domingo, 10 de abril de 2022

Paz

 

Estado ideal, punto cero, equilibrio

donde vive tu claridad disponible

para observar tu vida y tu mundo

sin prisas ni presiones

para crear el mejor momento

para tomar decisiones

por ser ideal es escurridizo

y no dura mucho a tu alcance

tal como sucede con la paz

en la historia del mundo

también sucede en la historia

de cada persona

hay más momentos de conflicto

que de paz y aun así la paz

es decisiva, es un oasis

al que entramos para refrescar

pensamientos y emociones

para descansar y seguir la ruta

más seguros del camino a seguir.

la paz vuela, paloma

déjate ir.


jueves, 7 de abril de 2022

Complicarse

 

No creo que en nuestra galaxia exista otra especie capaz de complicarse la vida tanto como lo hacemos los humanos.

Tal vez tampoco exista una especie así en ninguna otra galaxia. 

Nos organizamos para atacarnos unos a otros, para trabajar y ganar una paga desigual y crear más diferencias entre nosotros; aprendemos a esconder lo natural y presentar todo sintético, desde la comida hasta la apariencia y las relaciones con los demás y con uno mismo.

Crecemos como virus compartiendo pensamientos muy evolucionados junto a acciones muy destructivas y autodestructivas.

Entonces, ¿por qué seguimos aquí?

Tal vez porque detrás de todo eso que hacemos hay una buena intención, a veces muy pequeña o dirigida a un grupito muy reducido de la humanidad, y si bien es cierto que la buena intención no es suficiente, si es evidencia de que hay amor en lo que hacemos. 

El amor, en sus muchas presentaciones, es la motivación más fuerte que tenemos los humanos.

Y creo que esa fuerza existe en ésta y en todas las galaxias.

martes, 5 de abril de 2022

Apoyo interno, apoyo externo

 

Amarse uno mismo

es indispensable

pero no es suficiente

también necesitamos

estar abiertos a dar

y recibir apoyo

en cualquiera de sus formas

y de cualquier persona

viernes, 1 de abril de 2022

Cuento: La nueva Tierra, parte 10

    Ver Parte 1

Ver parte 2

Ver parte 3

Ver parte 4

Ver parte 5

Ver parte 6

Ver parte 7

Ver parte 8

Ver parte 9


Dividir o sumar

La nueva Tierra, parte 10


“Divide y vencerás”, dice Jade como si estuviera pensando en voz alta, retomando ese refrán tan conocido y cierto como la mayoría de los refranes y que se ma ha grabado porque, además, se lo dijo Nico en la reunión que tuvieron en la isla que al final no era isla. Veo su silueta rodeada por un halo dorado, formado por la luz del sol que la ilumina con tonos naranjas desde el otro lado de la ventanilla del avión, se ve cansada y las nubes que flotan más allá de ella le dan un aspecto etéreo, casi onírico, ¿o seré yo, que todavía no salgo de este sopor? Creo que los dos tenemos bastante sueño.

- La mejor forma de dividirnos fue inventando esta enfermedad que puede consumir nuestras energías en poco tiempo y que se contagia fácil y rápidamente. Nos mataron las ganas de convivir, de salir, de reunirnos y hasta de estar cerca de la gente que queremos. Y por si acaso, para los que no se tragaron ese cuento, se atrevieron a sembrar el terror a través de la delincuencia, al principio organizada y después totalmente fuera de control. Y sí nos dividieron, nos dejamos de ver como semejantes y ahora unos vivimos aislados y otros al acecho, todos con los nervios de punta y el estrés a flor de piel, en alerta permanente contra cualquiera que pueda acercarse, no vaya a ser que esté enfermo o que sea uno de esos desgraciados capaces de matar, robar o secuestrar…

La escucho, lleno de coraje y nostalgia, y aunque quiero ponerle atención, poco a poco mis pensamientos se van yendo a lugares oscuros, lejos, y lejos quedaron también los días en que mi casa era un lugar disfrutable y la compañía de mi familia me daba una seguridad infinita, es como si eso hubiera ocurrido en otra vida… Cuando era niño tuve la fortuna de levantarme cada día con la certeza de que la vida era buena, que estaba seguro viviendo con mis padres y hermanos, y sobre todo con la infantil confianza de que nada de eso iba a cambiar. Ahora me gustaría saber dónde están los que quiero y desaparecieron, y en algo me sigo pareciendo al niño que fui: no me importa cómo, solamente quiero saber dónde están.

Después recapacito y me vuelvo a poner exigente: deseo saber dónde están y verlos vivos. Saber que están bien. El monótono ambiente del avión se rompe con el paso de las azafatas ofreciendo algo de beber, pero en este momento no apetezco nada, ¡hombre! Ni siquiera me quiero mover…

Antes pensaba que extrañaba a alguien simplemente porque no me hablaba durante unos días o porque no me contestaba algún mensaje; cuando era pequeño, si una niña decía que no me quería, o me sentía rechazado por ella, yo juraba que la extrañaba muchísimo, pero ahora entiendo que solamente se extraña a la persona que no podrás ver nunca más, a quien de verdad no volverás a escuchar ni a abrazar.

El silencio que me arrulla se rompe con la voz de Jade, volteo a verla y encuentro su mirada, a pesar de que los dos hemos estado en silencio me dice que estoy más callado de lo normal y me invita a platicarle lo que pienso. Después de escucharme, me asegura que también debo tener algún buen recuerdo o suceso en mi colección de momentos. Entonces me acuerdo de Lily y le cuento:

- Lily me sigue escribiendo, ahora es más fácil por el WhatsApp y esas cosas de las redes, como dijo Zac, y siempre es una alegría tener noticias de ella, aunque también tiene sus problemas, en su última carta me platicó que finalmente convenció a Toño de irse con él al otro lado y dejaron a los niños con su suegra, ¡bendita doña Chayo! Total que se fueron con el mismo tipo que ayudó a los hermanos de Toño a cruzar y él les dijo que ya estaba todo listo, y que había trabajo para todo el que quisiera irse al rancho donde está su hermano. Se emocionaron y salieron en grupo junto a otras personas, tal vez 25, no sé, eran muchas y se repartieron en tres camionetas de redilas. Pero justo al cruzar la frontera algo sucedió, creo que pasó la migra o algo así y uno de los conductores se espantó, a lo mejor era nuevo en ese negocio. Se asustó, pisó el acelerador para alejarse del lugar e hizo varios movimientos bruscos e ilógicos para un camión de carga, eso llamó la atención de la migra que al parecer nada más iba de paso, pero empezó a seguirlos hasta que los detuvo, descubrió a los migrantes escondidos como ratones en la caja de la camioneta, los bajó y se los llevó. Entre ellos estaba Toño. Dice Lily que estuvieron encerrados 3 o 4 días en esos refugios que parecen campos de concentración, hasta que los regresaron a México, pero no los dejaron en Nuevo León, no: los subieron a todos a un avión y los fueron a soltar a Durango sin dinero ni comida. Batallaron bastante para regresar a sus casas allá cerca de Monterrey y me imagino que todo eso lo hace la migra para que la gente escarmiente y ya no vuelva a cruzar la frontera.

