domingo, 16 de octubre de 2022

Esto es crecer

Hoy mueres un poco otra vez

y después te reconstruyes

para nacer de nuevo en el mañana

que significa futuro, entre otras cosas,

aparentemente igual pero eres

un poco más viejo y gastado

un poco más nuevo y despierto.

Nadie nota la nueva arruga

ni ese olvido recién llegado

a un nuevo hueco en tu memoria

porque cada día es la suma

y multiplicación de tus renacimientos

y cada día es un reencuentro

todo igual adentro y afuera

pero no es así, solo parece.

 

Muchas cosas no son, solo parecen:

Sigues queriendo a tus amigos adolescentes

renacidos en adultos o viejos como tú y yo.

Puedes tener derecho a la educación

pero no tienes dinero para pagar la escuela.

Te vuelves vegetariano pero las carnitas

siguen oliendo más sabroso.

Escuchas y escuchas bastante bien

¿pero de qué sirve si no hablas?

Quieres que entre otra persona a tu vida

pero no cabe, estás demasiado lleno de ti

Tragas pura esperanza sin nada de acción

y con el tiempo se pudre hasta volverse dolor.

El dolor a veces se queda, pero tampoco dura,

se convierte en vergüenza y en ira.

Y todas las personas parecen iguales

pero algunas son más personas que otras.

 

Todo lo que nace a tu vista se esfuma

y vuelve a aparecer con aire nuevo

incluyendo tu cara en el espejo

tus memorias, tus amistades,

tus amores y desamores,

tus lugares y tus vidas bien

o mal vividas y tus cosas

y tus muertes parte por parte.

Algo se pierde cada día

y se va con la luz del sol

a encontrarse o reinventarse

en los sueños y las sombras.

Mueres un poco otra vez

nace un poco algo nuevo

y el ciclo solo termina

cuando ya no hay un renacer.

 

Te pienso, te recuerdo y te extraño

en muchas de tus encarnaciones

sobre todo en las que has sido más tú

conmigo y sin mí que te miro

y te reconozco una y otra vez

gracias por ser y estar

tantas ocasiones en que también

muero un poco otra vez

y siempre he logrado, como tú

reencontrarme al siguiente día

un poco más viejo y gastado

un poco más nuevo y despierto

un poco más alegre y vivo

porque te vuelvo a conocer.

miércoles, 5 de octubre de 2022

El buen contagio

Yo no discrimino a nadie por el color o la textura de su piel.

Me gustan todas las pieles contagiosas, de esas que se pegan y se sienten parte de uno y, mucho mejor, de dos.

La piel de amigos que se contagia en abrazos, la de familia en besos, la de amantes que se cubren piel con piel y la de enemigos que también se pegan, y mucho.

Yo prefiero el buen contagio, para eso está mi piel y con ella, mi tacto.

De los ojos hacia adentro vive un universo entero que se expresa y se percibe de la piel hacia fuera, hacia otra u otras pieles.

Así nos vamos conociendo y conocemos a los demás, así es como nos podemos dar y regalar, por eso es bueno dejarse contagiar, con tantas formas de contacto como hay.

Pieles de colores, gruesas, delgadas, firmes, quebradizas, guardianes de misterios que esperan ser contados sin palabras.

En este mundo enfermo, borracho de tanto girar, quiero aferrarme a una nube y contagiarme de lluvia, rayos, sombra y todo lo que pueda dar, pegarme mucho a la luna y que ella me llene de sueños y con lluvia y sueño y contacto volver a sentir la tierra, piel del mundo para ver si nos contagiamos de salud.

¿Miedo al contacto? 

¿A sentirnos? 

¿A reconocernos?

Cambio de estación, termina el verano y llega el otoño, temporada en que caen las máscaras, los miedos, los rencores, las barreras y las hojas gastadas del calendario y del diario vivir. 

Venga pues, empieza la temporada de levantar las ganas y el gusto de ser piel contagiosa, porque hay mucho que compartir y a estas alturas es enfermizo discriminar a quien sea por el color de su piel o la textura de sus ideas...

Yo prefiero el buen contagio, para eso está mi piel y con ella, mi tacto.

lunes, 3 de octubre de 2022

Ventanas del alma

¿Cómo estás pasando tus noches? ¿Duermes bien, descansas y amaneces con tu energía recargada? ¿O pasas tus noches pensando, dándole vueltas a alguna situación que tal vez no sea tan grande pero se vuelve gigante de tanto rondar en tu cabeza?

Para Gaby, mi amiga insomne:

Son las noches y no los ojos las ventanas del alma, 
las noches que llamas tuyas, las que dejan huella en tus días.

Quien mira a tus ojos observa paz, comprensión, amor y felicidad 
y a veces todo eso es verdad, pero otras, solo tú sabes 
cuando se aleja el sol y te quedas contigo a solas, 
a velar o a descansar, lo que hay en la ventana de tu alma.

Puedes asomarte y encontrar soledad, vacío, tristeza y angustia sin luna, 
porque la luna está cubierta con las nubes de tu pasado, 
ése que crees culposo y decepcionante.

También hay noches en que te rodeas de infinitas luces, 
estrellas brillantes, sueños, ilusiones y un presente 
siempre nuevo y listo para cualquier experiencia, 
es cuando piensas que tal vez una noche de pecado 
puede ser un rescate para tu alma 
y una de virtud solamente la amargue.

Son las noches y no los ojos las ventanas del alma, 
eso dice tu insomnio inquieto en tantas horas de esas tus noches 
con la mirada clavada en tus pensamientos, 
y te lo dice también tu sueño en las noches silentes 
cuando la paz acompaña tu descanso, cuando la noche, 
o sea tu alma, se describe con muchos buenos adjetivos.

Mira bien tu ventana sin despegar la mirada, 
porque en ella se encuentra tu alma y un poco más allá, 
tu miedo, y después del miedo está la vida, la vida presente, 
la que pasa ahorita, porque la vida comienza en cada instante 
y puede terminar en cualquier momento.

No dejes que el pasado se entrometa ni empañe tu visión 
con la culpa que quiere castigarte metiendo tu vida 
al lado más oscuro de tu noche, 
si te alcanza el pasado y se entromete ve por él 
y tráelo al más acá, a esta noche en la que solo es un recuerdo, 
con sus rencores y culpas y todo, porque detrás del pasado 
está la culpa y después de la culpa 
está la libertad de quien se descubre inocente.

Como una luz surge la frase "hice lo mejor que pude", 
"hago lo mejor que puedo" y tu noche se convierte 
en la ventana de tu alma viva y libre. Descansa.

viernes, 30 de septiembre de 2022

Que te ignore

¡Qué  gusto me da que la muerte sigue sonriendo indiferente cuando te ve! 

Te mira y te ignora, como quien pasa junto a un gato o un perro callejero y no lo deja acercarse. 

Y más gusto me da cuando me encuentro de nuevo a esa misma muerte en otro sepelio, en otra noticia o nada más por azar y no recuerda ni tu nombre ni tu rostro ni su suerte de haberse topado aunque sea de rozón contigo.

¡Bendita arrogancia la suya! Que siga así porque si te presta atención se va a dar cuenta de todo lo que vales simplemente por ser tú y entonces afectaría mucho mi vida y la de otros que celebramos que estés, no para siempre en la tierra, pero por suerte coincidiendo aquí y ahora.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Enojo

 
El enojo es un monstruo que vive dentro de ti, siempre tratando de salir. No piensa, no tiene paciencia, no tiene empatía y no se preocupa por el futuro, al enojo solo le importa el presente, aquí y ahora es cuando puede hacer lo que quiere y si no resulta vuelve a explotar.
 
Cuando el enojo se desespera tu cuerpo le queda chico, te cubre los ojos para que no veas más allá de lo que te molesta y no pienses en las consecuencias de lo que puedes hacer. Cuando el enojo se tranquiliza vuelve a esconderse en el fondo de tu ser, lo arropa la satisfacción y el orgullo al principio, y después se queda con la vergüenza, la tristeza, y generalmente con varias cosas por reparar.
 
El enojo avisa cuando va a salir, comienza a tensar los músculos del cuerpo, reduce la respiración, traba la mandíbula y deja la vista tan fija que parece que tus ojos ya no se pueden mover. El estómago arde y la tensión avanza desde ahí hasta los hombros, los brazos y los puños, como si te estuviera cubriendo, pero en realidad está saliendo de ti.
 
No podrás hablar con tu enojo cuando explota, pero sí puedes notar cuando empieza a avisar que quiere salir, que no lo estás dejando hacer lo que él quiere. En ese momento no es un monstruo todavía y le puedes pedir que regrese a tu interior, su tamaño es tan pequeño que tan solo con que le hagas caso se podrá tranquilizar. Cuando avise, no lo hagas esperar y no tendrás que lidiar con un berrinche más.


miércoles, 18 de mayo de 2022

La muerte y su única broma

A Hortencia.

Mi hermana siempre presente en mi infancia y adolescencia.

De quien aprendí que la vida se puede enfrentar con humor.

Y a todos mis muertos queridos.


