miércoles, 2 de mayo de 2012

Este blog cumple un año

Hoy, 2 de mayo, cumplo un año de estar compartiendo reflexiones y ocurrencias en este blog, y por si fuera poco, también en este día publiqué mi escrito número 100.

Gracias a quienes han tenido la paciencia de leer este espacio, me da mucho gusto celebrar el primer aniversario de este rincón que es como el "pensadero de Pooh", donde puedo darme tiempo para odenar mis ideas, tratar de entenderme mejor y dejar salir algunos temas que me interesan y que pueden ser puntos de partida para ir conociendo algunos aspectos de la psiqué y del mundo de las relaciones humanas... Claro que también hay otros temas que tienen más que ver con la cultura y la política, pero los eventos que ocurren en estas áreas también repercuten en nuestra percepción de la vida. 

Espero seguir alimentando este blog para que siga creciendo y que estos textos te sirvan también a ti que los lees.

Y bueno: ¡Empieza otro año!

Hasta luego.

La depresión

La depresión no es lo mismo que el sentimiento de tristeza, desánimo o soledad que a veces uno puede sentir frente a alguna circunstancia específica en la vida. Normalmente estos sentimientos llegan cuando sufrimos la pérdida de un ser querido o de algo que es muy importante para nosotros. O cuando nos damos cuenta de esa pérdida, aunque ya haya pasado mucho tiempo. O cuando se va la ilusión de algo que queríamos incluir en nuestra vida y de pronto aceptamos que irremediablemente quedará fuera... Pero la depresión va más allá, es una enfermedad que puede quitarle todo el sentido a la existencia propia y llevarse con ella cualquier motivación, incluso cualquier sentimiento de valía o autoestima.

Es importante saber reconocer la verdadera depresión y no tratarla igual que los episodios de tristeza que son normales en las etapas de duelo, como las mencionadas arriba, por eso reproduzco enseguida los principales síntomas de depresión, a saber:
  • Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
  • Pérdida de placer en las actividades habituales.
  • Pérdida de interés en el placer sexual.
  • Dificultad para conciliar el sueño, o exceso de sueño.
  • Cambios grandes en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Movimientos lentos o rápidos.
  • Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
  • Sentimientos de desesperanza y abandono.
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.
Como decía al principio, la baja autoestima es común cuando aparece la depresión, al igual que los arrebatos repentinos de ira y la falta de placer en actividades que normalmente hacen feliz a una persona, entre ellas, la actividad sexual.

Se debe tener mucho cuidado con los niños, pues si sospecha que están deprimidos debe tener presente que no presentarán todos los síntomas clásicos de la depresión en los adultos. Para diagnosticar una depresión infantil, hay que vigilar especialmente los cambios en el rendimiento escolar, el sueño y la conducta, y si crees que tu hijo podría estar deprimido, vale la pena consultarlo con el médico y, obviamente, con un terapeuta.

Un caricaturista satiriza lo anterior imaginándose a un psiquiatra actual que se acomide a atender al recién nacido Jesús, quien llora inconsolable: "Obviamente el pobre chico está deprimido... Sin juguetes para Navidad... Solamente incienso y mirra... Además el estigma social de haber nacido en un pesebre... ¡Le pondré un antidepresivo!".

La depresión también es un conjunto de actitudes que puede transmitirse de padres a hijos; algunos especulan que esto puede deberse a los genes (en este caso la depre sería hereditaria), a comportamientos aprendidos en el hogar o a ambas causas.

Independientemente de si los genes hacen que usted sea o no más propenso a presentar depresión, un hecho estresante o infeliz en la vida generalmente desencadena esta afección. Entre los factores que pueden causar la depresión se cuentan:
  • Alcoholismo, drogadicción o cualquier dependencia de satisfactores externos
  • Algunas afecciones y tratamientos médicos, como:
    • ciertos tipos de cáncer
    • dolor prolongado
    • problemas para dormir (causa y síntoma)
    • medicamentos esteroides
    • baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)
  • Situaciones o hechos estresantes en la vida, como:
    • maltrato o rechazo
    • ruptura de relaciones con el novio o la novia
    • ciertos tipos de cáncer
    • muerte de un amigo o familiar
    • divorcio, incluso el divorcio de los padres
    • reprobar una asignatura
    • enfermedad en la familia
    • pérdida del trabajo
    • aislamiento social (causa común de depresión en los ancianos)


