza el canto de los grillos y una lechuza deja salir su ulular, tal vez desde una torre de la iglesia. El viento se vuelve cada vez más fresco y corre alegremente por el parque y más allá, recorriendo la calle.

¡Este planeta está vivo! No es justo dejar morir todas estas maravillas solo por la indiferencia y el egoísmo de unas cuantas personas.

Esta hora también tiene otro encanto, el calor de Jade junto a mí en este momento hechizante hace despertar mi propio calor y mi energía, me siento bien y guardo este instante en mi colección de momentos para no perderlo, para que el tiempo no se lo vaya a llevar. El tiempo se ha llevado muchas cosas y personas de mi vida, las roba y las trata de esconder en el olvido, de donde uno nunca las puede recuperar. Lo peor de esto es que a la mayoría de las personas que conozco les ha pasado lo mismo, todos tenemos el vacío de algún ser querido. Me da miedo la muerte, sé que el tiempo nos va acercando a ella sin remedio, cuando pienso en estas cosas creo que he vivido muy poco y se lo digo a Jade.

-       ¿Vamos a morir, Jade?

-       ¡Claro que sí, Jacobo, todos vamos a morir! ¿Qué te puedo decir que tú no sepas? –Jade ríe, me abraza y después intenta ponerse seria, hablando bajito en mi oído- Pero yo no quiero morir en un mundo desolado, desconfiando de todos los que estén a mi alrededor. En mi último día me gustaría estar en paz, rodeada de las personas que quiero y satisfecha por haber hecho lo mejor que pude con mi vida, aunque me haya equivocado varias veces.

-       También yo. ¡Defendamos nuestro derecho a morir dignamente! ¿Qué te parece?

-       Me parece, tipo listo, que hoy estás más vivo que nunca, y eso me gusta.

-       A mí también… No me había dado cuenta que me siento tan vivo junto a ti… pero tengo miedo, Jade.

-       Está bien. Yo estoy asustada también. El mal existe y ya ves que no tiene escrúpulos, pero te quiero pedir un favor, ¿va?

-       Va, tú dime rana y yo brinco.

-       Rana, ¡ja, ja, ja!

Doy 3 saltos frente a ella y después intento ponerme serio, cosa difícil pero casi lo logro.

-       No, ya en serio, lo que necesites nada más dímelo, Jade.

-       Quiero que recuerdes que el amor existe. Cualquier cosa que vayamos a enfrentar hay que encararla con amor, no con miedo. El favor que te quiero pedir es que tengas esto presente y que me lo recuerdes cuando me veas asustada o derrotada, ¿sí?

-       Sí. -Sus palabras tienen un efecto tranquilizante en mí, casi mágico. El amor existe y ella también.

Nuestro abrazo nos mantiene unidos y como ya no encuentro palabras, dejo de buscarlas y me pierdo en el espejo de sus ojos, es cierto, me siento vivo y también siento sus labios en los míos, sellando un largo beso mientras mantengo mis ojos bien abiertos buscando su mirada que ya se escondió bajo sus párpados, sigo su ejemplo cerrando mis ojos y nos abandonamos, dejando que esa dulce sensación nos llene una, dos, muchas veces, muchos besos. ¡Estamos juntos! Esta es la mejor forma de comprobar que existe el amor, compartiendo mi vida.

Esa noche me fui con un mundo de sensaciones que creía extintas en mí desde hacía muchos años. Escuchar a Jade, hablarle, sentirla, estar con ella, todo eso me había llenado tanto y me hizo sentir tan pleno que casi me olvidé del importante mensaje que me compartió esta tarde, que cambió mi forma de ver el mundo y que ahora me hace preguntarme... ¿Qué vamos a hacer con eso? ¿Qué se puede hacer para detener a esas personas sin escrúpulos que tienen tanto poder? ¿Qué hace a Jade tan atractiva? ¡Qué difícil será poder dormir hoy!

jueves, 19 de agosto de 2021

Alegría

 
Sentimiento de plenitud y gozo irreverente, espontáneo y explosivo, que nace y vive una vida tan fugaz como una experiencia agradable. A veces la alegría nace antes que la experiencia cuando esperamos que ocurra, y a veces también renace después de esa experiencia cuando la revivimos en el recuerdo.

