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miércoles, 28 de marzo de 2018
domingo, 24 de julio de 2016
¿Perdonar? ¿para qué?
"Puedo perdonar pero no olvidar", es solo otra forma de decir "No puedo perdonar"
(Henry Ward Beecher)
Repasemos:
2. Hay que resistir la tentación de "perdonar" a una persona antes de aceptarla... y eso incluye a mi propia persona.
3. Atrás de la rabia y el rencor que nos impiden perdonar, viven un mundo de emociones castigadas, ignoradas, que quieren ser reconocidas y expresadas.
4. Perdonar no es olvidar ni hacer como que no pasó nada. Esas actitudes no permiten aprender nada de lo ocurrido ni liberan las emociones reprimidas.
5. Perdonar es mirar de frente al mal, reconocerlo, saber que no se justifica y enfrentarlo con amor.
Una de las razones por las que no perdonamos es que no visualizamos la manera en que vamos a cambiar nuestra manera de relacionarnos con los demás y específicamente con esa persona que en algún momento nos hizo daño... O que al menos creemos que nos hizo daño. Ante esa persona o ante su puro recuerdo sentimos rabia y rencor, y queremos dejar de sentir eso pero no queremos quedarnos "vacíos". No queremos soltar lo único que nos queda de esa persona.
Es una especie de masoquismo: Preferimos cargar con el dolor quejándonos y desconfiando en vez de "vaciarnos" y sentirnos más ligeros. Porque si soltamos esos dos sentimientos -que de por sí no son agradables- pensamos que nos quedaremos con nada, y este pensamiento provoca una sensación de soledad y abandono que da miedo enfrentar... Por eso muchas veces decimos que perdonamos pero solo de palabra, sin acción, no nos permitimos dejar que se vaya ni el rencor ni la rabia de nuestro interior. Y curiosamente, también llegamos a pensar que nos volveremos insensibles si llegamos a soltar ese par de sentimientos, y encontramos siempre una justificación para no perdonar de verdad.
"Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo"
(William Blake)
Pero hay buenas nuevas: Resulta que si soltamos y perdonamos no nos vamos a quedar con la nada:
Una vez que aceptamos que la otra persona es como es y no va a cambiar por más rencor que le tengamos y por más injusto que nos parezca lo que hace o lo que hizo, estaremos listos para dejar que la rabia y el rencor se vayan ¡y seguiremos sintiendo! solo que serán sentimientos diferentes. Tal vez esa rabia y rencor sean sustituidas por otros sentimientos que surgen al darse cuenta que algo se acabó (perdonar es terminar una relación rencorosa con otra persona). Sentimientos y emociones como la tristeza, la vergüenza o la decepción tampoco son muy agradables pero tienen una ventaja y es que son diferentes a lo que nos habíamos permitido sentir anteriormente, y además son un paso necesario para recuperar nuestra autoestima y enfocar nuestra atención en quién somos nosotros realmente. Uno necesita reconocerse, valorarse y cuidarse. No lo podemos hacer si estamos enfocados hacia afuera, hacia quien nos dañó en otro tiempo.
Dejar que surjan esas emociones que habían estado reprimidas porque considerábamos un deber odiar a otra persona es una experiencia liberadora, pero no mágica, se requiere vivir un proceso de real aceptación de la vida y la propia persona, que va a requerir dedicación y tiempo, pero al final tiene su recompensa y esta consiste en volver a vivir sentimientos y emociones más nutritivas como el respeto, la confianza o el amor, y ya no enfocados hacia afuera sino como parte de uno mismo. Claro, una vez que tenemos estas emociones tan valiosas en nuestro interior, somos libres de compartirlas con quien cada uno decida hacerlo. Es en ese momento cuando notamos que ya cambió nuestra manera de relacionarnos con los demás, y obviamente también con uno mismo.
Hasta luego.
jueves, 18 de abril de 2013
El niño interior y el perdón
"Hay una ley de vida, cruel y exacta, que afirma que uno debe crecer o, en caso contrario, pagar más por seguir siendo el mismo."
Norman Mailer
En los trabajos de crecimiento personal hay muchas similitudes, todas las técnicas y estrategias que utilizamos se cruzan, se combinan o se pueden complementar. Es el caso de dos trabajos terapéuticos: para sanar a nuestro niño interior y para llegar al perdón, en ambos procesos yo destaco estos 4 puntos en común o complementarios: Los secretos, la vergüenza, el miedo y la reconciliación.
Los secretos: Se refieren a las situaciones que se viven al interior de la familia y se guardan como tesoros que nadie más debe conocer. Aquellas cosas que hacía la tía Petrita, o las manías del abuelo Chuy, o esas "cosas malas" que hizo el primo Celedonio hace muchos años. Ejemplos sobran, y crecemos guardando secretos que aún después de muchos años se siguen hablando nada más en voz baja y cuando no hay nadie ajeno a la familia. A veces son secretos terribles y se vuelven una carga pesada, con un sentimiento de complicidad; también pueden ser secretos agradables, de auténtica complicidad entre padres e hijos, o entre hermanos. De cualquier manera, siempre es bueno sacarlos a la luz, cuidando de hacerlo en el contexto adecuado.