Si usted presenta síntomas de depresión durante dos semanas o más, busque ayuda del médico y del terapeuta antes de que los síntomas empeoren. En todos los casos, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar: 
  • Dormir bien.
  • Consumir una alimentación nutritiva y saludable.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas.
  • Involucrarse en actividades que lo hagan feliz.
  • Pasar el tiempo con familiares y amigos.
  • Si usted es una persona religiosa o espiritual, hable con clérigos o consejeros espirituales.
  • Practicar la meditación, el tai chi y otros métodos de relajación.
  • Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener en suplementos de venta libre o consumiendo pescado como el atún, el salmón o la caballa.
La persona con depresión tenderá a retraerse de los demás, con cualquier pretexto irá dejando las actividades y distracciones que regularmente le atraían y encontrará las mejores excusas para estar en soledad o con el mínimo de compañía posible. Estos son síntomas importantes a considerar, y junto con ellos será notoria la falta de iniciativa, aunque tal vez se presente disfrazada de reproches, de planes a futuro, de comparaciones con lo que hacía en el pasado y otras formas de "hacer como que hace algo", y que en realidad son estrategias muy útiles para justificar la falta de voluntad e iniciativa. También será común empezar a escucharle diciéndose a sí mismo frases despectivas, como si se estuviera regañando o castigando por ser incapaz de lograr esos planes que la misma persona deprimida se va boicoteando de manera muy disimulada.


Visto el cuadro general de una depresión, sin entrar en detalles técnicos de distimias, depresiones reactivas, trastornos bipolares y todos esos nombres extraños que acompañan a cada manifestación específica de la depre, es recomendable que las personas cercanas a un deprimido tengan en cuenta lo siguiente:

Empujar a la presona deprimida para que realice alguna actividad: No le pida que la haga, ya que no tiene la iniciativa necesaria, así que tendrá que acompañarla en algún deporte, juego o lo que les interese hacer.
Si pertenece o pertenecía a algún grupo, club o asociación, animarle a seguir formando parte de él, y si ya lo abandonó, acompañarle para que se reinscriba. La soledad es la peor consejera para la persona deprimida.
Visitar a la persona deprimida en su casa e invitarla a salir. Al parque, a caminar, a la calle, a ver otros conocidos, al cine... Donde sea, se trata de evitar el encierro y recordar que el mundo es más amplio, en todos los sentidos. Si una persona es importante para ti, hay que invertir tiempo en ella.
Evitar los dramas: Telenovelas, canciones de "rompe y rasga" (nefastas las canciones de corazones rotos y esas que alaban la soledad como virtud), colores oscuros, y todo lo que huela a "este mundo es pura porquería". No queremos que vea el mundo color de rosa, pero tampoco que se vaya al extremo opuesto, se trata de buscar el equilibrio de manera creativa, no destructiva.
Animarle a hacer algo para sí misma. Incluso el simple hecho de escribir al final de cada día "qué me gustó y qué no me gustó" (por decir algo) es una actividad que amerita esforzar las neuronas, concentrar el pensamiento y situarse en el presente.
Si es necesario, hay que buscar ayuda profesional.

Hasta luego.

En este texto se utilizaron datos de la página "medlineplus.com"

martes, 24 de abril de 2012

El hambre según Fritz Perls

Hoy rescato una frase de Fritz Perls que mi amiguita Manguis colocó en su página del facebook y yo, tranquilamente, me la fusilo aquí porque me gustó, porque tiene que ver con lo que alguna vez puse en este blog sobre la obesidad mental (el 13 de enero de 2012) y porque nos ayuda a reflexionar sobre nuestra conducta:

"El hambre de alimento mental y emocional, se comporta como el hambre física..."


Cada quien saque sus conclusiones...

Hasta luego.

lunes, 23 de abril de 2012

El librito de Feng Shui de Pooh

Sigo con la idea de difundir el Feng Shui, y esta vez les comparto un pequeño librito que contiene los conceptos más básicos y se acompaña con ilustraciones y ejemplos de la caricatura de Winnie Pooh.


El libro es claro y sencillo, muy recomendable para toda la gente que apenas empieza a conocer el Feng Shui y quiere un acercamiento con sus ideas centrales, y además tiene otro mérito: Está escrito, igual que los textos chinos, con muchos simbolismos, aunque para quienes hemos visto las caricaturas originales de Winnie Pooh (las que pasaban en la tele allá por los 70's, con unas voces padrísimas), esos símbolos serán más fáciles de reconocer.

Como ya se ha dicho en otros escritos sobre el Feng Shui, en esta disciplina no hay recetas, así que tomen estos símbolos como la puerta de entrada para despertar la intuición, el libro se los dejo en versión pdf aquí:

Y en versión libro electrónico en esta otra ruta:


Por último, les comento que este libro lo encontré en inglés, y me decidí a hacer esta adaptación al español porque me pareció interesante su planteamiento tan sencillo. Espero que les guste y les sirva.

Hasta luego.

sábado, 21 de abril de 2012

Nos robaron

Nos robaron. Este martes por la tarde dejamos nuestra poderosa Tsubame '94 en el estacionamiento del gimnasio olímpico del IDEA (Instituto del Deporte del Estado de Aguascalientes), como todos los días que nos toca  llevar a nuestra pequeña a su clase, pero esta vez ya no encontramos el carrito cuando salimos, y nos costó trabajo asimilar el hecho de que nos habían robado.