La muerte nos juega la misma broma de formas distintas, dejándonos de pronto con un montón de recuerdos que no podemos acomodar porque la persona que los creó ya no está y en su lugar solo se encuentra una enorme ausencia, a eso es muy difícil acostumbrarse, mientras la muerte nada más muestra con todos sus dientes su sonrisa eterna . No creo que sea risa de burla, es por su broma ya gastada pero no conoce otra.. Muerte, vieja amiga, te espero al final del camino pero apareces muchas veces antes, en cualquier esquina, en cualquier remanso y cada vez que pasas junto a mí me quedo con las mismas dudas y una que otra distinta... 

- I -

¿Cuál es la actitud que distinguió la vida de la persona que se ha ido? Tal vez fue la honestidad, o la responsabilidad, o el humor, o la paciencia o la dedicación o vaya uno a saber entre tantas formas de ser en este mundo. Se han ido muchas personas que quiero, que son importantes y han marcado mi vida de diferentes formas, y creo que esto nos ha pasado a muchos de nosotros, entre la pandemia, la violencia y otras causas más "normales", casi todos podemos contar unas pocas o unas muchas bajas entre nuestros conocidos. Cuando la muerte escoge a alguien no le da oportunidad de ejecutar un salto inmortal, se lleva a quien eligió sin más trámites. Mi hermana, por ejemplo, se fue y dejó revueltos todos mis recuerdos y mis emociones, me sorprendí al ver que ya estaba acostumbrado a creer que su cara de enferma era normal y me sorprendí más cuando redescubrí en los escombros de mi memoria tantas caras que tuvo a lo largo de su vida, tantos sueños, tantos planes siempre pospuestos y sobre todo tanto humor para navegar por los problemas de la vida, tanto amor para encontrarle sentido al sinsentido y tantas vidas a lo largo de sus 60 años para completar una sola vida hacia el exterior. Mi hermana la joven, la adulta, la soltera, la casada, la organizadora, la motivadora, la bonita, la que creía en mí y en ti y en toda la humanidad, la resoltera, la mamá, la que se dio y no quiso quitar porque solo tomaba de la vida lo que sabía que le iba a poder devolver. Mi hermana le dio sentido a su vida con dos actitudes, la lealtad y la ternura, no parecen muy impactantes o poderosas, el poder viene al aplicarlas durante toda la vida, leal a la gente que amó, tierna con quien se acercaba a ella. Niña grande, muy grande, quedo en deuda contigo y no sé cómo voy a pagar, se me ocurre tal vez adoptando esas actitudes tuyas, pero yo debo ser fiel a las mías son las que me dan sentido... algo se me ocurrirá, tal vez actuar, más que hablar. Muerte de bromas pesadas, detente por un momento o por dos o por muchos más, solo te pido tiempo para apreciar la vida mía y de los demás ¿quiénes son los demás? para descubrir y disfrutar eso pido el tiempo. Se fue un amigo que vivió el amor, la curiosidad y el humor. Se fue mi madre con todo el universo dentro de ella. Se fue una pareja que vivió muchos encuentros consigo misma. Se fue un maestro que vivió la pasión y la generosidad. Se fue un compadre valiente y decidido. Se fue una cuñada que vivió la vida todo el tiempo sin parar y ahora que quiero hacer un repaso resulta que se han ido muchos seres queridos de los que puedo contar.

- II -

Para cuando me vaya, porque un día la muerte me va a gastar su misma broma y tampoco me va a dar risa, voy a imaginar que una parte de mi ser se irá a encontrar con los míos por allá, más allá del más allá, que es una forma de decir que no sé dónde... y entonces, ¿cómo voy a reconocer a mi gente, a quienes quiero? En esas fotos borrosas impresas hace décadas y en los vídeos a colores con fondos indefinidos que mi memoria reproduce siempre con algún cambio a veces dramático y otras casi imperceptible, busco las caras de mis muertos queridos y cuando las veo, no se parecen al último rostro que se reflejó en el espejo empañado de mis ojos… Hay un gesto, una mueca o alguna señal permanente grabada en cada una de las distintas caras que las personas tienen a lo largo de su vida, pero en los saltos temporales de la edad se van dibujando arrugas, líneas, sombras, en el lienzo de la piel se plasma una historia que se llamará futuro y se empezó a bocetar desde que la cara estaba llena de infancia, entonces nadie sabía cómo se escribe o se borda el futuro, pensábamos que era suficiente con los sueños y las esperanzas, y cuando por fin lo construimos, entendimos que se forma despacito, lentamente, con la voz y los gestos y los actos que uno porta mientras atraviesa los días paso a pasito, dejando huellas grabadas en el rostro y en el cuerpo, incluso los intentos que hacen algunas gentes por parar el tiempo quedan grabados en algún momento de la historia personal, el futuro se esconde en cada arruga y línea de expresión a lo largo de un instante, un presente constante. Por eso tenemos muchas caras, muchos gestos, muchos tús y me imagino que muchos yos. Cada rostro es una época, un paso hacia la muerte que espera paciente, un capítulo de una temporada cualquiera en la serie de la vida, esta serie que parecía interminable hasta que vimos que mi gente que quiero y ya no está aquí sino no sé dónde dejó de transmitir y nos dejó a los demás imaginando muchos finales distintos y soñando esperanzados que tal vez habrá una nueva temporada, pero ya no y solo nos queda repasar y volver a repasar esos viejos capítulos que se nos quedaron grabados y asombrarnos al ver al protagonista más joven, más alegre, más cerca, más todo, nos quedamos bajo el sol y la luna que siguen saliendo sin falta cada día cuando termina la noche y cada noche cuando se aburre el día. Y mientras, la muerte bromista se lleva a quien quiero y extraño, hay quien dice que ahora cada ido querido es su propia luz y sigue su ruta en esa dimensión desconocida para los vivos… Y si una misma persona tuvo tantas caras en vida mientras caminaba bordeando la frontera del más allá, ¿podré reconocerla cuando sea una luz? Cuando la muerte bromista apague su cuerpo y encienda su alma, ¿podré distinguirla en el jardín de estrellas luminosas dónde florece el brillo auténtico de cada quién? y cuando yo llegue, ¿sabrán que soy yo? ¿Cómo nos vamos a encontrar, si nos acostumbramos a pensar que nos conocíamos mirando solo nuestro exterior? ¿si nunca vimos nuestro yo ni nuestros tú más profundos? Debes saber, muerte risueña, que esta duda es uno de mis mayores miedos y así se lo he dicho a cada uno de mis idos queridos: te quiero encontrar porque te quiero y te extraño y por eso me da miedo perder tu memoria, no olvidarte sino algo peor: no reconocerte. Muerte de bromas pesadas, espero encontrar el camino hacia el palpitar del tiempo cuando me toque conocer el otro mundo asomándome al reloj eterno por la mirada hueca de tus ojos ausentes para distinguir del otro lado la luz y entre toda la luminosidad, el brillo de mis idos queridos, entonces me acercaré a cada uno de ellos, a cada una de ellas para que también me reconozcan y me acepten y los seguiré confiado, ya no importará a dónde. 

- III -

¿Y a dónde van? Todos los días desde temprano y sin falta volvemos a construir el rompecabezas de la vida pieza por pieza: levantarse, quitar pijama, asearse, vestirse, buscar en el espejo esa cara conocida, salir a hacer o deshacer lo que nos toque, encontrar gente, lugares sol, colores, sabores, olores y mil regalos para los sentidos, acomodar los recuerdos y cargar los planes de aquí para allá, hacer un inventario de lo bueno y lo malo, apagar las luces y dejar que se oscurezca el mundo... Y de pronto falta una pieza importante, ya no encuentro a un "tú" que estaba acostumbrado a saber que era parte de mi mundo... Mi hermana, mi mamá, mis amigos, mi ex y toda esa gente que quiero y se ha ido antes que yo, antes que nosotros, ¿dónde está? Desde chico me han dicho que la gente que fue buena se va al cielo, y la gente que he querido ha sido toda buena, en general, con sus salpicaduras de una que otra mentirilla, una maldad ocasional o alguna travesura, pero nada que no haya hecho cualquiera de nosotros que aún estamos vivos, quiero pensar que están allá en el cielo pero no puedo ver hasta allá. También me cuentan de un infierno y yo creo que la gente que quiero ya enfrentó a los demonios que les tocaban en su paso por esta vida, pero hay un purgatorio, el lugar a donde van los indecisos que no sabían si hacer el bien o el mal, los miedosos que querían hacer maldades pero solamente las pensaban mientras sonreían con bondad o aquellos que repitieron muchas veces un mismo error porque no aprendían la lección que la vida les quiso enseñar, el purgatorio sí me preocupa, tal vez ahí esté durante algunos tiempos alguno de mis conocidos y también yo. Y si me voy a otras religiones y creencias hay muchísimos lugares donde podrían estar y además, hay uno donde podría no estar nadie, cuando pienso en la nada siento un frío intenso que recorre todo el hueco que ha dejado en mi vida la gente que quiero y una fuerte sensación de pequeñez ante lo corta que es la existencia, Carl Sagan dice que esta idea no debería entristecernos sino, al contrario, motivarnos a aprovechar mejor el tiempo porque todo lo que podamos hacer será en esta vida y nada más, ¡pero es que ni sé donde está Carl Sagan! También se fue con la muerte y no sé si quedó en la nada o en otro lugar. Tal vez la muerte ni se imagina hasta donde llega su broma. La última vez se llevó a mi hermana y la escondió de todos, solo la vemos en los recuerdos, en las pláticas y en los sueños, a veces en los remordimientos y a veces en la satisfacción de lo que vivimos. Cuando se fue no alcancé a verla en el hospital, me dijeron que ahí se quedó mientras yo viajaba de noche para despedirme y cuando escuché eso me cegué y después la vi en la carretera, en el volante de mi auto, en mi hija que me acompañaba, en las luces que viajaban por la carretera, en mi celular que de vez en cuando me hablaba para actualizarme de lo que estaba pasando y así supe que allá en Guadalajara también estaba mi hermana en la boca y la memoria de toda mi familia, en todo el hospital, en su casa y en las casas de mis hermanos y cuando al fin llegué mi hermana estaba en todas las luces y sonidos de la ciudad y también estaba en las sombras, en los árboles y plantas y al entrar a la casa de mi papá también estaba ahí con ellos en sus miradas, en los olores de la cocina y la sala y hasta la fecha, cada vez que me levanto para empezar a armar el rompecabezas de mi día hay unas piezas que ya no necesitan acomodo porque están en todas partes, dentro y fuera de mí y ya sé a dónde van: están ausentes y también se quedan. Muerte bromista, la mejor forma de ocultar a una persona es dejarla a la vista. Y al oído, porque también encuentro a mi hermana y a todos mis seres queridos e idos en distintas canciones y frases.

