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domingo, 27 de mayo de 2018

Psiqué y reflexiones 9


Te puede ocurrir a ti o a mí, por eso en toda relación debes estar atento a los 5 ingredientes básicos, recuerda que cuando falta uno de ellos la relación está en riesgo:

Comunicación
Confianza
Respeto
Contacto
Compromiso

Si hay problemas con alguno de ellos, debes recurrir de inmediato al primer ingrediente: Comunicación.

Y si el problema es tal que en este momento no hay voluntad para dialogar, aún se puede arreglar algo si ambos están de acuerdo en buscar ayuda externa (ayuda profesional, no de familiares o amigos de una de las partes).

Si no te das cuenta cuando tienes problemas en tu relación con alguno de estos ingredientes, suben mucho las probabilidades de que te ocurra lo que dice el cuadro de arriba. No hay peor ciego que el que no quiere oir.

Hasta luego.

martes, 12 de abril de 2016

Una tragedia en el periódico para recordar que el amor no es suficiente

"ignoraba que el adolescente que vivía bajo su techo estaba profundamente deprimido, había comprado ilegalmente un arma y la había escondido en casa para preparar junto a su amigo Eric una masacre"
(Diario The Guardian, acerca de los padres del asesino de Columbine)


Ya había hablado en este espacio acerca de que el amor no es suficiente, también dije que aunque no es suficiente sí es indispensable en cualquier relación, y tratando de profundizar un poco más en el tema he sugerido 5 ingredientes que debe haber en toda relación para poder decir que efectivamente hay amor. Hoy sigo creyendo que esos 5 ingredientes son capaces de hacer que las relaciones duren, crezcan y ayuden a que los miembros de esa interacción se vuelvan mejores cada vez. Además estoy convencido de que cuando dejamos a esos ingredientes entrar y actuar libremente dentro de nuestra relación, con toda seguridad comenzarán a brotar otros ingredientes igual de nutritivos para la relación, y si a estos nuevos elementos les seguimos permitiendo manifestarse libremente, la relación seguirá avanzando hacia situaciones cada vez mejores.

Claro que estos elementos no se pueden dar en cualquier relación, se necesitan condiciones adecuadas y esas condiciones deben crearse entre todos los miembros de la relación. Un error que cometemos con frecuencia es aportar los 5 elementos creyendo que con eso aseguraremos el correcto funcionamiento de la relación, con un sencillo razonamiento: Si pongo todos los elementos, el resultado será más rápido. Pero NO funciona así, básicamente por dos razones:

1. Para que los 5 elementos de una relación sana funcionen, deben estar presentes en TODOS los que participan de esa relación.

2. La única manera de que todos los participantes de la relación aporten estos 5 elementos es COMPARTIRLOS en lugar de darlos.

Dar y recibir. Entregarse a los demás y también recibir a los demás. Si tu forma de "amar" es solamente dar o nada más recibir, lamento decir que lo que estás haciendo se parece más a "controlar" que a "amar". Y controlar no siempre es algo que queremos hacer conscientemente.


¿Qué pasa cuando no incluimos los 5 ingredientes o elementos en una relación? Desafortunadamente, con uno solo de estos elementos que falte comenzarán los conflictos de difícil solución, esos que nos dejan la sensación de estar dando vueltas en círculos en lugar de avanzar. Así ocurre cuando no hay comunicación, o confianza, o respeto, o contacto o peor aún, compromiso. Cuando falta uno o más de estos ingredientes, comenzarán a aparecer algunas cualidades muy negativas para las relaciones humanas: malos entendidos o chismes, desconfianza, falta de respeto que puede llegar a agresiones verbales o físicas, poco contacto físico y el que llegue a haber también cargado de reproches y rencores, y un compromiso casi nulo.

Si te refugias en la idea de que "yo estoy aportando mis 5 elementos, así que yo estoy bien y que cambien los demás", ¡mala señal!, porque estás cerrando la puerta al intercambio de ideas, sentimientos y pensamientos, a COMPARTIR lo que ocurre contigo y con cada miembro de la relación. Pero eso sí: podrás creer que todo está bien aunque no te des cuenta de lo que pasa con los demás (bien dicen que no hay peor ciego que el que no quiere oir).

