sábado, 12 de septiembre de 2026

En el presente

 Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente.

Es gratificante haber tenido momentos felices en otro tiempo, pero solo podemos aumentar esa colección en el presente.

Si nos alegra recordar lo que ya pasó es porque sentimos la felicidad en este instante, la vida ocurre en el presente.

La mente cínica y perezosa hace trampa poniéndonos a repasar las viejas glorias, eso impide nuevas victorias en el presente.

Es preciso divorciarnos del pasado y sus fantasmas para poder amar a la gente viva que cohabita con nosotros en el presente.

Nadie es feliz todo el tiempo, la vida tiene muchos sabores y se saborean mejor de uno en uno, como van llegando, en el presente.

.  .  .

Aquellos propósitos de hace tantos años que fueron tan buenos y útiles ya no sirven, caducaron y nos obligan a definir metas y objetivos actuales en el presente. 

El reloj descompuesto no puede medir el tiempo, pero se sigue poniendo viejo y oxidado. 

Las aguas estancadas se pudren, apestan y no pueden calmar la sed. 

Los recuerdos acumulados e inamovibles son un muro que no nos deja apreciar las nuevas experiencias.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Maestros

Cuando aprendí a enfrentar mis temores

el miedo ya se había ido 

Cuando quise llorar lo perdido

ya no había ganas de llorar

Cuando creí que ya sabía cantar

el cantante ya había callado 

Y cuando aprendí a reír con la vida

ella ya se había reído de mí 

Y aquí estoy sentado con ella

tratando de ser su amigo

y de su bipolaridad 

Y aquí estoy como siempre

queriendo aprender a aprender 

 

Tuve un gran maestro humilde disfrazado de amigo y de artista, de esos que enseñan haciendo como que no hacen nada, caminamos juntos por un rato siendo chavos, después él siguió enseñando y rolando como las piedras, rodando entre la gente aquí y allá, confiando en lo que hay y en lo que vendrá se hizo muy amigo de la vida en todas sus presentaciones y le cantó y la pintó y nos platicó lo que pudo de ella amiga, nunca lo ví enojado con esa amiga. Llegó muy lejos y siempre estuvo cerca, sencillo y humilde. En cada canción que me gustaría escuchar con él, en cada línea que dibujo y en donde menos me imagino siguen vivas sus lecciones.

Tuve dos grandes maestros que me guiaron con su ejemplo trabajando juntos y ví cómo es actuar bien, pensar bien y ser fieles a sí mismos, regando a sus hijos con amor y con el temor de Dios que no es miedo ni amenaza sino la conciencia de que existe algo superior y con esa fé abrieron camino para los que íbamos detrás de ellos, todas las vidas no alcanzan para entender sus enseñanzas que cada día saltan de repente en cada acción, en cada recuerdo, en cada instante y esos chispazos iluminan fugaces la esencia de estos maestros, que se concentra en un solo concepto: dignidad.

Y hubo un maestro mágico que rompía la distancia y me visitaba sin viajar ni pagar boleto, y un maestro viajero que nunca tuvo miedo a la vida, y tantos maestros, tantos enseñantes, tantos y tantos... el camino me regala guías generosos, coincido con viajeros variados y originales, cada vida es un mundo aparte, cada persona es una forma de ser en el mundo y cada forma de ser se vale y deja un legado honesto y real, desde la hermana entregada al amor por la vida hasta el artista que reflejaba el mundo en sus obras, pasando por la pareja que quiso vivir más de lo que podía sentir, los amigos que forman una gigantesca red de relaciones enmarañadas, los hijos que vuelven a inventar el mundo y me enseñan a redescubrir... Aprendí de los muertos cuando vivieron en este mundo y aprendo de los vivos que caminan junto a mí, todos vamos al mismo lugar ¡pero hay tantas formas de llegar!

Descubrir, conocer, saber, sorprenderse ante lo nuevo desde la mirada de otra persona. Venimos a aprender. Solo hay que aceptarlo y aparecen los maestros. Venimos a aprender y a aplicar lo aprendido para que nos dure toda la vida, para que no se pierda en cualquier rincón del tiempo lo que nos ha sido dado. Eso debe ser lo que dicen honrar la memoria de nuestros idos queridos y agradecer a quienes se comparten en vida... 