La alegría tiene el poder de despertar otros sentimientos placenteros en la persona que la vive, y tiende a multiplicarse cuando es compartida con otros seres cercanos y queridos. Sin saberlo, sin pensarlo y sin que esto le interese, la alegría es un motor que permite soportar momentos o actos difíciles, para encontrarla al final.

La alegría también se construye en las relaciones con los demás y en los actos y pensamientos privados. Solamente se requiere confiar en que estará al final de las acciones y las personas correctas. 

martes, 17 de agosto de 2021

Ideología

 
Agrupaciones de ideas ajenas que se anidan en el interior de cualquier mente y moldean los pensamientos haciéndoles pensar que lo correcto es alinearse a ellas.

La ideología distorsiona la realidad y cierra la puerta a cualquier idea o conocimiento que no coincida con ella. Si le creemos ciegamente, es la fuente de la que nace la intolerancia, la discriminación y el racismo.

Asumida con respeto y sin fanatismo, ayuda a poner orden a los pensamientos e ideas propios alrededor de una fuente principal, dejándole el paso libre a la curiosidad y el cuestionamiento para seguir aprendiendo.

domingo, 15 de agosto de 2021

Ideas

 
Apariciones sorpresivas que llegan cuando ellas quieren, se quedan por breves instantes y se esconden cuando las buscas.

Están dentro de ti y solo se activan con tus reacciones al entorno.

Aprender a respetar su estilo sin ritmo ni horario permite que te puedas divertir y te vuelvas un creador con ellas.

viernes, 13 de agosto de 2021

Miedo

 
Ente diminuto y temeroso que pasa los días y las noches escondiéndose entre la cabeza y el vientre, a veces se ubica en el estómago, se estaciona en el corazón o se atora en la garganta.

Es una de tus partes más sensibles y se intimida con facilidad. Si se asusta se expande, crece en tu interior y contagia todo lo que toca hasta paralizarte o hacerte correr. En casos extremos se agiganta hasta salir de tu cuerpo y lo envuelve, entonces puedes creer que ese miedo no es tuyo, que él te tiene a ti.

Cuando le haces caso se tranquiliza y vuelve a su minúsculo tamaño, si logras que confíe en ti lo podrás guardar donde quieras, en tu bolsillo o en tu corazón. Si tú y tu miedo tienen claro que él es tuyo y forma parte de ti, pueden negociar: él te avisa qué lo asusta, tú revisas si hay peligro real, ambos se acompañan de mejor manera y sin desconfiar.

Si le das la espalda tu miedo crece, pero visto de frente se reduce bastante y se deja dirigir.

miércoles, 11 de agosto de 2021

El cuerpo emocional y racional

 
Lo siento, lo pienso.

El cuerpo emocional y racional se forma de motivos e impulsos espontáneos, estos provocan reacciones y decisiones que no se ven, pero se notan. La gente que te conoce tiene una idea de ti que tal vez no coincide con la manera en que te percibes, porque a veces no estás en contacto con lo que sientes y piensas, hasta después que lo expresas.

Si preguntan “¿cómo eres?” puedes responder en automático “bien” o “mal”, o pensar “soy alto, flaco, gordo, de piel morena, de manos grandes” o “soy alegre, atento, impaciente, sensible, confiable, inseguro, apasionado, creativo”. Hazle caso a esta segunda dimensión de tu cuerpo, porque tus pensamientos y emociones también te acompañan durante toda tu vida.

Tú controlas tu cuerpo emocional y racional, tal vez lo conoces menos que a tu cuerpo físico y eso hace más difícil que llegues a conocerte, pero cada emoción y pensamiento viene de tu interior y por tanto es tuyo. Eres dueño o dueña de todo lo que sientes y piensas.

El carácter y la actitud son como el esqueleto y la musculatura, sobre estas bases acomodas tus emociones y pensamientos. Tu carácter se forma desde la gestación y es tu forma personal e instintiva de actuar; tu actitud es tu forma de manifestar cómo tus creencias, valores y aprendizajes evolucionan a lo largo de la vida.


