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martes, 5 de junio de 2018

Psiqué y reflexiones 18


Todo eso hay dentro de ti. Y de mí y de cualquiera, somos dualidad aunque generalmente nos creamos que solamente somos una cara de la moneda. Cuando te escuches diciéndote "es que yo soy así", pon atención a esa parte tuya que se resiste a ver la dualidad, a aceptar que también puedes ser alguien que nunca has sido y podrás pasar al otro lado de tu vacío, ya sea al de penumbras o al de luz. Porque al final solo eres un vacío que dispone de algo de tiempo para llenarse con luz y sombras, mucho de ambas cosas para que tu vida tenga distintos matices y anécdotas bien vividas.

Es bueno que esté ahí ese vacío, es bueno reconocerlo y aceptarlo, es una motivación decidir con qué lo vas a llenar.

Hasta luego.

domingo, 20 de mayo de 2018

Psiqué y reflexiones 2


El amor existe. Si aparece y toca tu puerta desde adentro, lo mejor es dejarlo salir.

A veces no es correspondido o al menos no en la forma en que lo deseas, pero lo dejas salir sin el ánimo de adueñarte de esa persona que dices amar. A veces el amor que compartes sí es correspondido abiertamente y entonces no importa si te aman como tú quieres o si lo hacen de otra forma: La esencia del amor está en esa infinita capacidad de compartirse mutuamente, cada quien su luz.

Brillar juntos aún habiendo diferencias entre ambos.

Hasta luego.

domingo, 13 de mayo de 2018

Tu luz


Llevas la noche contigo
En las sombras tu mundo se cree invisible
y tu oscuridad te mira cuestionando
qué hacer con todo eso que no aceptas de ti
como pálidos reflejos de tu verdad
gotas luminosas salpican
la faz de la multitud y los días que pasan
no se dejan ver tal como son


Son como tal
Como son tal
Son tal como
Como tal son


Y son contigo alegrías recuerdos planes proyectos logros satisfacciones orgullo compañía motivación amor y más 
combustible para que arda tu brillo

Cuidado con la oscuridad
Confía en tu luz
Llévala a tu noche


Hasta luego

sábado, 3 de diciembre de 2016

Rayos de luz (¿Cuento? ¿Meditación?)

"Cada vez que respiras hay más claridad en tu interior"
(hemebe)

...y cada vez que respiras puedes darte cuenta que tu interior se llena de vida, de oxígeno, del mundo, el mundo se vuelve parte de ti, que eres parte de él. Cada vez que jalas aire tu interior se ilumina con colores claros y brillantes, y tu interior es tan amplio como nunca te habías imaginado, cuando te llenas de oxígeno se encienden dentro de ti colores cálidos como el amarillo, el naranja, el rojo o el blanco, y cuando exhalas, esos colores se vuelven marrón, beige, café o sepia, el brillo baja su intensidad pero nunca llega a haber oscuridad. Después vuelves a respirar profundo y de nuevo hay luz dentro de ti. Cada vez que respiras hay más claridad en tu interior, y te gusta encontrarla.



Es importante que todo el aire que quemas para encender tu claridad salga de ti cuando ya fue utilizado, si se queda se va a echar a perder en tu interior, así que asegúrate de sacarlo completamente cada vez que exhales: dentro de ti solo debe estar lo que te da vida, el aire que ya usaste te la va a quitar si se queda por ahí arrumbado. Inhalas profundamente para encender tu luz y exhalas despacio hasta sacar todo el aire que ya utilizaste.

Si salieras de tu propio cuerpo por un momento y te pudieras observar mientras respiras profundamente, podrías darte cuenta que tu cuerpo tiene un brillo especial. Si te acercas suficiente a tu piel, como si tuvieras una mirada microscópica, te darías cuenta que por cada uno de tus poros sale un hilito de luz muy delgado y muy brillante: tu luz, tu claridad interior alcanza a asomar fuera de ti y hace que tu cuerpo se vea iluminado, a veces con mucha intensidad y a veces con una luz tenue que puedes hacer más brillante al respirar. Cuando respiras hay más claridad dentro de ti, y puede iluminarte totalmente. Mucha gente le llama a esto el aura, en realidad es tu propia luz creciendo desde tu ser.


