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jueves, 7 de junio de 2018

Psiqué y reflexiones 20


La mentira es un veneno, no importa si la dice uno mismo o si nos la arroja otra persona, el efecto es igual de dañino y muchas veces es irreversible, así que a cuidar las palabras que salen de tu boca y también las que entran a tus oídos. La medicina contra este mal puede ser dolorosa, pero casi siempre es efectiva: es la verdad y también hay que saber usarla. La dualidad, siempre con sus dos caras.

Hasta luego.

viernes, 25 de mayo de 2018

Psiqué y reflexiones 7


Háblate claro. Escúchate. Hazte caso. Creer en tu verdad tal como es, es la mejor forma de eliminar la necesidad de mantener una máscara ante los demás.

La necesidad de usar ante los demás una máscara de secretos y mentiras no es real, la inventaste tú y tal vez sea la mentira que más te has creído. Pero sigue sin ser una verdad y entonces solo queda que tú decidas qué hacer con lo que dice en el recuadro de aquí arriba.

Hasta luego.

martes, 15 de mayo de 2018

Psicología día a día 24


Y así es.

Cuando todos nos quejamos de la corrupción pero la aceptamos como forma de vida, nos resignamos a vivir sin confiar en los demás ¡claro: son corruptos! 

¿Aceptas colarte en las filas en vez de formarte?, ¿llegas a comprar productos robados o de dudosa procedencia solo porque son más baratos?, ¿regañas a tus hijos cuando dicen una "mala palabra" y tú enfrente de ellos mientas madres e insultas a todo mundo (hasta a tus hijos)?, ¿criticas y ofendes a los demás cuando les va bien porque seguramente "alguna tranza" hicieron?, ¿mueves influencias para alcanzar un mejor lugar en un espectáculo, en un colegio o en un trabajo porque "al cabo nadie entra por sus méritos, todos van porque tienen palancas"?

Nos quejamos cuando las calles están llenas de basura, huelen feo y se tapan las coladeras, y olvidamos que fuimos nosotros quienes no pusimos la basura en su lugar.

La corrupción está muy metida en el pensar y el sentir de nuestro país. Es la meta de muchas personas jóvenes, las nuevas generaciones, y es el orgullo de las viejas generaciones cínicas que disfrutan beneficios arrancados a las mayorías mediante engaños mientras se disfrazan de paladines o representantes de los intereses de los trabajadores "de a pie". Como dice la frase ahí arriba, el corrupto desconoce a quienes dice apreciar: colegas, amigos, socios, familiares, todos por igual son potencialmente explotables.

La base de la corrupción es la mentira. En casa, cuando regañas o sermoneas a tus hijos por decir mentiras o por robar un lápiz o un juguete de otros niños, seguramente la intención es buena. Pero la intención no es suficiente, puede ser necesario corregir también tu propio proceder.

Los candidatos que quieren el poder de esta nación se esfuerzan por demostrar que son los mejores tipos del mundo, que son un ejemplo de honestidad y que obviamente que son un ejemplo a seguir. Pero los políticos son humanos y como tales cometen errores y caen en tentaciones, eso es comprensible, lo que no se debe comprender ni tolerar es la manera en que afrontan las consecuencias después que caen en la tentación: Ninguno ha querido corregir o reparar el daño que ha hecho, al contrario, si pueden dañar más para obtener más beneficios personales lo harán. 

Regresar los dineros robados. Hacer las obras que prometieron. Denunciar a quien está aprovechándose de su puesto o de su relación con alguien que tiene "poder". Utilizar los dineros de las recaudaciones para mejorar las condiciones de vida y bajar precios de combustibles. Dejar de repartirse esos dineros entre un pequeño grupo de "afortunados" -por no decir ladrones- que ignoran las necesidades de los demás. Gobernar para mejorar las condiciones de la población en general y no solo para quedar bien con quienes ya gozan de una buena posición económica.

Pero el corrupto engaña a su gente, a la que dice querer. Se vuelve un ser en el que no se puede confiar y con el paso del tiempo, su misma corrupción lo hace desconfiar no solo de los demás sino también de sí mismo, en ese momento es cuando los corruptos pueden hacer cualquier tipo de alianzas y tratos ruines: ya se perdieron el respeto a sí mismos y son capaces de perjudicar a sus hijos o padres si eso les permite seguir recibiendo dineros y bienes materiales para verse "poderosos". Si eso hacen con sus seres cercanos, no es de extrañar la forma en que ignoran al pueblo.

