martes, 10 de junio de 2014

Libro "El lenguaje del adiós" (Recomendación)

Aprendemos que algunas conductas tienen consecuencias que van en nuestro propio perjuicio, mientras que otras tienen el efecto contrario. Aprendemos que tenemos alternativas.
Del libro "Ya no seas codependiente"


Melody Beattie ha dedicado mucho tiempo a encontrar formas de vencer la codependencia, esa extraña adicción a complacer a otros antes que a uno mismo. Dice que ella misma vivió esa adicción y le fue muy difícil superarla, pero que es posible hacerlo. La codependencia es una adicción como cualquier otra, solamente que en este caso no se consumen sustancias como el alcohol, el tabaco o las drogas (si se consumen, estamos ante dos o más adicciones). La conducta adictiva del codependiente busca obtener, en lugar de una sustancia, la aceptación, el reconocimiento y el cariño de otra u otras personas, a costa de lo que sea, incluso de la propia autoestima.


A Melody le resultó muy útil el programa de 12 pasos y lo menciona mucho en sus libros, sobre todo el famoso "Ya no seas codependiente", que es de lectura obligada para quienes deseen conocer su trabajo y tal vez aplicar algo de lo que ella comparte. Lo pueden encontrar en la página "Enlace de bibliotecas digitales", solamente necesitan conocer las mañas básicas para descargar documentos en línea.


El encanto del libro que estoy recomendando consiste en ser una especie de colección de reflexiones diarias, está escrito a modo de diario personal y tiene un texto para cada día del año, iniciando el 1 de enero. A lo largo de los meses aborda temas como la autoaceptación, la confianza en sí mismos, la organización de los tiempos y recursos propios, reconocer las propias necesidades, el desapego, vivir en el presente, dejar de esperar, manejar sentimientos desagradables, y otro montón de temas que ahorita no recuerdo... 

Aunque el título parece sugerir una etapa de despedida o de duelo, en realidad trata acerca de dejar ir esas conductas adictivas que nos hacen "sacrificarnos" para darle gusto a otros. De ese adiós se habla aquí, en un estilo sencillo y directo.


Y como dice el dicho: "Para muestra basta un montón" (o algo así), por eso reproduzco aquí las reflexiones correspondientes al 5 de febrero y al 14 de marzo. Espero les gusten y los animen a conseguir el libro, que curiosamente también está disponible en la misma página que mencioné arriba.

Si estamos descontentos sin una relación, probablemente lo estaremos también teniéndola. Una relación no hace que comience nuestra vida, una relación no se convierte en nuestra vida. Una relación es la continuación de la vida.
Del libro "Ya no seas codependiente"

2 textos del libro "El lenguaje del adiós":

"Febrero 5

Responsabilidad económica

Somos económicamente responsables de nosotros mismos. Qué sentimiento tan atemorizante, tan de adulto, es ése para muchos de nosotros, asumir la responsabilidad del dinero y de nuestros asuntos económicos. Para muchos de nosotros, ceder a otros la responsabilidad de nuestros asuntos de dinero ha sido parte de nuestro toma y daca codependiente de nuestras relaciones. Algo de nuestra dependencia emocional hacia los demás, de esa estrecha liga que nos ata a los otros, no por amor, sino por necesidad y desesperación, se relaciona directamente con la dependencia económica. Nuestros miedos y nuestra renuencia a asumir la responsabilidad por nuestros asuntos económicos puede ser una barrera para la libertad buscada en la recuperación.

La responsabilidad económica es una actitud. El dinero sale para pagar necesidades y lujos. El dinero debe entrar para poder salir. ¿Cuánto necesita entrar para igualar la cantidad que sale? Impuestos... planes de ahorro.... hábitos de gastar adecuados que demuestren una actitud de responsabilidad económica... Parte de estar vivos significa aprender a manejar el dinero. Incluso aunque tengamos un sano contrato con alguien que nos permita depender de su dinero, seguimos teniendo la necesidad de entender cómo funciona el dinero. Seguimos teniendo la necesidad de adoptar una actitud de responsabilidad económica. Incluso aunque en el contrato esa persona cubra nuestras necesidades económicas, necesitamos entender cómo funciona el dinero que ganamos y que gastamos en nuestra vida.

