viernes, 6 de febrero de 2026

El silencio

"Tierra, agua, nubes, sol, niños, jóvenes, mujeres y hombres de todas las edades aparecemos cada día haciendo diferentes cosas, unos serios, otros tristes, enojados, alegres o concentrados, actuando nuestro papel en el escenario de la vida y aportando una minúscula parte a este gigantesco ser llamado humanidad, un ser tan grande que necesitamos alejarnos mucho para poder verlo completo, sin embargo nunca podremos verlo en toda su extensión: si nos alejamos demasiado solamente se aprecia el planeta Tierra flotando en el espacio, silencioso y aparentemente inmóvil.


Cada vez que nace un niño se vuelve a inventar el mundo con un nuevo enfoque y otra visión, por eso siempre decimos que “cada cabeza es un mundo”. Los niños crecen y mientras lo hacen conocen a la gente con quien les tocó vivir; lo mejor es que al mismo tiempo comparan lo que aprenden con todo lo que ya saben en su interior. Los adultos conocen primero el llanto del niño y después su voz; los niños conocen antes las caricias y los mimos de sus padres, y hasta que pasa un buen tiempo conocen en realidad su voz. Sin embargo, todos empiezan conociendo el silencio, aunque después la mayoría lo olvida.

Al principio siempre es el silencio y de ahí viene todo lo humano... Del silencio nace la palabra y el murmullo y la música; del silencio nacen los sueños, el gusto por ver y sentir y las ganas de hablar con alguien; del silencio nace la verdadera comunicación, el diálogo interior y el intento por conocer la vida sin hablar de ella, sin siquiera verla sino simplemente estando en ella.

El silencio es el espacio y el momento para que cada humano esté acompañado por su propia persona. Desde antes de nacer estamos todos así; después cada uno va descubriendo ruidos, audios, nombres, sonidos y con ellos encuentra las palabras para inventar un mundo que en toda una vida no acabamos de descubrir.

Además, el silencio es la oportunidad de asomarnos al vacío sin miedo, de no tener necesidad de hacer nada más que darnos cuenta de que algo falta por hacer o por decir, solo cuando entramos y salimos del silencio podemos descubrir ese algo y colocar, en el hueco justo, la palabra o el hecho recién nacidos de esa nada, de ese vacío propio. No importa si alguien más ha hecho o dicho lo mismo antes, lo importante es haberlo descubierto de nuevo y saber que está creado al modo propio.

Esa es nuestra verdad, así la creamos, así va naciendo. Algunas veces la verdad se trabaja, se pule, se cultiva y sobrevive durante toda una existencia y más allá, en esos casos las verdades se convierten en cimientos para que otros humanos sigan inventando el mundo; otras veces las verdades se guardan como si fueran sagradas y ya no se trabajan, esas se van oxidando hasta que ya no sirven y, si les va bien, se vuelven mitos. Las verdades se vuelven falsas si no las actualizamos cada cierto tiempo.

Los humanos le hacemos caso al silencio y sentimos cuándo es hora de regresar a nuestro interior para recrear nuestras verdades antiguas y otras más recientes, puede ser que las más nuevas no parezcan tan creíbles pero les damos el beneficio de la duda, así deben ser las verdades verdaderas.

Cuando los humanos entran a su silencio no importan mucho las verdades de otros ni las propias, lo único real es el quieto mensaje silente que siempre acompaña a cada uno, y que tiene la extraña cualidad de no decir algo, simplemente nos ayuda a escuchar nuestro propio yo. Encontrarnos a nosotros mismos. Buscar nuestra voz interior. Estas búsquedas son una aventura que le da sentido a la vida, el motor que impulsa al mundo hacia adelante, y si ponemos suficiente atención no encontramos una voz sino dos, tres y muchas más.

En cada ser humano hay también, por lo menos, un ángel y un demonio que nos acompaña desde que nacemos y durante todo el camino de la vida. Son testigos fieles de nuestros miedos y valores, de nuestros éxitos y fracasos, conocen mejor que nadie nuestra forma de ser en el mundo que nosotros mismos inventamos, también conocen el mundo que cada uno quisiera tener y saben, sobre todo, los mundos que cada persona quiere evitar porque duelen.