Mi primer impulso fue irme por las calles a ver si me encontraba una patrulla, con unas ganas casi enfermizas de pedirle al patrullero que recorriera todas las calles de los alrededores para ver si encontrábamos nuestro carro. Pero no hubo patrulla, solamente caminé y caminé hasta que decidí tomar un taxi e irme a mi casa, donde ya estaba mi señora y mis niños, que gracias a su bendita inocencia no dimensionaban la pérdida sufrida, hasta que a mi niña le cayó el veinte de que se había quedado sin su muñeca recién comprada. Y sin útiles escolares, Y sin mochila, y sin uniformes, y poco a poco fuimos haciendo el inventario de esa gran cantidad de cosas de poco valor monetario pero de mucha utilidad que nos acompañaban día a día y que dejamos ilusamente dentro de la Tsubame, igual que diario, sintiendo que en esa pretendida extensión del hogar todo estaría seguro.

Fue un ladrón, un bato joven, según nos dijo alguien que vio cuando arrancó dificultosamente el carro y se lo llevó.

Debo reconocer que la policía se portó muy amable, cuando hice el reporte del robo al C-4 me atendieron bien y con paciencia. También llamamos a amigos, estaciones de radio y a mucha otra gente, esperanzados en que alguien viera nuestro vehículo, modesto pero con un valor de uso incalculable. Después fui a la Procuraduría del Estado, donde apareció la burocracia y se acabó la agilidad de las acciones anteriores, llegué poco después de las 20:00 y salí 3 horas y pico más tarde, pero ya estaba interpuesta la denuncia.

Al salir de la PGJE me entretuve un buen  rato vagando por las calles que rodean al IDEA: El Cerrito, la colonia del Trabajo, el barrio del Estadio Victoria... En algunos lugares me llamó la atención que había mucha actividad, casi como si fuera de día, incluso en un parque había niños jugando en los columpios y señoras platicando en las calles aledañas, como si apenas fueran al mercado para comprar las cosas de la comida del día. Pero eran las 12:00 de la noche y mi sensación era de mucha preocupación, tal vez mi carro ya estaría desmantelado a estas horas.

En eso estaba cuando llamó mi esposa, después de un rato le entendí que ya habían encontrado la Tsubame y después de hablar con ella y con otro patrullero (también muy amable) me fui de regreso a la PGJE, con tan buena puntería que llegué cuando una grúa acababa de arribar llevando mi Tsubame.

Ahí estaba, parecía enterita y sana, pero al hablar con el policía de la grúa y convencerlo de que me dejara revisarla (nada más verla, porque hay cámaras y todo se sabe), me di cuenta que ya no tenía batería, ni catalizador, ni mochilas, ni loncheras... Entre otras cosas vi que quedó el estéreo (claro: yo me llevé la carátula), los asientos, el tablero completo, el motor, las llantas incluyendo la refacción, una blusita del uniforme de mi niña, un cuaderno y un folder de mi señora, por allá en el piso distinguí mi cedencial del trabajo y también vi que la alfombra estaba despegada en parte, ¡como si escondiéramos un tesoro en nuestro carrito! Ah, y también estaba tirado en el asiento del pasajero un candado pra el volante, doblado en clara señal de que ese artefacto no hizo invencible a mi carrito.

Me quedé hasta que los agentes del Ministerio Público levantaron su informe de inspección visual, según yo para estar muy listo, pero esos tipos no me dejaron ver ni por error lo que anotaron en su informe, y no tenían mucho interés en revisar exhaustivamente mi vehículo, pues ni siquiera se asomaron a la parte de abajo, aunque les dije que ahí estaba la llanta de refacción y que faltaba el catalizador. En fin, casi me daban ganas de quedarme a dormir junto a mi arañita, pero al final me regresé a mi casa a dormir.

Antes de irme me prometieron que al día siguiente podría sacar mi carro, yendo a la Agencia No. 1 del Ministerio Público, y en eso estaba cuando llegó otra grúa con un Tsuru, que también lo acababan de recuperar y que, como el dueño de ese carro no había interpuesto su denuncia ante la PGJE, en unos momentos más se iba a llevar su vehículo. "Suertudo", pensé en ese momento, y lo he seguido pensando hasta ahorita.

Al día siguiente me presenté puntual a las 8:30 en la Agencia No. 1, siguiendo las indicaciones de los policías nocturnos, y la burocracia me regresó a mi trabajo, avisándome que tenía que presentarme con ellos hasta las 13:30 horas. Ahí estuve a esa hora, corrí con suerte y me atendieron muy rápido, hice mi declaración comprobando que soy el dueño del carro recuperado, se asentó en mi expediente y me dijo la Lic. Ana, muy amable también, que mi Tsubame estaba lista para serme devuelta, pero solamente falta que los peritos hagan el avalúo del vehículo para saber el monto del daño, "es un trámite rápido y sencillo, pero lo van a hacer hasta que ellos tengan tiempo. Yo le hablo cuando pueda pasar a recoger su auto". Y aquí estoy, en la noche del sábado, platicando que mi carrito sigue acumulando tiempo en el corralón y yo también sigo esperando el día que los peritos tengan tiempo de ir y hacer el avalúo para que puedan liberarlo.

