Psiqué y reflexiones 20


La mentira es un veneno, no importa si la dice uno mismo o si nos la arroja otra persona, el efecto es igual de dañino y muchas veces es irreversible, así que a cuidar las palabras que salen de tu boca y también las que entran a tus oídos. La medicina contra este mal puede ser dolorosa, pero casi siempre es efectiva: es la verdad y también hay que saber usarla. La dualidad, siempre con sus dos caras.

Hasta luego.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El "síndrome" de Candy Candy

La pareja como trofeo

Barreras en la comunicación (la docena sucia)