El tiempo es uno de los engaños más fabulosos que hemos inventado como humanidad, normalmente creemos que cada uno de nosotros llega a este mundo sin nada más que un costal lleno de tiempo, repleto y listo para que empecemos a usarlo, gastarlo, despilfarrarlo o invertirlo... éso ya dependen de las decisiones de cada quién... También creemos -o sabemos, más bien- que ese costal de tiempo es único, irremediablemente pasajero e imposible de volverse a llenar: Cada pequeño momento, cada instante que sale de él, se va y nunca lo volvemos a ver ; aunque sé de varias personas que han dedicado muchos años de su vida a encontrar la forma de detener el tiempo, de cerrar ese costal lleno de momentos para ver si dura una eternidad, invariablemente han descubierto una sola cosa cierta y segura: Su tiempo se les fue, lo invirtieron en investigar y cuando se dieron cuenta ya lo habían gastado. Y ocuparse en tratar de descubrir algo útil para la humanidad es una bonita forma de invert...