"Nunca caminarás solo"
(Pink Floyd)

Tienes miles de rayitos de luz saliendo por los poros a través de tu piel... escoge uno de ellos, el que sea, y dedícaselo a una persona importante en tu vida. Puede ser cualquier persona que ha influido en tu vida, no importa si no está ahorita cerca de ti e incluso no importa si esa persona ya no está en este mundo, si le dedicas uno de tus rayitos de luz, ese rayo se alargará tanto que llegará hasta esa persona en la que estás pensando hasta conectarte con ella o con él. No importa la distancia ni el tiempo, una persona que ha dejado su huella en tu vida siempre estará conectada a tu historia. Enseguida busca otra persona valiosa para ti y dedícale otro de tus hilitos de luz. Simplemente deja que tu rayo de luz alcance a la persona que has pensado, confía en que sabrá llegar sin importar dónde esté.



Sigues respirando para encender tu luz, tu claridad, y le vas compartiendo un hilito de tu luz a toda la gente que desees. Tienes muchísimos rayitos, así que los puedes compartir con toda la gente que has querido y que se ha ganado un lugar en tu vida, aunque fuera por poco tiempo, aunque después se hayan disgustado o terminara la relación entre ustedes, aunque esa persona te haya abandonado o haya fallecido, dejó su influencia en tu vida y tus rayos de luz lo pueden percibir. Comparte tus rayos. Después de un tiempo parecerás el núcleo de una estrella que ilumina con sus rayos todo lo que está a su alrededor, con tantos hilitos de luz que estás compartiendo. Por eso es que nunca vas a estar solo o sola: siempre estará viva esa conexión con las personas importantes para ti. Siéntela. Date la oportunidad de sentir cómo esa claridad que nace dentro de ti, te conecta con la gente que quieres, que valoras y que ha dejado huella en tu camino.

Y encontrarás que tu luz te conecta con gente de todas tus edades: infancia, adolescencia, juventud, vida adulta... y también de todos tus lugares, como tu casa, las escuelas, los trabajos, los grupos de amigos, la familia... Si pones atención podrás ver cada hilo de luz que sale de ti para conectarte con toda esa gente que está conectada contigo, y si observas con más cuidado podrás apreciar que muchos de esos rayos delgadísimos de luz son dobles: hay un rayo que sale de ti y otro que viene hacia ti, muy cercano al tuyo y los dos son tan delgados que a simple vista parecen uno solo. Así como dedicas tu luz a quien tú quieres, también hay gente que te considera importante en su vida, en alguna parte de su historia se conecta contigo y por eso también recibes su luz. Unos cuantos rayos llegan a ti solitarios, sin que sepas quién te los comparte, esto se debe a que has llegado a influir en más de una persona sin darte cuenta que estabas dejando una huella en su vida. 




"Sé luz consciente.
Yo he visto a los seres de sombras y son como los de luz, 
pero aún no han descubierto la claridad en su interior"

Y cada vez que respiras tu luz se hace más intensa y sientes con más certeza tu conexión con tu historia personal y con toda esa gente que forma parte de ella. Disfruta esa sensación, mantén vivos los hilos de luz que te unen a tus influencias, a tus raíces y a la gente que forma parte de ti. Respira. Al final, todos somos uno.

Hasta luego.

jueves, 26 de enero de 2012

La luz y la obscuridad

Siguiendo con las ideas de Gary Zukav, la luz representa la integración, la totalidad, la plenitud, y la obscuridad, por el contrario, nos remite a pensar en la carencia, la falta de algo, lo incompleto, la insatisfacción.

En términos psicológicos llamamos a esta interacción de contrarios "dualidad", y nos permite entender las cambiantes facetas de nuestra personalidad. Ninguna persona puede vivir totalmente en la luz o en la obscuridad, es parte de nuestra naturaleza humana movernos dentro de una amplia banda de tonos grises, algunas veces nos acercamos más a la negrura, donde está ausente la claridad y otras veces llegamos a sentir la blancura en nuestra vida. Es parte de la dinámica de nuestra vida, avanzar en busca de la realización (luz) y resistir la tentación (obscuridad) de desviarnos de ese camino.