- IV -

Somos vampiros chupándole el tiempo a nuestra sangre, día tras día. Pensamos que siempre va a haber y chupamos con desesperación todo lo que podemos, hay temporadas en que lo desperdiciamos dejando que se pierda en los rincones del aburrimiento o de la indiferencia y la flojera, en la ilusión de tener planes, en los miedos e indecisiones, en fin, en cualquier pretexto que sirva para engañarnos y hacernos creer que estamos haciendo algo mientras desaprovechamos ese sagrado alimento convencidos de que siempre va a haber más. Tiempo. Hay una muerte chiquita que va creciendo en nuestro interior y si la dejamos puede esconder de a poquito nuestra vida sin que lo notemos, por eso a veces no encontramos nuestras ganas y nos detenemos a buscar motivación o explicaciones o tantas otras cosas, perdemos tiempo y eso va contra nuestra naturaleza vampírica: debemos absorberlo, chuparlo todo y no dejar que se nos pase ni un segundo. Todo el tiempo de vida que perdemos es alimento que esconde nuestra muerte chiquita que juega y se entretiene mientras sorbemos más tiempo, un día terminará de crecer, estará lista para hacer su broma pesada y no llegaremos vivos a nuestro último día. Menos mal que escribo esto antes de…

martes, 19 de abril de 2022

Imaginación

 

Fábrica autosuficiente

productora de sueños,

motivos, chistes y cosas

que no existen más

que en ese lugar

hasta que el dueño del cuerpo

decide dejarlas salir con palabras

o actos que llegan a los demás

y ayuda a crear mundos

mejores o peores

según sea la intención

de lo que cada persona

se inventa en su interior

lo mejor es dejar que fluya

todo lo imaginable y lo inimaginable

solo así se descubren

nuevas puertas

a lugares conocidos

y a nuevos destinos

creativos que nadie ha visitado.

A veces la fábrica de la imaginación

destruye en vez de crear

en esos casos su dueño

debe educarse y convertirla

en productora y no

en campo de concentración.

Como todas las partes de tu cuerpo

tu imaginación es tuya

No le puedes ordenar qué hacer

pero puedes orientar

el camino que va a seguir.


miércoles, 13 de abril de 2022

Cuento. La nueva Tierra. Parte 11

     Ver Parte 1

Ver parte 2

Ver parte 3

Ver parte 4

Ver parte 5

Ver parte 6

Ver parte 7

Ver parte 8

Ver parte 9

Ver parte 10

Pobreza y olvido. Corre la voz.

La nueva Tierra. Parte 11


- Pero entonces, ¿esa enfermedad no existe? ¿Nunca existió? ¿A poco estamos tan mensos como para creer en algo así, solamente porque nos dicen que es real? Bueno... también hay que ver que todos los "noticieros serios" estuvieron repitiendo noche y día que era real. Todavía ahorita que ya tenemos pruebas a veces me hacen dudar y creo que sí es real, ¡qué fácil nos convencen!

Jade se queda pensativa por un momento y después de pensar, me dice:

- No, la gente sí se enferma en realidad, la gente hasta se muere, tú lo has visto, pero no es por lo que nos están diciendo. La gente se enferma de pobreza y de olvido, se enferma de hambre y de indiferencia. Se enferma de la angustia por no tener trabajo y tener que estarse moviendo de un lugar a otro… Dicen que esta enfermedad es como un resfriado mortal, pero no es eso, son las defensas cada vez más bajas por la falta de interés de las autoridades en la gente y de la gente en sí misma. Ahora va a terminar esta enfermedad como la conocemos, como nos la han presentado en las “noticias”, pero ¿de verdad va a terminar? No, solo terminará hasta que se acabe esta crisis de pobreza.

De pobreza material y espiritual, me quedé pensando sin decir ya nada, un poco avergonzado por ver lo fácil que es engañarnos a todo el mundo repitiendo una mentira todos los días, a todas horas, por todos los canales…

En la mochila que Nico le entregó a Jade cuando nos subimos a la camioneta allá en el Popo había una laptop, un celular, algunos sobres, tarjetas de banco, un aparato que no conozco, unos lentes de sol y un pedazo de papel donde estaba mal garabateada la palabra “Cuídate”. Jade revisó la laptop y los otros aparatos y encontró varias carpetas con muchas fotos y documentos que detallaban las negociaciones de Nico con el grupo que se fue a Marte, incluyendo las instrucciones directas de cómo intervenir transportes, desde vagonetas hasta barcos y aviones, desestabilizar algún país en especial e incrementar la violencia en otros, además se explicaba detalladamente cómo iban a esparcir por todo el mundo la “noticia” de la nueva enfermedad. Había material suficiente para hacer todo un documental. En una carpeta de videos encontró un mensaje grabado para ella, en el que Nico le pedía disculpas, le explicaba que realmente no sabía a qué se estaba enfrentando, reconocía que la tecnología de los traidores a la Tierra era muy superior y no sabía si iba a sobrevivir, pero si lo lograba, estaría en contacto con ella para enviarle más evidencias de lo que sea que encontrara en Marte. Me conmovió ver este mensaje.

- Nico tiene un lado bueno. Ojalá esté bien.

- No te engañes, Jacobo. ¡Nico es un monstruo! Ojalá se quedé allá en el espacio y que lo aguanten en Marte, porque si regresa a la Tierra va a querer que lo tratemos como el súper héroe salvador y se va a convertir en el peor dictador de todos los tiempos.

No sé qué decir, me da un poco de vergüenza haberme dejado llevar por mi entusiasmo.

- Estás reaccionando como él quiere. Actuando así se va a ganar a toda la gente porque eso es lo que él hace: sabe ser encantador y parecer muy preocupado por todos. Es un excelente manipulador.

Afuera todo sigue igual. Tal vez peor, porque ahora sabemos que no hay líderes y la gente está dudando de esa enfermedad. En La Colmena nadie sabe dónde quedaron los científicos que podrían explicar lo que ha pasado… o al menos eso nos dicen en los noticieros, personalmente, creo que los deben estar interrogando en algún lugar muy, muy privado. Pero tenemos este material y habrá que darlo a conocer. Muchas de las gigantescas pantallas en las plazas y lugares públicos siguen transmitiendo los mensajes alentadores de los líderes “enfermos”, pero hay algunos lugares que ya protestan y se sabe que varias de estas pantallas han sido destruidas por grupos de inconformes con corta visión: las pantallas no son las que idearon esos mensajes.

Los noticieros han creado la historia de que un grupo terrorista atacó el Popocatépetl, y que en ese lugar en realidad estaba un centro de investigación con un mega laboratorio de cooperación internacional, donde se estaría desarrollando la cura para la extraña enfermedad... el viejo truco de convertir en mártires buenos y sacrificados a los verdaderos delincuentes que operaban con fuertes apoyos de quienes pueden pagar hasta las noticias que se dan a conocer. Pero en las redes circula el video que transmitió Nico y cada vez que lo borran, alguien más lo vuelve a subir y rápidamente rebasa el millón de visitas, después los cinco millones, los diez millones, y así continúa... sin embargo, sabemos que con el tiempo, tanto el video como la historia de lo ocurrido en la Colmena se volverán leyenda y se irá perdiendo el mensaje de lo que en realidad ocurre aquí, en nuestra Tierra.

Necesitamos hacer algo pronto, y no sabemos en quién confiar, pero me acuerdo de Zac y a Jade le parece buena idea buscarlo.

- Zac, mi amigo, ¡qué bueno que te encontramos!

- ¿Qué onda, muchachos?, ¡qué gusto verlos! ¿Qué han hecho? Hace mucho que no los veía.

- Tuvimos que irnos por un tiempo, ¿tú sigues en eso de la informática?