La autoestima se incrementará cuando incrementamos nuestro sentido de que somos económicamente responsables de nosotros mismos. Podemos empezar en donde estamos, y con lo que tenemos hoy.

Dios mío, ayúdame a estar dispuesto a dejar mis miedos y mi renuencia a enfrentar la parte necesaria del manejo responsable del dinero en mi vida. Enséñame las lecciones que debo aprender acerca del dinero."


"Marzo 14

Confiemos en nosotros mismos

La confianza puede ser uno de los conceptos más confusos en la recuperación. ¿En quién confiamos? ¿Para qué? El aspecto más importante que afrontamos acerca de la confianza es aprender a confiar en nosotros mismos. Lo más dañino que nos ha ocurrido es que llegamos a creer que no podíamos confiar en nosotros mismos. Habrá algunos que nos digan que no podemos confiar en nosotros mismos, que estamos fuera de base y fuera de onda. Hay algunos que se podrían beneficiar de que nosotros no confiáramos en nosotros mismos. El miedo y la duda son nuestros enemigos. El pánico es nuestro enemigo. La confusión es nuestra oponente.

La confianza en uno mismo es un regalo de curación que nos podemos dar a nosotros mismos. ¿Cómo la adquirimos? La aprendemos. ¿Qué hacemos acerca de nuestros errores, acerca de esas veces en que pensamos que podríamos confiar en nosotros mismos pero que estábamos equivocados? Las aceptamos y de todos modos, confiamos en nosotros mismos. Nosotros sabemos lo que mejor nos conviene. Sabemos lo que es mejor para nosotros. Si estamos equivocados, si necesitamos cambiar de opinión, se nos guiará hacia ello, pero únicamente confiado desde donde nos encontramos hoy. Podemos buscar apoyo y refuerzo en otros, pero confiar en nosotros mismos es esencial.

No confíes en el miedo. No confíes en el pánico. Podemos confiar en nosotros mismos, defender nuestra propia verdad, pararnos en nuestra propia luz. Ahora la tenemos. Tenemos toda la luz que necesitamos para el día de hoy. Y la luz de mañana se nos dará entonces. Confiemos en nosotros mismos y sabremos en quién confiar. Confiemos en nosotros mismos y sabremos qué hacer. Cuando sintamos que no podemos confiar en nosotros mismos en forma absoluta, confiemos en que Dios nos guiará hacia la verdad.


Dios mío, ayúdame a dejar ir el miedo, la duda y la confusión, los enemigos de la confianza en uno mismo. Ayúdame a seguir adelante en paz y confiado. Ayúdame a crecer en confianza en mí mismo y en Ti, un día a la vez, una experiencia a la vez.

Como dije antes, el libro abarca muchos tópicos más, está lleno de verdades muy sabidas y poco aplicadas, y además expresadas con una sencillez y honestidad fáciles de asimilar.

Hasta luego.

viernes, 6 de junio de 2014

El suicida

El suicida no quiere morir: quiere dejar de sufrir.
hemebe


Si una persona cercana -llámese familiar, amigo, compañero o cualquier otro- comienza a dar muestras de un comportamiento distinto al que usualmente demuestra, como aislarse, quejarse demasiado, retraerse, dejar de participar en reuniones o convivios, es oportuno hacer una pausa y dedicarle un tiempo prestándole tus oídos para que exprese lo que le ocurre y lo que siente. También préstale tu boca para animarlo a seguir hablando, la compañía real es un buen remedio.



No te preocupes por lo que le puedes o no le puedes decir a esa persona que quiere atentar contra su vida, lo más importante es escucharle, acompañarle. La soledad es una consejera egoísta que siempre nos quiere alejar más de la gente, aislarnos para estar nada más con ella, y esa es la principal razón para darnos un tiempo y acercarnos a la persona que se va aislando de su mundo de amistades y relaciones.

El deseo de quitarse la vida y los intentos por lograrlo se pueden desencadenar en cualquier persona a partir de un hecho desafortunado, generalmente una pérdida o despedida, aún cuando haya sido algo previsto y sabido de antemano....