Justamente, hablando de la percepción de ciudades que crecen siguiendo el culto al carro, ahora agrego a mi percepción de esta ciudad la de que es un paraíso para los robacarros y ladrones de autopartes: En una tarde se llevaron mi auto, se pasearon, lo desvalijaron y lo dejaron tirado, se fueron y nadie les hace nada. Y yo, que quiero recuperar mi auto, ya llevo 5 días perdidos... Y los cobran, claro, por resguardar mi Tsubame en el corralón.

En fin, ya me desahogué, hasta luego.

martes, 17 de abril de 2012

El culto a San Carro

A veces, cuando voy por las calles de esta ciudad que ha cambiado tanto en el último cuarto de siglo, y que he visto como se transforma en los últimos 12 años, me doy cuenta que mi sensación al desplazarme por sus barrios, colonias y fraccionamientos también ha cambiado mucho.

En un principio, como es lógico, toda la ciudad era un misterio y el ir conociendo sus rincones era una mezcla de aventura y grabación, para retener en mi mente los lugares de interés y para irlos asociando con otras cosas. Poco a poco las calles, parques, plazas, tiendas y demás se fueron llenando de nombres y rostros familiares, con experiencias significativas, a veces agradables y otras no tanto, pero el hecho es que la ciudad me dejó volverme parte de ella.

Después de esa primera etapa vinieron mis recorridos solo o con algún amigo o amiga, y en esos días me invadía una confianza infinita, como si esta ciudad no tuviera fronteras y cualquiera pudiera desplazarse por sus calles sin temor a perderse, ni a nada. Un amigo me decía que la ciudad cambia tan rápido que la gente mayor no acababa de asimilar su transformación.

Ahora me parece que la capacidad de adaptación debe ser mayor. En una ciudad pequeña el desarrollo urbano se basa en la gente, sin embargo, cuando en la mente de quienes planean entran expectativas de llegar a ser una metrópoli en el corto plazo, el interés central puede cambiar.

Ahora, cuando recorro las calles de esta ciudad me parece dividida, incluso percibo una especie de marginación entre zonas muy cercanas, sobre todo con el auge de las vías rápidas, la reducción de espacios peatonales y el casi nulo interés por mejorar el transporte público.

En el inconsciente colectivo se están grabando algunas creencias erróneas (aunque el Reglamento de tránsito diga lo contrario), y con esta mentalidad van a crecer las nuevas generaciones, los niños que ya viven en Aguas. Esto es lo que percibo actualmente en mi ciudad adoptiva:

Cómo puede pensar el conductor inconsciente:

  • Los autos son más importantes que las personas.
  • Las colonias y barrios “desaparecen” cuando voy por las vías rápidas, pues la velocidad no me deja verlos. Ésta es una forma de marginación, todas las casas y construcciones que antes eran parte del paisaje ahora están lejos, si uno se pasa del lugar al que debería salir, ya no tiene que regresar una cuadra, sino varias.
  • Los autos tienen preferencia sobre los peatones, ¡claro! por eso solo hay avenidas y en ellas no hay forma de que pueda cruzar la gente.
  • Puedo conducir rápido aunque esté manejando en la ciudad, para eso hicieron estas vías. 

Cómo puede pensar el peatón promedio:

  • Los autos son más importantes que las personas.
  • Las colonias y barrios están divididos y aislados: cada vía rápida  se convierte en una frontera entre las gentes que viven de uno y otro lado de ella. Antes éramos vecinos, ahora somos dos colonias lejanas, porque ya no es fácil cruzar (otra forma de marginación).
  • Transitar en la calle es más lento, los puentes peatonales están lejos unos de otros y además de cruzar la vía rápida debo recorrer otras cuadras de ida y vuelta para subir el puente y regresar al punto al que quiero ir.
  • Transitar en las calles es peligroso, los autos no nos ven (o hacen como que no nos ven) cuando queremos cruzar.
  • Las calles no son para niños ni para personas mayores, se requiere agilidad para cruzar una vía rápida.
  • Los autos tienen derecho a correr tan rápido como quieran, para eso hicieron estas vías.

Quienes están planeando esta ciudad -y muchas otras- no piensan en que todavía habemos personas caminando. Con un transporte público caro, mal atendido y poco confiable, se está dando el tiro de gracia al peatón: Arréglatelas como puedas, o cómprate un carro, aunque los discursos ecologistas digan que debemos manejar menos.

No estoy en contra del progreso, sino del concepto de "progreso" como se está manejando actualmente. ¿Será posible equilibrar en el desarrollo urbano la comodidad de ir en auto con la necesidad de caminar?