- ¿Y eso funciona?

- No. ¡Claro que no! Y menos ahora, ¡imagínate! Lily está trabajando en el otro lado y le manda dinero a Toño, él está convencido de que va a juntarse con ella y lo va a hacer, estoy seguro porque es bien aferrado, mientras tanto, me dice Lily que él está disfrutando a los niños y que a veces lo acompañan a la fonda y le sirven de ayudantes… porque ahora él trabaja en la fonda donde estaba contratada Lily.

Jade ríe de nuevo. Su risa me llena de color y gracias a ella se esfuman mis grises pensamientos, porque resulta que todavía guardo cosas buenas en mi colección de momentos y yo me estaba enfocando solamente en las malas. Tal vez me volví a sentir culpable por estar bien mientras mis hermanos y mi papá podrían estarla pasando muy mal, pero ponerme a sufrir y sentirme triste por ellos no les va a ayudar en nada. Soy más útil para cualquiera si estoy motivado y activo. En algún blog de Internet leí una vez que “el mejor regalo que puedes hacerle a la gente que quieres es estar bien”, hoy compruebo que es cierto.

- ¡Me gusta tu forma de contar historias! ¿Ves, Jacobo? Confía en la vida y nunca te vacunes contra las sorpresas, te apuesto a que no te hubieras imaginado que Lily estaría trabajando en Estados Unidos y su esposo estaría en casa cuidando a los niños –Jade sigue riendo y me contagia su forma tan simple de ver las cosas, ¿para qué complicarlas?

- Cuéntame más, ¿tus amigos? ¿Zac? ¿Qué ha sido de ellos? Y por cierto, ¿por qué le dicen Zac, es extranjero?

- ¡Oh, no! Para nada, es de Zacatecas y pues, en diminutivo le decimos Zac.

Jade sigue riendo. Yo también, y qué bueno, la verdad nos hacía mucha falta después de todo lo que ha ocurrido. Dentro de poco el avión llegará a su destino y la monstruosa ciudad aparecerá bajo nosotros llenando todo el paisaje. Callamos y nos disponemos a descansar durante el tiempo que falta para aterrizar. “Divide y vencerás”. Ninguno lo dice, pero ambos estamos luchando contra el sueño para no perder la conciencia. Estar unidos nos hizo recuperar las fuerzas y disfrutamos este vuelo, el único que cubre la ruta Nueva York-México en este día porque la gente sigue asustada y no viaja, a menos que sea estrictamente necesario y cumpla con los protocolos de salubridad. Beso suavemente a Jade, ella se coloca sus audífonos, escoge su música y cierra los ojos para meterse en los sonidos de Rubén Blades. Yo hago lo mismo y le doy “play” a una canción de Black Sabbath cuya letra me recuerda lo ocurrido, la escucho con los ojos abiertos mirando hacia afuera por la ventanilla, detrás del rostro de Jade: “Los motores de los cohetes quemando combustible tan rápido…”. Creo que es todo lo que alcanzo a escuchar antes de dormirme… ¡y vaya que me costó trabajo despertar!

Las calles de la Ciudad de México están llenas de indigentes, sobre todo las esquinas de las grandes avenidas. Personas autodesahuciadas, convencidas de estar desechas por dentro por esa rara enfermedad que azota al mundo entero, la forma en que se mueven demuestra que no sienten su propia fuerza, hasta los más corpulentos caminan como si no tuvieran energía para sostenerse y eso asusta más a los que tienen la esperanza de estar más sanos.

La mayoría de estas personas están enfermas porque sus defensas han bajado considerablemente, tanto por su estado anímico como por su falta de cuidados: con la creencia de que son muy frágiles no se atreven ni a hacer ejercicio y por sus pocos ingresos no pueden alimentarse bien, los precios de los alimentos se han disparado exageradamente desde que media humanidad se quedó sin trabajo digno, bien pagado, y los narcos se adueñaron del campo. De vez en cuando se nos cruza algún indigente agresivo, son peligrosos porque su situación es desesperada y me imagino que deben vivir con hambre, dolores y otros sufrimientos por su misma condición de marginados, sin embargo, aprendí de Jade una forma muy efectiva para enfrentarlos, caminando grotescamente y arrastrando la lengua al hablar:

- Ven, no te tengo miedo, ¿seguro que estás enfermo? Porque yo sí, ven, déjame tocarte.

No sé si se creen nuestra actuación, pero se alejan lentamente mostrándonos todo su temor y su odio en la mirada. La figura menuda de Jade y mi delgadez extrema ayudan a reforzar lo que decimos, y mientras ellos se quedan con la duda, nosotros tratamos de silenciar nuestras risas burlonas mientras seguimos caminando, a pesar del miedo, es divertido actuar como “enfermos”.

Caminamos sin prisas hasta la estación, pero el metro no funciona regularmente, salen 3 o 4 trenes al día por falta de pasajeros y cuando nosotros llegamos, acaba de partir el de esa hora, así que decidimos salir y caminar un poco más, mirando estas calles casi vacías y antes tan llenas de gente, autos, camiones, bicis, motos y movimiento. Pero el sol hace su trabajo cayendo sobre nuestras espaldas y unas cuadras más adelante ya estamos cansados de cargarlo, en la siguiente estación del metro entramos para quitarnos el calor y nos disponemos a esperar pacientemente a que llegue el próximo tren. Ojalá sea puntual, me siento algo cansado y Jade también, aunque no lo dice y mantiene su sonrisa. Creo que sonreír es su manera de hacer frente a los retos de la vida, es como responderle con otro reto: “bórrame la sonrisa”. En la estación hay unas pocas gentes regadas por todo el andén, separadas lo más posible entre ellas, las familias o conocidos se apretujan entre sí y los viajeros solitarios se pegan a las paredes o se quedan quietos como postes, parados en un lugar mientras llega el tren. Varios policías estáticos vigilan la escena, atentos por si tienen que dispersar a la gente en cualquier momento.

- ¿Algún día cambiará esto?

- Más pronto de lo que crees. Tú lo viste, Jacobo. No van a poder ocultar lo que ocurrió en Acadia y eso va a cambiar al mundo…

- En realidad no vimos nada. Pero supongo que sí, ahí debió ocurrir algo importante.

La mirada de Jade se va muy adelante, mucho más allá de la ciudad y sus calles, pensando en lo que se supone que tuvo que haber pasado en la Colmena.

- Es curioso, si Nico te ve sufriendo puede dejarte tirado hasta morir sin sentir el menor remordimiento. Pero si la persona que sufre es alguien que le interesa o de quien puede obtener un beneficio, se convierte en el mejor samaritano ¡y todo el mundo se entera de lo bueno que es! Ahora que se decidió a actuar contra la gente de Marte, lo hizo en parte para vengarse de ellos por excluirlo de sus planes y en parte porque es un gran negocio y va a reclamar su parte de las ganancias, pero él dijo que lo haría porque quiere ayudar a la raza humana, porque no es justo que todos vivamos como esclavos de unos cuantos miles de personas y que todos merecemos ser libres y decidir la vida que queremos tener.

- ¡Tómala! Qué padre es ser así de justiciero después de haber corrompido a medio mundo y de haber hecho todo tipo de crímenes, ¡qué poca...!