Hay tanto por aprender de la vida, ti y de todos, debemos ser buenos aprendices.

Hasta luego.


martes, 1 de septiembre de 2026

Tu mejor papel

La vida ofrece diferentes escenarios y nos da la oportunidad de participar con distintos actores.

Interpretar distintos roles sin perder la propia identidad, sino enriqueciéndola al ir sumando experiencias es un arte que deberíamos dominar a lo largo de la vida, porque actuar igual ante los distintos escenarios puede indicar cierto nivel de rigidez en la personalidad, es común observar esto en las personas demasiado apegadas a la rutina, al control y al deber ser. También es común que las personas de mayor edad representen cada vez menos papeles y hasta lleguen a quedarse con uno solo, pues en los años de juventud hay más posibilidades de moverse en diversos escenarios.

No es tan fácil definir a una persona por sus actos, para hacerlo sería necesario conocer todas sus actuaciones, todas las escenas en las que ha participado en distintos momentos y lugares. Por eso es posible que cuando llegue el momento de bajar el telón y abandonemos el escenario de este gran teatro terráqueo dejemos distintas huellas en la gente que actuó con nosotros, dependiendo del papel que estuvimos interpretando cuando coincidimos.

Normalmente, cuando estamos pequeños a todos nos imponen los roles y papeles que debemos interpretar en la casa y en la escuela, pero al crecer y ampliar el círculo de acción, poco a poco se van definiendo los papeles que prefiere cada uno. Un actor llega a consagrarse en la vida cuando es capaz de elegir lo que interpretará en su existencia, es decir, cuando tiene claros sus sueños y actúa para acercarse a ellos.

Decir “yo soy así” o “esa persona es así” es desconocer la riqueza de todo lo que podemos llegar a ser y en su lugar poner una etiqueta simplista, general. Y hay tantas formas de ser en el mundo, tantos roles por interpretar… padre, hijo, amante, esposo, estudiante, empleado, comerciante, tímido, juguetón, desvergonzado, aventurero, pobre, quejumbroso, emprendedor, campesino, hermano, millonario, soñador, seductor, controlador, paciente, delincuente, interesado, moralista, traicionero, déspota, pacifista, leal, alegre, firme, manipulable, protector, amistoso, dedicado, visitante, líder, usurero, peatón, político, artista, deshinibido, depresivo, adicto, generoso, ateo, directivo, atleta, educador, espiritual, respetuoso, agresivo, profesionista, camionero, bebedor, confidente, servicial y muchas más.

¿Cuál es tu nombre?

¿Cómo te conocen?

¿Qué papeles has representado?

¿Por cuál quieres ser recordado?

A Jorge lo conocen por su nombre en su casa, como “Chivo” entre sus amigos y como Corona en su escuela, porque ése es su apellido. Desde hace un tiempo interpreta su papel de estudiante por mero compromiso, no le gusta esa actuación aunque le ha dejado varias satisfacciones, gracias a su rol como estudiante ha podido actuar también como deportista y como amigo, 2 papeles con los que de verdad se identifica y se siente pleno, sin embargo el papel de estudiante no le ha salido tan bien, los amigos ya se fueron a la universidad porque han actuado con más convicción y su rol de deportista también se interrumpió porque ya rebasó la edad para formar parte del equipo escolar. Cada vez es más difícil representar su personaje en el escenario de la prepa y le cuesta trabajo decidir cuál rol quiere seguir. Las etiquetas que le ha puesto la gente que lo conoce son variadas: “simpático”, “deportista”, “inteligente”, “buen jugador”, “leal” y otras así, y él se coloca las etiquetas de “exitoso”, “ganador”, “despreocupado”… La tardanza en decidir el papel que va a actuar hace que sin darse cuenta esté interpretando el de indeciso, porque todo lo que hace y lo que deja de hacer va dejando una huella en su historia. Si le preguntan por cuál papel le gustaría ser recordado, pienso que diría un papel que piensa interpretar algún día, pues tiene su atención puesta en el futuro y está descuidando lo que ocurre en este momento. Tiene sueños bastante grandes, ojalá pueda despertar a tiempo para actuar en lo que sea necesario para hacerlos realidad, su edad todavía le permite experimentar.