Sabemos que algunos dolores se quitan al tocar su fuente y que otros duelen más al hacer lo mismo, siempre se viven y no sirve de nada razonarlos si no se sienten. Pero hay quien inventa su mundo con base en el dolor creyendo que el sufrimiento forja a los grandes hombres; también hay quien dedica su vida a ocultarse de las sensaciones dolorosas y cuando muere dice que al fin inventó la felicidad, al final todos los humanos coincidimos en querer ser felices al menos por un momento en la vida.

Lo realmente importante es que tanto el ángel como el demonio que nos acompañan saben que mientras un niño crece puede conocer de todo, incluido el dolor, pues él es simplemente una vía para apreciar el bienestar, según lo invente cada quien. Cuando los niños crecen van conociendo, viviendo e inventando más cosas. Sienten la superficie de los objetos que forman el mundo y el contacto y el trato con la gente va despertando sus emociones, sus sensaciones y su pasión. Con todo eso también inventan sus verdades. Esta es una opción. También hay humanos que deciden vivir en la mentira.

Para inventar una verdad hay que reconocer muchas mentiras. Hacer una cosa es dejar de hacer todas las demás. Escoger a alguien o a algo es desechar a todas las demás personas o cosas que pudieran estar ahí, a nuestro alcance. Por eso es tan importante para cada humano saber inventar bien la vida que quiere vivir. Por eso nuestros ángeles y demonios luchan desde lo más profundo de nuestro interior por ser escuchados.

Aquellos que no aprenden a inventar su mundo terminan creyendo que el mundo los inventó a ellos y pasan toda una vida tratando de adaptarse a la gente, a las situaciones y a la vida porque viven pensando que “así les tocó vivir”, sin llegar a enterarse de que todo lo que forma su existencia no es más que su invención. Se puede vivir inventando la tristeza y el conformismo sin siquiera darse cuenta.

También puede ser que el niño no aprenda a inventar. Esto es más triste y más grave. Los humanos que no aprenden a crear se dedican a destruir todo lo que pueden en un mundo que no alcanzan a comprender, que sienten ajeno y, por lo tanto, se lo quieren adueñar para sentirse parte de él. Son muchos los humanos que viven a la defensiva y en tensión simplemente por no saber que se inventaron un mundo lleno de enemigos.

La muerte, el sufrimiento, la desolación, la destrucción en todas sus formas, siempre están presentes en aquellos que no saben crear. Es en verdad terrible lo que puede nacer de este tipo de personas que, como ya sabemos, son bastantes en este planeta.

No saber, o no creer que uno mismo puede inventar una buena vida es el mayor peligro que enfrenta nuestro planeta. La persona que no sabe crear debe aprender a hacer algo, porque si no sólo podrá destruir los sueños, los actos, las palabras, las vocaciones y el silencio de los demás. Las personas que no saben inventar su vida le tienen miedo al silencio, a estar de verdad con ellos mismos o con alguien más, tal vez por eso nunca se alcanzan a conocer.

Pero los humanos tenemos un recurso renovable que nos acompaña siempre: se llama amor. Al nacer, el bebé es recibido por un cuerpo cálido y comienza a recibir cariño, caricias y muchas esperanzas, y automáticamente empieza a descubrir el amor.

El amor es el mejor recurso de nuestra especie. Cada vez que alguien reinventa el amor en un callejón, un edificio, una casucha, un auto, una escuela, una casa, un parque o donde sea, el mundo se vuelve a mover. Cada vez que alguien comparte su amor con otro alguien que también lo ha reinventado, la vida se multiplica. El amor es uno de los pocos recursos que el humano puede reinventar y regalar durante toda su vida, con la seguridad de que siempre va a tener más para dar. Lo mejor de todo es que el amor no resulta de la casualidad, el amor es una decisión.

Para nosotros todo viene del silencio, de la nada, del simple hecho de estar con uno mismo y dejar entrar y salir a nuestros propios ángeles y demonios. Más profundo entran al interior y más silencio tenemos, así encontramos más vacío y tenemos más oportunidad para crear. Hay quienes vencen su propio temor y llegan todavía más adentro, el vacío se vuelve enorme y el silencio puede ser total. Sus cuerpos se vuelven entonces el mejor refugio para estar, la mejor capilla para meditar. En ese momento aceptar el silencio, la nada, el vacío, hará que nazcan las mejores creaciones del mundo, porque no hay nada que obstruya los mensajes de su interior.