- No te enojes, Jacobo. Él es así, está seguro de que todo lo que hace está bien y sería feliz si este mundo lo reconoce como un benefactor, casi casi un mesías. ¡Imagínate! ¡El hombre que salvó al mundo de la esclavitud!

- ¿Y tú cómo crees que será recordado? Digo, yo creo que él sí va a llegar a Marte y va a encontrar a todos los que le pagaban para mantener a la gente dividida acá en la Tierra, pero no creo que pase nada cuando se encuentren. Le van a llegar al precio y todo seguirá igual, ¿no crees?

- Es probable. Nico es igual que ellos, no tiene escrúpulos. Pero recuerda que él también tiene bastante dinero y lo que va a buscar es otra cosa, quiere vengarse: lo engañaron y quiere demostrarles que él es más listo, va a buscar la manera de chantajearlos o controlarlos porque no le robaron dinero, le quitaron su orgullo, pero bueno, yo digo como Fidel Castro: “La historia lo juzgará”.

- Espero que hayamos hecho lo correcto, Jade.

- También yo. No hay garantías, pero estoy segura que era peor saber lo que está pasando y no haber hecho nada.

Con extraordinaria lentitud, llegamos a la central de autobuses y resulta que no hay salidas a Guadalajara, faltan horas para la próxima, así que compramos los boletos y volvemos a salir para buscar un centro comercial o un lugar donde comer, los puestos y fondas alrededor de la central están cerrados, y aunque estuvieran abiertos, no nos dan confianza.

La comida es cara, pero vale la pena pagarla. Me encanta estar junto a Jade y mientras más la conozco, me resulta más misteriosa. Tal vez Nico, dentro de su egolatría aún siente algo de culpa por la forma en que la ha tratado. Tal vez. O quizá solo está agradecido porque ella le abrió los ojos para reconocer el papel que juega en el maquiavélico plan. O tal vez es como dice Jade, que la considera algo así como un juguete de su propiedad… Por lo pronto, comemos. ¿Será cierto que aquí ella ya no sabe lo que estoy pensando? Volteo para verla y la encuentro mirándome con expresión de niña traviesa, levantando su dedo índice para apuntar hacia el televisor que está al fondo del restaurante, donde están pasando un noticiero.

En la pantalla, las imágenes de una impresionante explosión se roban la atención de todos los clientes mientras la voz alterada de una locutora trata de explicar lo que está ocurriendo, un poco después entra otra voz masculina tratando de aparentar serenidad para comentar a medias lo que dice la chica de la voz alterada, entre el río de palabras y balbuceos que fluyen sobre las imágenes escucho con claridad las palabras “nave espacial” y pongo más atención, aguzando el oído. ¡Sí! Debe ser el parque Acadia, ahí es el desastre y apenas estoy tratando de identificar el lugar cuando se produce una nueva explosión que hunde bajo el piso una gran extensión de terreno, dejando a la vista un inmenso hueco al que se dirigen, entre llamas y mucho humo, algunos helicópteros y unas pequeñas naves, la explosión formó un gran cráter en el parque. Estas escenas se muestran temblorosas en la pantalla, parece que la segunda explosión tomó por sorpresa a los reporteros y perdieron el control de la cámara o de la aeronave desde la que están cubriendo la noticia. Sobrevuelan los alrededores del área afectada por la explosión, pero allá abajo hay demasiado humo para poder distinguir algo, eventualmente se aprecia el brillo de algunas explosiones más pequeñas en el interior, como si fueran relámpagos en medio de una tormenta. Después de unos instantes, los reporteros están más calmados y tratan de comentar lo sucedido pero aún no se reponen totalmente de la sorpresa, no tenían idea de que hubiera alguna construcción bajo el parque, y al parecer se trata de unas instalaciones muy grandes y con tecnología muy avanzada; en la pantalla se aprecia cómo llegan varios vehículos terrestres al lugar y según los reporteros, se trata de bomberos, policías, militares, médicos e investigadores científicos que acuden a prestar ayuda y a saber más acerca de este lugar, hasta ahora ignorado. Nadie sabe tampoco por qué ocurrió este accidente

- ¡Sí ocurrió algo en La Colmena!

- ¿Pero qué? ¿Qué habrá pasado, Jade? ¿Lograría Nico irse a Marte?

- ¿Y si se quedó? –La voz de Jade sale temblorosa de su boca, esta idea la asusta- la Colmena parece destruida, así nadie podrá salir de la Tierra, ni entrar. ¿Qué tal si decidió vengarse de ellos dejándolos abandonados en Marte, pero él se quedó aquí?

Veo el terror en su rostro y ahora comprendo que no ama a Nico, él debe ser una persona muy mala, peor de lo que yo pensaba.

De pronto se interrumpe el sonido del noticiero y un sorpresivo silencio se apodera del restaurante, la pantalla donde se transmitía la noticia se convierte en un fondo azul fuerte que lentamente se va haciendo más claro, hasta volverse azul cielo, dura así por un instante y después aparece al centro un punto blanco, deslumbrante que crece rápidamente como la luz del día y al difuminarse aparece Nico, sonriente y de pie junto a una puerta de metal. Nos observa fijamente desde la pantalla y sin dejar de sonreír, empieza a hablar:

- ¡Saludos, amigos y amigas! Me llamo Nicolás X, estoy en las faldas del Popocatépetl, en el centro de México y tengo buenas noticias para todos, noticias que nos devolverán la verdad y nos harán libres para que cada uno sea dueño de su propia vida. Antes de decirles mi mensaje, quiero que observen bien este lugar (la cámara que grabó el mensaje gira lentamente ofreciendo una vista completa del lugar durante largos segundos, parece una escena sacada de una película de ciencia ficción), este lugar se llama “La Colmena”, aquí se han reunido los mayores logros que la ciencia ha podido desarrollar, para utilizarlos en beneficio de la humanidad.

Jade y yo nos volteamos a ver con cara de idiotas cuando escuchamos a Nico.

- ¿En el Popo? ¿Qué no era en Acadia?

- ¿Qué onda? ¿Está en México? ¿Todo eso está en México?

No alcanzamos a entender qué pasó, evidentemente Nico nos hizo creer que la Colmena estaba en un lugar muy diferente, pero está muy cerca de aquí, ¿qué pasó? ¿a dónde nos llevaron a tomar ese avión?

En pantalla, la escena se corta y enseguida Nico vuelve a aparecer, Jade y yo volvemos a enfocarnos en lo que está diciendo, esta vez lo vemos en otro espacio mucho más amplio e iluminado, con un techo altísimo y una especie de rampa muy larga que llega hasta el exterior, saliendo por una abertura en ese techo tan elevado como una montaña. Abajo, justo donde inicia la rampa, hay un extraño aparato de gran tamaño con una simpática figura casi esférica, Nico se acerca a él mientras comenta:

- Aquí hemos encontrado inventos, aparatos, descubrimientos que no han beneficiado a todos los habitantes de este planeta, solamente a unos cuántos… Lo que les voy a platicar enseguida es difícil de creer, les pido que confíen en mí. Miren (señala al aparato que está frente a la rampa), esta es una nave espacial diseñada para hacer viajes entre la Tierra y Marte. En naves como ésta se han estado escapando a aquel planeta todas esas personas famosas que dicen amar a la Tierra y también dicen que están muy preocupados por nosotros ¡mentira! ¡son puras mentiras!