Todos somos en algún momento gente de a pie y gente de carro, no estaría mal ver las cosas desde un ángulo más humano, sin tanta presión de tiempo y sin tener que pensar en función del auto, aunque sigue habiendo libertad de cultos y por lo tanto corremos el riesgo de que nuestras autoridades sigan adorando a San Carro.

Si se invirtiera una cuarta parte de lo que se gasta en desarrollo automotriz y sus alrededores (accesorios, vías rápidas, gasolineras) en desarrollar un medio de transporte más económico y eficaz (aunque no fuera velocísimo y apantallante), la percepción de nuestras ciudades sería menos estresante que como las conocemos hoy, pero eso ya es parte del reino de Utopía.

Hasta luego.

miércoles, 11 de abril de 2012

Consideraciones para hacer el perfil de un culpable

El culpable siempre merece ser castigado. Antes de eso, merece también un juicio y en ese acto, exponiendo todos los hechos y pruebas, se llega a la conclusión de que la persona juzgada es realmente culpable, o por el contrario, se demuestra su inocencia y se le exonera de toda culpa.

En la vida diaria, una persona orientada hacia la generosidad, la vocación de servicio, la creatividad o la lealtad, frecuentemente se salta ese trámite burocrático del juicio y se declara a sí misma "culpable" sin más rodeos, y sin importar que haya pruebas y hechos a su favor. ¿Se escucha raro? Hay más gente castigándose a sí misma de la que nos podemos imaginar, el truco aquí es que una persona que se echa a la espalda todas las culpas que puede, no lo hace conscientemente... al menos al principio.

Es fácil reconocer a estos culpables porque constantemente están diciendo cosas como "perdón", "disculpe", "no fue mi intención", o "¿le parece bien?", y otras por el estilo, pues generalmente son gentes muy bien educadas y corteses, aunque por dentro tengan toda clase de reclamos, mentadas y maldiciones... para sí mismos.

Como ocurre la mayoría de las veces, las dos caras de la moneda están presentes también en los culpables: Sumisión y obediencia hacia el exterior, reclamos y berrinches hacia el interior, además de esa sensación constante de "¿por qué yo?", debida a que efectivamente creen cargar con la culpa de muchas cosas que ocurren a su alrededor, en su círculo social.

Tal como ocurre en la vida social, donde se atrapa a un culpable y se le castiga para que todos los "no culpables" (no me atreví a decir "inocentes") se sientan bien, también en los sistemas familiares, laborales o amistosos es muy útil tener un culpable a la mano para que el grupo pueda desempeñarse de manera "normal".

Por todas estas razones, debemos ser muy cuidadosos al detectar en nuestras filas, o en nuestro círculo social y familiar, a una persona que actúa como culpable y trata de autocastigarse: Usualmente, la reacción normal de quienes rodean al culpable es empezar a apapacharlo y tratar de convencerlo de que no tiene la culpa de nada, casi casi hasta solicitar su canonización (en México es muy común la frase "Pepe el Toro es inocente", en honor a un súper héroe de las películas rancheras), pero si hacemos esto automáticamente estamos confirmando su teoría y convirtiéndolo en un mártir que sufre y sufre y por lo tanto, necesita consuelo para soportar su castigo.

Lo que se sugiere es dar al "autoculpable" el mismo trato que a los demás miembros del grupo o familia, es decir, demostrarle con hechos que es tan culpable como todos los demás cuando una situación no resulta como todos lo habían planeado; hay 2 cosas difíciles en estos casos: la primera es resistirse a la tentación de dejar que cargue con la culpa (al cabo ya está acostumbrado), y la segunda es ser naturales al dejar de tratar como mártir o culpable a quien adopta ese papel, es decir, este esfuerzo por hacer que una persona suelte todas las culpas que cree estar cargando no funcionará si hacemos burla, escarnio o bromeamos acerca de su situación. Seriedad, por favor.

Así que la tarea es ver en qué situaciones me descubro jugando el rol de culpable y ver para qué lo hago (sí, si adopto ese papel es porque obtengo algún beneficio, por mínimo que sea), también queda como tarea descubrir a nuestro alrededor a esos culpables voluntarios y, si nuestra intención es buena, podremos aportar nuestro granito de arena para hacerle ver esta diferencia simple, pero importante:

Si te sientes culpable pasarás la vida esperando tu castigo (y provocándolo), pero si te reconoces responsable, podrás afrontar los errores cometidos (por ti o por tu grupo) y buscarles solución: caminarás sin carga sobre tus hombros.

Hasta luego.

