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Mostrando entradas de abril, 2015

Cuento: La cajita de la autoestima

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Acabo de escribir un pequeño cuento y hoy lo dejo en este blog, adelantando mi regalo del día del niño. Esta historia está dedicada en principio a toda la gente que pasó por una situación como la de "nuestra persona" y encontró de nuevo su cajita. En segundo lugar, está dedicada a la gente afortunada que a lo largo de su vida ha tenido su cajita y le ha dado buen uso. Dedico también esta historia a la gente que perdió su cajita y aún no logra recuperarla y colocarla en un lugar especial en su interior: algunos dicen que está en el alma, otros la colocan en el corazón, algunos en el cerebro... "Soy un payaso, colecciono momentos." (Del libro "Memorias de un payaso", de cuyo autor no puedo acordarme) La cajita de la autoestima Una persona llegó al mundo hace algunos años, naciendo en una familia que le había estado esperando con ansias y le recibió con mucho amor y cariño, porque habían durado mucho tiempo deseando otro beb...

Ayer soñé que podía y hoy puedo (Facundo Cabral)

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"Si amas al dinero, a lo sumo llegarás a un banco. Pero si amas a la vida, seguramente llegarás a Dios." (Facundo Cabral) Facundo Cabral hablaba de estar en el presente, de tratarse bien a uno mismo y a los demás, de reconciliarse y de rescatar a nuestro niño interior para dejarlo que nos acompañe por la vida. De encontrarse y estar en contacto. Hablaba de ser auténticos y vencer el miedo a la vida sin cargar rencores ni culpas. Hablaba también de su mamá y eso me gusta mucho porque me recuerda que yo también fui bendecido con una madre igual de sabia y querendona, dedicada a seguir las reglas del buen vivir en el sentido más amplio de la palabra y no en el mero terreno material. En fin, Facundo hablaba de muchas cosas ciertas que han estado vigentes durante bastantes siglos, y seguramente continuarán por muchos más, y también están en la boca y en los textos de muchísima gente dedicada a la superación personal... por algo será. Después de escuchar a Fac...

Virtudes y defectos

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"Todos los vicios, con tal de que estén de moda, pasan por virtudes." (Moliére) Cualquier virtud exagerada se convierte en defecto o vicio. Cualquier defecto al aceptarlo y dejarlo ser parte de uno mismo, se convierte en virtud. La valentía exagerada se convierte en fanfarronería. La sensibilidad exagerada se convierte en tristeza y dolor permanentes y hasta cursis. La inteligencia exagerada se convierte en egoísmo y desprecio por las ideas de los demás. La paciencia exagerada se vuelve pasividad y nos deja desvalidos como simples testigos de la vida. La precaución excesiva se convierte en miedo y también nos paraliza. La tristeza no es más que un enojo exagerado que no pudo expresarse y se reprimió en nuestro interior. La amabilidad exagerada se convierte en humillante servilismo. Demasiado silencio hace que se rompa la comunicación y prive la indiferencia. Exagerar la autoestima es convertirla en soberbia. El orden exagerad...

Virginia Satir y su declaración de autoestima

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"Podemos aprender cosas nuevas, siempre que creamos que podemos". (Virginia Satir). Mi declaración de autoestima (Virginia Satir): Yo soy yo. En todo el mundo, no hay otro que sea igual a mí. Hay personas que tienen algunas partes semejantes a las mías, pero nadie es exactamente como yo. Por tanto, todo lo que provenga de mí es auténticamente mío, porque yo así lo he decidido. Soy dueño de todo lo que hay en mí: mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace; mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas; mis ojos, incluyendo las imágenes que contemplan; mis sentimientos, cualesquiera que sean: ira, alegría, frustración, amor, desencanto, emoción; mi boca, y todas las palabras que salgan de ella: amables, dulces o ásperas, correctas o incorrectas; mi voz, fuerte o suave; y todos mis actos, ya sean dirigidos a otros o a mí mismo. Soy dueño de mis fantasías, mis sueños, esperanzas y temores. Soy dueño de todos mis triunfos y éxitos, de todos mis fracasos ...

Contar cuentos

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"El cuento proporciona a la humanidad en su conjunto una "lengua materna" común." (Jostein Gaarder) Había una vez un cuento esperando nacer cada día. Primero creí que era un solo cuento que dormía en las noches y me despertaba al alba, después comprendí que lo que había una vez eran varios cuentos acechando en todas partes porque querían ser parte de la vida. Cada persona tiene por lo menos un cuento o una historia que contar, y muchas más para escuchar. Cuando a alguien le gusta mucho su cuento lo repite muchas veces para los demás, pero sobre todo para sí mismo y así es como se lo llega a creer. Y lo más sorprendente de todo es que hay algunas personas que, cuando no les gusta su historia, no se dan cuenta de que pueden contarse otra distinta. Y cuando se dan cuenta de esto, a veces tardan mucho en atreverse a descubrir su nuevo cuento. "No necesitamos aprender a respirar.  No necesitamos recordarle a nuestros corazones que deben latir.  Tampoco...