- Sí, aquí todo sigue igual, soy un bicho raro: ¡hasta trabajo en el mismo lugar! Ya ven que ahora la gente dura muy poquito tiempo trabajando y luego la corren, pero yo no he tenido problemas en la empresa. Hago programas de multimedia para cine, televisión y publicidad, en mis ratos de ocio también he hecho otros programas de efectos especiales para algunas series y películas. ¿Tú qué haces, Jacobo?

- Ahorita no estoy trabajando, Zac, renuncié hace unas semanas. Pero todo bien.

Después de los saludos de rigor se abre el refrigerador y pasamos a tomar unas cervezas al estudio de nuestro amigo, como fondo se estaba escuchando un blues tranquilo, creo que era Joe Bonamassa, pero Zac detiene esa playlist y se dirige a un tornamesa arrinconado entre otro montón de “cosas” electrónicas, toma un disco de acetato y con todo cuidado enciende el aparato, coloca la aguja de diamante sobre el primer surco del disco y comienzan a escucharse los Conciertos de Brandenburgo, de Bach. Entonces mi amigo empieza a hacer una de sus larguísimas reflexiones:

- Antes así se escuchaba la música, en discos o en cassettes, para que funcionara tenía que haber fricción, contacto físico, y eso causaba ruido, metía impureza al sonido. Miren: la aguja tiene que tocar al disco mientras gira para que se escuche la música, en los casettes es aún más fricción, la cinta tiene que rozar un dispositivo magnético para que la podamos escuchar y además, se daña fácilmente. Después a alguien se le ocurrió inventar la música digital y los discos compactos sustituyeron la aguja de diamante por un delgado rayo láser, seguía habiendo fricción, pero mucho más sutil. Entonces apareció el “estado sólido”, como éste, miren: en esta USB tengo muchísima música guardada y para escucharla solamente la coloco en el puerto de mi reproductor ¡y listo! Sin agujas, sin láser, sin magnetismo: la música pasa directamente al aparato sin que haya fricción. ¡Ah, pero aún hay contacto, es cierto! Justo ahí aparece la nube y el bluetooth, la música está en el aire y no necesitas cables, lásers ni nada visible para transmitirla al reproductor y escucharla. ¿No es una maravilla lo mucho que ha cambiado nuestra forma de guardar y reproducir música?

- Sí, claro que lo es… y lo mismo ha ocurrido con otras formas de transmitir información, ¿verdad?

- Así es, cuando los descubrimientos de la ciencia avanzan en un área, es inevitable que afecten a otras. Además, todo es información.

- Oye, Zac, necesitamos tu ayuda, no sé si quieras hacer algo por nosotros, y para empezar, no sé si vas a creer lo que te vamos a decir. Verás…

Zac escucha con atención la historia que le vamos relatando Jade y yo, sin interrumpirnos, después de un rato se termina el lado “A” del acetato y mejor apaga la música para escucharnos con más concentración. Es algo tardado, pero e cuanto terminamos, lanza un grito de emoción.

- ¡Ujúuuu! ¡Qué buena historia! Esto es ciencia ficción de a deveras.

- Pero nos crees, ¿verdad, Zac?

- Por supuesto que sí. Todo suena tan lógico que debe ser cierto. Solo hay algo que no me cuadra en su historia: entiendo que hay un grupo de personas que se distinguen por su postura racista y pertenecen a grupos de ultraderecha, pronazis y otros así de discriminadores, para ellos es totalmente lógico que se alejen de la “chusma” porque se consideran a sí mismos como una especie superior y todos los demás solamente debemos servirles sin hacer preguntas. Por lo que he visto en los videos que transmiten todo el tiempo, allá en Marte están todos ellos y me parece lo más normal. Lo que no logro entender es ¿qué hacen allá esas otras gentes que son más humanistas, que predican la tolerancia, el respeto y la igualdad?, porque también aparecen en los videos de la gente “contagiada” por esa supuesta enfermedad.

Intervengo haciendo un comentario casi sin pensar:

- Es cierto, tal vez lo que dicen no coincide totalmente con lo que hacen, hay personas así de incongruentes.

Jade es más prudente al opinar:

- Puede ser, pero también pudiera ser que los hubieran llevado a Marte con engaños, si no les dijeron la verdad no pudieron decidir.

Zac retoma el comentario de Jade. Me tiene sorprendido lo rápido que ha asimilado estos hechos y su claridad para hilar las ideas.

- Correcto, y todavía puede haber otra opción: no se fueron a Marte, siguen aquí en la Tierra y de verdad creen que están desahuciados por culpa de esa rara enfermedad. Pienso que, si en verdad son personas íntegras y estuvieran en Marte, al descubrir las intenciones reales de esa colonia extraterrestre no se prestarían a mentirle a la humanidad y pondrían en riesgo a quienes sí lo han hecho.

- ¡Zac, me sorprendes! Se escucha bastante creíble eso que dices, ¡qué listo!

Zac no se inmuta con los comentarios de Jade, sigue pensando en la historia que le acabamos de contar y atando los cabos que le parecen sueltos.

- Creo que sí les voy a poder ayudar, chavos, y también creo que no estamos solos en esto, habrá que localizar a los líderes íntegros que deben estar en la Tierra, ¿se les ocurre alguno? Con ellos podríamos hacer una red virtual y si funciona, podremos hacer llegar información a todo el planeta sin necesidad de causar fricciones innecesarias, ya saben, como con la música.

- ¿Les parece si empezamos con los líderes religiosos, como el Papa o el Dalai Lama? ¿O primero buscamos a los premios Nobel de la paz?

- También hay varios artistas que están asociados en organizaciones a favor de los derechos humanos… creo que ellos no huirían de este planeta.

Y resulta que, al empezar a buscar, van apareciendo los nombres de muchos hombres y mujeres que nosotros creemos íntegros y con respeto hacia sus semejantes. Así inicia la búsqueda, Zac es el responsable de asegurarnos el anonimato y de establecer contacto con esas personalidades, apoyado en la magia informática que sabe hacer. Efectivamente, la mayoría se quedaron en la Tierra e invariablemente escuchan con interés nuestro relato, se sorprenden, pasan por una etapa de incredulidad y reciben con grandes esperanzas el material que Jade ha copiado y respaldado con todo el cuidado posible. Invariablemente también, cada líder que contactamos nos pide que tengamos cuidado, porque también debe haber más aliados del grupo de nazistas aquí en la Tierra, apoyando sus planes.

Lo tenemos en cuenta, y antes de un mes hay varios canales y cuentas en las redes sociales transmitiendo de manera oficial el documental que elaboró este gran grupo de personas a partir del material que les proporcionamos. Mucha más gente de la que esperábamos se ha sumado voluntariamente a las tareas para difundir todo el material, y Zac está feliz por el gran despliegue tecnológico del que forma parte. Esta red virtual le permite hacer contacto con muchas personas como él, aquí participan todos los que apoyan a los líderes honestos en todo el mundo.

Por primera vez desde que “apareció la enfermedad”, algunos lugares dejan de transmitir los videos “alentadores” y en su lugar se puede ver a las grandes personalidades que quedan en nuestro planeta acompañados por su familia, regresando a sus lugares de trabajo o caminando entre la gente en lugares públicos, en estos nuevos videos se les puede escuchar explicando cómo fueron engañados para formar parte de esta gran mentira que aún está atormentando a la humanidad, también aclaran que si ya no existe La Colmena, no se pueden enviar productos, alimentos ni medicinas a Marte, y por lo tanto ya no hay razón para no invertir en mejorar las condiciones de los que vivimos aquí.

Es fácil identificar a las cadenas de noticias que se vendieron a los traidores de Marte, insisten en que todo es un plan terrorista para dominar el mundo y que los líderes que prometen mejorar a la Tierra enloquecieron con la enfermedad, pero sus notas van perdiendo credibilidad rápidamente, ¿seguirán inventando noticias falsas cuando pase el tiempo y dejen de recibir su paga? Porque en Marte tienen que administrar diferente el dinero y sus recursos.

Yo me siento mejor, tan solo por entender lo que está pasando, recuerdo cuando simplemente descubría que cada vez era más difícil vivir y era casi imposible convivir sin saber por qué y eran días desesperantes, ansiosos. Aún no hay un cambio real, pero estoy seguro de que se va a dar. Se necesita crear empleos suficientes, volver a apoyar al campo y erradicar a todas esas personas que se han dedicado a la delincuencia y ya no quieren trabajar. Son problemas bastante grandes y graves, pero confío en que se podrán solucionar. Ahora la gente de nuestro planeta trabaja para nuestro planeta, con un espíritu de solidaridad que yo no había visto nunca antes, más que en esas películas sentimentaloides o motivadoras.

Mientras tanto, sigo viviendo en casa de mis tíos, que ya están bastante grandes y necesitan que los cuide. Mi vida va regresando poco a poco a su ritmo normal y comencé a buscar trabajo, pero la verdad es que la mayor parte del tiempo estoy al pendiente de todo lo que ocurre con lo que hemos dado a conocer. Ahora quien lleva la mayor actividad en todo esto es Zac, y claro, Jade está detrás de todo lo que ocurre, con un entusiasmo que nunca termina.

Así van mis días, es curioso cómo hasta lo más maravilloso se va volviendo normal cuando se envuelve en la rutina.