Terminar una relación...

La muerte de un ser querido...
Perder el trabajo...
Sufrir una enfermedad degenerativa...
Tener grandes deudas o problemas económicos...
Envejecer, perder la energía juvenil..
Depender de una droga o sustancia...
Depender emocional o económicamente de otra persona...
Haber vivido una experiencia que dejó una fuerte impresión, como un asalto, un secuestro, un abuso o alguna otra que violentó la seguridad y la valía personal...


Cualquiera de nosotros puede llegar al extremo de no encontrar una solución a los problemas que la vida le ha puesto enfrente, a veces a consecuencia de nuestras propias decisiones y otras ocasiones por circunstancias que escapan totalmente a nuestra voluntad, como un accidente, un recorte de personal o la muerte de alguien muy querido. También es cierto que hay quienes viven experiencias que pueden favorecer la idea de escapar de la vida, por ejemplo:


Si una persona querida o cercana cometió suicidio...

Si hay armas disponibles fácilmente y sin restricciones ni supervisión...
Si hay acceso libre a medicamentos recetados...
Si a lo largo de la vida se ha pasado por momentos de abandono o maltrato...
Si en distintos momentos de la vida ha cometido acciones de autoagresión, como hacerse cortadas, quemaduras o cualquier otro daño físico...
Si está pasando por una etapa depresiva o de ansiedad (aunque esté en tratamiento médico)...
Si se vive una ruptura o separación sentimental sin haber rescatado antes la propia valía, es decir, siendo codependientes...

El suicida es el antípoda del mártir. El mártir es un hombre que se preocupa a tal punto por lo ajeno, que olvida su propia existencia. El suicida se preocupa tan poco de todo lo que no sea él mismo, que desea el aniquilamiento general.
Gilbert Keith Chesterton


No todos reaccionamos igual. La misma experiencia que para una persona es un drama angustiante y un callejón sin salida, para otra será solamente un mal rato o una experiencia desagradable. 

Cuando una persona se acerca a nosotros, a ti, pidiendo ser escuchada porque está triste, enojada, preocupada, angustiada, enojada consigo misma y con el mundo, préstale tus oídos y trata de no juzgar. Si se acerca a ti, te considera confiable. Si te parece que es una responsabilidad muy grande, acompaña a esa persona a buscar ayuda profesional. 

En este caso somos muy útiles los psicoterapeutas, los sacerdotes, los asesores y los verdaderos amigos, esos que aceptan a sus seres queridos tal como son, sin juzgar ni poner peros. También puede ayudar mucho la familia, siempre y cuando sean compañía y no una colección de sermones, consejos y reclamos del tipo "...es que tú deberías...", "...si me hubieras hecho caso...","...todos tenemos problemas y nadie se pone como tú...". Si la familia puede abstenerse de hacer este tipo de comentarios, ¡adelante!

El suicida empieza a creer que no podrá resolver su vida cuando se va llenando de sentimientos de vergüenza, de culpa, de miedo, de abandono o rechazo, aún cuando no esté viviendo ninguno de ellos. Los sentimientos son eso, se sienten y no se piensan. A medida que un sentimiento comienza a llenar los días de una persona, también va disminuyendo su capacidad de pensar, de reflexionar incluso sobre las cosas más obvias o elementales. Demasiado sentimiento no permite pensar con claridad ni escuchar objetivamente a los demás. Por so es importante que en un principio, quien está en riesgo de suicidio se exprese, más que escuchar a otros.


Hablará de soledad, de abandono, de vacío, de pérdida, de rechazo. Hablará de lo que hay en su interior, porque nadie da lo que no tiene. Y si lo habla, estará sacando una parte de esa carga que le pesa tanto.

En la página de "MedLine Plus", de donde tomé bastante información para escribir esta breve reseña, recomiendan poner especial atención cuando una persona muestra uno o más de los siguientes síntomas:

Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente.

Regalar las pertenencias.

Hablar acerca de marcharse o la necesidad de "dejar todos mis asuntos en orden".

Cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un período de ansiedad.

Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.

Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo.

Alejarse de los amigos o no querer salir.