Decimos que una persona es muy brillante cuando reúne muchas cualidades apreciadas socialmente o cuando es muy inteligente; también decimos que una persona puede iluminar a los demás cuando contagia su buen ánimo y humor, o cuando se dedica con interés a los demás, es una persona de luz la que se muestra tal cual es, con virtudes y defectos para crecer; en cambio decimos que es una persona obscura y gris la que se aisla de los demás, tiene negras intenciones la persona que piensa hacer el mal a otra y la que únicamente piensa en su beneficio personal.

Imagen tomada de la página "granadablog.com"

Si la unidad de medida en este tema es el amor y los sentimientos que identificamos como "positivos", entonces la persona de luz está llena y la persona obscura vive vacía.

En las familias suelen aparecer de vez en cuando algunos miembros sin luz, tal vez uno solo, y casi siempre ocurre que al verlos diferentes a los demás (o más bien, distintos a los ideales y expectativas de la familia) se les empiezan a cerrar las puertas, insistiendo en remarcarles directamente su condición de "seres obscuros" (hasta les dicen "ovejas negras") y a identificarlos con todo aquello que la familia conoce como "malo". Les hace falta iluminarse y no tienen capacidad para hacerlo, requieren que los demás les compartan de su luz.

Pero ocurre también, con mucha frecuencia, que la familia empieza a hacer esas odiosas comparaciones donde la mayoría de las veces sale perdiendo quien menos luz tiene, y esa misma familia se justifica a sí misma en sus acciones cuando decide castigar, dar menos oportunidades o criticar a quien solo tiene obscuridad, es decir, carencias.

La obscuridad se elimina con la luz, y en el caso de cualquier persona ocurre lo mismo, hay que hacer llegar la luz al corazón y a la mente de quien permanece en las penumbras de la ignorancia, de la violencia, del rencor, a quien vive sin oportunidad de hacer algo mejor con su vida y sentirse útil. Claro que tomar esta decisión implica un compromiso de tiempo, dinero y esfuerzo constante, pues es más difícil para quien carece de luz aprender al mismo ritmo que quien sí la tiene. Además, quien carece de luz es fácilmente influenciable por cualquier chispita o débil flama que le llame entre las penumbras y de esa manera puede escoger el camino de la destrucción en lugar de la senda del autodesarrollo. Ésas son las tareas que le esperan a los miembros de una familia que tiene luz y decide compartirla con uno de los miembros que no la tiene, al menos en ese momento.

Muchas familias no inician esa labor, es más fácil decir que quien carece de luz simplemente "es así", en lugar de invertir en su formación, es decir, en educar y preparar a la persona para que se respete, se valore y se convierta en una persona productiva y capaz de relacionarse sanamente. En ocasiones, además de no aportar luz, también se ataca a quien no la tiene, acusándolos de ser "malos" porque carecen de algo que los demás miembros sí tienen, o creen tener. Se convierte en chivo expiatorio a quien está menos iluminado, a quien no se da cuenta de su propia luz.

Siempre que realizamos un acto de discriminación, de violencia, de ataque a un ser que se encuentra en desventaja, nuestra luz disminuye y nos convertimos en aquello que estamos atacando.

Imagen tomada de la página "granadablog.com"

Esto sucede en los hogares, en las escuelas, en los trabajos, en la calle y también en el Gobierno. La muestra más clara está cuando se decide atacar y reprimir a un grupo que se queja de sus carencias en lugar de acercarle la luz. O cuando se decide gastar demasiado dinero en estrategias, armamento e instalaciones para la guerra (invertir en la obscuridad) en lugar de proporcionar educación y empleo (invertir en luz, iluminar) a toda la población. Se repite la misma historia de la familia, pero a una escala gigantesca: Es más fácil criminalizar a toda esa gente que no trabaja y se dedica a delinquir, en lugar de analizar por qué no tiene empleo y atacar esas causas.

Busquemos la luz, tratemos de iluminar y de estar cerca de la verdad (en cualquiera de sus formas) para no dejarnos envolver por la obscuridad de la ignorancia, la violencia, la adicción y tantas otras formas que encierra la mentira. La luz nos puede alcanzar a todos, quien la tenga también tiene la obligación de compartirla, bajo la pena de perderla por su egoísmo.

Hasta luego.