Es temprano cuando tocan a la puerta y al abrir me encuentro una Jade feliz y radiante, apenas me ve y empieza a hablar sin parar mientras me entrega un paquete con comida que compró por el camino, ella sostiene una charola con cafés que huelen muy rico y sigue hablando, pero no comprendo lo que dice, parlotea bastante y tengo que pedirle que se detenga un momento para entenderla. Ella calla, me observa en silencio e inmóvil y enseguida estalla en risas.

- No viste mi mensaje, ¿verdad? ¡Revisa tu celular!

Es cierto, ella me envió un mensaje esta madrugada, pero ni siquiera había visto mi celular: “Nico me envió materiales desde Marte. Fotos, videos, documentos y hasta números de cuentas bancarias. Ahorita te cuento, voy a tu casa”. Ahora entiendo por qué está tan contenta, me siento junto a la mesa tratando de asimilar todo esto y también me lleno de júbilo. Jade, que ya ha asimilado un poco más lo que está pasando, saca unos sabrosos tamales del paquete que trajo, los calienta y comparte conmigo y con mis tíos, mientras desayunamos sigue hablando sin parar: Ellos, los de Marte, destruyeron La Colmena en su intento por detener a Nico porque no esperaban que él fuera capaz de defenderse tan bien de su ataque y perdieron el control. Tardaron casi 15 años en construir ese centro y para volverlo a hacer tendrán muchos problemas, primero necesitan volverse a organizar. En el material que acaba de recibir hay nombres y fotos de los aliados de Marte que están aquí en la Tierra, y también hay fotos y videos de los habitantes de aquel planeta y sus fantásticas ciudades. Tienen recursos de sobra y pueden vivir sin problemas mucho tiempo, fácilmente se mantendrán con toda comodidad más de quince años, todos se ven sanos y relajados.

- ¡Más de 15 años! ¡y sin trabajar ni producir nada! ¿Con tanta riqueza y nos siguen robando?

- Así es la gente que solo piensa en el poder, Jacobo: ¡no tienen llenadera! –de pronto Jade estalla en carcajadas y casi se atraganta, pero no deja de reir- ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Pobres! No saben lo que les espera ahora que tienen a Nico allá, van a saber lo que es vivir sin libertad y con miedo, ¡y qué bueno! ¡se lo merecen!

- Sí. Por supuesto que se lo merecen.

Dentro de mi alegría, estoy pensativo. Me queda el pendiente de reencontrar a los míos y si todo resulta bien, podré caminar de nuevo en el pueblo y localizaré a mi papá, hoy creo que todo puede ser posible si me enfoco en conseguirlo. Tal vez me estoy pasando de optimista, pero me gusta esta sensación y también me ayuda a mantener despierta mi memoria.

La plática continúa durante mucho tiempo, contactamos a Zac y quedamos de vernos más tarde, ¡tiene que ver todo este nuevo material! Y después de la euforia, viene un momento de paz, es tiempo de estar solos y también es un momento de silencio. No del silencio incómodo, no. Al contrario, ese silencio que viene de sentirte a gusto con alguien que te entiende sin necesidad de hablar todo el tiempo. Así estamos por unos instantes, en un estado parecido a la nada que buscan los meditadores trascendentales y enseguida empiezo a divagar. Creo que nadie se ha dado cuenta, pero hay ocasiones en que me cuesta trabajo recordar y eso me preocupa. No siempre, pero me preocupa.

- ¿Y cómo va tu colección de momentos, Jacobo? ¿A poco te acuerdas de todos? No me imagino cómo le haces… ¿Es como si los tuvieras etiquetados para localizarlos cuando los necesitas?

La pregunta de Jade me sorprende, parece que me estuviera leyendo el pensamiento, ¡qué susto! Pasa un momento, dos, muchos más y yo no atino a contestarle mientras ella me mira, seria. Se levanta de la mesa sin dejar de mirarme y después voltea hacia la ventana, camina despacio hasta quedar frente a ella y avienta su mirada hacia la calle, que a cambio le arroja sol, mucha luz del sol que la hace brillar. No dice nada, solamente agacha un poco la cabeza y sus ojos siguen fijos en la ventana. Yo tampoco digo nada, me siento incómodo y tonto por haber desconfiado de ella… pero no puedo evitarlo, tal vez fue una casualidad. Sí, eso pudo ser. Me levanto de la mesa y me paro a su lado con intención de abrazarla, pero ella se mueve un poco y apoya su mano en el marco de la ventana. Entonces levanta el rostro y me deja verme en la claridad de sus espejos negros, en ese océano de noche profunda solo hay serenidad y el reflejo de mi cara compungida. No sé qué decir, su seriedad me abruma.

- ¿Estás molesto, Jacobo? ¿Fue algo que dije?

- No, para nada, Jade. -pero no puedo sostener mi mentira y termino confesándole que a veces desconfío de ella y me da miedo pensar que está dentro de mi cabeza sin que yo me entere.

- ¡Ay, Jacobo tan tonto! Perdóname por todo lo que pasó allá en la isla. Yo sé que la confianza es muy frágil y cuando se rompe nunca vuelve a quedar igual, aunque se repare, porque quedará la huella de esa rotura. También sé que no puedo obligarte a confiar en mí: la confianza se debe ganar. Y el cariño. Y el respeto. Si tú quieres, voy a tratar de ganarme todo eso dándote mi confianza, mi cariño y mi respeto, no hay otra forma.

- Pero no he dejado de quererte, Jade, ni tengo intención de faltarte al respeto cuando te digo cómo me siento…

- Ya lo sé. Yo siento tu cariño y también te quiero. Te amo, Jacobo. Pero amarnos no es suficiente. Sin confianza no podrá crecer nuestra relación. ¡Ojalá no hubieras estado ahí, Jacobo! No tendrías que guardar esos momentos tan complicados en tu colección.

Sus palabras me calan. No por mí, al escucharla me viene a la memoria todo que ella pasó con Nico en su adolescencia y me imagino la cantidad de recuerdos que ha tenido que superar en su historia. Y yo me metí a esa historia para adueñarme de algunos momentos mientras ella revivía cosas de su pasado.

- ¿Sabes? Yo no me había dado cuenta, pero también tengo una colección de momentos, Jacobo, lo malo es que no soy tan organizada como tú y a veces se me salen cuando no deben, en los momentos más inoportunos. Voy a necesitar que me ayudes a domesticarlos, ja, ja, ja.

- Bueno, la verdad es que últimamente también mi colección está muy alocada. También se me aparece algún momento cuando no debe hacerlo, y me sabotea otros momentos más padres…

- Eso es lo que pasó ahorita, ¿verdad?

- Sí, eso pasó. Estábamos bien, yo me siento muy a gusto contigo y de pronto ¡zas! ¡ahí está! Un momento indeseable del pasado se aparece y se sobrepone al momento que estaba disfrutando en el presente. Creo que no soy el más adecuado para enseñarte a manejar tu colección de momentos.

Ella toma una de mis manos entre las suyas y la besa. Yo llevo esa misma mano a su rostro y lo acaricio hasta que ella la usa como almohada para recargar su mejilla. Estos gestos dicen más de nuestra confianza que cualquier palabra que pueda surgir de nuestras bocas.

- Al contrario. No habrá nadie mejor que tú para valorar y organizar los momentos valiosos de la vida. Aunque algunos no sean muy agradables…

- ¿Sabes, Jade? En estos días de confusión me he dado cuenta de que mi colección de momentos tiene varios huecos, hay algunas cosas que en ocasiones no recuerdo… nombres, lugares, personas, fechas, colores, no sé, a veces un solo detalle hace que pierda por completo el momento que estaba recordando.

- ¿Y no te había pasado eso antes?

- Nop. Bueno, de repente sí, pero no tan seguido como en estos días.

- No te preocupes. Ahí está toda tu colección -me dice señalando a mi cabeza, como si de verdad la memoria habitara en ese lugar dentro de mi cuerpo-, tal vez solamente necesites recuperar la paz para reorganizarte.

Esta vez yo sonrío y eso me da gusto, sobre todo porque veo a Jade con la misma confianza de siempre. La confianza está en mí y poco a poco la voy compartiendo con ella nuevamente. Creo que llegará un momento en que nos demos tanta confianza como lo hacíamos antes, no importa que quede la huella de que aluna vez se rompió.

- ¡Ya sé qué voy a hacer! Voy a hacer una colección de olvidos, Jade. ¡Ya está! Todo lo que no recuerde lo paso a mi colección de olvidos y así no me voy a perder de nada, ¿qué tal?

- Oye, eso está padre, ¿y si se te olvida que tienes una colección de olvidos?

- Pues meto toda mi colección a la colección de olvidos, je, je. Y si encuentro momentos que no me gusten o que no me sirvan, también los voy a pasar, aunque sea por un rato, a mi colección de olvidos. ¡Adiós angustias! ¿Qué no recuerdo tal fecha o tal lugar? No hay problema, están en la colección de olvidos, pero después los regreso a su lugar en mi colección de momentos…

Y con estas reflexiones tontas, nos vamos perdiendo nuevamente en nosotros, escapando por breves instantes de la realidad que nos exige estar presentes, cada vez más presentes.


martes, 12 de abril de 2022

Voluntad

 

Actitud de querer ser quién eres y

no solo quien crees que eres

o peor aún, quien los demás creen

únicamente funciona si conoces

tus propios deseos e intenciones

el límite de esta actitud

es tu propio conocimiento

de lo que quieres hacer o conseguir

tus propios deseos e intenciones

y sobre todo la fé ciega que tengas

en tu libertad y tus recursos.