(Todas las imágenes las tomé del blog http://miladoozcuro.blogspot.mx/)

martes, 10 de abril de 2012

"Cuando me amé de verdad"

A Charles Chaplin le echan la culpa de haber escrito esto, al menos eso decía cuando este texto me llegó por correo y la verdad me gustó mucho:

"Cuando me amé de verdad"
Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier
circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el
momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que
eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y
mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy
contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es…
autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera
diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece
contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama…
madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es
ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona,
solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no
es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está
preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo
que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y
cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio,
mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se
llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener
tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné
los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro
correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio
ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre
la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así
descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el
pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo
en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo
un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede
atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al
servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es…
saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los
planetas chocan y del caos... nacen las estrellas.
                                                           

Charles Chaplin

viernes, 9 de marzo de 2012

El arte de improvisar

En esta ocasión les comparto un video del pianista de jazz Keith Jarrett, quien empezó a ofrecer conciertos con improvisaciones musicales a mediados de los 70's y con el tiempo esos recitales se convirtieron en inspiración y camino a seguir para muchos otros músicos. En lo personal, me gusta mucho el primer concierto que realizó improvisando todos los sonidos en directo ante el auditorio, esa obra se llama "The Köln concert" o en español "El concierto de Colonia", por ser esa ciudad el lugar donde lo interpretó, pero no lo he podido conseguir en video, así que quien lo quiera ver lo tendrá que buscar por su cuenta y quien lo quiera escuchar lo podrá bajar de 4shared:


El Concierto de Köln es una de mis piezas favoritas, tanto para hacer disfrutar a mis oídos como para ponerle un fondo firme, armónico y seguro a los viajes imaginarios en una inducción o en estado de trance, además me parece que es un buen estimulante para la imaginación, por eso no me canso de escucharlo y lo recomiendo ampliamente.
Buscando en YouTube encontré otro concierto de esa época, en el que Jarrett interpreta otra de sus improvisaciones con la misma pasión, se llama "Concierto de Vermont" y es el que pueden disfrutar aquí, directamente desde Youtube:

Parte I:

Gracias por su visita, hasta luego.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Reflexología

La reflexología es una técnica de curación "made in China" que también sirve para prevenir enfermedades, y consiste en la aplicación de un masaje con las yemas de los dedos, en la planta del pie o en la palma de la mano. Yo prefiero dar el masaje directamente en el pie porque ahí tenemos más sensibilidad y eso hace que el tratamiento sea más rápido.

¿Cuáles son los puntos reflejos?:

En el cerebro inicia nuestro sistema nervioso, los nervios forman un circuito que recorre todo nuestro cuerpo, desciende por la columna vertebral y llega hasta las extremidades (vulgo manos y pies), pasando primero por los distintos órganos que llevamos dentro. En los puntos donde terminan estos nervios se reflejan los órganos por los que pasan, como se ve en estos mapas, adaptados del libro "Reflexología", de P. Agustí. Me gustan por su sencillez y porque reafirman la idea de que cada órgano se reflejará en un punto específico: 




¿Cómo funciona? Funciona así:

Cuando se aplica el masaje, se estimula el órgano correspondiente y de esa manera se previenen enfermedades, pues se está motivando un funcionamiento correcto. Si un órgano está teniendo un mal funcionamiento, se notará durante el masaje porque el paciente siente dolor al tocar su punto reflejo, y también aparece una protuberancia pequeña, como si el nervio que refleja el órgano enfermo estuviera inflamado. En este caso se aplica un masaje específico para esa zona hasta que se reduce el dolor y, si es necesario, se acompaña de un aceite naturista (aromaterapia), que se selecciona de acuerdo al órgano del que se trate.

¿Cuánto dura un masaje de reflexología?:

La primera sesión puede durar entre 40 y 60 minutos, pues se requiere una exploración minuciosa y en la misma pudiera aparecer algún problema o mal funcionamiento en algún órgano interno. Posteriormente, las sesiones van enfocadas al problema detectado y también se realiza un masaje general al pie, estas sesiones de seguimiento y las preventivas que se realicen después son de menor duración (de 20 a 40 minutos). 

¿En qué casos no se recomienda la reflexología?:

1.      En heridas. Si un órgano tiene una herida o una cortada, la reflexología no le puede ayudar. Únicamente ayuda a mejorar el funcionamiento de órganos enfermos.
2.      En niños de 3 años o menos. A esas edades apenas están ejercitando su organismo y en vez de ayudar, el tratamiento con reflexología podría ser perjudicial.
3.      En mujeres embarazadas. Debido a que se estimula el funcionamiento de los órganos, hay riesgo de provocar un aborto.
4.      En molestias, dolores y malestares que aparezcan debajo de la rodilla y del codo. Por alguna extraña razón, la naturaleza no permite que estas zonas se reflejen, así que su tratamiento debe ser directo.
Salvo estas excepciones, no existen contraindicaciones para aplicar el masaje de reflexología, que además tiene la cualidad de ser muy relajante para la persona que lo recibe. Otra ventaja de la reflexología es que se puede utilizar en combinación con casi cualquier otra terapia. 