Nico hace una señal, y por el lado derecho aparecen sus hombres flanqueando a un grupo de personas con batas blancas, que avanzan con unas cuerdas atando sus manos y mucho miedo cubriendo sus caras.

- Estas personas han estado trabajando en La Colmena durante años, las vamos a dejar aquí para que la policía pueda recogerlas. Creo que nos podrán explicar cómo lograron hacer la ciudad más moderna, lujosa y funcional en otro planeta, tal vez también nos puedan decir cómo es que allá viven totalmente sanos y felices los personajes que nosotros vemos como si estuvieran enfermos y moribundos en tantos videos. ¡Allá están sus presidentes, sus empresarios, sus artistas y sus líderes! Allá viven sin producir nada porque nos han convertido a todos en sus esclavos: ¡trabajamos aquí para que ellos vivan felices en su mundo! Mis hombres van a cuidar de estas personas hasta que lleguen las autoridades, para que compartan su tecnología y para que hablen con lujo de detalles, porque tienen mucho qué decir acerca de cómo sucedió todo esto, qué han hecho en este lugar y sobre todo, algo muy especial: cómo pudieron controlar a toda la humanidad con una enfermedad letal… que no existe.

Nico hace un gesto teatral y en una pequeña pantalla colocada en una pared cercana, muestra uno de esos clásicos vídeos donde aparece el presidente de Francia con gesto dulce y amoroso, comentando el sufrimiento que le causa esa rara enfermedad y diciendo que lo que le preocupa más es el destino de su pueblo, también lamenta mucho no poder estar a su lado, pero es necesario estar aislado para no contagiarlos ni agravar su propia salud. Volteo a mirar a Jade y la encuentro extasiada, tiene la boca abierta en una gran sonrisa y los ojos húmedos por la emoción. Nico continúa:

- ¿Creen que ese hombre está enfermo y sufriendo? Todo eso es una farsa, nos han engañado, se han burlado de nosotros y mientras nos compadecemos de ellos, ellos se ríen de nuestra inocencia y nos quitan las ganancias de nuestro trabajo.

Cuando Nico abre la puerta de la nave, la cámara muestra un interior cómodo y espacioso, diseñado con tan buen gusto que resulta inimaginable en un aparato de diseño tan sencillo en el exterior. Es impresionante su comodidad y sus amenidades para el viaje.

- En naves como esta caben hasta 100 pasajeros en lugares de primera clase. Hoy vamos a hacer el mismo recorrido que han hecho las personas que nos estafaron para hablar con ellas y exigirles que rindan cuentas a los habitantes de la Tierra. Me mueve el deseo de justicia y libertad, sé que hay riesgos porque desconozco si allá en Marte nos van a esperar con armas u hostilmente. Pero nosotros, la gente de la Tierra, somos personas de bien y merecemos saber la verdad y volver a trabajar para alcanzar nuestro propio bienestar, no para mantener a un grupo de zánganos que piensa que todo este planeta y sus habitantes somos de su propiedad. Si algo sale mal, espero que alguien más pueda continuar esta misión.

Éste es su momento, Nico está feliz disfrutando su protagonismo y lo está aprovechando al máximo. Hace otra señal con gesto teatral y entra un grupo de hombres armados que se ubica en los asientos con disciplina marcial y abrocha sus cinturones de seguridad, al hacerlo, bajan del techo varias caretas o cascos, cada uno toma una y la coloca en su cabeza. La puerta de la nave se cierra y se escucha una voz que dice estar en la cabina de mando, el sonido no es muy bueno, pero se alcanza a distinguir entre el ruido de fondo que ya está casi todo listo para despegar y todos deben estar sentados y asegurados. Nico también ocupa su asiento, la cámara que transmite este video es colocada en un punto desde el cual podrá grabar a todos los pasajeros durante el viaje. Nico voltea a mirarla, en el restaurante y en todos los lugares que estén mirando la televisión también lo miramos fijamente y alcanzamos a escuchar sus últimas frases:

- Estaré en contacto. Jade, revisa tus mensajes.

En ese momento comienzan a escucharse fuertes sonidos de sirenas y alarmas, la nave vibra y por las expresiones corporales de los pasajeros se advierte que va en movimiento, al fondo se escuchan explosiones y mucho ruido, después todo queda a oscuras y se corta la transmisión. Durante unos instantes no se ve nada, hasta que vuelve a aparecer la señal del noticiero, con una gran cinta roja en la parte inferior que dice “Transmitiendo en vivo desde el Popocatépetl”. Resulta que Nico sí nos engañó… me siento un poco decepcionado, pensé que Jade y yo éramos más listos.

Los locutores retoman el hilo de la noticia, no saben lo que ocurrió y uno de ellos recibe una llamada. Es una persona del equipo de rescate, que ubicó el salón desde donde estuvo transmitiendo Nico, pero está en la parte subterránea y las escaleras y elevadores están destruidos, el reportero calcula que podrían tardar horas en desplazarse hasta allá a pie. El helicóptero del noticiero vuela en círculos alrededor del cráter, sin aterrizar por el riesgo de que haya otra explosión, un derrumbe o personas armadas… mientras el helicóptero maniobra, es posible identificar la rampa entre los escombros que quedaron en esta área, al menos parece que Nico sí estuvo en este lugar antes de que ocurrieran las explosiones. Hay varias personas muertas y heridas, además, mucha maquinaria y dispositivos tecnológicos han sido destruidos. ¿Y los científicos de La Colmena? ¿Y Nico?


miércoles, 30 de marzo de 2022

Reacción

 

  • “El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas:
  • si hay alguna reacción, ambas se transforman”.
  • (Carl Jung)

Cuando se unen dos elementos químicos se produce una reacción, ya sea que se atraigan o se rechacen, al combinarse se convierten en lago distinto de lo que fueron individualmente, por ejemplo, al combinar hidrógeno y oxígeno en las cantidades adecuadas...

De la misma forma, cuando dos personas interactúan y se relacionan entre sí, se afectan mutuamente, y si deciden convivir de una manera más permanente y ser pareja, formarán una combinación en la que un TÚ y un YO se convertirán en un NOSOTROS durante el tiempo que las dos personas lo deseen...

Cuando las personas se separan, por la razón que sea, lo ideal es que cada una vuelva a ser el YO que siempre ha sido, pero en ocasiones esto se vuelve un proceso lento y hasta doloroso llamado duelo: al deshacerse la relación también se acabó la unión que formaba un NOSOTROS y murió con ella un universo de sueños, planes y proyectos que cada uno debe recoger y reorientar.

Es posible dejar de ser una combinación y volver a encontrarse con su YO, pero no será posible volver a ser la persona que eran antes. Cada encuentro cercano nos transforma, cada paso que damos deja una huella en nuestra vida y no es posible avanzar hacia atrás. Hay que aprender y evolucionar.

lunes, 28 de marzo de 2022

Vivir queriendo

 

Cuando tenemos nuestro primer

muerto querido duele la vida

y el dolor crece cuando entendemos

que habrá  otro y otros más.