Para que actúes con esta actitud

es requisito saber lo que quieres

sin dudar cuándo, cómo o con quién

de lo contrario terminas siguiendo

a una voluntad ajena y eso también se vale

cuando sabes que esa es tu decisión

pero primero sigue a la tuya, ahí la tienes

para bien y para mal, lo que sea tu voluntad


domingo, 10 de abril de 2022

Paz

 

Estado ideal, punto cero, equilibrio

donde vive tu claridad disponible

para observar tu vida y tu mundo

sin prisas ni presiones

para crear el mejor momento

para tomar decisiones

por ser ideal es escurridizo

y no dura mucho a tu alcance

tal como sucede con la paz

en la historia del mundo

también sucede en la historia

de cada persona

hay más momentos de conflicto

que de paz y aun así la paz

es decisiva, es un oasis

al que entramos para refrescar

pensamientos y emociones

para descansar y seguir la ruta

más seguros del camino a seguir.

la paz vuela, paloma

déjate ir.


jueves, 7 de abril de 2022

Complicarse

 

No creo que en nuestra galaxia exista otra especie capaz de complicarse la vida tanto como lo hacemos los humanos.

Tal vez tampoco exista una especie así en ninguna otra galaxia. 

Nos organizamos para atacarnos unos a otros, para trabajar y ganar una paga desigual y crear más diferencias entre nosotros; aprendemos a esconder lo natural y presentar todo sintético, desde la comida hasta la apariencia y las relaciones con los demás y con uno mismo.

Crecemos como virus compartiendo pensamientos muy evolucionados junto a acciones muy destructivas y autodestructivas.

Entonces, ¿por qué seguimos aquí?

Tal vez porque detrás de todo eso que hacemos hay una buena intención, a veces muy pequeña o dirigida a un grupito muy reducido de la humanidad, y si bien es cierto que la buena intención no es suficiente, si es evidencia de que hay amor en lo que hacemos. 

El amor, en sus muchas presentaciones, es la motivación más fuerte que tenemos los humanos.

Y creo que esa fuerza existe en ésta y en todas las galaxias.

martes, 5 de abril de 2022

Apoyo interno, apoyo externo

 

Amarse uno mismo

es indispensable

pero no es suficiente

también necesitamos

estar abiertos a dar

y recibir apoyo

en cualquiera de sus formas

y de cualquier persona

viernes, 1 de abril de 2022

Cuento: La nueva Tierra, parte 10

    Ver Parte 1

Ver parte 2

Ver parte 3

Ver parte 4

Ver parte 5

Ver parte 6

Ver parte 7

Ver parte 8

Ver parte 9


Dividir o sumar

La nueva Tierra, parte 10


Divide y vencerás”, dice Jade como si estuviera pensando en voz alta, retomando ese refrán tan conocido y cierto como la mayoría de los refranes y que se ma ha grabado porque, además, se lo dijo Nico en la reunión que tuvieron en la isla que al final no era isla. Veo su silueta rodeada por un halo dorado, formado por la luz del sol que la ilumina con tonos naranjas desde el otro lado de la ventanilla del avión, se ve cansada y las nubes que flotan más allá de ella le dan un aspecto etéreo, casi onírico, ¿o seré yo, que todavía no salgo de este sopor? Creo que los dos tenemos bastante sueño.

- La mejor forma de dividirnos fue inventando esta enfermedad que puede consumir nuestras energías en poco tiempo y que se contagia fácil y rápidamente. Nos mataron las ganas de convivir, de salir, de reunirnos y hasta de estar cerca de la gente que queremos. Y por si acaso, para los que no se tragaron ese cuento, se atrevieron a sembrar el terror a través de la delincuencia, al principio organizada y después totalmente fuera de control. Y sí nos dividieron, nos dejamos de ver como semejantes y ahora unos vivimos aislados y otros al acecho, todos con los nervios de punta y el estrés a flor de piel, en alerta permanente contra cualquiera que pueda acercarse, no vaya a ser que esté enfermo o que sea uno de esos desgraciados capaces de matar, robar o secuestrar…

La escucho, lleno de coraje y nostalgia, y aunque quiero ponerle atención, poco a poco mis pensamientos se van yendo a lugares oscuros, lejos, y lejos quedaron también los días en que mi casa era un lugar disfrutable y la compañía de mi familia me daba una seguridad infinita, es como si eso hubiera ocurrido en otra vida… Cuando era niño tuve la fortuna de levantarme cada día con la certeza de que la vida era buena, que estaba seguro viviendo con mis padres y hermanos, y sobre todo con la infantil confianza de que nada de eso iba a cambiar. Ahora me gustaría saber dónde están los que quiero y desaparecieron, y en algo me sigo pareciendo al niño que fui: no me importa cómo, solamente quiero saber dónde están.

Después recapacito y me vuelvo a poner exigente: deseo saber dónde están y verlos vivos. Saber que están bien. El monótono ambiente del avión se rompe con el paso de las azafatas ofreciendo algo de beber, pero en este momento no apetezco nada, ¡hombre! Ni siquiera me quiero mover…

Antes pensaba que extrañaba a alguien simplemente porque no me hablaba durante unos días o porque no me contestaba algún mensaje; cuando era pequeño, si una niña decía que no me quería, o me sentía rechazado por ella, yo juraba que la extrañaba muchísimo, pero ahora entiendo que solamente se extraña a la persona que no podrás ver nunca más, a quien de verdad no volverás a escuchar ni a abrazar.

El silencio que me arrulla se rompe con la voz de Jade, volteo a verla y encuentro su mirada, a pesar de que los dos hemos estado en silencio me dice que estoy más callado de lo normal y me invita a platicarle lo que pienso. Después de escucharme, me asegura que también debo tener algún buen recuerdo o suceso en mi colección de momentos. Entonces me acuerdo de Lily y le cuento:

- Lily me sigue escribiendo, ahora es más fácil por el WhatsApp y esas cosas de las redes, como dijo Zac, y siempre es una alegría tener noticias de ella, aunque también tiene sus problemas, en su última carta me platicó que finalmente convenció a Toño de irse con él al otro lado y dejaron a los niños con su suegra, ¡bendita doña Chayo! Total que se fueron con el mismo tipo que ayudó a los hermanos de Toño a cruzar y él les dijo que ya estaba todo listo, y que había trabajo para todo el que quisiera irse al rancho donde está su hermano. Se emocionaron y salieron en grupo junto a otras personas, tal vez 25, no sé, eran muchas y se repartieron en tres camionetas de redilas. Pero justo al cruzar la frontera algo sucedió, creo que pasó la migra o algo así y uno de los conductores se espantó, a lo mejor era nuevo en ese negocio. Se asustó, pisó el acelerador para alejarse del lugar e hizo varios movimientos bruscos e ilógicos para un camión de carga, eso llamó la atención de la migra que al parecer nada más iba de paso, pero empezó a seguirlos hasta que los detuvo, descubrió a los migrantes escondidos como ratones en la caja de la camioneta, los bajó y se los llevó. Entre ellos estaba Toño. Dice Lily que estuvieron encerrados 3 o 4 días en esos refugios que parecen campos de concentración, hasta que los regresaron a México, pero no los dejaron en Nuevo León, no: los subieron a todos a un avión y los fueron a soltar a Durango sin dinero ni comida. Batallaron bastante para regresar a sus casas allá cerca de Monterrey y me imagino que todo eso lo hace la migra para que la gente escarmiente y ya no vuelva a cruzar la frontera.

- ¿Y eso funciona?

- No. ¡Claro que no! Y menos ahora, ¡imagínate! Lily está trabajando en el otro lado y le manda dinero a Toño, él está convencido de que va a juntarse con ella y lo va a hacer, estoy seguro porque es bien aferrado, mientras tanto, me dice Lily que él está disfrutando a los niños y que a veces lo acompañan a la fonda y le sirven de ayudantes… porque ahora él trabaja en la fonda donde estaba contratada Lily.

Jade ríe de nuevo. Su risa me llena de color y gracias a ella se esfuman mis grises pensamientos, porque resulta que todavía guardo cosas buenas en mi colección de momentos y yo me estaba enfocando solamente en las malas. Tal vez me volví a sentir culpable por estar bien mientras mis hermanos y mi papá podrían estarla pasando muy mal, pero ponerme a sufrir y sentirme triste por ellos no les va a ayudar en nada. Soy más útil para cualquiera si estoy motivado y activo. En algún blog de Internet leí una vez que “el mejor regalo que puedes hacerle a la gente que quieres es estar bien”, hoy compruebo que es cierto.

- ¡Me gusta tu forma de contar historias! ¿Ves, Jacobo? Confía en la vida y nunca te vacunes contra las sorpresas, te apuesto a que no te hubieras imaginado que Lily estaría trabajando en Estados Unidos y su esposo estaría en casa cuidando a los niños –Jade sigue riendo y me contagia su forma tan simple de ver las cosas, ¿para qué complicarlas?