¿Citas?:

Si tienes más dudas o deseas concertar una cita, puedes dejar tu comentario al final de este escrito, o puedes comunicarte directamente a mi celular (044 449 118 53 78) y a mi correo electrónico (hmembrila@gmail.com).

El domicilio del consultorio es: Maestro Juan Arellano No. 335, Fracc. Terranova (a espaldas de Real de Haciendas) y los horarios disponibles en este momento son: de lunes a viernes a partir de las 18:00 horas y los sábados a partir de las 8:00 (previa cita para confirmar disponibilidad de espacio).

El costo por sesión es de $200.00, pero a los lectores de este blog les ofrezco un precio preferencial de $150.00.

Desde aquí se ve cómo llegar al consultorio:


Más mapas:

Estos mapas los tomé del blog http://consultoriomedicinanatural.blogspot/:



Buscando en Internet podrás encontrar otros. Todos los mapas conciden en lo general, así que no importa cuál elijas. 

Mi última reflexión es que esta disciplina me ayuda a seguir convencido de que todo en esta vida es proyección, incluso nuestro propio cuerpo.

Hasta luego, gracias por visitar esta bitácora.

lunes, 5 de marzo de 2012

Acerca del Feng Shui

"En mi opinión no podemos esperar que el Feng Shui cambie nuestra vida de un día para otro. Lo trascendental, si usted lo cree, lo logra."
Joseph Yu

En los 90's circulaba en México la revista "Uno mismo", era un gusto leerla porque trataba con toda seriedad y profundidad temas relacionados con la psicología en sus distintas vertientes, así como la psiquiatría, la salud integral, las relaciones humanas y todo lo que tuviera que ver con las técnicas para encontrar, desarrollar y compartir bienestar. A la fecha no he encontrado otra revista que aborde estos temas con el mismo interés y con tanta claridad, ya dejó de circular en nuestro país y desconozco si se sigue editando en Sudamérica (me parece que la revista se hacía en una editorial de Argentina), así que si encuentran un ejemplar de "Uno mismo" en cualquier tienda de libros y revistas de segunda mano, no duden en comprarlo.

Esculcando en Internet me encontré un artículo publicado en 2002 en esa revista, aborda el tema del Feng Shui con la claridad y objetividad acostumbradas, y además incluye una entrevista breve y sustanciosa con uno de los pocos maestros respetables en esa materia: Joseph Yu. Reproduzco aquí ese rápido momento de charla con el maestro Yu, pues me parece que las preguntas que le hizo "Uno mismo" cubren las dudas más comunes acerca del Feng Shui y el maestro responde con la sabiduría de su experiencia:


¿Maestro Yu, cómo fue su acercamiento al mundo del Feng Shui?
Mi acercamiento fue a través de la lógica para interpretar las antiguas enseñanzas. Esto es poder hacer las antiguas sabidurías aplicables al mundo moderno. Yo me enfoco en el "por qué" en lugar de simplemente el "cómo."


¿Por qué cree usted que el Feng Shui ha tenido tanto éxito en occidente? El Feng Shui ha tenido éxito porque realmente puede ayudar a las personas.

¿El Feng Shui puede atraer la riqueza?
El Feng Shui puede crear un ambiente armonioso que mejore la salud, la claridad mental y la percepción. De esta manera, la persona tiene la energía y la sabiduría para lograr muchas cosas, incluso lograr una mayor prosperidad. Un buen Feng Shui no le trae la riqueza si usted no va por ella, pero puede darle el impulso necesario para buscar fama y fortuna.


¿Qué recomendaría usted a las personas para aumentar su éxito profesional? Si las Estrellas responsables de la sabiduría y la determinación están bien aprovechadas, habrá éxito en los estudios para los estudiantes y éxito en la profesión para los adultos. El Norte (el Palacio de Agua en el Ba Gua) contribuye a la sabiduría, pero hay muchas otras consideraciones. La sinceridad y las habilidades personales también generan éxito.

¿Muchas personas están usando "objetos" Feng Shui. ¿Pueden estos objetos armonizar una casa por sí solos?
Los verdaderos maestros de Feng Shui no usan "objetos de Feng Shui", la mayoría de éstos son productos comerciales que tienen un efecto más que nada psicológico.

¿Feng Shui puede practicarse sin usar un Luo Pan? Sí y no. Usar un Luo Pan es bueno. Una buena brújula adecuada sirve para el mismo propósito. Practicar Feng Shui sin un instrumento para medir el fondo y el frente de la casa es incorrecto.


¿Para aplicar las curas de Feng Shui, es necesario complementarlo con una preparación espiritual, meditación o algún ceremonial específico?
No, pero una mente enfocada siempre es recomendable.


¿El Feng Shui puede ser aprendido sin un maestro? ¿Por qué no? Pero entonces usted tendrá que estudiar todos los libros de Feng Shui hasta la fecha, examinándolos uno por uno, aceptando los buenos y rechazando los malos. Esto le tomará 10 años para lograr algo. Los más grandes maestros de la historia del Feng Shui no aprendieron Feng Shui de un Shifu (maestro de Feng Shui), sino de los libros clásicos.