Así es como inventamos la paz. Así es como inventamos la unión con los demás. Así también es como inventamos el amor. Todo lo bueno de la vida está dentro de cada ser; quienes lo saben, entran en ellos mismos para sacarlo, para inventarlo y reinventarlo. Lo único que nadie inventa es el silencio, porque desde el principio estaba ahí.

Hasta luego.

jueves, 22 de enero de 2026

Evolución

 Todo pasa una y otra vez, el mundo gira y la espiral de la evolución repasa los logros conocidos muchas veces, no importa cuántas personas quieran poner orden en el caos infinito de nuestra naturaleza, cada tanto aparecen en posiciones dominantes algunos líderes con ideas muy simples: “el más fuerte siempre gana” y la historia se repite una y otra vez, pero incluso a esas repeticiones las eleva la espiral de la evolución, de modo que cada vez hay forma más drásticas y destructivas de ser más fuertes que los demás y de formas más espectaculares que asusten más y más.

Durante el siglo pasado descubrimos que es posible hacer una guerra mundial pero no somos conformistas y conseguimos dos, ahora vamos por la tercera como si se tratara de una gran película o de una nueva temporada con otros directores, otros productores y otros protagonistas, pero siempre los mismos patrocinadores y el mismo guion: ambición-abuso-guerra, ambición-abuso-guerra, ambición-abuso-guerra…

En el otro extremo de la espiral evolutiva, contemporáneos pero no coincidentes, están las personas que creen que el uso y abuso de la fuerza no es nuestra fortaleza, que ninguna ideología justifica atacar y destruir a un gobierno porque piensa distinto que los más fuertes y que la tierra que se pelean por adueñarse y administrar no es simplemente un pedazo de tierra sino el hogar y la patria donde hace su vida gente como tú o como yo. En realidad, no es tan sencillo como atacar a un gobierno así, abstracto y conceptual sino de dejar a muchas, muchísimas gentes lastimadas, esas que forman un pueblo y entre muchos pueblos forman una nación. Estas personas no brillan ni son espectaculares, pero creen en otras personas y tienen fe en el grandísimo cuerpo de muchas almas llamado humanidad.

La lógica simplista de los individuos ambiciosos dice que el más fuerte tiene más poder y siempre va a vencer, la lógica social del apoyo comunitario y la solidaridad dice que no necesariamente debe vencer la fuerza bruta, hay otras fuerzas que hemos desarrollado mientras evolucionamos. Para unos el amor, el arte, los principios y hasta el mismo saber son productos o herramientas que se pueden aprovechar para conseguir lo que quieren, para ser más fuertes. Para los otros, esos mismos conceptos son el motor que da sentido a la vida, desde que la humanidad existe se han enfrentado en varias ocasiones en alguna curva de la evolución, a veces de manera previsible y otras por sorpresa, y siempre vuelve a suceder.

Todo pasa una y otra vez, está volviendo a pasar ahora y yo estoy seguro de cuál lado me quedo. ¿Te has preguntado cuál es tu fuerza? ¿de cuál lado estarás? El próximo encuentro de los opuestos se va acercando.

lunes, 16 de enero de 2023

15 años

 Ahí está tu silueta borrosa

sentada del otro lado de la vida,

del lado que no conocemos

porque es el tuyo desde que

el tiempo se te cayó

resbalando entre tus dedos

y con él se fueron

tantos momentos felices…

Recogimos los que pudimos,

amorosos recuerdos de colección

guardados hoy en los corazones

de tus hijos y de la gente

que supo valorar tu ser y estar

cerca, siempre cerca.

Nuestro tiempo sigue corriendo,

a veces trato de detener el mío

y aunque quiero alcanzarte

la verdad es que todavía no,

no me quiero ir

y si ves desde tu lado

esta vida que tampoco conoces

porque es la mía

sabrás que estoy buscando

la mejor manera de irme

y eso tardará un poco porque

no he aprendido a sembrar

vida y amor como tú

que tenías tan buena mano

y todo lo que tocabas

retoñaba y florecía.