Aceptar tu cuerpo emocional y racional libera tu carácter y tu actitud ante la vida, si ambas partes estén sanas te enseñarán a aprender de lo vivido y compartirte con la gente.

lunes, 9 de agosto de 2021

Visceras

 

Vísceras es el nombre de una banda integrada por los órganos internos del cuerpo: unos están en el cráneo, otros en el tórax y otros más en el abdomen, se esconden porque son muy blandos y activos y también son el hogar de nuestras reacciones. 
Las vísceras son el lugar donde brotan las emociones más honestas -aunque no siempre las más agradables-, son la parte más sensible y más sentida de la humanidad, pura espontaneidad.

Ahí se esconden las emociones pesadas y lentas como el rencor, la ira, la envidia o la vergüenza, que se alimentan de las mismas vísceras y tienen miedo de irse. Si se quedan mucho tiempo, le impiden a los órganos viscerales realizar su función de transformar y purificar.

De las vísceras también brotan la alegría y la pasión y otras sensaciones que se disfrutan en momentos memorables y después se van, dejando lugar para que puedan nacer nuevas emociones.
 
Retorcijones en las tripas, opresión en el pecho, dolor de cabeza, arritmia, mariposas en el estómago, un vacío en el pecho, riñones o hígado cansados… Escucha la voz de las vísceras pidiendo ayuda cuando se llenan de emociones y sustancias tóxicas y uno no para de darles más de lo mismo.

Nos quieren enseñar qué útil resulta soltar a tiempo lo que puede hacer daño, para seguir haciendo lo que mejor saben hacer.

sábado, 31 de julio de 2021

Sombra

 
Proyección fantasmal del ser
que juega a ocultarse
de la luz

yo falso lleno de misterios que aspira a ser alguien

oscuridad reptante
incapaz de dejar huella ni detalle
tan solo tal vez
un fugaz recuerdo
donde vive la inmensidad inmóvil silenciosa
del hubiera que puedes cargar toda la vida si no lo sueltas

la sombra no es ni será parte de tu cuerpo
solo está pegada a él
y sin embargo
existe y es tuya.


viernes, 30 de julio de 2021

Sexo

 
Colgando entre las piernas
o en un camino entre ellas
se asoma o se oculta lo que
mucha gente cree es el sexo
pene y vagina, fuertes rasgos de
identidad de hombre y de mujer.
Centro de placer.
Objeto de pecado y de vergüenza.
Motivo de orgullo y satisfacción.
Frustración enfocada.
Vagina, pene y otros rasgos.
Objeto del deseo.
Motor de la pasión.
Poderosa arma de manipulación.
Producto en venta o renta.
Atracción y rechazo.
Origen de la vida.
Punto de unión entre dos seres.
Herramienta vital.
Motivación, creatividad.
Fuente de la expresividad.
Todo eso y más.
Para algunos es todo y por eso
llegan a olvidarse de lo demás
y hasta de sí mismos.
El sexo es parte tuya, no eres tú.
Tú decides lo que va a ser y a no ser
lo que vas a hacer y a no hacer
para sumar a tu vida bienestar
y cuando tú quieras
compartirlo con alguien más...


miércoles, 28 de julio de 2021

Sangre

 

Gota a gota nace un potente río que recorre el cuerpo desde el pecho para regalar alimento y oxígeno a cada órgano vital, extremidades, musculatura y hasta al último trozo de carne bajo la piel.

 

Todos los días, cada hora, cada minuto, cada latido nace de nuevo el mismo río diferente con su carga de alimentadores, soldados, médicos y reparadores, prestos a hacer su rondín.

 

Al pasar por los pulmones recibe oxígeno para repartir, del sistema digestivo toma sus nutrientes, en el hígado y los riñones se limpia y aligera para seguir avanzando, de regreso lleva los desechos, lo que ya fue útil y debe retirarse, como el oxígeno quemado que debe volver a los pulmones para llegar al exterior.

 

Sangre, relleno rojo, vehículo de vida, protectora del organismo y protagonista de escenas de violencia, suspenso y terror en la pantalla y en la vida real.

lunes, 26 de julio de 2021

Rodillas

 


Justo a mitad de cada pierna

fuerte y resistente está la posibilidad

de doblarlas para caminar, correr,

saltar o sentarse; la rodilla hace

a la fuerza flexible y le permite moverse,

y también logra que el dueño o dueña

del cuerpo descubra su humildad

al arrodillarse y su agilidad

al darle impulso.