En las relaciones donde no se aportan y comparten estos ingredientes, pero creemos que todo está bien porque "hay amor", aparecen patrones de conducta autodestructivos: secretos, mentiras, chismes, complicidades, alianzas y discriminaciones... Entre otras muchas cosas.


Enseguida reproduzco el triste testimonio de una madre que, en una situación extrema, vivió la expresión total de estas conductas destructivas y autodestructivas en el seno de su propia familia. La nota es bastante amplia, y si gustan pueden leerla en su entorno original que es el periódico "El Diario" de España, que a su vez tradujo la noticia de "The Guardian". Para leer, dar clic sobre el título:

El hijo de Sue Klebold y un amigo mataron a 13 personas en la escuela de secundaria de Columbine. Han pasado dos décadas desde la masacre pero le sigue atormentando una pregunta: ¿Qué podría haber hecho para evitarlo?


The Guardian - Emma Brockes

Hasta luego.

viernes, 20 de junio de 2014

¿De qué está hecho el amor?

“Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor."
Mario Benedetti 


Muchas veces he querido saber de qué está hecho el amor y confieso sin mucha pena que aún no lo sé, aunque conozco sus efectos porque he tenido la fortuna de vivirlo en carne propia muchas, varias veces: El amor de mamá y papá, el de hermanos, el de las amistades, el de pareja, el de mis hijos... En todos los casos tiene un efecto regenerador: No hay una experiencia mejor que estar con la persona que amas. Por eso, cuando encontramos una persona con la que sentimos que el amor se da naturalmente y sin detenerse, somos capaces de dejar nuestra vida actual para iniciar un nuevo proyecto de vida compartida con quien produce y nos hace producir tanto amor.

Pero sigo sin saber qué es el amor o de qué está hecho y tal vez eso nos pasa a muchos: El amor es tan abstracto, tan intangible y tan idealizado que al final nos sentimos satisfechos con sentirlo y dejamos de indagar más. Así debe ser, y lo digo honestamente: el amor es para vivirlo y sentirlo, no para pensarlo o entenderlo.

Sin embargo, sobre todo cuando se presentan conflictos en las relaciones de pareja, es necesario identificar y medir el amor y sus efectos, ¿cómo hacer esto?

Hay quienes dicen que el amor es ciego, no creo que sea cierto, pero sí sé que mucha gente se pierde en su pareja olvidándose de sí misma para no ver su propia realidad, para ser feliz y sentir el amor aunque sea un ratito, aunque la mayor parte del tiempo todo sea pleitos, discusiones o humillaciones.



“No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar”
Albert Camus

Me he encontrado con bastante frecuencia este tipo de situaciones. Para ayudar a definir de qué diablos está hecho el amor, me atrevo a sugerir 5 ingredientes básicos que deben estar presentes en una relación sana, cuando decimos que hay amor. Y además es recomendable que aparezcan en el orden en que los pongo aquí, para facilitar que el amor eche raíces más profundas, ya que cada uno se convierte en la base que sostiene al siguiente elemento. Si nuestra relación cuenta con estos elementos hay que usarlos mucho, lo más que se pueda, y de esa manera la relación durará más tiempo, tal vez toda la vida:



1. Comunicación. Habla, expresa lo que sientes, lo que quieres y lo que no quieres, lo que te gusta y lo que detestas, dejarte conocer. Escucha, pon atención a lo que expresa la gente que quieres. Recibe lo que escuchas aunque no estés de acuerdo en todo (después vendrá de nuevo tu turno de hablar) y responde de acuerdo a tu propio tiempo: si te cuesta trabajo asimilar las palabras que escuchas, puedes pedir una pausa y no responder hasta que esos nuevos conceptos recién llegados se acomoden en tu interior.