Tener dificultad repentina en el colegio o el trabajo.

Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño.

Hablar acerca de sentirse desesperado o culpable.

Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño.

Preparar maneras de quitarse su propia vida (como comprar un arma o muchas pastillas).

Es difícil empatizar, sintonizar o simpatizar con alguien que atenta contra su vida, la mayoría de las personas rechazan a quienes realizan este tipo de acciones. Aún así, tengamos presente que si descubrimos síntomas como estos en alguna persona cercana puede ser un aviso o un llamado de alerta antes de hacer algo más grave, y no solamente "por llamar la atención". Hagamos caso de estas señales a tiempo.

¿Una última recomendación? Sale: Una cosa es acompañar a alguien que vive una etapa difícil y otra es vivir para complacer a ese alguien. Si pasan los días y te das cuenta que siempre necesitas hacer algo para que esa persona querida no intente quitarse la vida, es hora de buscar apoyo, pues te estás enredando en una relación codependiente basada en la manipulación, pero eso es otro tema y ya lo hemos tocado en otras ocasiones, por ejemplo aquí, aquí, o aquí.

Hasta luego.

domingo, 1 de junio de 2014

Ese sentimiento que no te gusta

"No creas que la mente es la que te controla; eres tú quien controla a su mente."
Louise L. Hay


Hazte amigo de tu sentimiento y de tu idea, cualquiera que sea.

¿Miedo?
¿Angustia?
¿Vergüenza?
¿Rencor?
¿Inseguridad?
¿Tristeza?
¿Impaciencia?
¿Culpa?
¿Inferioridad?
¿Prepotencia?

Al fin de cuentas tu sentimiento es tuyo y siempre ha estado en tu interior funcionando a tu favor, hasta el momento en que empezaste a renegar de eso, tal vez porque de pronto se hizo más grande de lo que había sido hasta entonces...


Acéptalo como una parte tuya y te dejará de molestar, ocupará su pequeño lugar en tu interior, como siempre, y serás libre de nuevo.

"La mente es un instrumento que usted tiene para usarlo como le plazca. La forma en que lo usa actualmente no es más que un hábito, y los hábitos —cualquier hábito— se pueden cambiar si nos lo proponemos, e incluso si simplemente sabemos que es posible hacerlo."
Louise L. Hay

Hasta luego.

Conocerse más

"Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón."
Schiller


Hay personas que prefieren esperar y alejarse de las demás para conocerse más, y reflexionan mucho, a veces demasiado sobre lo que podrían hacer o lo que han hecho hasta ese momento y entonces llegan a la conclusión de que deben esperar un poco más hasta conocerse mejor, sólo entonces podrán salir y desenvolverse entre las demás personas porque ya sabrán como actuar para que las cosas resulten bien.

¿Saben qué? 

La verdad es que no hay garantías de que todo saldrá bien después de reflexionar y pensar mucho las cosas. 

Tampoco es seguro que después de pasar unas semanas, meses o años como ermitaño o asceta terminaremos conociéndonos mejor. 

Es más fácil llegar a conocernos por nuestros actos que por nuestros pensamientos. 

Y son más significativas nuestras acciones en relación con otros, entre la gente, que cuando actuamos solos o aislados. 

Si queremos saber de qué somos capaces y cuáles son nuestros límites no hay mejor recomendación que salir y actuar. 

Si queremos saber si nos damos a entender o debemos mejorar nuestra comunicación, hay que hablar con alguien más. 

Si queremos vivir hay que asumir el riesgo de ser aceptados por unas cosas y rechazados por otras, no solamente pensar en eso.

La vida es un espejo que nos regresa lo que damos y de esa manera nos permite conocernos para saber cómo avanzar. 

No funciona pensando lo que queremos sin hacer nada más. 

Al aislarnos nos negamos a los demás, no damos nada de nuestro ser, y quien no da, no recibe.

"Conocer a otros es inteligencia; conocerse a sí mismo es verdadera sabiduría. 
Ser maestro de otros es fuerza; ser maestro de sí mismo es verdadero poder.
Tao Te Ching - Lao Tzu"

Si eres de esas personas que se quieren conocer más, deja que te conozcan, muestra el espejo de tu rostro, de tu voz y tus ideas para que puedas encontrar lo mismo en los demás y en ti.