A ella la conocen como Patricia, Paty, ya en confianza, es muy atractiva y en este momento interpreta 3 papeles principales, se le ve como trabajadora en un edificio de la universidad, los fines de semana exhibe ante la gente su ser porque es artista y también se escapa de repente con alguien para explorar su vida sexual. Igual que todos los actores de este gran escenario terráqueo, ha desempeñado muchos papeles mientras desarrolla su historia, empezó como hija y hermana hasta que la vida la cambió a huérfana, después interpretó a una joven que quería quitarse el lastre de tantos siglos de sumisión heredada por el simple hecho de ser mujer y se puso a sí misma la etiqueta de “rebelde”, ha representado el rol de pareja varias veces y de distintas maneras, pues choca con el de rebelde y no puede durar. Le encantan los niños, los animales y la vida en general, no le ha tocado interpretar el papel de madre ni el de pareja fija porque también le gusta la libertad. La gente que la ha conocido le puso etiquetas tan variadas como “sensible”, “creativa”, “noble”, egoísta”, “valiente” “facilita” y algunas más, dependiendo de la etapa o el papel en que la han visto porque casi nadie la conoce en todos sus roles. Creo que ella tampoco podría responder con certeza si en este momento le preguntaran por cuál papel le gustaría ser recordada.

A Macario no le gusta su nombre porque le recuerda a su papá y vive enojado con él porque un día se fue de la casa y desapareció de su historia así nomás. Le dijo a su familia y a los amigos que aún quedan de su infancia que le digan “el burro” ya hace muchas bromas con ese apodo autoimpuesto. Cuando terminó su papel de hijo en una familia tranquila todavía estaba chico y sin ensayos ni preparación, así como la vida nos asigna nuestros primeros papeles, interpretó a un niño asustado, a un niño rebelde, a un adolescente lleno de ira y odio, a un hombre insatisfecho y hoy es un adulto que desde hace años decidió dedicarse al mal pero no cree que le quede el papel de villano, su argumento es que él no roba, no mata, no comete delitos, él manda a otros a que los cometan y por eso tiene su conciencia tranquila. Le gusta interpretar el papel del poderoso, aunque sabe que al mismo tiempo sigue interpretando al hombre insatisfecho y por eso siempre quiere más y que los demás noten que tiene más. Más dinero, más autos, más casas, más mujeres, más hijos regados, más armas, más enemigos… Él conoce las etiquetas negativas que le han puesto y también se encarga de ponerse otras más, es joven y dice que no va a llegar a viejo, que no cualquiera puede aguantar. Curiosamente, al haber elegido con total conciencia odiar y destruir en lugar de amar y crear, él sí tiene claro por cuál papel le gustaría ser recordado: por interpretar al bato más cabrón.

Belén está por terminar la carrera, ha sido una experiencia padrísima, le encanta aprender a sanar gente acompañada de otro montón de jóvenes que quieren aprender lo mismo, ella disfruta el papel de ser compañera y hacer cosas junto con los demás. Antes la conocían por su nombre o su apellido nada más, ahora se siente orgullosa cuando le dicen “doctora” aunque aún no lo es, pero está prestando su servicio en un hospital y la gente que la ve con su uniforme no lo sabe hasta que ella lo aclara. También desempeña desde hace poco el papel de prometida, antes fue el de novia durante unos años, es una chica afortunada. Pocos conocen sus interpretaciones anteriores, saben que siempre le tocó el papel de hija y alumna ejemplar, que tuvo el rol de hija consentida y de hermana y prima querida. Desde pequeña se dio cuenta que uno de los papeles que más le atrae es el de compañera que une al grupo, y en una de sus actuaciones más dramáticas estuvo a punto de cambiar totalmente el rumbo de su vida por acompañar a un grupo de adolescentes inquietos que escogieron la droga como puerta de salida a un mundo alterno en el que perdían su lógica, su salud y su identidad. Sus conocidos le ponen etiquetas como “afortunada”, “inteligente”, “organizada”, “buena amiga”… Belén tiene ese papel secreto en su historial, tardó un par de años, pero pudo cruzar de regreso esa puerta y la cerró dejando allá adentro la adicción y sus problemas. Y tuvo que decidir cuál papel quería representar después de aquella angustiante interpretación sin dejarle nada a la suerte o a la casualidad… cuando una persona elige una posibilidad, deja fuera todas las demás, y ella tuvo un momento de claridad que la llevó a elegir volver a encontrarse con quien era. Sin volver al pasado porque eso es imposible, pero empezó a interpretar sus papeles conocidos como el de estudiante, hija, amiga, compañera, y después pasó a nuevos papeles como el de aprendiz de manualidades o el de pareja. Habrá más, por lo pronto está terminando su carrera y si le preguntan por cuál papel le gustaría ser recordada tal vez diría que por el de aferrada, el de la mujer que no se rinde.