Yo no sé hacer eso hoy pero

mi presente no es sinónimo

de mi pasado o mi futuro.

por eso sigo buscando,

 y buscando,

alguien me dio una receta para mejorar:

que lo primero es soltar el tiempo

para poder usar nuestras manos,

otro alguien me dijo, además,

que debemos reencontrar

nuestros sueños

y creer en ellos como algo bueno

para ya no obligarnos

a permanecer despiertos

solo por cumplir

y aún alguien más me dijo

que nos acerquemos a la gente

y a uno mismo también…

Total que con estas recetas

habría bastantes propósitos

para varios años nuevos

pero tú cumples 15 años

de recuerdos vivos.

Aunque hay algunas cosas en mi vida

que no me han gustado

siento un profundo agradecimiento

por estar en este mundo,

por vivir tanto con tanta gente

en cada lugar que he podido estar

y por haber tenido la suerte

de ser un hijo tuyo.

La vida siempre es buena

sin importar de cuál lado estemos,

no te lleves tu silueta,

duerme, descansa en paz,

cuando descubra la mejor manera

yo llegaré a tu lado y también

cada uno de tus hijos

está en esa búsqueda.

Fuera de cualquier receta,

lo que siempre ha funcionado

es caminar sobre tus huellas

y esas, seguro, nos acercan

más y más a ti.

martes, 22 de noviembre de 2022

lunes, 14 de noviembre de 2022

Viajeros

Entre otras cosas interesantes

la vida es un viaje interminable 

pero no es solo una cosa

sino una gran combinación

una sucesión de cambios

que solo se miden con tiempo

y pese a que nunca es la misma

no deja de sernos familiar

al menos la vida propia, la de uno

aunque uno no sabe en qué momento

la vida empieza o deja de ser propia

igual tu vida siempre es tu vida

tu viaje siempre es tu viaje


En una curva cualquiera 

o en un entronque del camino

nos encontramos, nos conocemos 

y construimos momentos para guardar

en las maletas de la memoria

(esas que cargamos siempre)

aunque la verdad algunos se van 

cayendo al fondo del olvido

y el viaje sigue sin mirar al destino final 

nada más dejarse llevar sería lo ideal 

pero así el viaje podría ser aburrido

todo el tiempo hay garantía

de enfrentar con valor o miedo

una nueva decisión, un nuevo día

retos, problemas, logros, obstáculos,

errores, daños, recompensas, amor,

éxito, y todo lo que hace una historia

depende de ti y de cada viajero

por eso cada quien habla de la vida

según como le va en su viaje

y si no te gusta el tuyo recuerda

que lo puedes cambiar:

Tu vida siempre es tu vida

Tu viaje siempre es tu viaje


Los pasos que das cada día

para regar tus huellas por los caminos

los saludos que das, que ignoras,

que recibes y que te guardas

las noches vividas con amigos y a solas

los días que avanzas delante del sol 

primero y al final atrás de él

las comidas, la música, el postre, 

las pláticas, los encuentros y chismes

las horas de espera y los minutos de disfrute

los cajones llenos de recuerdos 

los miles de mensajes enviados,

recibidos, borrados y escondidos

las búsquedas y los desencuentros

la risa, el llanto, el valor y el quebranto

las voces que llenan de música tus oídos

las frases rescatadas de los libros, 

de las películas y las conversaciones

el idioma universal de las emociones

reprimido por el lenguaje local de las ideologías 

los sueños, metas, planes y proyectos

con pareja, familia, amigos, socios, o solos

los chistes, los besos, las caricias y la pasión

las entradas y salidas del trabajo, de la escuela,

del lonche, de la tienda, del taller, del mercado,

de la iglesia, del cine, y de todos los lugares 

donde uno va de rutina y después sale…

Tu vida siempre es tu vida

tu viaje siempre es tu viaje


Nuevas vidas, nuevas muertes, 

los viajeros no se acaban

cada persona es un mundo diferente

cada persona es un viaje y un destino

que se puede cruzar con el tuyo y con el mío

entre muchos, muchos más

la vida seguirá después de que tú o yo 

nos bajemos en una próxima estación

así como se ha bajado ya un montón

de viajeros entrañables que dejaron

hechos, señales, huellas, pistas

que ahora tratamos de descifrar

mientras avanzamos y siempre hay

muchas estaciones para subir y bajar 

la vida sigue, no eres tú ni soy yo

ni ninguna otra cosa conocida

la vida es un viaje interminable.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Un vacío para llenar

 

A veces tengo un rayo de sol iluminando el hueco de mi estómago, mi corazón y mi cerebro