Hasta luego.

domingo, 29 de abril de 2018

Psicología día a día 10


Y así es.

La verdad y la mentira vienen de tu interior, son algo muy tuyo y sólo tú decides a cuál dejas salir.

Si dejas salir a la mentira pero alguien te descubre y terminas diciendo "se me salió", o simplemente te enojas y gritas, insultas o ignoras a quien te está echando en cara tu mentira... mucho cuidado: estás dejando salir otra falsedad y esto puede volverse tan normal que terminarás creyendo tus propias invenciones, especialmente esa de que "se te sale", como si se mandara sola. La mentira por sí misma no tiene ese poder, necesita que le des vida.

Decía Niezsche que al mentiroso no se le puede creer aunque tenga la razón, y es cierto, aunque también es cierto que los mejores mentirosos podrán convencer a todos, incluso a sí mismos de su falsa verdad. Cuidado, tanto la mentira como la verdad existen.

Hasta luego.

martes, 24 de abril de 2018

Psicología día a día 6


Y así es.

Aprender cuesta.

Si aprendes rápido la lección que la vida te da, no te costará tanto. Pero si te empeñas en ignorar las señales que la vida pone en tu camino es seguro que estarás dando vueltas en círculos, repitiendo el mismo error varias veces en sus distintas variaciones. En estos casos aprender cuesta mucho, y además tienes que repetir esa lección costosa varias veces, hasta que aceptes la enseñanza que la vida quiere darte.

A veces -casi siempre- se requiere un poco de humildad para reconocer que eres tú quien debe cambiar algo en su manera de hacer las cosas... ¿qué cosas? Pues cualquier cosa: hablar, relacionarte, estudiar, trabajar, bailar, pedir, dar, tomar, divertirte, meditar, disciplinarte, jugar, pasear, escuchar, poner atención... Cualquier cosa que te sirva para aprender a vivir del lado de tu verdad, aunque esta no sea tan atractiva como tu mentira.

Hasta luego.

miércoles, 14 de marzo de 2018

'Psicología? ¿Para qué? 22


...para dejar de vivir una doble vida y comprometerte con la mejor parte de tu persona.

...para aceptar tus prioridades y dedicarte abiertamente a ellas.

...para dejar de fingir que vives y empezar a vivir realmente con tu pareja, sin tu pareja o con otra pareja (exista actualmente o no).

martes, 20 de febrero de 2018

lunes, 12 de diciembre de 2016

Mentir

"Pero ella prefería escuchar mentiras piadosas"
(Joaquín Sabina)

Decir mentiras es una práctica que ejercita la imaginación y disimula nuestras actitudes malsanas, esas que forman el "camino de desintegración personal" en el eneagrama o los "pecados capitales" en la religión. No importa si la mentira se dice en defensa propia o con la mejor de las intenciones, todo lo que nace fuera de la verdad tendrá unas bases frágiles, con riesgo de romperse ante el simple asomo de una verdad mal escondida.

"Yo no miento"
(Cualquier persona)


Dicen que todas las mentiras caen por su propio peso, pero todos sabemos que hay excelentes tejedores de mentiras, y algunos de estos son figuras públicas o incluso figuras de autoridad. En este México surrealista tenemos mitómanos en algunos noticieros, en algunos puestos de Gobierno, en el deporte, en la educación... ¿en la familia, los amigos, el trabajo? ¿cuántos secretos están flotando en el ambiente como fantasmas que de repente aparecen y nos asustan?