2. Confianza. Si no confías en esa persona que dices querer, no va a germinar el amor. Igual pasa si es la otra persona la que no confía en ti. La confianza no se exige, es algo que debemos ganar con hechos, con acciones, si es solamente de palabra, la confianza durará muy poco. A veces ocurre que ya sabes que confías en esa otra persona y que también ella confía en ti pero aún así sientes falta de confianza, en ese caso búscala dentro de ti. Es indispensable que confíes en ti para que puedas compartir ese sentimiento con quien tú decidas. Además, confiar en ti te ayudará a confiar en la vida y por ende, fluirás mejor en tus relaciones.

3. Respeto. Cuando la confianza habita en la relación, el siguiente paso es el respeto, la aceptación de uno mismo y de las demás personas tal como son. Cuando te descubras poniéndote peros a ti o a tu pareja, estarás en riesgo de alejar el respeto de tu relación. Claro que habrá errores, defectos y otras cosas que pueda corregir tu pareja y también tú; eso ocurrirá en cualquier momento de la relación y siempre habrá que utilizar el paso 1 (comunicación) para compartir opiniones y propuestas. Respetar es aceptar que no podremos cambiar a la otra persona a nuestro gusto, únicamente podemos hacer cambios en nosotros mismos si nos enfocamos lo suficiente en ello, y si la relación funciona, esto provocará una modificación también en la pareja.



4. Contacto. Acariciar. Besar. Apapachar. Tener relaciones sexuales. Acompañarse. Sentirse cerca físicamente. Recargarse y apoyarse... El contacto es la parte que más se disfruta en las relaciones cuando la atracción es recíproca, genera un nivel más profundo de comunicación, confianza y respeto y crea lazos sentimentales y emocionales más allá de lo que podemos expresar con palabras, por esa razón los bebés y los niños pequeños despiertan tanta ternura en sus familias: están creando vínculos con su gente. Y así hacemos a cualquier edad, pues sentirnos cerca de la persona que amamos siempre es motivante. Es muy fácil pensar que éste es el amor verdadero y por ello nos entregamos de lleno a las caricias y al goce del placer corporal. ¡Atención!: Si la relación solamente está basada en el contacto no estamos hablando de amor, de pasión sí, pero no es lo mismo. De hecho la pasión es un elemento del amor y por sí sola puede producir muy buenas relaciones, pero de corta duración. En un extremo malsano, una relación basada en el mero contacto físico se basa en la obsesión, y ésta no tiene nada que ver con el amor.

5. Compromiso. La voluntad de estar con otra persona por gusto, sin sentir que es un sacrificio o un reto, sino una decisión personal. El compromiso es la actitud permanente de estar dispuesto a acompañar a tu pareja y de permitirle acompañarte, sin perder tu individualidad.

 "He experimentado de todo, y puedo asegurar que no hay nada mejor que estar en los brazos de la persona que amas”
John Lennon

Nadie da lo que no tiene. Si te juran que te aman pero falta uno de estos ingredientes lo vas a notar (o lo van a notar en ti). Si esto está ocurriendo, te sugiero revisar con ojos más fríos tu relación y, si te parece, empezar a desarrollar la comunicación, que siempre es el primer paso. Cuando disfrutes estos 5 ingredientes el amor ya no será algo tan abstracto o volátil, será una experiencia más rica y consciente y además se podrá enriquecer con otros ingredientes que inevitablemente florecerán en ese campo propicio que han creado entre los dos: honestidad, lealtad, alegría, seguridad, libertad y sabrá Dios cuántos más, eso depende de cada pareja, de cada relación.



¿Y si no se puede avanzar? ¿Si nos esforzamos pero no pasamos del primer ingrediente o nada más le entramos al cuarto? Si tenemos problemas para afianzar nuestra relación, es preciso buscar ayuda y en ese caso los terapeutas somos una buena opción.

Otra recomendación muy oportuna en estos casos es que antes de aplicar estos 5 ingredientes con la gente que amas, trates de aplicarlos en ti: Verás que es una experiencia muy energética hablarte en serio, confiar en ti, respetarte, estar en contacto contigo y estar comprometido con tu propia persona.

Y, nada más por no dejar, incluyo aquí algunas definiciones de amor que encontré en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, definiciones que siguen sin convencerme y dejan viva la incógnita original: ¿qué es el amor?:


amor.
(Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. ant. Voluntad, consentimiento.
10. m. ant. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.


Hasta luego.