¿Es posible que Occidente aplique el mismo Feng Shui que Oriente?
Si, el Feng Shui es universal. Los mismos principios son válidos. Pero hay detalles que deben ser modificados. En la actualidad el diseño de las ciudades y construcciones modernas son muy diferentes a las del mundo antiguo.


(Revista Unomismo, # 154, octubre 2002
Santiago - Chile
.)


Master Joseph Yu
Máster Joseph Yu

Y para cerrar, otra frase que ilustra la lógica del maestro Yu, quien además me encanta porque no quiere hacer del Feng Shui una solución mágica para todos los males:

"Si un hombre hace las cosas correctas en el tiempo correcto y en el lugar correcto, él será afortunado, pero, si no es así, él encontrará infortunio."

sábado, 3 de marzo de 2012

La gente cambia

Es más fácil hablar de aceptación, tolerancia, paciencia y respeto hacia toda la humanidad, que llevar a la práctica estas ideas con una persona real y concreta. Y se vuelve más difícil cuando esa persona que hay que aceptar, tolerar, atender y respetar es muy cercana a nosotros.

Me he encontrado con situaciones en las que un miembro de la familia actúa diferente de como siempre se había comportado... Más aún: Actúa distinto de como se comportan todos en la familia, y eso altera toda la dinámica familiar, el orden establecido y la apariencia de estabilidad con la que se había estado desenvolviendo ese núcleo familiar. O laboral. O de amigos. O hasta de negocios. En cualquier relación de largo plazo puede ocurrir que uno de los miembros comience a portarse de una manera distinta.

Lo curioso es que en muchas ocasiones la primera reacción es de incredulidad... ¡como si las personas no fuéramos a cambiar nunca! Cuando se va la incredulidad viene la opción de aceptar esa diferencia y abrir los brazos a la misma persona con la que hemos convivido, o por el contrario, rechazarla y tratar de convencerla de que está mal porque ya no se comporta igual que antes.


Lo que se esconde atrás de estas reacciones de sorpresa y de rechazo es el miedo. Miedo a haberle fallado a esa persona que es importante para mí. Miedo a no saber actuar de una manera distinta, tal como esa persona lo hace. Miedo a perder a esa persona importante. Miedo a perder mi valor ante esa persona.

Entonces, el tercer paso ante esa situación nueva vuelve a plantear una elección: Aceptar a esta misma persona, que en realidad me importa, o desconcentrarme ante una nueva situación que no me había tocado vivir y que ahora, "por culpa de esta persona", me hace dudar de la buena relación que habíamos llevado hasta ahora.

Por mala fortuna, esta segunda opción es muy socorrida y generalmente volvemos a marcar la diferencia entre "nosotros" y "los otros". No conformes con eso, le ponemos una etiqueta a esa persona que se atrevió a ser distinta. La etiqueta no se ve, pero desde que dejamos de aceptar, tolerar, tener paciencia y respetar a alguien, significa que al estar frente a esa persona o ante su sola mención, vemos leyendas como estas:

"Eres diferente, así no te quiero."
"No eres como yo quiero que seas".
"Tú me traicionaste".
"No confío en ti".
"Me decepcionaste".
"Ya no eres como nosotros, no te voy a perdonar".

Y así por el estilo. Es muy común etiquetar así a "los otros", y es muy triste convertir en un "otro" a alguien que fue parte de "nosotros". Lo más triste de esta historia es que al poner esta etiqueta a otras personas, nuestra actitud ante ellas también cambia (normalmente no nos damos cuenta de nuestro cambio de actitud, solamente del de los demás) y entonces la relación cae en un círculo vicioso donde cada uno toma su papel y lo va reforzando.


¿Hay una o más personas ante las que sientas rechazo porque "ya no son como eran"? Prueba a imaginarte esa o esas personas poniéndoles una etiqueta que diga cosas como estas:

"Te acepto".
"Confío en ti".
"Respeto tus decisiones".
"Te quiero, quiero estar cerca de ti".
"Cuenta conmigo".

Las etiquetas funcionan, las usamos a diario para clasificar nuestras relaciones, pero casi no nos damos cuenta de cómo las utilizamos. Y también nos etiquetamos a nosotros mismos, eso ayuda a no darnos cuenta del miedo, que mencioné más arriba, y a disimular el orgullo, padre del rechazo, la intolerancia, la impaciencia y la discriminación hacia los demás. 

Se me viene a la mente esa frase trillada de que "las personas que necesitan más compañía son las que alejan a las demás", o algo así. Creo que es cierta. Al poner una etiqueta para justificar nuestro rechazo, también estamos ayudando a cumplir una mala profecía: "¿Ya ven?: Les dije que era una mala persona"

Gracias por leer, hasta luego.

En el presente

  Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente. Es gratificante haber ...