Seguimos queriendo a los vivos

del mundo y del corazón

porque duele más la vida

vivida con miedo a querer.

Y cuando las despedidas de la vida

dejan de doler la muerte se vuelve

una amiga cercana que ayuda

a la gente a seguir adelante

y siempre nos aguarda por ahí.

La muerte es difícil de entender,

no tanto como la vida

pero ahí se van dando.

jueves, 24 de marzo de 2022

Sexualidad

 

Esa parte de tu cuerpo

que dice todo de ti

identidad, rol, erotismo,

placer, intimidad, reproducción,

orientación, unión y lucha

de sexo y afecto…

espontaneidad que siente

y expresa ser natural

por dentro y por fuera,

obedeciendo a lo que te gusta

rechazando lo que no  

sin modas ni tendencias,

es libre y no depende

de lo que pienses o creas

que es correcto o incorrecto.

 

Esa parte de tu cuerpo

que te permite saberte

aceptado o aceptada

(o no)

por otras personas

que perciben en tí algo

que coincide con su ser.

 

Es la libre expresión

muda y sin palabras

con la pura presencia

se manifiesta y por eso

necesitas conocerla

reconocerla y aceptarla

de lo contrario es posible

que otras personas

entiendan tu esencia

y la disfruten

mejor que tú.


lunes, 21 de marzo de 2022

Camaleón descompuesto


Cuando se me descompuso el camaleón 

me falló el camuflaje y me perdí 

mucho tiempo de mí, no de los demás. 

Me veo rojo entre los azules, 

negro entre los blancos, 

amigo entre los amigos que piensan distinto

y ya no disfrazo las diferencias, 

si no pensamos igual aprendo a dialogar.

sábado, 19 de marzo de 2022

Tiempo, vida, muerte

 

Al final la muerte

nos dará serenidad

pero mi vida seguro

te voy a extrañar


Uff si hubiera

algo que nos diera

más tiempo

eso quisiera

jueves, 17 de marzo de 2022

Partes iguales

En el amor hay una pequeña parte

egoísta, de recibir,

porque uno desea estar bien.

Y una parte generosa, de entrega, 

porque uno desea que la persona amada

también esté bien.

martes, 15 de marzo de 2022

Cuento: La nueva Tierra, parte 9

   Ver Parte 1

Ver parte 2

Ver parte 3

Ver parte 4

Ver parte 5

Ver parte 6

Ver parte 7

Ver parte 8

No seas estúpido, Nico


La Nueva Tierra. Parte 9


Estamos tumbados arriba de unos cojines desparramados en la sala de su casa, cubiertos por completo con una gran flojera que nos da una agradable sensación de modorra. Los rayos dorados del sol que madrugó hace ya bastante rato entran confiados entre las cortinas que se agitan a su paso, dejando pasar un suave calorcito que llena primero la ventana y después el cuarto, coloreándolo de luz. He pasado el día en casa de Jade escuchando el disco “Mucho más que dos” de Ana Belén y sus amigos, es una delicia recibir las letras de estas canciones y escaparme de la programación de la radio. Jade tiene varias colecciones interesantes: de música, de libros, de dibujos… puedo pasarme horas enteras hurgando en su mundo, y en efecto, eso he estado haciendo, hasta ahora que ella habla.

- Necesito ver de nuevo a Nico. Él tiene los suficientes contactos y recursos como para poder detener lo que está sucediendo. Además él tampoco tiene escrúpulos y se atreve a hacer lo que sea, igual que los que se fueron a Marte, pero no sé si va a querer detenerlos, necesita ganar algo para él mismo porque es obvio que no se va a preocupar por los demás. De cualquier forma, voy a explicarle con peras y manzanas para darle todos los elementos y que pueda tomar una decisión.

Me mira calladamente por largo rato, cuando mira así no la interrumpo porque sé que algo está tomando forma dentro de esa cabecita loca.

- Discúlpame Jacobo, te quiero mucho pero voy a buscar a mi ex. Necesito encontrarlo, hablar con él...

No entiendo por qué me pide disculpas. La escucho, veo la preocupación en su rostro y creo que en verdad tiene la esperanza de que ese tipo nos pueda ayudar. A todos, claro. No entiendo todavía cómo es que Jade se enteró del plan y de todo lo que están haciendo los que ya se fueron a Marte, pero entiendo que está buscando una solución. De cualquier manera me siento incómodo y me despido repitiéndole que la quiero ver de regreso y que confío en ella. La cálida luz del sol ya alcanzó mis pies descalzos, esa sensación me gusta y me regresa al presente, donde Jade ha dejado de hablar y también está ensimismada viendo como avanza la luz por el piso del cuarto. La observo desaparecer y lentamente, me vuelvo a perder en mis pensamientos…

Jade se va de la ciudad y tarda algunos días antes de ir con Nico, su ex, tal vez lo estuvo localizando, no sé y no quiero pensar en eso. En estos días me manda unos pocos mensajes, muy breves, para tranquilizarme sin dejarme saber lo que está ocurriendo, pero he aprendido algo con ella y leyendo entre líneas descubro algunas pistas.

Confío en Jade, es demasiado lista y sabe cómo resolver cualquier situación que la vida le ponga enfrente, sin embargo quisiera saber cómo va a convencer a Nico de que ayude a salvar este planeta. Aunque no lo conozco, no me imagino a ese tipo haciendo algo bueno por los demás.

- ¡No puedo creer que seas tan estúpido, Nico! ¿De veras crees esas mentiras de que la gente se está enfermando y por eso ya no salen de sus casas? Te apuesto lo que quieras a que ningún conocido tuyo se ha enfermado… Además ni siquiera eres congruente: me dejaste llegar hasta aquí para hablar contigo sin revisarme ni nada, y si esa enfermedad existiera, ¿no deberías tener un equipo de médicos cuidando que la gente infectada o con sospecha de contagio no se te acercara? Me decepcionas, te estás ablandando con la edad.

Nico escucha a Jade en silencio, mientras la observa, sus palabras le divierten. Es muy poca la gente que se atreve a hablarle de esa manera tan directa y sincera, pero también sabe que Jade no se arriesgaría a acercarse a él si no se tratara de algo importante. Todo lo que ella dice se escucha exagerado, tal vez esté loca o montando un numerito... Jade interrumpe su alegato un momento y los dos quedan inmóviles, frente a frente.

- Ya sonríes de nuevo. Tu rostro se ve más hermoso cuando lo adornas con esa sonrisa tan tuya, Jade.

- No vine a jugar a eso, Nico. Sabes que solamente sonrío de verdad cuando estoy lejos de ti, es parte de tu magia. Pero me preocupas, ¿estás dejando ir una gran oportunidad y prefieres pensar en mi sonrisa?

- Los grandes proyectos solamente funcionan si los inicias con un buen pensamiento, no cuando los empiezas con miedo o con odio. Eso lo sabes bien. Y tu belleza es uno de mis mejores pensamientos. Es suficiente para motivarme, pero tu sonrisa todavía no justifica que yo vaya a iniciar algo. Permíteme un momento –Nico pide a las demás personas que están en su sala que se retiren y vigilen que nadie se acerque, esta charla es privada-. Déjame ver si te entiendo: Según tú, todos los líderes y gentes que mueven el dinero y las decisiones en este planeta, no están enfermos sino que se escaparon y ahora viven en Marte, ¿es así?