- Cuéntame más, ¿tus amigos? ¿Zac? ¿Qué ha sido de ellos? Y por cierto, ¿por qué le dicen Zac, es extranjero?

- ¡Oh, no! Para nada, es de Zacatecas y pues, en diminutivo le decimos Zac.

Jade sigue riendo. Yo también, y qué bueno, la verdad nos hacía mucha falta después de todo lo que ha ocurrido. Dentro de poco el avión llegará a su destino y la monstruosa ciudad aparecerá bajo nosotros llenando todo el paisaje. Callamos y nos disponemos a descansar durante el tiempo que falta para aterrizar. “Divide y vencerás”. Ninguno lo dice, pero ambos estamos luchando contra el sueño para no perder la conciencia. Estar unidos nos hizo recuperar las fuerzas y disfrutamos este vuelo, el único que cubre la ruta Nueva York-México en este día porque la gente sigue asustada y no viaja, a menos que sea estrictamente necesario y cumpla con los protocolos de salubridad. Beso suavemente a Jade, ella se coloca sus audífonos, escoge su música y cierra los ojos para meterse en los sonidos de Rubén Blades. Yo hago lo mismo y le doy “play” a una canción de Black Sabbath cuya letra me recuerda lo ocurrido, la escucho con los ojos abiertos mirando hacia afuera por la ventanilla, detrás del rostro de Jade: “Los motores de los cohetes quemando combustible tan rápido…”. Creo que es todo lo que alcanzo a escuchar antes de dormirme… ¡y vaya que me costó trabajo despertar!

Las calles de la Ciudad de México están llenas de indigentes, sobre todo las esquinas de las grandes avenidas. Personas autodesahuciadas, convencidas de estar desechas por dentro por esa rara enfermedad que azota al mundo entero, la forma en que se mueven demuestra que no sienten su propia fuerza, hasta los más corpulentos caminan como si no tuvieran energía para sostenerse y eso asusta más a los que tienen la esperanza de estar más sanos.

La mayoría de estas personas están enfermas porque sus defensas han bajado considerablemente, tanto por su estado anímico como por su falta de cuidados: con la creencia de que son muy frágiles no se atreven ni a hacer ejercicio y por sus pocos ingresos no pueden alimentarse bien, los precios de los alimentos se han disparado exageradamente desde que media humanidad se quedó sin trabajo digno, bien pagado, y los narcos se adueñaron del campo. De vez en cuando se nos cruza algún indigente agresivo, son peligrosos porque su situación es desesperada y me imagino que deben vivir con hambre, dolores y otros sufrimientos por su misma condición de marginados, sin embargo, aprendí de Jade una forma muy efectiva para enfrentarlos, caminando grotescamente y arrastrando la lengua al hablar:

- Ven, no te tengo miedo, ¿seguro que estás enfermo? Porque yo sí, ven, déjame tocarte.

No sé si se creen nuestra actuación, pero se alejan lentamente mostrándonos todo su temor y su odio en la mirada. La figura menuda de Jade y mi delgadez extrema ayudan a reforzar lo que decimos, y mientras ellos se quedan con la duda, nosotros tratamos de silenciar nuestras risas burlonas mientras seguimos caminando, a pesar del miedo, es divertido actuar como “enfermos”.

Caminamos sin prisas hasta la estación, pero el metro no funciona regularmente, salen 3 o 4 trenes al día por falta de pasajeros y cuando nosotros llegamos, acaba de partir el de esa hora, así que decidimos salir y caminar un poco más, mirando estas calles casi vacías y antes tan llenas de gente, autos, camiones, bicis, motos y movimiento. Pero el sol hace su trabajo cayendo sobre nuestras espaldas y unas cuadras más adelante ya estamos cansados de cargarlo, en la siguiente estación del metro entramos para quitarnos el calor y nos disponemos a esperar pacientemente a que llegue el próximo tren. Ojalá sea puntual, me siento algo cansado y Jade también, aunque no lo dice y mantiene su sonrisa. Creo que sonreír es su manera de hacer frente a los retos de la vida, es como responderle con otro reto: “bórrame la sonrisa”. En la estación hay unas pocas gentes regadas por todo el andén, separadas lo más posible entre ellas, las familias o conocidos se apretujan entre sí y los viajeros solitarios se pegan a las paredes o se quedan quietos como postes, parados en un lugar mientras llega el tren. Varios policías estáticos vigilan la escena, atentos por si tienen que dispersar a la gente en cualquier momento.

- ¿Algún día cambiará esto?

- Más pronto de lo que crees. Tú lo viste, Jacobo. No van a poder ocultar lo que ocurrió en Acadia y eso va a cambiar al mundo…

- En realidad no vimos nada. Pero supongo que sí, ahí debió ocurrir algo importante.

La mirada de Jade se va muy adelante, mucho más allá de la ciudad y sus calles, pensando en lo que se supone que tuvo que haber pasado en la Colmena.

- Es curioso, si Nico te ve sufriendo puede dejarte tirado hasta morir sin sentir el menor remordimiento. Pero si la persona que sufre es alguien que le interesa o de quien puede obtener un beneficio, se convierte en el mejor samaritano ¡y todo el mundo se entera de lo bueno que es! Ahora que se decidió a actuar contra la gente de Marte, lo hizo en parte para vengarse de ellos por excluirlo de sus planes y en parte porque es un gran negocio y va a reclamar su parte de las ganancias, pero él dijo que lo haría porque quiere ayudar a la raza humana, porque no es justo que todos vivamos como esclavos de unos cuantos miles de personas y que todos merecemos ser libres y decidir la vida que queremos tener.

- ¡Tómala! Qué padre es ser así de justiciero después de haber corrompido a medio mundo y de haber hecho todo tipo de crímenes, ¡qué poca...!

- No te enojes, Jacobo. Él es así, está seguro de que todo lo que hace está bien y sería feliz si este mundo lo reconoce como un benefactor, casi casi un mesías. ¡Imagínate! ¡El hombre que salvó al mundo de la esclavitud!

- ¿Y tú cómo crees que será recordado? Digo, yo creo que él sí va a llegar a Marte y va a encontrar a todos los que le pagaban para mantener a la gente dividida acá en la Tierra, pero no creo que pase nada cuando se encuentren. Le van a llegar al precio y todo seguirá igual, ¿no crees?

- Es probable. Nico es igual que ellos, no tiene escrúpulos. Pero recuerda que él también tiene bastante dinero y lo que va a buscar es otra cosa, quiere vengarse: lo engañaron y quiere demostrarles que él es más listo, va a buscar la manera de chantajearlos o controlarlos porque no le robaron dinero, le quitaron su orgullo, pero bueno, yo digo como Fidel Castro: “La historia lo juzgará”.

- Espero que hayamos hecho lo correcto, Jade.

- También yo. No hay garantías, pero estoy segura que era peor saber lo que está pasando y no haber hecho nada.

Con extraordinaria lentitud, llegamos a la central de autobuses y resulta que no hay salidas a Guadalajara, faltan horas para la próxima, así que compramos los boletos y volvemos a salir para buscar un centro comercial o un lugar donde comer, los puestos y fondas alrededor de la central están cerrados, y aunque estuvieran abiertos, no nos dan confianza.

La comida es cara, pero vale la pena pagarla. Me encanta estar junto a Jade y mientras más la conozco, me resulta más misteriosa. Tal vez Nico, dentro de su egolatría aún siente algo de culpa por la forma en que la ha tratado. Tal vez. O quizá solo está agradecido porque ella le abrió los ojos para reconocer el papel que juega en el maquiavélico plan. O tal vez es como dice Jade, que la considera algo así como un juguete de su propiedad… Por lo pronto, comemos. ¿Será cierto que aquí ella ya no sabe lo que estoy pensando? Volteo para verla y la encuentro mirándome con expresión de niña traviesa, levantando su dedo índice para apuntar hacia el televisor que está al fondo del restaurante, donde están pasando un noticiero.

En la pantalla, las imágenes de una impresionante explosión se roban la atención de todos los clientes mientras la voz alterada de una locutora trata de explicar lo que está ocurriendo, un poco después entra otra voz masculina tratando de aparentar serenidad para comentar a medias lo que dice la chica de la voz alterada, entre el río de palabras y balbuceos que fluyen sobre las imágenes escucho con claridad las palabras “nave espacial” y pongo más atención, aguzando el oído. ¡Sí! Debe ser el parque Acadia, ahí es el desastre y apenas estoy tratando de identificar el lugar cuando se produce una nueva explosión que hunde bajo el piso una gran extensión de terreno, dejando a la vista un inmenso hueco al que se dirigen, entre llamas y mucho humo, algunos helicópteros y unas pequeñas naves, la explosión formó un gran cráter en el parque. Estas escenas se muestran temblorosas en la pantalla, parece que la segunda explosión tomó por sorpresa a los reporteros y perdieron el control de la cámara o de la aeronave desde la que están cubriendo la noticia. Sobrevuelan los alrededores del área afectada por la explosión, pero allá abajo hay demasiado humo para poder distinguir algo, eventualmente se aprecia el brillo de algunas explosiones más pequeñas en el interior, como si fueran relámpagos en medio de una tormenta. Después de unos instantes, los reporteros están más calmados y tratan de comentar lo sucedido pero aún no se reponen totalmente de la sorpresa, no tenían idea de que hubiera alguna construcción bajo el parque, y al parecer se trata de unas instalaciones muy grandes y con tecnología muy avanzada; en la pantalla se aprecia cómo llegan varios vehículos terrestres al lugar y según los reporteros, se trata de bomberos, policías, militares, médicos e investigadores científicos que acuden a prestar ayuda y a saber más acerca de este lugar, hasta ahora ignorado. Nadie sabe tampoco por qué ocurrió este accidente

- ¡Sí ocurrió algo en La Colmena!