Decir mentiras puede terminar mal:

1. Se requiere una excelente memoria para no caer en contradicciones.

2. Quien miente cree más en sus propias mentiras que en la realidad, cualquiera que esta sea.

3. Quien miente lo suficiente, también se convierte en una mentira.

4. Quien hace como que cree a un mentiroso se vuelve cómplice y rechaza su propia verdad.


En algún momento tú habrás dicho alguna mentira y yo también: desde la inocencia de la Navidad, o tratando de ocultar algún pasado que podría ser inapropiado en este presente, o para no dejar ir una oportunidad de ganar algo, o para retener a una persona... Puede haber muchas explicaciones de por qué se dijo una mentira, pero difícilmente habrá una justificación, cuando mucho se encontrará complicidad. En los ámbitos de poder de cualquier nivel es de lo más común tener cómplices que disfracen de "verdad histórica" las mentiras que les resulten más convenientes. Así que la mentira es indispensable para que la corrupción nazca, crezca y se multiplique.


¿Seremos capaces de no aceptar la mentira como estilo de vida? Es posible. Las mentiras no funcionan a menos que las creamos... o que hagamos como que las creemos, lo cual también nos convierte en mentirosos.

"¿Para qué buscar la verdad? 
¿Y si no existe?
Entonces hay que construirla."

Hasta luego.

martes, 19 de julio de 2016

Secretos, mentiras y relaciones

"No es que me hayas mentido, lo que me aterra es que ya no puedo creerte"
(Nietzsche)

Ya en ocasiones anteriores he hablado en este espacio acerca de la mentira y lo complicado que puede ser manejar la verdad en una relación donde se ha permitido mantener en secreto algunos aspectos de la historia personal de uno o más miembros. Nuevamente es importante la aceptación: Quien se avergüenza de lo que ha vivido, pasará sus días escondiéndose de sí mismo y eso, con el tiempo, le hará llevar sombra a cualquier relación que trate de sostener, por muy luminosa que parezca.

Así que aquí comparto algunas reflexiones sobre este tema, esperando que nos motiven a mejorar la aceptación y la comunicación, primero con uno mismo y después con esa persona que queremos que nos acepte tal como somos:

"La verdad solo duele cuando nos hace descubrir que hemos vivido en la mentira"
(hemebe)

1. Las relaciones que empiezan con una mentira están destinadas a terminar igual: con una mentira.

2. Entre más secretos se guarden, más fácil florecerá la mentira en cualquier relación.

3. Si es más grande la vergüenza, el miedo, el orgullo o la opinión de los demás que el deseo de aceptar a la pareja tal como es (y a uno mismo también), estaremos enviando a la sombra todo lo que nos desagrade... 

4. Desde las sombras todo lo que nos avergüenza nos hace sentir mal, no porque los demás lo vean, sino porque uno sabe que ahí está.

5. La verdad no es de dar miedo, el peligro está en mentir.

6. Las mejores mentiras las dicen los políticos cuando están en campaña, en las relaciones esto equivale a la temporada en que una persona está tratando de conquistar o de convencer a otra.


Hasta luego.

viernes, 18 de marzo de 2016

La pareja y la verdad

"Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad"
(Séneca)

Me robé una pregunta que formuló mi maestro Javier Castañeda, la dejo aquí para invitarte a reflexionar sobre ella y, si es posible, la respondas:

¿Y si fueras honesto/a con tu pareja?

¿Cuánto duraría tu relación?


Cualquier argumento, vergüenza, miedo, esperanza o idea que utilices para evadir la verdad, es solo la justificación para seguir mintiendo, por eso me animo a agregar esta otra interrogante:

En la relación con tu pareja, ¿dejarías de mentirte a ti?

Hasta luego.

lunes, 15 de febrero de 2016

7 pretextos para disfrazar el abuso sexual

"Debería ser sencillo: el NO significa NO. El SÍ o el NO están condicionados a lo que piensas o sientes en ese momento. Las personas pueden cambiar su inicial SÍ por un NO. Y no pasa nada."
(Tomado de la página friendlylife.com)


Las siguientes tiras tipo historieta aparecieron en inglés inicialmente y son un intento por hacernos ver que nuestra sociedad (o sea nosotros) comparte algunas ideas acerca de la sexualidad que no siempre favorecen una relación sana, ésa es una de las razones por las que hay una alta incidencia de abusos sexuales y de conductas ofensivas en parejas de todo tipo... y de verdad de todo tipo: desde las casuales o recientes del tipo "es que apenas nos estamos conociendo", hasta las ya establecidas con familia y años de experiencia. 

