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domingo, 26 de febrero de 2017

3 etapas en psicoterapia

"El ser humano tiene un típico error: buscar culpables fuera de sí mismo, para cualquier problema. Si acertamos, es nuestra virtud, pero si erramos, seguramente será responsabilidad del otro."
(lamenteesmaravillosa.com)

¿3 etapas en la psicoterapia? Bueno, la verdad es que no todos pasamos por estas etapas. Y si pasamos por ellas, no todos las vivimos igual, pero en términos generales sí son aplicables a la mayoría de las intervenciones en psicoterapia:


Primera etapa: 

Casi siempre empezamos hablando de cómo es la gente con la que nos relacionamos, y nos damos cuenta que nuestros seres queridos han influido en nuestra historia personal. Muchas de nuestras actitudes, conductas y formas de reaccionar ante el mundo tienen que ver con la manera en que nos relacionábamos en casa mientras íbamos creciendo, como esponjas que absorben todo lo que ocurre en el entorno familiar. Algunas actitudes que entonces funcionaron, tal vez con el tiempo ya no resulten útiles e incluso ahora puede ser un problema seguir reaccionando como lo hacíamos en la infancia o en la adolescencia. Si nos damos cuenta de esto, es hora de cambiar algo en uno mismo.

Principal tentación en esta etapa: Culpar a los demás por habernos criado mal o por habernos "obligado a ser malos", con frases como "¡Por su culpa soy así!"


Segunda etapa:

Actualizar las reacciones a nuestra realidad actual. En esta etapa se descubre el libre albedrío y se trata de encontrar el rumbo hacia el que queremos dirigir nuestra vida, dejando de creer que estamos predestinados a seguir haciendo lo mismo que hicimos en la infancia, la adolescencia o con la pareja. Descubrimos que los demás han hecho lo mejor que han podido y que tienen también sus cualidades únicas y no solo defectos. Básicamente se trata de adueñarnos de nuestra propia historia, nuestras emociones, nuestros errores, nuestros aciertos, nuestra compañía, nuestro quehacer y en general todo lo nuestro sin juzgar si es bueno o malo, para contestar una pregunta: ¿Qué hacer con todo lo que tengo?

Principal tentación en esta etapa: Creer que "ya entendimos" por qué somos así y ya no necesitamos esforzarnos, como si fuera cosa de magia: "Ya entendí por qué soy así, con eso es suficiente para mejorar mi relación conmigo y con los demás".


Tercera etapa:

Aceptación e integración. Bajando del ladrillo que nos hacía creer que "ya sé todo de mí y por eso entiendo a todos los demás", estamos listos para ver la vida con agradecimiento y tomar decisiones más realistas, en el sentido de que son decisiones propias que vienen desde el interior. De nuestras propias necesidades y no como reacción a lo que hacen o dejan de hacer otras personas. Para muchos esto puede parecer egoísmo, narcisismo o hedonismo, pero no es así: Cuando estamos conscientes de que todo lo que hacemos es igual de importante que todo lo que hacen los demás, nos colocamos en una posición de aceptación y respeto con nuestro propio yo y con nuestros semejantes, confiamos en uno mismo y en las personas que queremos y dejamos de querer cargar con ellas o que nos carguen a nosotros, empezamos a ir al lado de la gente que queremos como compañía por la vida, no arriba ni abajo sino al lado.

Principal tentación en esta etapa: Aferrarse al gurú o terapeuta sin terminar de confiar en que nunca estaremos solos y podemos avanzar por la vida.


Hasta luego.

sábado, 25 de julio de 2015

Recordatorio - Terapia Guestalt

"Una rosa es una rosa, es una rosa, es una rosa..."
(Fritz Perls)

¿Qué buscamos al acudir a psicoterapia? Quererse uno mismo y valorarse más. Ser más leal a uno mismo. Respetarse más. Llegar a ser un buen amigo de uno mismo y tratarse como tal. Tomar en serio a uno mismo. Confiar en uno mismo, en la vida y en Dios (con el nombre que sea).

Este video ofrece un excelente repaso de las vivencias y metas que seguimos durante un proceso de crecimiento y desarrollo personal como el que se puede vivir en psicoterapia. Me gustó mucho porque me recuerda el avance que he apreciado en mucha gente que decide llegar a ser una mejor persona, y también lo que he visto al seguir mi propio camino en ese mismo sentido. Espero les guste también:


Es un mensaje fuerte y para considerarlo con todo lo que implica a nivel muy personal, como dice mi buen amigo y colega Enrique Vázquez, que fue quien lo compartió. Y es precisamente en la profundidad de su mensaje donde radica la belleza y el atractivo de este video.

Hasta luego.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Agradecimiento

En la terapia individual siempre está latente el riesgo de que las dos personas que se encierran a hablar acerca de un problema por resolver, terminen volviéndose cómplices que cuchichean a solas en un cuarto.

En la terapia de pareja el riesgo es que el terapeuta, asesor o como gusten llamarle haga alianza con uno de los miembros de la pareja, en lugar de apoyar a ambos para que refuercen su relación o decidan terminarla, si es lo mejor para ellos.

En la terapia familiar existe el riesgo de que el mismo terapeuta sea tragado entero por el sistema disfuncional que acude a buscar opciones para funcionar correctamente.

En la terapia grupal el riesgo de alianzas es menor porque los mismos miembros del grupo monitorean su avance, pero el terapeuta puede darse sus mañas para preferir las dinámicas, el liderazgo y las representaciones en lugar de abordar los conflictos.

Y aún así, con todos estos riesgos y otros muchos que están latentes en la relación humana que se da al interior de un consultorio, quien necesita ayuda se anima a acudir, abrir su corazón y sus pensamientos y avanzar hacia el cambio. Por su valor, confianza y determinación, agradezco y envío un saludo con mucho aprecio a quienes han coincidido conmigo para compartir una parte de su historia y de sus pasos por el camino que conduce a ser mejores personas.

El camino hacia el alma pasa por el corazón y guía los pensamientos.
El vehículo que circula por ese camino es la confianza.
En algún punto de ese camino está el "yo" que cada uno quiere llegar a ser.
Iniciamos el camino solos y de la misma forma llegamos al final.
Que siempre tengamos el valor y la confianza para seguir caminando.

Hasta luego.