- Es así. Emigraron. Fíjate en cada video y en cada aviso que transmiten, ¿cómo pueden verse tan tranquilos y hasta felices, si se supone que están muy graves y se pueden morir? ¿Cómo es que todos ellos tienen tanta fortaleza espiritual y les preocupa más el bienestar de la humanidad, en lugar del propio? Casi ni hablan de lo que les pasa, y con esa farsa de que son altamente contagiosos, nadie se atreve a acercarse a sus casas u oficinas para investigarlos; es más, nadie se atreve a acercarse a otras persona aunque no estén contagiadas. No dudo que haya algunas personas que sí tienen esa entereza moral, todavía hay algunos verdaderos líderes espirituales y religiosos, pero también hay otros que son egoístas por naturaleza, ¿te hubieras imaginado a esos presidentes dictadores lamentándose y sufriendo porque la humanidad la está pasando mal? Imagínate a ti, Nico, yo no creo que estuvieras tranquilo y feliz, apareciendo en videos para enviar mensajes esperanzadores mientras sabes que una rara enfermedad te está consumiendo y ya no vas a disfrutar de todas las cosas buenas que hay en la vida, porque ya no podrías estar cerca de nadie y no tendrías energía ni para moverte.  ¡Mira a Trump hablando de amor y unidad entre todos los pueblos!

Nico estalla en carcajadas, reconociendo que es cierto. Trump y otros lengualargas como él casi parecen santos cuando aparecen en sus videos, ¿y él se ha estado tragando esa mentira completa?

- ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Qué cosa tan maquiavélica! Pero mira qué listos son... ¿Cómo se les ocurrió poner a todo el planeta a trabajar para ellos? ¡Hasta a mí me dan escalofríos con eso!

- ¡Claro, porque no se te ocurrió a ti! Se necesitaban muchísimos recursos para hacer eso, y por eso allá están solamente quienes los tienen… y te dejaron fuera, Nico. Te dejaron aquí y tú estás muy conforme porque te dejan robar todo lo que quieres a la gente que ni siquiera se defiende de tan asustada que vive, estás conforme con venderle droga a todos los que prefieren escapar de la realidad en vez de enfrentarla, ¡estás fuera del negocio más grande de este planeta y todavía piensas que te está yendo muy bien!

Nico se queda pensativo un instante, viendo fijamente a esa mujer que luce tan frágil y bella, pero que le acaba de mover todo su mundo. ¿De verdad está fuera de ese negocio? ¿De verdad hay un nuevo mundo allá en Marte?

- ¿Tienes pruebas de lo que dices, Jade?

- Aquí no. En el norte de Estados Unidos hay un parque cerca del océano Atlántico llamado Acadia y dentro de él está el centro de operaciones de todos esos cabrones que se fugaron a Marte, le dicen “La Colmena”, ahí concentran todos los recursos necesarios, ahí despegan y aterrizan las naves que surten de productos a Marte, y también de ahí ha salido toda la gente que ahora vive en el nuevo mundo. Dicen que a veces llegan naves con algunas personas que vienen de allá y después se vuelven a ir, no sé quiénes serán. La mayor parte de La Colmena está bajo el parque, es subterránea, y aprovechan las montañas de los alrededores para disfrazar los despegues y aterrizajes de sus naves, fingiendo que cada movimiento que hacen es una exhalación de volcanes semi activos y aprovechando las nubosidades naturales de esa posición geográfica...

Nico la escucha atentamente. Ha dejado de reír y eso desconcierta a Jade. Sorpresivamente él toma un vaso de vidrio que tiene a su lado y lo arroja con fuerza contra la pared, rompiéndolo ruidosamente.

- ¡Qué estúpido! –Golpea con fuerza la mesa, su mirada está perdida detrás de un odio que lo ciega, sus pupilas se han reducido a su mínimo tamaño y Jade piensa que es invisible para él, aún estando enfrente. Se pone un poco nerviosa pero decide guardar silencio.- ¡Pero si está todo tan claro! ¿Cómo es que no me di cuenta? Jade, bombón, eres más lista de lo que yo recordaba, pero también te estás ablandando. Yo ya sabía que todos esos traidores están engañando al mundo entero para explotarlos, pero nunca me imaginé que fueran capaces de abandonarnos a todos para irse a vivir en otro planeta, ¡qué cosa más loca! –Nico vuelve a reír, eso tranquiliza un poco a Jade, quien aprovecha para tratar de relajarlo un poco más.

- ¿Entonces ya lo sabías? ¿Por qué dices que me estoy ablandando?

Nico toma otro vaso y una botella, sirve un poco de vino y lo coloca frente a Jade. Sirve otro poco en un nuevo vaso y sosteniéndolo en su mano vuelve a sentarse frente a ella.

- Yo creí que ya conocía sus planes. Hasta creí que yo era su socio: mi trabajo es distraer a la gente y mantenerla asustada, por eso has visto que los niveles de violencia de los últimos 2 años están cada vez más altos. Es fácil: subes la cantidad de droga en circulación, saboteas algunos servicios básicos como la electricidad o el agua, haces algunos robos y secuestros importantes, y a eso le agregas que apareció de la nada esa nueva enfermedad que te quita todas tus energías y se contagia casi casi con respirar junto a alguien infectado, ¡y toda la gente vive con miedo! Además de las ganancias que yo consigo, ellos me pagan por hacer todo esto, ¡y bien pagado! ¿Has escuchado esa frase de “divide y vencerás”? Bueno, ellos me pagan por dividir a la humanidad, o sea que deben estar ganando bastante.

Jade abre muy grandes sus ojos, no puede creer lo que Nico le está diciendo y de pronto se siente indefensa, pensando que de verdad es muy ingenua y que no podrá decirle nada nuevo a Nico. Pero se da cuenta de eso y en una fracción de segundo se recompone, recordando que si él descubre sus pensamientos está perdida.

- ¿Eres su cómplice, Nico? ¡Me sorprendes! Te confieso que eso no me lo esperaba.

- No soy su cómplice, esa es la parte que yo no entendía y que tú me has hecho ver. Me hicieron creer que yo formo parte de su plan y solamente me pusieron a trabajar para ellos, igual que a todos los demás habitantes de este planeta. Tengo el ejército más poderoso del mundo a mis órdenes y me usan solamente como distracción, para hacer espectáculos de nota roja y evitar que las personas tengan tiempo y calma para pensar en lo que está ocurriendo. ¡Pero me voy a consumir igual que todos en este planeta! ¡No voy a sobrevivir!  ¡Qué listos son! Soy solo otro elemento para que sus negocios en la Tierra sigan funcionando sin que nada les estorbe.

Jade ve el momento propicio para darle el último empujón a Nico, él se encuentra en un estado emocional que le impide razonar con claridad, se siente burlado, menospreciado y no puede creer que están abusando de él. ¡Nico no puede perder! Ella toma su vaso con un gracioso movimiento, le da un pequeño sorbo y suelta sus palabras lentamente, saboreándolas más que a su bebida:

- ¿Y te conformas con hacer berrinche, Nico? ¿O qué vas a hacer?