José es conocido como Pepe en su familia y entre algunos de sus amigos, otros le dicen “maistro” por su trabajo y desde hace pocos años en su casa también le empezaron a decir “papá”. Ahorita se siente grande y así actúa, pero a lo largo de su vida ha interpretado muchos papeles, de niño le gustaba el rol de primo y de amigo, también disfrutó su rol como estudiante hasta que lo tuvo que interrumpir para entrar al de trabajador, pero mientras también tuvo muchas apariciones ante distintos públicos, unos lo vieron como el futbolista, o el proveedor, el novio de repente también como el alma de la fiesta. Su cuerpo es alto y fornido, aparenta ser rudo pero por sus actuaciones le han colgado etiquetas de “generoso”, “buen hijo”, responsable”, “amistoso”, aunque nadie conoce todos los personajes que ha llegado a ser. A lo largo de su vida ha cambiado su idea de cuál es su mejor papel, porque se ha dedicado a interpretar bien el que le toca, sin miedo a actuar en 2 o más escenarios a la vez. Si le preguntan ahorita por cuál papel le gustaría ser recordado dudaría… ¿el de papá? ¿el de esposo? ¿el de hijo? Así pasa con los buenos actores.

¿Cuál es tu nombre?

¿Cómo te conocen?

¿Qué papeles has representado?

¿Por cuál quieres ser recordado?

Cada persona es una forma de ser única entre todas las demás, me decía un maestro cuando estudiaba la maestría. Y creo que se quedaba corto, porque cada persona puede representar más de una forma de ser a lo largo de su existencia en este mundo. Y sí, claro que en esencia siempre será la misma persona, pero los papeles que representa mientras pasa por la vida, ya sea por decisión propia o por situaciones inevitables, van marcando su evolución individual con el paso de los años.

Me atrevo a darte una sugerencia: no te describas con una etiqueta, eres más que eso.

lunes, 24 de agosto de 2026

Tema de conversación

 ¿Cuál es el tema favorito de conversación para la mayoría de las personas, si no es que para todas?

Pues “yo”.

Entendiendo esto es más fácil escuchar con más atención a cualquier persona, pues ya sabremos que cada quien habla de lo que le interesa, de su “yo” y lo que le ocurre a ese “yo”.

Tal vez hable de la noticia del día, de lo caro que está todo, de lo difícil que es conseguir tal o cual cosa, del mal servicio en un hospital, un hotel o una oficina de gobierno, de lo bonito que está hoy el día o de que ojalá ya estuviéramos de vacaciones… Atrás de cualquier cosa que diga, tu interlocutor siempre está hablando desde su “yo” y cuando siente que sus palabras son bien recibidas y escuchadas con atención, se abre la puerta a una relación de empatía.

Y lo mismo pasa con todos, también conmigo o contigo, hay un efecto mágico cuando sentimos que nos escuchan y nos entienden al hablar de ese tema tan importante, y el efecto es más potente y duradero entre más importante consideres a la persona con la que hablas, o chateas, o bromeas, o coqueteas, o consultas algo, se siente muy bien que se interese por mi “yo”. Esa magia se multiplica cuando las dos partes de la comunicación corresponden igual.

Y si es cierto todo esto que te digo, es porque te estoy hablando desde lo que me interesa, desde mi yo.

Hasta luego.

martes, 18 de agosto de 2026

Por primera vez

 

Todos estamos en este mundo por primera vez.

Todos estamos aprendiendo a vivir.

Y a convivir.

Ten paciencia contigo y con los demás.