- ¿Pero qué? ¿Qué habrá pasado, Jade? ¿Lograría Nico irse a Marte?

- ¿Y si se quedó? –La voz de Jade sale temblorosa de su boca, esta idea la asusta- la Colmena parece destruida, así nadie podrá salir de la Tierra, ni entrar. ¿Qué tal si decidió vengarse de ellos dejándolos abandonados en Marte, pero él se quedó aquí?

Veo el terror en su rostro y ahora comprendo que no ama a Nico, él debe ser una persona muy mala, peor de lo que yo pensaba.

De pronto se interrumpe el sonido del noticiero y un sorpresivo silencio se apodera del restaurante, la pantalla donde se transmitía la noticia se convierte en un fondo azul fuerte que lentamente se va haciendo más claro, hasta volverse azul cielo, dura así por un instante y después aparece al centro un punto blanco, deslumbrante que crece rápidamente como la luz del día y al difuminarse aparece Nico, sonriente y de pie junto a una puerta de metal. Nos observa fijamente desde la pantalla y sin dejar de sonreír, empieza a hablar:

- ¡Saludos, amigos y amigas! Me llamo Nicolás X, estoy en las faldas del Popocatépetl, en el centro de México y tengo buenas noticias para todos, noticias que nos devolverán la verdad y nos harán libres para que cada uno sea dueño de su propia vida. Antes de decirles mi mensaje, quiero que observen bien este lugar (la cámara que grabó el mensaje gira lentamente ofreciendo una vista completa del lugar durante largos segundos, parece una escena sacada de una película de ciencia ficción), este lugar se llama “La Colmena”, aquí se han reunido los mayores logros que la ciencia ha podido desarrollar, para utilizarlos en beneficio de la humanidad.

Jade y yo nos volteamos a ver con cara de idiotas cuando escuchamos a Nico.

- ¿En el Popo? ¿Qué no era en Acadia?

- ¿Qué onda? ¿Está en México? ¿Todo eso está en México?

No alcanzamos a entender qué pasó, evidentemente Nico nos hizo creer que la Colmena estaba en un lugar muy diferente, pero está muy cerca de aquí, ¿qué pasó? ¿a dónde nos llevaron a tomar ese avión?

En pantalla, la escena se corta y enseguida Nico vuelve a aparecer, Jade y yo volvemos a enfocarnos en lo que está diciendo, esta vez lo vemos en otro espacio mucho más amplio e iluminado, con un techo altísimo y una especie de rampa muy larga que llega hasta el exterior, saliendo por una abertura en ese techo tan elevado como una montaña. Abajo, justo donde inicia la rampa, hay un extraño aparato de gran tamaño con una simpática figura casi esférica, Nico se acerca a él mientras comenta:

- Aquí hemos encontrado inventos, aparatos, descubrimientos que no han beneficiado a todos los habitantes de este planeta, solamente a unos cuántos… Lo que les voy a platicar enseguida es difícil de creer, les pido que confíen en mí. Miren (señala al aparato que está frente a la rampa), esta es una nave espacial diseñada para hacer viajes entre la Tierra y Marte. En naves como ésta se han estado escapando a aquel planeta todas esas personas famosas que dicen amar a la Tierra y también dicen que están muy preocupados por nosotros ¡mentira! ¡son puras mentiras!

Nico hace una señal, y por el lado derecho aparecen sus hombres flanqueando a un grupo de personas con batas blancas, que avanzan con unas cuerdas atando sus manos y mucho miedo cubriendo sus caras.

- Estas personas han estado trabajando en La Colmena durante años, las vamos a dejar aquí para que la policía pueda recogerlas. Creo que nos podrán explicar cómo lograron hacer la ciudad más moderna, lujosa y funcional en otro planeta, tal vez también nos puedan decir cómo es que allá viven totalmente sanos y felices los personajes que nosotros vemos como si estuvieran enfermos y moribundos en tantos videos. ¡Allá están sus presidentes, sus empresarios, sus artistas y sus líderes! Allá viven sin producir nada porque nos han convertido a todos en sus esclavos: ¡trabajamos aquí para que ellos vivan felices en su mundo! Mis hombres van a cuidar de estas personas hasta que lleguen las autoridades, para que compartan su tecnología y para que hablen con lujo de detalles, porque tienen mucho qué decir acerca de cómo sucedió todo esto, qué han hecho en este lugar y sobre todo, algo muy especial: cómo pudieron controlar a toda la humanidad con una enfermedad letal… que no existe.

Nico hace un gesto teatral y en una pequeña pantalla colocada en una pared cercana, muestra uno de esos clásicos vídeos donde aparece el presidente de Francia con gesto dulce y amoroso, comentando el sufrimiento que le causa esa rara enfermedad y diciendo que lo que le preocupa más es el destino de su pueblo, también lamenta mucho no poder estar a su lado, pero es necesario estar aislado para no contagiarlos ni agravar su propia salud. Volteo a mirar a Jade y la encuentro extasiada, tiene la boca abierta en una gran sonrisa y los ojos húmedos por la emoción. Nico continúa:

- ¿Creen que ese hombre está enfermo y sufriendo? Todo eso es una farsa, nos han engañado, se han burlado de nosotros y mientras nos compadecemos de ellos, ellos se ríen de nuestra inocencia y nos quitan las ganancias de nuestro trabajo.

Cuando Nico abre la puerta de la nave, la cámara muestra un interior cómodo y espacioso, diseñado con tan buen gusto que resulta inimaginable en un aparato de diseño tan sencillo en el exterior. Es impresionante su comodidad y sus amenidades para el viaje.

- En naves como esta caben hasta 100 pasajeros en lugares de primera clase. Hoy vamos a hacer el mismo recorrido que han hecho las personas que nos estafaron para hablar con ellas y exigirles que rindan cuentas a los habitantes de la Tierra. Me mueve el deseo de justicia y libertad, sé que hay riesgos porque desconozco si allá en Marte nos van a esperar con armas u hostilmente. Pero nosotros, la gente de la Tierra, somos personas de bien y merecemos saber la verdad y volver a trabajar para alcanzar nuestro propio bienestar, no para mantener a un grupo de zánganos que piensa que todo este planeta y sus habitantes somos de su propiedad. Si algo sale mal, espero que alguien más pueda continuar esta misión.

Éste es su momento, Nico está feliz disfrutando su protagonismo y lo está aprovechando al máximo. Hace otra señal con gesto teatral y entra un grupo de hombres armados que se ubica en los asientos con disciplina marcial y abrocha sus cinturones de seguridad, al hacerlo, bajan del techo varias caretas o cascos, cada uno toma una y la coloca en su cabeza. La puerta de la nave se cierra y se escucha una voz que dice estar en la cabina de mando, el sonido no es muy bueno, pero se alcanza a distinguir entre el ruido de fondo que ya está casi todo listo para despegar y todos deben estar sentados y asegurados. Nico también ocupa su asiento, la cámara que transmite este video es colocada en un punto desde el cual podrá grabar a todos los pasajeros durante el viaje. Nico voltea a mirarla, en el restaurante y en todos los lugares que estén mirando la televisión también lo miramos fijamente y alcanzamos a escuchar sus últimas frases:

- Estaré en contacto. Jade, revisa tus mensajes.

En ese momento comienzan a escucharse fuertes sonidos de sirenas y alarmas, la nave vibra y por las expresiones corporales de los pasajeros se advierte que va en movimiento, al fondo se escuchan explosiones y mucho ruido, después todo queda a oscuras y se corta la transmisión. Durante unos instantes no se ve nada, hasta que vuelve a aparecer la señal del noticiero, con una gran cinta roja en la parte inferior que dice “Transmitiendo en vivo desde el Popocatépetl”. Resulta que Nico sí nos engañó… me siento un poco decepcionado, pensé que Jade y yo éramos más listos.

Los locutores retoman el hilo de la noticia, no saben lo que ocurrió y uno de ellos recibe una llamada. Es una persona del equipo de rescate, que ubicó el salón desde donde estuvo transmitiendo Nico, pero está en la parte subterránea y las escaleras y elevadores están destruidos, el reportero calcula que podrían tardar horas en desplazarse hasta allá a pie. El helicóptero del noticiero vuela en círculos alrededor del cráter, sin aterrizar por el riesgo de que haya otra explosión, un derrumbe o personas armadas… mientras el helicóptero maniobra, es posible identificar la rampa entre los escombros que quedaron en esta área, al menos parece que Nico sí estuvo en este lugar antes de que ocurrieran las explosiones. Hay varias personas muertas y heridas, además, mucha maquinaria y dispositivos tecnológicos han sido destruidos. ¿Y los científicos de La Colmena? ¿Y Nico?