 

Las rodillas son

la mejor cura cuando enfermamos 

de soberbia, pereza o inmovilidad.


viernes, 23 de julio de 2021

Riñones

 


Laboratorios de limpieza y filtrado de tu sangre, en la que viajan los nutrientes y el oxígeno del cuerpo, junto con otras sustancias que no se deben acumular. Dos riñones son suficientes para mitigar la carga excesiva de tu líquido vital, a menos que el cuerpo esté acostumbrado a consumir en exceso sustancias nocivas que no alcanza a quemar -un poco de movimiento puede ayudar. Los riñones tienen su límite y si lo rebasas fallan, y harán fallar todo el cuerpo.


miércoles, 21 de julio de 2021

Pulmones

 

Con sus paredes húmedas e inquietas

tratando de seguir el ritmo de la respiración

y el de los latidos del corazón

pequeños orificios tapizan todo su interior

abriendo y cerrando sin parar...

ya entra una bocanada de aire fresco

y todos los orificios se abren

para que pase el oxígeno y se llenen de vida

ya sale una exhalación de aire denso y pesado

y los orificios se vuelven a cerrar para

que el aire usado no regrese al interior:

todo el aire que entra debe salir,

si se queda dentro se echa a perder,

los pulmones siempre despiertos vigilan

que el aire circule en el sentido correcto

y a veces no es aire sino humo.

 

Vistos desde afuera los pulmones parecen

dos bolsas colgando del cuello

como al descuido,

no parece que estén trabajando.


domingo, 18 de julio de 2021

Cuento: La nueva Tierra, parte 6


Jade encontró sus alas.

La nueva Tierra. Parte 6

Cuando dos personas hablan acerca del amor, deben asegurarse de que las dos están hablando de lo mismo. Aún si esas dos personas se aman, el amor no es suficiente, también hace falta que ambas tengan valor y autoestima para que puedan construir juntas sus momentos de felicidad.

- Cuando tenía 13 o 14 años mi vida me parecía insoportable y mis amigas, con tan pocos años y con muy mal criterio como yo, me insistían mucho en que probara cristal, mariguana o cualquier otra droga “para que no me afectara lo que me estaba pasando”, decían...

Jade interrumpe su relato para jalar aire lentamente, yo la miro callado, inmóvil y pensando si eso fue un suspiro o un bostezo, o falta de oxígeno, o ganas de disfrazar un sentimiento triste que casi se le escapaba camuflajeado entre su tono de voz y una lagrima que alcanzó a asomar por el rabillo de su ojo. Después de esa pequeña pausa hace una mueca que me parece graciosa y continúa:

- … Llegué a tomar alcohol varias veces y hacía como que me gustaba, pero en realidad era solo el deseo de no sentir nada, el alcohol me daba asco desde que me pasaban el segundo vaso, pero seguía tomando con la esperanza de que llegaran esos sentimientos mágicos de bienestar y alivio que tanto anunciaban mis amigas. Pero nunca llegaron, así que nos acostumbramos a verme siempre deprimida, quejándome por todo y haciendo como que no me importaba nada. Entonces mis amigas pensaron que yo necesitaba algo “más fuerte” y fueron más lejos con sus consejos, y más y más lejos, hasta que un día me encontré con que me estaban animando a suicidarme. No me asusté y les seguí la plática riendo y bromeando con mi amiga la muerte, pero ese día me sentí muy sola, tan sola que ni siquiera me consolaba la idea de ir a visitar a mi amiga de la que bromeaba tanto, y no se me antojó vino, cerveza, cigarros ni nada de lo que me ofrecían. No sé qué clase de amigas te dicen esas cosas cuando estás mal, ahora que veo desde lejos ese momento, sigo sin entenderlo… tal vez cada una de nosotras estaba tan inconforme con su propia existencia, que queríamos saber si era posible terminar con tanto sufrimiento a través de una de nosotras, como si la ofreciéramos en sacrificio para que las sobrevivientes quedaran en paz, y yo resulté ser la elegida por mi tendencia a vivir quejándome y soñando en lugar de aprovechar mi realidad y vivir con lo que tenía a mi alcance. Lo único bueno de ese día es que me harté, me alejé de todos, me di el tiempo para pensar mejor las cosas, y tomé una importante decisión: “Si no me gusta mi vida la voy a cambiar por otra, pero no voy a acabar con ella”. Estuve pensando en esto varios días, hasta que llegué a la conclusión de que en realidad mis amigas tenían una visión muy corta. Y ya entrada en esta idea, también me pareció que mis padres no tenían la capacidad para entenderme y finalmente me fui de mi casa. De verdad pensaba que cambiar mi vida sería algo muy fácil. Y lo fue, pero el cambio no resultó como yo esperaba.