Hasta luego.

domingo, 25 de mayo de 2014

Vino al mundo un profeta



Aguascalientes, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Campeche, Tabasco, D.F., Estados Unidos, Chile, Argentina, Brasil, Venezuela, Perú, Europa, Asia...

Y vino al mundo un profeta 

para habitar en cada hombre
y en cada mujer, en cada ser vivo
aunque no lo podamos ver
para tratar de cumplir su misión:
decir su palabra, correr su voz
a cada quien desde su interior
durante el paso efímero de la vida
sin importar dónde, cuándo ni con quién
está o no puede estar.

Y viene al mundo un profeta

cada vez que nace un nuevo ser
pleno de energía y amor para crecer
por eso a todos nos gustan los niños
los cachorros y cada nuevo amanecer
pues cada renovación trae la promesa
de que llegará a ser algo mejor
y por eso también despreciamos lo viejo
le quitamos lo sagrado a la vida
cuando tiene algunos años de usada
acallando así al profeta que llegó con ella
y nunca deja de hablar aunque no haya ni una oreja
que lo deje entrar sin importar la edad
niños, adolescentes, jóvenes, no tanto, adultos, ancianos
llevan todos siempre su profeta sin saber
y a veces sin querer
escuchar su voz, su propia voz.



Y vino al mundo un profeta

que nos habla desde adentro
a veces lo llamamos mi niño interior
a veces le decimos la iluminación
a veces ni lo llamamos pero ahí está
con su voz paciente platicando contigo
y conmigo, cada quien con su cada cual
al año, a los 5, a los 10, 20, 40 u 80
porque sabe que todos tenemos que voltear
alguna vez hacia adentro
hacia el templo de nuestro cuerpo
para reencontrar el regalo de la vida
la palabra del profeta con su guía
día a día alerta para retomar el camino
hacia una vida mejor y en armonía
con uno mismo primero y después alrededor.

Y vino al mundo un profeta

para habitar en cada hombre
y en cada mujer, en cada
ser vivo aunque no lo podamos ver
a veces termina crucificado
y otras veces se eleva y con él, nosotros
si es que lo sabemos oir
todos somos iguales en lo básico
confiando en uno mismo
lo podremos conocer, el profeta está ahí
mostrando la unidad que somos todos
queriendo que lo podamos escuchar
y respetar en nuestro yo
y el de todos los demás.

_________________________________________________


Hace un año, el 24 de mayo de 2013, levantaron a mi compadre Wilfrido Mejía Díaz y a su hijo en Lagos de Moreno. No los hemos vuelto a ver más que en la memoria y en la confianza de que algún día sabremos qué pasó y, tal vez, los encontremos de nuevo con vida. Los tengo siempre presentes y me doy cuenta de lo frágiles que somos, si de por sí la vida es breve... en fin, me dieron ganas de escribir así, pensando en los Willys, y lo que salió fue el texto de aquí arriba. Tal vez porque mi compadre fue siempre una persona que se escuchaba y le hacía caso a su voz interior para tratar de no traicionarse.

Hasta luego.

jueves, 22 de mayo de 2014

Soltar las esperanzas

"La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre."
NIetzsche


"No pierdas la esperanza". Muchas veces hemos escuchado esa frase, o la otra que dice “La esperanza muere al último”, cuando las cosas no están saliendo como esperábamos nos dicen esto para darnos aliento y volver a intentarlo. También la escuchamos cuando nos hemos esforzado mucho para conseguir algo y necesitamos animarnos y no rendirnos para que todo el esfuerzo realizado dé buenos frutos, pues si dejamos de ser constantes tal vez perdamos todo lo que hemos conseguido y después tendremos que volver a empezar.