La vergüenza: Muy relacionada con los secretos, aunque aquellos pueden tratarse de otras personas y afectarnos de manera indirecta. La vergüenza es más personal, se refiere a cómo viví yo las cosas mientras iba creciendo, a cómo me trataban o cómo trataban a los hermanos, padres u otros seres queridos. Cuando hubo sentimientos de abandono, humillación, sometimiento, o dolor físico, o manipulación de cualquier tipo, la confusión entre sentirse culpable y abusado termina formando un bloqueo emocional y una imagen muy devaluada del YO. Hablar de esas vergüenzas, reconstruirlas y darles un nuevo sentido es un paso doloroso, pero eficaz cuando se hace contando con un apoyo externo sensible y sincero, es muy difícil superar la vergüenza a solas.
El miedo: Nos daremos cuenta si estamos atorados en alguna etapa de nuestro desarrollo entre los 0 y los 20 años, porque en situaciones sentimos un miedo que nos paraliza. No un miedo previsor, normal, que nos avisa cuando corremos algún riesgo y nos previene de no actuar sin precaución; sino un miedo irracional e ilógico, ante situaciones que no representan peligro alguno. Con frecuencia se manifiesta un miedo a ser exhibido ante los demás y por eso no bailamos, cantamos o hablamos en público; también puede tratarse del miedo a ser rechazados, porque en alguna ocasión supimos lo que es sentirse abandonados. Otra forma en que se presenta el miedo es con la adicción a sustancias, a actitudes o a realizar rituales sociales "aceptables". En todos los casos el miedo es una barrera que nos impide crecer, es el límite a nuestro desarrollo. Aceptando nuestra historia personal, podemos vencer el miedo y llevarnos mejor con nosotros mismos.
La reconciliación: Es la parte que más interesa al perdón: soltar el pasado, dejar de cargar el rencor, terminar de una vez por todas de actuar en respuesta a lo que hizo otra persona. Reconciliarse implica cambiar nuestro estilo de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos, es vivir en el presente y dejar ir lo que ya ocurrió, aceptar a la gente como es, aunque no sea como queremos que sea, y es la aceptación de que cualquier daño que nos hayan hecho, por fuerte que haya sido, ya pasó y nos permitió aprender algo. Reconciliarse no es volverme amigo de quienes nos dañan, simplemente es dejar de cargar con esas personas para hacernos responsables de nuestra propia vida. Es una meta que requiere disciplina y constancia, y es una meta realizable.
"Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes."
Jorge Bucay
Hasta luego, gracias por leer.martes, 2 de abril de 2013
Reflexiones sobre el perdón verdadero
La
primera reflexión que me viene a la mente tiene que ver con todos los hechos
que han construido mi historia. En los más significativos siempre tuvo que ver
alguna otra persona y muchas gentes se convirtieron en seres importantes y
valiosos para mi. Acordándome de las cosas buenas y malas que he pasado con
todas esas personas, se me ocurre una pregunta, más que una reflexión: ¿A
quién perdonar? Y la dejo como pregunta porque aún no tengo clara la
respuesta.
Estoy
leyendo el libro "El perdón verdadero", de Isaac Barbosa
Ramos, es una joyita que me encontré en la página "ebiblioteca.org",
tiene pocas páginas pero mucha calidad y sencillez en su contenido, me ha
gustado mucho porque no se anda con rodeos en esto de perdonar: Lo haces o no
lo haces. Te liberas de tus ataduras rencorosas y tus culpas o te aferras a
ellas, no hay medias tintas.
Y
como quiero compartir aquí esa lectura tan buena para mí, decidí extraer
algunas de las frases más "pegadoras" esperando que al leerlas se
animen también a explorar más acerca de su propia necesidad de perdonar y de
ser perdonados. De reconciliarse con la vida, a fin de cuentas. Aquí van:
"EL
ERROR MÁS GRAVE EN EL QUE HEMOS INCURRIDO ES CONSIDERAR QUE EQUIVOCARNOS ES
SINÓNIMO DE PECAR."
"NO
NECESITARÍAMOS DEL PERDÓN SI EXISTIERA RESPETO A LA LIBERTAD Y DIGNIDAD DE CADA
PERSONA."
"ES MAS FACIL
QUEJARSE Y ACUSAR, QUE ACTUAR RESPONSABLEMENTE."
"EL SUFRIMIENTO
APARECE CUANDO LAS COSAS NO SON COMO LAS QUEREMOS. CUANDO NO OBTENEMOS LO QUE
QUEREMOS. CUANDO HAY EN NOSOTROS UN ELEVADO NIVEL DE FRUSTRACIÓN."
"SI SE
ENTIENDE QUE SIEMPRE HABRÁ UNA NUEVA OPORTUNIDAD, EL SUFRIMIENTO SERÁ COSA DEL
PASADO. "
"LAS
EXPECTATIVAS DE CADA PERSONA DEBEN SER CUBIERTAS POR SÍ MISMA Y SU TRABAJO."