Está muriendo la tarde, el cielo se adorna con esos colores cálidos que poco a poco se obscurecen mientras la noche se abre paso hasta cubrir el último rayo del sol y el aire que transita libremente alrededor baja su temperatura lentamente; Jade y yo estamos en la azotea de la casa de mis tíos desde hace un buen rato, nos subimos a escuchar música mirando hacia la calle y de pronto a ella la atrapó la nostalgia, algo se rompió en su barrera protectora y se le empezaron a escapar los recuerdos. Jade conoce casi todo acerca de mí y es la primera vez que me cuenta acerca de su historia personal… de hecho, muy personal, eso me da gusto pero no me imaginaba que su adolescencia hubiera sido tan intensa. De cualquier manera entiendo que es un momento importante para ambos y la escucho atento, me pongo en su lugar y debe ser difícil hablar de estos hechos.

- Mis papás nunca entendieron por qué me fui y yo estaba convencida de tener la razón, pero después yo tampoco supe por qué me escapé de su lado. Tenía todas las comodidades que te brinda un hogar, incluyendo su cariño y sus cuidados… pero me fui con Nico y lo seguí de ciudad en ciudad, a veces de pueblo en pueblo y hasta entonces supe lo que es vivir mal de verdad, aunque todavía no lo quería creer: pensaba que todo lo que él hacía estaba bien. Yo no tenía problemas con mis papás pero siempre me quejaba y reclamaba que me hicieran más y más caso, creía que era infeliz. Con Nico conocí el miedo. El miedo me acompañaba todo el día y toda la noche y así fui perdiendo mi valor y mi valía… mi autoestima, pues. Ahora extrañaba muchísimo mi vida anterior y no me gustaba para nada ese presente… Me tomó años juntar el valor necesario para recordar que yo podía tomar de nuevo la decisión de cambiar esa vida que no me gustaba, por otra mejor, pero no me atrevía… ¡No me sentía capaz!

Yo continúo callado pero ahora tengo la boca abierta y no puedo disimular la sorpresa que me causan sus palabras. Nico es famoso, es un hombre exitoso y decidido, sabe colocarse en el momento justo al lado de las personas correctas y ha descubierto que este mundo no es de tierra, viento, fuego y agua sino de relaciones: las sabe cultivar tan bien que todas las personas lo miran… bueno, lo miramos con admiración, como un hombre bueno y preocupado por los demás y excelente para los negocios, gracias a su habilidad para convencer a cualquiera de lo que sea y a su carácter decidido y alegre, siempre relajado. Es muy popular porque parece que vive sin preocupaciones, se atreve a hacer cualquier cosa que le guste o que represente un reto para él porque “¿Para qué carajos me espero? ¡quién sabe si estaré vivo mañana!”, y la verdad es que esta filosofía de vivir al día, solo el presente sin preocuparse por lo que ya pasó ni por lo que está por venir es muy práctica y atractiva, por eso se ha llenado de admiradores y oportunistas que dicen ser sus amigos y de mujeres que quieren saber si de verdad es capaz de todo sin hacerlas esperar. Él se divierte.

La gente que prefiere esperar cuida mucho sus miedos y mira… bueno, miramos con envidia a él y a todos los que pueden vivir sin hacer caso de nadie más que de sí mismos. Nico sabe que es un hombre seguro y atractivo: si un hombre guapo y estable coquetea con una mujer es un seductor, pero si el que coquetea es feo y se le nota que no tiene dinero, es un acosador, así que él juega bien su rol de hombre seguro, siempre a su favor. El secreto de Nico es muy simple: es egoísta. No le interesa lo que pase con nadie más que con él mismo. Y bueno, Jade fue la pareja de este hombre de éxito y vivieron juntos durante varios años… ¡Qué sorpresa! Quiero portarme natural, como si nada de esto me afectara, pero sigo con la boca abierta ahí, frente a Jade.

