Enojo
El enojo es un monstruo que vive dentro de ti, siempre tratando de salir. No piensa, no tiene paciencia, no tiene empatía y no se preocupa por el futuro, al enojo solo le importa el presente, aquí y ahora es cuando puede hacer lo que quiere y si no resulta vuelve a explotar. Cuando el enojo se desespera tu cuerpo le queda chico, te cubre los ojos para que no veas más allá de lo que te molesta y no pienses en las consecuencias de lo que puedes hacer. Cuando el enojo se tranquiliza vuelve a esconderse en el fondo de tu ser, lo arropa la satisfacción y el orgullo al principio, y después se queda con la vergüenza, la tristeza, y generalmente con varias cosas por reparar. El enojo avisa cuando va a salir, comienza a tensar los músculos del cuerpo, reduce la respiración, traba la mandíbula y deja la vista tan fija que parece que tus ojos ya no se pueden mover. El estómago arde y la tensión avanza desde ahí hasta los hombros, los brazos y los puños, como si te estuviera cu...