"LO QUE EL
OTRO NO PUEDA DARTE O NO QUIERA DARTE, SEA TU MADRE, PADRE, HERMANO, ESPOSO O
AMIGO, TIENES QUE CONSEGUIRLO POR TUS PROPIOS MEDIOS Y/O CON OTRAS
PERSONAS."
"SI SUFRES
ESTANDO CON ALGUIEN, ALEJATE. SI HAS DE VOLVER, REGRESA. SI NO, ENFRENTA LA
VIDA CON VALOR Y DECISIÓN, EL SUFRIMIENTO NO LO GENERAN OTROS, LO GENERAS TÚ
MISMO. NADIE TE TIENE ATADO, SI NO TE VAS BUSCANDO ESTAR MEJOR, ES QUE ENTONCES
NO ESTÁS TAN MAL."
"SOMOS DE UNA
U OTRA MANERA PORQUE HACEMOS TODA UNA SERIE DE COSAS VARIADÍSIMAS QUE INFLUYEN
PARA QUE NOS PERCIBAMOS A NOSOTROS MISMOS COMO PERSONAS BUENAS O COMO PERSONAS
MALAS."
"QUIEN NO
QUIERA EL PERDON NO PODRA TENER ACCESO A EL NUNCA. Y PERDONAR NO ES SINO
DECIDIRSE DE UNA VEZ POR TODAS POR ESTAR MEJOR."
"LA DIFERENCIA
DESPUÉS DEL PERDÓN RADICA EN QUE TENDREMOS MÁS HERRAMIENTAS PERSONALES PARA
HACER FRENTE A TALES SITUACIONES Y SI HEMOS ESTADO TRABAJANDO BIEN, SI HEMOS
ESTADO ALIMENTADO NUESTRA CONCIENCIA Y NUESTRO DESEO DE ESTAR BIEN, SEREMOS
PERSONAS MÁS SENSATAS, CON UNA AUTOESTIMA MAYOR, CON MÁS TOLERANCIA A LA
FRUSTRACIÓN Y POR SUPUESTO MÁS SENSIBLES Y SERENAS."
"DEJAREMOS DE
UTILIZAR NUESTRA IMAGINACIÓN PARA HACERNOS DAÑO."
"ESCÚCHELO
BIEN: NADIE QUE NO SEA USTED MISMO, va a decirle que tiene que cambiar."
"PERDONAR ES
DECIDIRSE CON MUCHA SERIEDAD POR TOMAR LAS RIENDAS DE SU VIDA Y MARCHAR AL
RITMO QUE USTED DECIDA, IMPIDIENDO QUE SEAN OTROS QUIENES LO MARQUEN."
"AL LIBERARNOS,
EL PERDÓN NO ESCLAVIZA A OTROS. "
"NO DEBE
IMPORTARNOS TANTO SI EL OTRO QUIERE CAMBIAR O NO, DEBE SER NUESTRA PRIORIDAD SI
QUEREMOS O NO CAMBIAR NOSOTROS MISMOS."
"EN NUESTRA
VIDA NO DEBE HABER ESPACIO PARA QUE EXISTAN TIRANOS Y OPRESORES, NI PERMITIR
QUE OTROS LO SEAN NI NOSOTROS MISMOS SERLO."
"La única
autoridad que el perdón nos confiere es esa: ser dueños de nuestra vida. NADA
MÁS DE NUESTRA VIDA, NO DE LAS VIDAS DE OTROS."
"ES
ABSOLUTAMENTE NECESARIO QUE DEJEMOS DE BUSCAR UN CULPABLE DE NUESTRO DOLOR.
"
"POR FAVOR NO
SE QUEDE IMPASIBLE ESPERANDO LO QUE VENGA, ESPERANDO A VER QUE PASA."
"LA CULPA ES
UN JUEZ TERRIBLE Y POCO MISERICORDIOSO. "
"EN NINGUN
CASO EL PERDON ES RESULTADO DE OBLIGAR A ALGUIEN PARA QUE PERDONE Y EN NINGUN
CASO PODREMOS PRESIONARNOS TAMPOCO PARA PERDONAR O SENTIRNOS PERDONADOS."
"ESTAS
PERDONADO, PERO NO ME LASTIMES MAS, PORQUE AHORA SABRE DEFENDERME."
"SIEMPRE
ESTAMOS ADIVINANDO LAS INTENCIONES DE OTROS, PERO NO LAS NUESTRAS."
"SABER
DISCUTIR IMPLICA SOBRE TODO QUE VEAMOS EN EL OTRO A UNA PERSONA IGUAL A
NOSOTROS, QUE NO TENEMOS POR QUÉHACERLE DAÑO Y QUE ELLA, POR LO TANTO, NO
QUERRA DAÑARNOS TAMPOCO."
"PODEMOS CREAR
Y DESTRUIR, SANAR O ENFERMAR, AYUDAR O ESTORBAR, ¿QUÉ ES LO QUE QUEREMOS HACER
CON ESA CAPACIDAD, CON ESE PODER?"
¿Qué tal? Los dejo con estas reflexiones, espero
les gusten y les sean útiles para recorrer el camino de estar bien consigo
mismo, con la propia vida.
Hasta luego.
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