A veces se nos olvida lo vivido

Y que podemos volver a aprender

Cada quien

Quien soy y a dónde voy.

viernes, 14 de agosto de 2026

¿A quién escogerías para vivir en una isla desierta?

Dice Jorge Bucay que en la vida hay 3 decisiones fundamentales, aunque él dice que son 3 preguntas, pero en esencia es lo mismo: Decidir quién soy, decidir a dónde voy y decidir con quién quiero ir por la vida. La verdad, al avanzar por el camino de la vida tendremos que responder o tomar estas decisiones, y eso forzosamente nos obligará a ir tomando otras decisiones para afinar los cómo, cuándo, dónde, para qué y otras cuestiones complementarias, pero aquí está el punto de este escrito: Cada uno de nosotros es un navegante que deambula entre un mar de gentes, algunos viajan en balsa o lancha, otros van en submarino, hay quien va en un barco o en una moto acuática y también están los náufragos que tienen que nadar y esforzarse por mantenerse a flote y llegar a los espacios en tierra firme donde la gente se reúne a hacer su vida: estudiar, trabajar, convivir, comprar, explorar, visitar conocidos, conocer más gente, reír, llorar y todo eso que hacemos entre los demás. Siempre somos navegantes, cuando descubrimos quienes somos nuestro deambular se vuelve más claro y empezamos a definir la ruta que seguiremos, cada uno su ruta muy personal y en ese momento, a muchos nos puede parecer mejor avanzar acompañados. Si estás entre estos últimos ¿A quién invitarás para que te acompañe a habitar tu isla desierta? ¿Quién querrá estar ahí? Es una decisión importante. Esa persona que te hará compañía también está navegando como puede en el mar de gentes, también se descubrió a sí misma y también está definiendo o ya definió su ruta, y entre todas esas vivencias, la invitarás a refugiarse en tu isla desierta para poblarla y entre los dos fundar eso que llamamos hogar (por cierto, el hogar es la forma física de la isla desierta), el auténtico mundo que tomará forma de acuerdo a los sueños, planes y acciones de ambos, también es el lugar al que entrarán solamente otros navegantes de confianza, no cualquiera podrá refugiarse en su isla. Si funciona, después habrá otros habitantes, nativos en esa isla cada vez menos desierta, pero lo primero es decidir con cabeza fría y corazón cálido (no al revés)… ¿con quién vivirías en una isla desierta? ¿con quién quieres pasar las horas íntimas en casa? ¿por quién te dejarás conocer? ¿en quién te quieres refugiar cuando regreses de navegar en ese mar cambiante, a veces turbulento y agitado y a veces aburrido de tan calmo? Tómate todo el tiempo que necesites para decidir y cuando lo hagas, recuerda que esa otra persona también te está dejando entrar a su isla desierta. También se arriesga igual que tú.

Muchas veces he hecho la comparación con una isla desierta para decidirme por algo que de verdad me gusta o es necesario para mí, incluso en cosas más sencillas, por ejemplo, siempre he sido una especie de adicto a la música y recuerdo que cuando era joven y la música todavía no caía de la nube ni se conseguía tan fácil por streaming, escoger un disco y hacer el gasto para comprarlo no era tan sencillo, así que tenía que pensar muy bien cuáles canciones quería tener en mi cuarto que era a la vez estudio, biblioteca, dormitorio, lugar de reunión y sala de música, ¿cuál disco sería capaz de llevarme a una isla desierta para escucharla y escucharla como si no hubiera ninguna otra? Y me quedé con la costumbre, así lo he hecho también con algunas otras cosas: la elección de la carrera, el trabajo, algunas veces la ropa, libros, lugares a dónde ir y las personas con las que quería pasar el tiempo.

Todas esas fueron una elección importante en su momento y me sirvieron para tomar en serio mis decisiones y sus consecuencias, algunas momentáneas y no tan relevantes, otras que aún forman parte de mi vida. Lo mismo pasa con todas las personas: cada quien toma sus propias decisiones y sigue adelante con sus consecuencias buenas o malas, temporales o permanentes. Hazlo con cuidado: invitar a alguien a vivir en una isla desierta trae como consecuencia cambiar la vida de dos personas y afecta a otras más.