A veces lleno esos espacios con una sonrisa tuya o un buen recuerdo

Y a veces me siento tan lleno de mí que me olvido de mis vacíos y voy por ahí 

Como un hombre hueco que no sabe recibir ni dar porque se siente lleno

En esas ocasiones puedes detenerme frente al espejo de tu rostro

Y recordarme tu historia que es la mía desde tus zapatos

O hacerme ver las casas, los negocios, los autos y tantas cosas que hacen con mucho esfuerzo a la ciudad

O invitarme a respirar el smog fresco de la madrugada o el quemante sol del medio día o la oscuridad de la noche con sus luces led

Y poner en mis oídos la melodía del ruido diario, el soundtrack ignorado de nuestros quehaceres y los sonidos naturales que se esconden en los árboles y las calles 

Y tocar mi piel para recordarme que estoy vivo y siento igual que tú aunque tal vez no lo mismo 

Y si me tienes confianza me compartirás que también tú tienes a veces un rayo de sol iluminando un hueco en tu estómago, tu corazón y tu cerebro

Y rellenas esos espacios con lo que la vida va poniendo en tu camino en este preciso instante 

Porque para eso vivimos, para llenarnos redescubriendo el mundo día tras día

domingo, 16 de octubre de 2022

Esto es crecer

Hoy mueres un poco otra vez

y después te reconstruyes

para nacer de nuevo en el mañana

que significa futuro, entre otras cosas,

aparentemente igual pero eres

un poco más viejo y gastado

un poco más nuevo y despierto.

Nadie nota la nueva arruga

ni ese olvido recién llegado

a un nuevo hueco en tu memoria

porque cada día es la suma

y multiplicación de tus renacimientos

y cada día es un reencuentro

todo igual adentro y afuera

pero no es así, solo parece.

 

Muchas cosas no son, solo parecen:

Sigues queriendo a tus amigos adolescentes

renacidos en adultos o viejos como tú y yo.

Puedes tener derecho a la educación

pero no tienes dinero para pagar la escuela.

Te vuelves vegetariano pero las carnitas

siguen oliendo más sabroso.

Escuchas y escuchas bastante bien

¿pero de qué sirve si no hablas?

Quieres que entre otra persona a tu vida

pero no cabe, estás demasiado lleno de ti

Tragas pura esperanza sin nada de acción

y con el tiempo se pudre hasta volverse dolor.

El dolor a veces se queda, pero tampoco dura,

se convierte en vergüenza y en ira.

Y todas las personas parecen iguales

pero algunas son más personas que otras.

 

Todo lo que nace a tu vista se esfuma

y vuelve a aparecer con aire nuevo

incluyendo tu cara en el espejo

tus memorias, tus amistades,

tus amores y desamores,

tus lugares y tus vidas bien

o mal vividas y tus cosas

y tus muertes parte por parte.

Algo se pierde cada día

y se va con la luz del sol

a encontrarse o reinventarse

en los sueños y las sombras.

Mueres un poco otra vez

nace un poco algo nuevo

y el ciclo solo termina

cuando ya no hay un renacer.

 

Te pienso, te recuerdo y te extraño

en muchas de tus encarnaciones

sobre todo en las que has sido más tú

conmigo y sin mí que te miro

y te reconozco una y otra vez

gracias por ser y estar

tantas ocasiones en que también

muero un poco otra vez

y siempre he logrado, como tú

reencontrarme al siguiente día

un poco más viejo y gastado

un poco más nuevo y despierto

un poco más alegre y vivo

porque te vuelvo a conocer.

miércoles, 5 de octubre de 2022

El buen contagio

Yo no discrimino a nadie por el color o la textura de su piel.

Me gustan todas las pieles contagiosas, de esas que se pegan y se sienten parte de uno y, mucho mejor, de dos.

La piel de amigos que se contagia en abrazos, la de familia en besos, la de amantes que se cubren piel con piel y la de enemigos que también se pegan, y mucho.

Yo prefiero el buen contagio, para eso está mi piel y con ella, mi tacto.

De los ojos hacia adentro vive un universo entero que se expresa y se percibe de la piel hacia fuera, hacia otra u otras pieles.

Así nos vamos conociendo y conocemos a los demás, así es como nos podemos dar y regalar, por eso es bueno dejarse contagiar, con tantas formas de contacto como hay.