Esta incidencia parece indicar que hay algunos patrones de conducta invasiva (en tanto que invade la intimidad de otra persona) que parecen inofensivos y normales pero constituyen una falta de respeto a otra persona, y no nos queremos dar cuenta porque "se justifica", "se lo buscó", "si le gusta, que no se haga" y tantas otras frases que escuchamos y decimos para hacernos creer que está bien invadir la intimidad de otra persona sin darle oportunidad de decidir.

Las siguientes tiras las tomé de la página friendlylife.com, donde aparecieron con el título "Las 7grandes mentiras sobre el consentimiento sexual explicadas en sencillas viñetasde cómic". Son 7 ejemplos que ilustran igual número de pretextos utilizados para justificar un abuso o una invasión a la intimidad. En estas escenas se aprecian situaciones cotidianas que no parecen tener relación directa con la sexualidad de las personas. Sin embargo lo que ocurre en estos escenarios es exactamente lo mismo que ocurre en las relaciones sexuales: Basta ver las frases arriba de cada tira para remontarnos de inmediato a situaciones de sexualidad. 

La riqueza de ver estas frases en otros contextos es que nos puede ayudar a entender y prevenir las conductas de hostigamiento y abuso cuando se presenten y no hasta que ocurran en el terreno sexual. ¿Te suenan conocidas? Puede ser buen momento para hacer cambios y dejar de aceptar condiciones que no deseas en tu vida, aquí están las tiras:

Pretexto 1:
Tu forma de vestir te obliga a comportarte de cierta forma:

Pretexto 2:
Si una vez me diste permiso, lo tendré siempre:

Pretexto 3:
Si te gustó algo una vez, te gustará siempre:

Pretexto 4:
Te gustará incluso si estás drogada, borracha o inconsciente:

Pretexto 5:
Es tu deber como pareja o esposa:

Pretexto 6:
Si dices que lo vas a hacer, tienes la obligación de hacerlo:

Pretexto 7:
Debes acabar lo que empezaste:

Recuerda:

Tu cuerpo es tuyo. Tus emociones y pensamientos también, así que tu único compromiso en cualquier momento de tu vida y ante cualquier persona es hacer lo que te haga estar bien contigo, con tu yo. La persona que te ama ni es tu dueña ni te pertenece, así que puedes cuidar de ti y decidir sobre tu cuerpo, tus emociones y tus gustos sin culpa ni vergüenza.

Hasta luego.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Verdad y mentira

"Si no tienes religión yo te recomiendo una: La verdad"
Gandhi.


Si nos acostumbramos a vivir en la mentira, creeremos que todo en la vida es falso. Por el contrario, si nos acostumbramos a vivir en la verdad tendremos la lucidez suficiente para distinguir lo real de lo falso. Tal vez nos cueste algunas desilusiones y uno que otro golpe de las ilusiones contra la realidad, pero al final aprendemos a tomar decisiones más asertivas cuando entendemos que vivir en la verdad no significa tener siempre la razón, ni que las cosas siempre resulten tal y como las habíamos planeado.

Esto viene al caso porque a veces nos gana la tentación de crearnos "un mundo aparte" en nuestra imaginación. En ese mundo nuestra pareja es ideal, nuestros hijos son ejemplares y nuestros padres son siempre el mejor ejemplo porque no tienen defectos. En ese mundo no caben los problemas, así que en ocasiones parece que es mejor esconderse ahí.



Tal vez tengamos la suerte de convivir con personas que nos aman y nos lo demuestran, quizás sí tenemos la dicha de contar con buenos padres e hijos. Y aún así, habrá dificultades y situaciones en las que debamos reaccionar para resolver algo. O para participar en la solución de un conflicto antes de que llegue a convertirse en problema. 

Para hacer esto necesitamos romper la burbuja protectora de ilusiones y mentiras en la que todo parece seguro, pero que desafortunadamente solo es imaginaria.

¿Cómo saber si estamos usando ese "mundo aparte"? Bueno, habría que revisar algunos indicadores de nuestro sentido de pertenencia, o nuestro compromiso hacia el grupo con el que nos relacionamos (familia, amigos, trabajo, etc.). Estas son algunas señales de alerta:

1. No sabes cuál es la mayor preocupación de tu pareja, papás, hermanos o amigos.

2. Tampoco sabes qué es lo que más les gusta (comida favorita, película favorita, canción favorita, mayor satisfacción personal, laboral, académica y familiar, etc.).