- ¡Jamás! ¡Yo nunca me conformo y esos mentirosos traidores me han hecho ver como un imbécil mediocre! Voy a ir por ellos.

Ahora es el momento de desaparecer, la misión de Jade termina aquí y si de algo está segura es que no debe estar junto a Nico, mucho menos ahora que él está tan enojado y busca vengarse de sus enemigos, como dijera Shakespeare en su historia del Rey Lear: “No te interpongas entre el dragón y su furia”. Se dispone a decir algún pretexto que le permita regresar a su casa para perderse y dejar que Nico parta solo hacia La Colmena, lo cual se hará muy pronto dada la urgencia que tiene su ex por cobrar venganza, pero sorpresivamente percibe a alguien cercano a ella en este lugar, y esa sorpresa la hace concentrar su pensamiento en mí por dos segundos, sin poderlo evitar.

- ¿Quién es Jacobo? Ya vi su rostro, me lo acabas de mostrar, ¿quién es este tipo y por qué te preocupa tanto?

Al escuchar a Nico, Jade voltea a mirarlo con miedo. Se siente descubierta, como si él la hubiera desnudado en público y por un doloroso instante le regresa a todo el cuerpo aquella sensación casi olvidada de los días en que él la sometía y la dominaba, cuando ella tenía que explicarle cada cosa que ocurría en todo momento de sus días, por insignificante que pareciera. Pero recuerda que eso está en el pasado, se pone de pie y le dice con voz firme y lenta:

- Jacobo es una persona que me quiere mucho. Tú nunca vas a poder decir eso. Adiós.

Nico se enoja todavía más y trata de alcanzarla antes de que Jade llegue a la puerta, pero ella voltea a mirarlo y le habla con aparente tranquilidad:

- Te lo dije hace rato y te lo repito, Nico: ¿Estás perdiendo una gran oportunidad y prefieres pensar en mi sonrisa? No quiero jugar a ser de tu propiedad, enfócate en lo que de verdad te importa, por favor.

Jade está junto a la puerta, hace girar la chapa, abre la gran hoja y como si cambiara el capítulo de un libro abandona la sala y entra al amplio corredor lleno de guardias y del personal que trabaja para Nico, ellos le abren paso y la dejan caminar hacia la salida. Es amiga del jefe y él no dio ninguna indicación para detenerla. Los tacones de Jade marcan un eco rítmico y firme al alejarse de aquella puerta, mientras ella escucha que algunas personas entran a la sala donde se quedó su ex y lo alcanza a escuchar dando la orden de preparar todo para salir volando lo más rápido posible ¡ya va a la Colmena! Debe apurarse si quiere encontrarme y retirarse de ahí conmigo.

Jade no se dio cuenta, pero la seguí cuando vino a hablar con su ex, fue fácil hacerlo porque ella confiaba en que yo me quedaría sentado esperando su regreso, así que no se cuidó. El único problema es que Nico no está en tierra firme sino en una isla cerca de Tabasco, en el Golfo de México, y eso no me lo esperaba, así que cuando ella subió a un bote para encontrarse con él, yo estuve buscando algún transporte para alcanzarla y eso me retrasó, pero ya estoy aquí. La isla es pequeña y se ve rara, parece como si hubieran traído una gran residencia rodeada de jardines desde la ciudad para dejarla flotando en medio del mar. Escojo un lugar lleno de pasto y arbustos para atracar con mi pequeña lancha y ahí desembarco con dificultad, esto de moverse en el agua no es lo mío. Una vez que pongo mis pies en la isla, me tardo bastante en amarrar el bote a un pequeño poste y justo cuando estoy por empezar a caminar escucho la voz de Jade muy cerca de mí.

- ¡No debiste venir, Jacobo!

La escucho molesta, o agitada, pero me da gusto verla corriendo hacia mí y casi cayéndose por los tacones altos que lleva puestos. Parece que está bien y eso es lo importante, me ha contado tantas cosas de su ex que me tenía preocupado, tengo muchas ganas de abrazarla y decirle el gusto que me da verla bien, pero ahora no puedo decirle nada, cuando llega conmigo toma la cuerda que acabo de amarrar y comienza a desatarla mientras me dice sin voltear a mirarme:

- Nico sabe que estás aquí y también sabe quién eres. Ahorita está distraído pero si se acuerda de ti va a pedir que te apresen y tal vez a mí también. No podemos escondernos, él sabe todo lo que ocurre en esta isla y sus alrededores. No te preocupes por lo que hablamos él y yo, todo salió bien pero debemos irnos, él ya casi sale hacia La Colmena y nosotros debemos quedarnos aquí. Sí, estoy bien, te digo que no te preocupes, a mí también me da gusto verte y no necesito que me ayudes, te veo un poco nervioso y es mejor que te quedes ahí vigilando por si alguien se acerca.

¿Qué carajos pasa? Jade me habla con mucha seguridad y está respondiendo cada una de mis preguntas antes de que yo se las diga, ni siquiera me mira pero parece saber exactamente dónde estoy, qué hago y qué pienso…

- ¡Ya está libre! Ven Jacobo, voy a soltar el bote y nos iremos de aquí, ahorita te explico, no te asustes ni te enojes conmigo, es que sí sé lo que estás pensando, es como si “escuchara” lo que piensas…

Quiero decir algo pero la sorpresa no me deja, me cuesta trabajo creer lo que Jade dice pero sé que es verdad. A ella le creo todo. Además no está sonriendo como siempre, la veo preocupada tratando de hacer todo rápido. De pronto, justo cuando el pequeño bote entra al agua, la isla completa tiene una sacudida que nos tira al piso a Jade y a mí, es como si la isla hubiera saltado y ahora la siento moverse, el bote queda lejos de nuestro alcance rápidamente y Jade me mira con angustia, se levanta, toma mi mano para ayudarme a ponerme de pie y me guía hacia la residencia que está al centro de la isla, de donde ella llegó hace unos instantes y ahí va de vuelta conmigo. No habla para no perder tiempo, y mientras corremos la isla se está elevando sobre las aguas del mar. Alcanzamos la entrada de la residencia y en cuanto llegamos a la puerta, esta se abre y podemos pasar. Adentro hay varias personas vestidas de negro que prácticamente nos ignoran. Jade me sigue sosteniendo la mano, ahora con más suavidad me lleva a un gran ventanal y desde ahí observamos cómo se inclina la isla y cae al mar toda la vegetación que la cubría, árboles, pasto, flores, todo se va al agua con un gran estrépito que dura poco tiempo. Destruir siempre es más fácil y rápido que construir. Ahora el mar se extiende muy lejos, alcanzo a distinguir la playa y la tierra más allá de la playa, nos seguimos elevando hasta que rebasamos las nubes, entonces eso que yo creí que era una isla retoma su alineación horizontal y comienza a desplazarse, me imagino que vamos hacia el norte. Ahora Jade me lleva a la cocina, me sirve un poco de agua y después me ofrece un vaso de vino tinto. Delicioso. Volvemos al ventanal para mirar hacia afuera.