Pieles de colores, gruesas, delgadas, firmes, quebradizas, guardianes de misterios que esperan ser contados sin palabras.

En este mundo enfermo, borracho de tanto girar, quiero aferrarme a una nube y contagiarme de lluvia, rayos, sombra y todo lo que pueda dar, pegarme mucho a la luna y que ella me llene de sueños y con lluvia y sueño y contacto volver a sentir la tierra, piel del mundo para ver si nos contagiamos de salud.

¿Miedo al contacto? 

¿A sentirnos? 

¿A reconocernos?

Cambio de estación, termina el verano y llega el otoño, temporada en que caen las máscaras, los miedos, los rencores, las barreras y las hojas gastadas del calendario y del diario vivir. 

Venga pues, empieza la temporada de levantar las ganas y el gusto de ser piel contagiosa, porque hay mucho que compartir y a estas alturas es enfermizo discriminar a quien sea por el color de su piel o la textura de sus ideas...

Yo prefiero el buen contagio, para eso está mi piel y con ella, mi tacto.

lunes, 3 de octubre de 2022

Ventanas del alma

¿Cómo estás pasando tus noches? ¿Duermes bien, descansas y amaneces con tu energía recargada? ¿O pasas tus noches pensando, dándole vueltas a alguna situación que tal vez no sea tan grande pero se vuelve gigante de tanto rondar en tu cabeza?

Para Gaby, mi amiga insomne:

Son las noches y no los ojos las ventanas del alma, 
las noches que llamas tuyas, las que dejan huella en tus días.

Quien mira a tus ojos observa paz, comprensión, amor y felicidad 
y a veces todo eso es verdad, pero otras, solo tú sabes 
cuando se aleja el sol y te quedas contigo a solas, 
a velar o a descansar, lo que hay en la ventana de tu alma.

Puedes asomarte y encontrar soledad, vacío, tristeza y angustia sin luna, 
porque la luna está cubierta con las nubes de tu pasado, 
ése que crees culposo y decepcionante.

También hay noches en que te rodeas de infinitas luces, 
estrellas brillantes, sueños, ilusiones y un presente 
siempre nuevo y listo para cualquier experiencia, 
es cuando piensas que tal vez una noche de pecado 
puede ser un rescate para tu alma 
y una de virtud solamente la amargue.

Son las noches y no los ojos las ventanas del alma, 
eso dice tu insomnio inquieto en tantas horas de esas tus noches 
con la mirada clavada en tus pensamientos, 
y te lo dice también tu sueño en las noches silentes 
cuando la paz acompaña tu descanso, cuando la noche, 
o sea tu alma, se describe con muchos buenos adjetivos.

Mira bien tu ventana sin despegar la mirada, 
porque en ella se encuentra tu alma y un poco más allá, 
tu miedo, y después del miedo está la vida, la vida presente, 
la que pasa ahorita, porque la vida comienza en cada instante 
y puede terminar en cualquier momento.

No dejes que el pasado se entrometa ni empañe tu visión 
con la culpa que quiere castigarte metiendo tu vida 
al lado más oscuro de tu noche, 
si te alcanza el pasado y se entromete ve por él 
y tráelo al más acá, a esta noche en la que solo es un recuerdo, 
con sus rencores y culpas y todo, porque detrás del pasado 
está la culpa y después de la culpa 
está la libertad de quien se descubre inocente.

Como una luz surge la frase "hice lo mejor que pude", 
"hago lo mejor que puedo" y tu noche se convierte 
en la ventana de tu alma viva y libre. Descansa.

viernes, 30 de septiembre de 2022

Que te ignore

¡Qué  gusto me da que la muerte sigue sonriendo indiferente cuando te ve! 

Te mira y te ignora, como quien pasa junto a un gato o un perro callejero y no lo deja acercarse. 

Y más gusto me da cuando me encuentro de nuevo a esa misma muerte en otro sepelio, en otra noticia o nada más por azar y no recuerda ni tu nombre ni tu rostro ni su suerte de haberse topado aunque sea de rozón contigo.

¡Bendita arrogancia la suya! Que siga así porque si te presta atención se va a dar cuenta de todo lo que vales simplemente por ser tú y entonces afectaría mucho mi vida y la de otros que celebramos que estés, no para siempre en la tierra, pero por suerte coincidiendo aquí y ahora.