Gracias por leer este mensaje lanzado al mar desde mi isla.

viernes, 6 de febrero de 2026

El silencio

Cada vez que nace un niño se vuelve a inventar el mundo con un nuevo enfoque y otra visión, por eso siempre decimos que “cada cabeza es un mundo”. Los niños crecen y mientras lo hacen conocen a la gente con quien les tocó vivir; lo mejor es que al mismo tiempo comparan lo que aprenden con todo lo que ya saben en su interior. Los adultos conocen primero el llanto del niño y después su voz; los niños conocen antes las caricias y los mimos de sus padres, y hasta que pasa un buen tiempo conocen en realidad su voz. Sin embargo, todos empiezan conociendo el silencio, aunque después la mayoría lo olvida.

Al principio siempre es el silencio y de ahí viene todo lo humano... Del silencio nace la palabra y el murmullo y la música; del silencio nacen los sueños, el gusto por ver y sentir y las ganas de hablar con alguien; del silencio nace la verdadera comunicación, el diálogo interior y el intento por conocer la vida sin hablar de ella, sin siquiera verla sino simplemente estando en ella.

El silencio es el espacio y el momento para que cada humano esté acompañado por su propia persona. Desde antes de nacer estamos todos así; después cada uno va descubriendo ruidos, audios, nombres, sonidos y con ellos encuentra las palabras para inventar un mundo que en toda una vida no acabamos de descubrir.

Además, el silencio es la oportunidad de asomarnos al vacío sin miedo, de no tener necesidad de hacer nada más que darnos cuenta de que algo falta por hacer o por decir, solo cuando entramos y salimos del silencio podemos descubrir ese algo y colocar, en el hueco justo, la palabra o el hecho recién nacidos de esa nada, de ese vacío propio. No importa si alguien más ha hecho o dicho lo mismo antes, lo importante es haberlo descubierto de nuevo y saber que está creado al modo propio.

Esa es nuestra verdad, así la creamos, así va naciendo. Algunas veces la verdad se trabaja, se pule, se cultiva y sobrevive durante toda una existencia y más allá, en esos casos las verdades se convierten en cimientos para que otros humanos sigan inventando el mundo; otras veces las verdades se guardan como si fueran sagradas y ya no se trabajan, esas se van oxidando hasta que ya no sirven y, si les va bien, se vuelven mitos. Las verdades se vuelven falsas si no las actualizamos cada cierto tiempo.

Los humanos le hacemos caso al silencio y sentimos cuándo es hora de regresar a nuestro interior para recrear nuestras verdades antiguas y otras más recientes, puede ser que las más nuevas no parezcan tan creíbles pero les damos el beneficio de la duda, así deben ser las verdades verdaderas.

Cuando los humanos entran a su silencio no importan mucho las verdades de otros ni las propias, lo único real es el quieto mensaje silente que siempre acompaña a cada uno, y que tiene la extraña cualidad de no decir algo, simplemente nos ayuda a escuchar nuestro propio yo. Encontrarnos a nosotros mismos. Buscar nuestra voz interior. Estas búsquedas son una aventura que le da sentido a la vida, el motor que impulsa al mundo hacia adelante, y si ponemos suficiente atención no encontramos una voz sino dos, tres y muchas más.

En cada ser humano hay también, por lo menos, un ángel y un demonio que nos acompaña desde que nacemos y durante todo el camino de la vida. Son testigos fieles de nuestros miedos y valores, de nuestros éxitos y fracasos, conocen mejor que nadie nuestra forma de ser en el mundo que nosotros mismos inventamos, también conocen el mundo que cada uno quisiera tener y saben, sobre todo, los mundos que cada persona quiere evitar porque duelen.

Sabemos que algunos dolores se quitan al tocar su fuente y que otros duelen más al hacer lo mismo, siempre se viven y no sirve de nada razonarlos si no se sienten. Pero hay quien inventa su mundo con base en el dolor creyendo que el sufrimiento forja a los grandes hombres; también hay quien dedica su vida a ocultarse de las sensaciones dolorosas y cuando muere dice que al fin inventó la felicidad, al final todos los humanos coincidimos en querer ser felices al menos por un momento en la vida.