Jade entró a la vida de Nico cuando era una adolescente y salió de ella siendo una adulta. El trato que recibió durante esa temporada fue humillante y vergonzoso, según lo que ella misma me dice:

- Al principio fue maravilloso, no podía creer que yo fuera tan afortunada, ¡vivía con el hombre que todas querían! Me llenaba de besos, siempre me decía piropos y palabras bonitas y me hacía sentir especial. Pero con el tiempo eso fue cambiando, no sé si conoció a alguien más, si dejé de ser el juguete nuevo o si simplemente ya no quería esforzarse más. Ahí tomé un camino equivocado: cuando me sacó de sus planes yo quise recuperar la vida que tuve al principio con él, quise resucitar un amor muerto en lugar de soltarlo antes de que se empezara a echar a perder. Al poco tiempo ya apestaba.

Los recuerdos de Jade deben ser muy dolorosos, porque hace una nueva pausa para jalar aire y dejar salir un leve suspiro, pero esta vez no hay lágrimas, sus ojos no pierden ese brillo que ilumina todo su rostro, y después de toser levemente para recomponer su voz, continúa contándome:

- Era una anulación completa de mi persona, ¡carajo! ¡me acuerdo y no me la creo! Es como si yo fuera su mascota y me estuviera entrenando para volverme loca: “¿Por qué nunca haces nada, no tienes iniciativa?” Y después: “¿Por qué hiciste tal cosa, no te he dicho que no hagas nada hasta que yo te diga que lo hagas?”. Al principio me llevaba con él cuando salía y criticaba a todas esas parejas que se les notaba que iban mal en su relación diciendo “nosotros nunca estaremos así”, incluso podía salir yo sola, pero cada 20 minutos sonaba mi teléfono con cualquier  pretexto, solamente para saber si yo no estaba “ocupada” con alguien, ¡imagínate cómo se ponía si yo no le contestaba alguna vez!  Después decidió salir solo y dejarme encerrada, cada fin de semana era lo mismo y entre semana, cuando estaba de buenas, me platicaba sus andanzas y me comparaba con sus amigas, obvio que siempre salía perdiendo yo en esas comparaciones. Así duramos años, le perdoné engaños con otras mujeres porque yo, estúpidamente, seguía pensando que él me amaba y que solo estaba jugando con ellas. Entonces me di cuenta de lo que no quería ver: él tenía otras parejas y me las restregaba en la cara todo el tiempo, y me seguía comparando… Incluso empezó a contarme sus confidencias sexuales, describiéndome “lo que le gusta hacer a todas las mujeres” y lo que él también hacía en la intimidad pero “solo si la chica es limpia, porque a veces salgo con unas que ni se bañan” y soltaba una carcajada. No me respetaba ni a mí, ni a ellas ni a nadie, no sentía amor ni siquiera por él mismo, solamente quería que todos lo admiráramos y lo tratáramos bien. ¿Y sabes qué me da más coraje? Yo lo hacía, aún conociendo su lado más cercano.

Yo escucho. Solamente escucho y no sé qué decir. Jade me parece tan frágil ahora que me da miedo romper su confianza con una palabra o una frase incorrecta.

- ¿Quieres hacer enojar a una persona controladora? Es muy fácil: desobedece sus indicaciones aunque sean muy tontas o ilógicas, actúa sin informarle lo que vas a hacer o peor aún: dile que haga algo, lo que sea. ¡Se prende rapidísimo cuando haces alguna de estas 3 cosas! Mientras más necesita sentirse poderoso y controlador, menos tolerancia y empatía tiene…

- ¿Qué hacías con él? –la interrumpo groseramente y la miro, incrédulo, ella me habla de una Jade desconocida, sumisa y capaz de aguantar cualquier desprecio o humillación sin quejarse-. ¿Por qué no te fuiste?

- No te rías de mí, pero yo creía que no me podía ir porque le hacía falta… creía que le estaba ayudando a volar, cada vez que me trataba bien yo pensaba que Nico ya sentía algo por mí, que me valoraba o que al menos estaba agradecido conmigo, pero él ya me había dado un lugar muy pequeño y ajustado en su vida, y ante sus ojos ese pequeño rincón era lo que yo merecía, ¿y sabes qué? Tenía razón: si yo estaba ahí recibiendo las migajas que le sobraban de su amor, es porque eso creía merecer, me convertí en una limosnera de cariño ¡y no quería que Nico se sintiera mal!