- Es una nave, Jacobo. De lo más moderno que hay. ¿Recuerdas que yo acompañaba a Nico de ciudad en ciudad? Bueno, así es como viajábamos. Es muy segura, puedes estar tranquilo. Ahora nos dirigimos a Estados Unidos, derechito a La Colmena, donde está el centro que hace posibles las operaciones entre Marte y la Tierra. Yo no quería ir ahí, y mucho menos traerte a ti. Perdóname, Jacobo, estás en peligro por mi culpa.

- No te preocupes Jade. Yo decidí seguirte y sigo decidido a estar contigo, pero no entiendo qué está pasando, ¿quién eres? ¿siempre has sabido lo que pienso? –mi pregunta trata de esconder el miedo y la decepción que siento, toda la relación pierde sentido si ella supo desde el principio el efecto que causa en mí. Y si es así, ella resulta más controladora que el mismo Nico.

- No pienses eso, de verdad. Yo no sabía lo que pensabas de mí ni tus sentimientos, solamente conocí lo que tú me decías o lo que se te alcanzaba a notar en tu rostro y en tus acciones. –me abraza y me invita a tomar una silla, ella hace lo mismo y quedamos de frente, junto al ventanal. Entonces continúa explicándome:

- Cuando viví con Nico, un científico que trabaja con él desarrolló un proyecto para incrementar las habilidades mentales, pero no podía probarlo en cualquier persona. Mi ex me ofreció como conejillo de indias para que experimentara conmigo y por suerte todo salió como se esperaba. Así descubrimos que se pueden desarrollar habilidades especiales como la telepatía, la telequinesis o el viaje extrasensorial a cualquier lugar, pero en mi caso solamente puedo hacer eso en condiciones controladas. Esta isla, o más bien esta nave tiene un efecto especial, el aire está ionizado de tal forma que solamente aquí puedo saber lo que piensas y hacer algunas otras cosas sin ningún esfuerzo, por eso te vi cuando desembarcaste, aunque estaba en la sala con Nico, y también te pude localizar. Pero fuera de la nave, en ambientes normales, mi mente funciona exactamente igual que cualquier otra. Cuando Nico vio los resultados que tuve, me retiró del experimento y él recibió estos dones. Desconozco cuánto han mejorado sus capacidades, pero me imagino que deben ser superiores a las mías… ¡Espera!

Jade calla y por un fugaz instante se borra de su rostro la alegre paz que la distingue, parpadea un par de veces y después de recuperar su semblante habitual, me vuelve a hablar.

- Es Nico. Dice que la gente de La Colmena detectó el movimiento inusual de esta nave y ya saben que nos dirigimos hacia ellos, es probable que traten de sabotear nuestro vuelo de manera remota, tienen tecnología que ni siquiera nos imaginamos. Pero también dice que no me preocupe, que habrá gente lista para recogernos, a ti y a mí, y llevarnos lejos del parque. Parece que habrá pelea y nos quiere dejar en un lugar seguro.

No entiendo. Hace un momento Jade estaba aterrorizada porque ese tipo nos podía matar y ahora está tranquila y confiada porque él nos va a cuidar. Jade me mira, seguramente está dentro de mi cabeza otra vez, conociendo mis pensamientos, porque ríe con su frescura espontánea y me dice:

- Sí, es algo muy loco. No te enojes, Jacobo, pero es que Nico me quiere mucho a su manera, él cree que soy suya y se enoja si pienso por mi cuenta o si no le pido permiso para tomar una decisión, y dentro de ese cariño enfermizo él no va a permitir que alguien más me haga daño. No lo hace por amor, solo es para demostrar que nadie se mete con lo suyo, ¿entiendes? –y vuelve a reír, pero esta vez su risa no me contagia, no alcanzo a entender lo que pasa.

- También sabe lo que yo pienso, ¿verdad?

- Sí Jacobo. Te conoce y sabe que me amas. Ya sabe cuánto nos queremos.

Me sonrojo. Estoy confundido y me siento mal, creo que me siento triste porque me empecé a comparar con Nico y a su lado resulto demasiado ordinario. Jade me vuelve a “leer” el pensamiento, creo que es algo inevitable para ella.

- No hagas eso, no te compares. Y para que estés tranquilo, te aviso que cuando nos alejemos de esta nave ya no voy a poder leer tu mente, ¿ok?

Jade hace una pausa, como buscando las palabras que necesita para seguir hablando y yo, tontamente y casi sin reflexionar, pienso que ella sigue queriendo a su ex, de inmediato trato de borrar ese pensamiento, pero solo consigo aferrarme más a él hasta que me doy cuenta que ella ya lo atrapó.

- También te voy a dejar que sepas lo que estoy pensando, creo que es lo justo: Nico me gusta, es un hombre muy guapo y siempre me va a gustar, pero nunca va a ser igual que me guste y que lo quiera, ¿OK? No tiene corazón ¡y cree que es perfecto!, obvio que no lo es pero nunca se lo digas, ¡ja, ja, ja! Tú y yo nos hemos mostrado tal como somos, con defectos, con deseos de seguir aprendiendo y mejorando, sin tratar de ser alguien más, sabemos que somos humanos y no seres divinos. Lo que te hace especial y valioso es que no eres como Nico ni como nadie más. Me gusta que seas diferente y no una copia de alguna otra persona. Recuerda siempre quién eres y se leal a Jacobo, a nadie más.

"A nadie más", repito en silencio, en mis pensamientos para que solo escuche Jacobo, aunque sé que también Jade me está oyendo.

La nave aterriza en una zona boscosa pero no tan cerca de Acadia como yo imaginaba. Jade y yo no alcanzamos a ver el lugar, solo unos cuantos árboles, una montaña muy alta y un camino de terracería donde hay un vehículo con la puerta abierta, al que nos dirigimos apresuradamente. Vamos a subir al asiento trasero de una gran camioneta negra como las que salen en las películas, Nico detiene a Jade y le dice algo antes de que ella suba y cuando se sienta a mi lado veo que trae una pequeña mochila, ella también la mira y con su mirada me indica que él se la dio. Comenzamos a avanzar, miro hacia atrás y la nave ya no está, la busco en las alturas y alcanzo a ver cómo se dirige hacia la montaña, me imagino que allá está el parque, o sea la Colmena, y desaparece a una velocidad increíble, ¡con razón duró tan poco tiempo la travesía desde el Golfo de México hasta acá!

Jade me explica que el chofer nos va a llevar al aeropuerto de Nueva York y ahí tomaremos un vuelo hacia México, eso me relaja y disfruto viendo el paisaje por el camino, como cuando era niño y paseaba en autobús, solo que esta vez me quedo dormido... El chofer me despierta después y creo que a Jade también, es de pocas palabras pero amable y hace una escala para comer antes de que lleguemos a la ciudad, yo sigo un poco adormilado mientras comemos, me siento como si estuviera soñando y no le puedo tomar sabor a los alimentos. Después nos acompaña a la sala de espera, entrega los boletos y se queda con nosotros hasta que se asegura de que subimos al avión.


En el presente

  Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente. Es gratificante haber ...