Lo realmente importante es que tanto el ángel como el demonio que nos acompañan saben que mientras un niño crece puede conocer de todo, incluido el dolor, pues él es simplemente una vía para apreciar el bienestar, según lo invente cada quien. Cuando los niños crecen van conociendo, viviendo e inventando más cosas. Sienten la superficie de los objetos que forman el mundo y el contacto y el trato con la gente va despertando sus emociones, sus sensaciones y su pasión. Con todo eso también inventan sus verdades. Esta es una opción. También hay humanos que deciden vivir en la mentira.

Para inventar una verdad hay que reconocer muchas mentiras. Hacer una cosa es dejar de hacer todas las demás. Escoger a alguien o a algo es desechar a todas las demás personas o cosas que pudieran estar ahí, a nuestro alcance. Por eso es tan importante para cada humano saber inventar bien la vida que quiere vivir. Por eso nuestros ángeles y demonios luchan desde lo más profundo de nuestro interior por ser escuchados.

Aquellos que no aprenden a inventar su mundo terminan creyendo que el mundo los inventó a ellos y pasan toda una vida tratando de adaptarse a la gente, a las situaciones y a la vida porque viven pensando que “así les tocó vivir”, sin llegar a enterarse de que todo lo que forma su existencia no es más que su invención. Se puede vivir inventando la tristeza y el conformismo sin siquiera darse cuenta.

También puede ser que el niño no aprenda a inventar. Esto es más triste y más grave. Los humanos que no aprenden a crear se dedican a destruir todo lo que pueden en un mundo que no alcanzan a comprender, que sienten ajeno y, por lo tanto, se lo quieren adueñar para sentirse parte de él. Son muchos los humanos que viven a la defensiva y en tensión simplemente por no saber que se inventaron un mundo lleno de enemigos.

La muerte, el sufrimiento, la desolación, la destrucción en todas sus formas, siempre están presentes en aquellos que no saben crear. Es en verdad terrible lo que puede nacer de este tipo de personas que, como ya sabemos, son bastantes en este planeta.

No saber, o no creer que uno mismo puede inventar una buena vida es el mayor peligro que enfrenta nuestro planeta. La persona que no sabe crear debe aprender a hacer algo, porque si no sólo podrá destruir los sueños, los actos, las palabras, las vocaciones y el silencio de los demás. Las personas que no saben inventar su vida le tienen miedo al silencio, a estar de verdad con ellos mismos o con alguien más, tal vez por eso nunca se alcanzan a conocer.

Pero los humanos tenemos un recurso renovable que nos acompaña siempre: se llama amor. Al nacer, el bebé es recibido por un cuerpo cálido y comienza a recibir cariño, caricias y muchas esperanzas, y automáticamente empieza a descubrir el amor.

El amor es el mejor recurso de nuestra especie. Cada vez que alguien reinventa el amor en un callejón, un edificio, una casucha, un auto, una escuela, una casa, un parque o donde sea, el mundo se vuelve a mover. Cada vez que alguien comparte su amor con otro alguien que también lo ha reinventado, la vida se multiplica. El amor es uno de los pocos recursos que el humano puede reinventar y regalar durante toda su vida, con la seguridad de que siempre va a tener más para dar. Lo mejor de todo es que el amor no resulta de la casualidad, el amor es una decisión.

Para nosotros todo viene del silencio, de la nada, del simple hecho de estar con uno mismo y dejar entrar y salir a nuestros propios ángeles y demonios. Más profundo entran al interior y más silencio tenemos, así encontramos más vacío y tenemos más oportunidad para crear. Hay quienes vencen su propio temor y llegan todavía más adentro, el vacío se vuelve enorme y el silencio puede ser total. Sus cuerpos se vuelven entonces el mejor refugio para estar, la mejor capilla para meditar. En ese momento aceptar el silencio, la nada, el vacío, hará que nazcan las mejores creaciones del mundo, porque no hay nada que obstruya los mensajes de su interior.

Así es como inventamos la paz. Así es como inventamos la unión con los demás. Así también es como inventamos el amor. Todo lo bueno de la vida está dentro de cada ser; quienes lo saben, entran en ellos mismos para sacarlo, para inventarlo y reinventarlo. Lo único que nadie inventa es el silencio, porque desde el principio estaba ahí.

Hasta luego.

En el presente

  Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente. Es gratificante haber ...