Jade hace otra pausa y esta vez respira muy profundo, creo que va a llorar pero sus ojos se iluminan de nuevo y sonríe con confianza, como solo ella sabe hacerlo. Su mirada se pierde en el infinito cada vez más oscurecido de la noche sin estrellas y su rostro me parece brillante, como una mona lisa de sonrisa enigmática, quita como una estatua. Casi sin pensarlo le suelto una idea que me llegó al escuchar su última frase… en realidad no es una idea, solo mi forma de asimilar lo que ella expresó:

- Si vives mendigando amor, te acostumbras a recibir solo las sobras del cariño de la gente que amas.

Ella está en una especie de trance, continúa con la mirada perdida allá lejos, sabrá Dios en qué punto y en qué distante momento. Voltea su rostro lentamente y me mira por un instante interminable como si yo no estuviera ahí, poco a poco se esboza con más claridad su sonrisa pero solo en los labios, sus ojos permanecen serios, casi tristes. Casi me arrepiento por lo que dije… a pesar de eso, creo entrever en su silencio un mensaje de asentimiento y continúa:

- Él tenía sus propias alas y yo había dejado de usar las mías pensando que con eso le ayudaba a ser mejor... ¡qué loca! Fue difícil soltarlo de mi interior, porque afuera ya no estaba aunque yo no lo creía ¡con eso de que estábamos tan cerca, pensé que seguía conmigo! También fue duro recordar cómo funcionan mis alas, después de tanto tiempo sin usarlas pensé que ya no servían, pero cuando empecé a aletear me gustó la sensación de libertad. Ten presente esto, Jacobo: si en una pareja ambos conocen la fuerza de sus alas pero uno quiere volar sin compañía, aléjate y deja que vuele para que no se estorben entre los dos; si no, uno o ambos van a salir lastimados con sus aleteos… ¿Me entiendes, verdad?

- No sé si te entiendo, en una pareja verdadera los dos pueden usar sus alas y volar juntos o por separado, pues hay confianza… me parece que aprendiste mucho viviendo con él. Pero no te imagino aguantando tanta humillación. Si te trataba bien solamente cuando lo complacías, él no te amaba, sólo te usaba.

- ¡Ja, ja, ja! ¡Nico no me trataba bien ni siquiera cuando yo lo complacía! ¡Y él no me enseñó nada, pero yo aprendí mucho con él!, sobre todo muchas cosas que no debo hacer, como aceptar que me ignoren, me rechacen o me pongan cara de asco cuando quiero dar amor.

Jade volteó conmigo y comenzó a hacer diferentes muecas y gestos de asco y rechazo, tan exageradas que le ganó la risa y yo también me puse a hacer lo mismo, me faltaba la gracia de Jade y mis muecas eran más bien grotescas, pero ella las encontraba muy divertidas.

- Oye Jacobo, hoy solo yo he hablado… ¿Te aburre escucharme hablando tanto de mi vida pasada, de mi ex?

- No. Para nada. La verdad estoy sorprendido de que me cuentes estas cosas tan impactantes y sigas así de entera… incluso te ves tranquila… ¿No le guardas rencor? Me parece que has vivido muchas cosas para ser tan joven…

Jade sigue haciendo gestos y muecas burlonas un rato más, después sonríe.

- Bueno, ya es hora de que sepas la verdad: tengo 120 años pero mi cuerpo nunca va a envejecer –interrumpe su discurso porque le gana una carcajada y cuando logra recuperar un poco de calma, dice:

- No sé si he vivido poco o mucho, pero lo que he vivido, lo he vivido al 100%. ¿Tú tienes una ex, Jacobo?

- Uf, no… A veces creo que me divorcié de mí mismo, que aquel chavito que yo fui es de otra vida y ese otro yo ahora es mi ex.

- Pues has las paces con él, cierra ese ciclo para que viajes ligero por la vida.

- Creo que ya está cerrado. Yo recuerdo al Jacobo chico que fui con gusto y un poquito de nostalgia, y también aprendí mucho con él.