3. Es imposible recordar la última vez que ayudaste en las actividades y quehaceres de la casa / escuela / trabajo haciendo algo distinto a lo que normalmente te toca.

4. Te molesta cuándo te piden hacer algo distinto a lo que normalmente haces, porque sientes que con eso te están faltando al respeto.

5. Con frecuencia te sientes decepcionad@ porque lo que hacen los demás no es lo que esperabas que hicieran.

Si damos positivo en una o más de estas señales no hay que alarmarnos todavía, para considerarnos miembros permanentes de ese club de personas que prefieren vivir en la mentira aunque la realidad los golpee constantemente, debemos mantener estos síntomas durante varios meses, digamos que por lo menos 4 y de manera ininterrumpida. 

Si nos fijamos bien, estas 5 señales se parecen en que son como estar jugando a las adivinanzas: en lugar de hacer contacto con los demás y comunicarnos para saber qué quieren y hacerles saber lo que queremos nosotros, nos hacemos creer que no es necesario comunicarnos, porque al fin y al cabo "ya nos conocemos". Esto, que suena tan obvio, ocurre con mucha frecuencia en las relaciones cercanas (de pareja, entre hermanos, entre padres e hijos, entre amigos, en el trabajo, etc...). Jugamos a las adivinanzas y damos por hecho que ya sabemos lo que van a hacer los demás, lo que piensan y hasta lo que sienten, ¡órale! 


Vivir tiene sus riesgos, no importa de qué manera veamos la vida ni qué actitud tengamos ante ella. Nuestra opinión es subjetiva y a fin de cuentas la vida es una sola y nos seguiremos yendo con ella día a día. Por eso es mejor involucrarnos en nuestra vida y lo que tenemos en ella, no solamente en lo que quisiéramos llegar a tener. 

La clave para romper nuestros mundos imaginarios y salir de ellos está en la mesura, un concepto que se refiere a buscar el equilibrio, a no tratar de tener ni muy poco ni demasiado de las cosas. Dar mucho y pedir poco, o al revés, son conductas desmesuradas (o sea que rebasan la medida promedio de las cosas). Vivir en el extremo de lo poco o de lo mucho es vivir a medias, aceptando una parte de la vida y negando la otra. ¿Parece exagerado? Si miramos los comerciales, casi cualquiera de ellos invita a vivir en el extremo desmesurado de tener demasiado, o si se puede, tenerlo todo. Tal vez ahí aprendemos a formar estos mundos imaginarios.

Cada persona debe ser capaz de reconocer sus propias necesidades y las de la gente cercana. Reconocer las propias es una cuestión de supervivencia, reconocer las de los demás es la clave para convivir.

Muchas veces aprendemos a crear mundos imaginarios en nuestro propio hogar, donde papá y mamá o al menos uno de ellos decidió que sus hijos no deberían pasar por los mismos problemas y penurias que ellos vivieron y decidieron crearles una burbuja de seguridad, donde no entrarían las penas ni los problemas porque papá o mamá estaban ahí para detenerlos. ¿Resultado? Niños malcriados y berrinchudos que al crecer tuvieron muy poca tolerancia a la frustración y se convirtieron en tiranos desde pequeños.

Éste es un extremo. En el extremo opuesto tenemos hijos que crecieron con el mínimo de atención y tuvieron que inventar sus propias soluciones, creando una barrera entre ellos y los demás porque les cuesta trabajo creer en el afecto y el amor desinteresado. También se crearon una burbuja, un mundo aparte.



Invito a que revisemos qué tanto estamos provocando este refugio ilusorio en nosotros mismos o en los demás desde nuestro rol de hijos, padres, novios, amigos, etc... La realidad puede ser dura a veces, pero es más fácil de manejar si tenemos los pies bien puestos sobre la tierra.

Y por último un recordatorio: La verdad definitiva no existe, así que quien escoja este camino estará decidiendo convertirse en un buscador, en alguien que aprende mientras va creciendo.

Hasta luego.