- Así es mejor, ¿sabes?, a pesar de todo lo que ocurrió no vivo pensando en que Nico es malo y que solo me quiere hacer daño, no dedico mi tiempo a pensar en mi ex. En su momento y por mis propias razones yo escogí vivir con él, yo decidí estar a su lado todo ese tiempo aunque no me gustara cómo me trataba, yo quise aguantar todo eso y también, en otro momento, decidí que ya era hora de cambiar de vida para estar mejor, así aprendí que puedo hacer todo lo que quiera si estoy dispuesta a asumir las consecuencias por mis actos. Yo asumí las mías, mis consecuencias por haber sido una chiquilla rebelde y exigente me llevaron a una serie de experiencias con Nico en las que yo acepté anularme como persona y cuando lo entendí, decidí hacer otra cosa con mi vida, algo diferente. Y aquí estoy.

- Asumiendo otras consecuencias, claro.

- Sí, porque ahora decido hacer otras cosas. De eso se trata esto de vivir ¿no? Los “ex” pueden tener muy mala fama, pero todas las personas que criticamos a nuestro ex, ¡también somos “ex”! Por eso mejor me ocupo en pensar y hacer otras cosas.

Me gusta su razonamiento, su confianza. Me gusta que las consecuencias de nuestros actos nos hayan hecho coincidir hasta estar juntos aquí y ahora, se lo digo y me regala el abrazo más amoroso que he sentido desde hace muchos, muchos años. Siento su presencia mucho más cercana que su cuerpo, una extraña mezcla de fragilidad y firmeza… este anochecer ha sido muy productivo.

- Te amo, Jade.

- Cállate.

Me callo y reprimo el deseo de darle un beso. El abrazo sigue y habla por sí solo.

Ver parte 7


jueves, 15 de julio de 2021

Piernas

 

Par de tallos arrancados de la tierra y a veces bien plantados en ella, capaces de ir muy lejos con grandes zancadas o de soportar todo el día tu peso detenidas en un mismo lugar. Estas columnas torneadas y firmes nunca se distraen porque están lejos de la cabeza y sus pensamientos, y cerca de la sensualidad y el movimiento.
 
Ya van, ya vienen, con pasos inconfundibles a veces cortos, a veces largos, a veces casi arrastrando los pies y otras dando saltos, las dos extremidades, fuerzas mecánicas que se doblan, se estiran o se encogen para caminar, patear, alejarse o acercarse, siempre sosteniendo tu mundo. 

Las piernas son la libertad de andar con autonomía e independencia siempre que te atreves a seguir tus propios pasos. Sinónimo de fortaleza y soporte. Si un día fallan o llegan a faltar aun puedes seguir tu camino y aprender nuevas formas de ser libre.

domingo, 11 de julio de 2021

Piel

 
Un abrigo sensible es la fina capa protectora que envuelve todos los espacios visibles de tu ser, ahí donde se dibuja el mapa de tu cuerpo y el relieve de tus edades.
 
La piel tiene, entre otros, un importante don: el sentido del tacto en nuestro mayor órgano físico, con el poder de hacer sentir las caricias de otras pieles, el clima y la textura del viento, el agua y el sol.
 
La piel, frontera inevitable donde termina el yo: más allá todo es ajeno, misterioso, deseable. La piel marca el afuera y el adentro para saber lo que es tu ser y lo que deja de serlo, a través de ella haces contacto con el mundo, conoces el color y forma de tu cuerpo y guardas en tu memoria las mejores sensaciones para querer revivirlas y también las peores, para que recuerdes cuidarte.


jueves, 8 de julio de 2021

Pecho

 


Caja de los tesoros, orgullo para lucir, centro de la vida y del valor, del sentimiento y la unidad. Respira, respirar, ¿para qué? Para que la vida siga latiendo en tu interior.
 
Respira.
 
El pecho es la unidad con los demás y el guardián de los afectos, ahí se guardan los pulmones que conectan mediante el oxígeno a toda la humanidad y a la vida entera.
 
Respira.
 
En el pecho habita el corazón, motor y fuente de tu vida que desde su cómodo lugar hace llegar sangre vital a todos los rincones del ser, sin importar lo confinados que estén.
 
Respira.
 
Si eres mujer, tu pecho además es fuente de vida y alimento cuando llega otro ser de tu propia sangre. El pecho conecta con hilos invisibles al amor, con toda su risa y su dolor.
 
Respira.
 
El pecho es una resistente caja que se porta al frente con orgullo, fuerza y flexibilidad para mantener su valioso contenido visceral con toda su húmeda vitalidad.

En el presente

  Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente. Es gratificante haber ...