Para que no haya dudas acerca de qué estoy hablando, y como dato curioso, antes de continuar voy a compartir algunos de los significados que puede tener la esperanza:

1.    La esperanza es una de las tres virtudes teologales para alcanzar la vida eterna;
2.    La esperanza es un sentimiento que experimentamos cuando las cosas van mal, que nos lleva a tener el presentimiento o la fe de que mejorarán;
3.    Esperanza es un nombre de pila femenino;
4.    La esperanza es una manera errónea de llamar a la expectativa (ésta es una suposición sustentada en hechos y eventos que la vuelven una posibilidad más o menos razonable);
5.    La esperanza matemática es el valor esperado de una variable (o media);
6.    La teoría de la esperanza es una teoría motivacional;
7.    La Virgen de la Esperanza, advocación mariana en la Iglesia Católica;

Voy a enfocarme en el segundo significado de esta lista: La esperanza como un sentimiento o presentimiento de que las cosas van a estar mejor, así nada más, sin mayor argumento.

Hasta aquí todo bien, mientras tengamos gente que nos estima y se preocupa por nosotros, seguiremos recibiendo estas frases esperanzadoras con la mejor de las intenciones. Sin embargo, no hay que abusar de la esperanza. Es más: Hay situaciones en las que lo más sano que podemos hacer es soltar y abandonar las esperanzas para seguir avanzando por la vida.


¿Te atreves a soltar tus esperanzas? 

Cuando planteo esta pregunta, normalmente es a una persona que ha soportado muchas cosas de otra, con la esperanza de que su situación mejore. Y normalmente también, la respuesta es no… Si suelto mis esperanzas, ¿con qué me voy a quedar?

"Que más mata esperar el bien que tarda
que padecer el mal que ya se tiene."
Lope De Vega

Decirle adiós a las esperanzas es un paso doloroso, da miedo decidirse a darlo porque nos educaron para ser “buenos” y muchas veces confundimos eso con ser sumisos y darle a otras personas más valor del que en realidad tienen. ¿Cuál vida vale más? Todas las vidas valen lo mismo, así que no hay razón para que una persona viva sacrificándose solo para ver si así consigue el amor o el reconocimiento de otra.

Tal vez llevas una vida de pareja que no te satisface, puede ser que debas soportar humillaciones o aceptes vivir bajo las condiciones que dicta tu pareja, y sin embargo crees que de esa persona depende tu felicidad y por eso te aferras a la esperanza de que esa misma persona que te ignora o te maltrata va a cambiar (cualquier parecido con el escrito “Dos formas de amar” no es por mera coincidencia).


Necesitamos soltar la esperanza para dejar de engañarnos: Si una persona te lastima intencionalmente, no te quiere ni te valora, ¿cómo puede alguien lastimarte? Hay muchas formas, por ejemplo estas (cuando son frecuentes y voluntarias): 

Burlas, 
Sarcasmos, 
Cambiar el tema de conversación, 
Ignorarte, 
“Olvidar” lo que habían acordado o lo que le habías encargado, 
Gritos, 
Ausencias inexplicables, 
Comparaciones, 
Silencios prolongados,
Gestos de desagrado cuando opinas,
Decidir sobre cosas que afectan a ambos sin conversar sobre eso...

"Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado"."
Arthur Schopenhauer

Si quieres rescatar tu relación, lo primero que hay que sacar de ella es la esperanza. Si tenemos nuestra vista fija en las esperanzas, no podemos ver la realidad. Los hechos reales son duros, no los queremos y preferimos ignorarlos: Tu pareja no va a cambiar mientras sigas aceptando aguantarle todo lo que haga. Si te atreves a ver los hechos reales, te puedes dar cuenta que te estás relacionando con tus esperanzas y no con una persona, vivir así es idealizar a la otra persona como quisiéramos que fuera, y de esta manera podemos pasar toda una vida esperando que ese individuo (o individua, diría Fox) se convierta milagrosamente en el ser ideal que hemos creado en nuestra mente.


Viviendo así, la esperanza se convierte en una espera pasiva. Soltar la esperanza es decidirse a actuar, a ir sobre los hechos y no sobre los pensamientos o ilusiones. Solo así podemos cambiar a alguien, pero no será a la pareja ni a otra persona, sino a uno mismo.

Algunas personas me han respondido que van a soltar sus falsas esperanzas, pero no hay falsas esperanzas, todas son tan reales que en base a ellas nos movemos por la vida. Lo que hay son esperanzas no realistas, sin fundamento. Esas son las que debemos soltar.

Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.
Martin Luther King

¿Con qué me quedo?

He aquí el mayor miedo, el que nos hace aferrarnos a la esperanza de que otra persona nos dará felicidad.


Una opción es cambiarlas por expectativas, es decir por posibilidades de alcanzar un resultado, a partir de hechos o eventos concretos y fáciles de identificar. A partir de las expectativas producimos estrategias y planes de acción, también nos motivan a creer que lograremos algo mejor porque están orientadas al futuro, pero a diferencia de la esperanza, se sustentan en la realidad. Y funcionan en distintos proyectos: Ser aceptado en la Universidad o en un trabajo; ahorrar y comprar una casa; un auto o irse de vacaciones; educar bien a los hijos; dejar un mal hábito o un vicio; mejorar la imagen personal; mejorar una relación en la que ambos están de acuerdo en crecer juntos…

Hasta luego.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Dos formas de amar

"El hombre tendría que entender que el amor no es una concesión para pedir, sino una dimensión para crear."
Prem Dayal


Esto no es una metáfora de la vida sino la más completa realidad: Nadie da lo que no tiene, y también nadie puede recibir lo que no conoce, por esa razón es indispensable que exista en el interior de cada uno de nosotros amor, entendimiento, seguridad, creatividad, confianza, respeto y todos esos sentimientos y actitudes hermosos que salen a la superficie cuando formamos parte de una relación que funciona... Obviamente, para llegar a vivir una relación plena con otra persona, primero es indispensable llevar una buena relación con uno mismo, aceptarse a sí mismos tal como somos.

Si no somos capaces de encontrar todos los adornos que hay en nuestro interior, pasaremos por la vida mendigando un poco de cariño, o de entendimiento, o de lástima, o lo que sea, y entonces cualquier cosa que nos den estará bien, lo importante es que nos hagan caso, aunque eso signifique vivir infelices por el resto de la vida, ya que le estamos dando a otra persona el poder de darnos la felicidad. 

"La experiencia del amor no es la de un pobre diablo en búsqueda de compañía, seguridad y sexo a buen mercado, sino la de quien es tan rico de amor, creatividad y de energía que quiere compartirla."
Prem Dayal

Y ése es el punto clave del amor:

Quien vive mendigando amor, espera que otra persona le dé la felicidad.

Quien se siente lleno de amor no pone su felicidad en manos de otra persona, ni se compromete a hacer feliz a alguien más, simplemente sabe que puede compartir todo su bienestar, su equipaje emocional, con otra persona que también vaya por la vida llena de amor. Si conoces el amor porque lo vives en tu interior, puedes compartirlo y encontrar en los demás un espejo que te permita apreciar, alimentar y hacer crecer tus propias cualidades y las de la otra persona, la que te comparte de sus adornos interiores, porque esa es la magia de compartir.

Cuando no ocurre esto, la persona se siente ajena al amor y cree que eso es un lujo que no merece. Quien no cree en el amor no lo puede ver, y lo confundirá fácilmente con cualquier cosa que le den, aunque sea algo destructivo. Por eso hay tantas relaciones donde una o ambas partes permiten burlas, infidelidades, humillaciones, malos tratos y otras vejaciones similares: La relación se basa en la creencia de que la persona que maltrata no puede ser tan mala, pues al menos "le hace caso a la otra", a la que toma el papel de víctima y, aunque siente que le hacen caso, no se siente satisfecha, por el contrario, internamente se siente vacía.


Sentirse vacíos interiormente no afecta únicamente a las relaciones sentimentales; también afecta las relaciones laborales, académicas, económicas, familiares y de todo tipo. Si vamos por la vida creyendo que nuestra felicidad depende de otros, es muy probable que hagamos malos negocios porque dejaremos que la otra parte ponga las reglas y las condiciones, que paguemos de más al comprar cualquier cosa porque no nos atreveremos a regatear, que dejemos ir a la persona que amamos porque no nos atrevemos a pelear por ella, o que terminemos convertidos en el mandadero del grupo o de la familia porque saben que lo que queremos es agradarle a todos, cueste lo que cueste. Me acordé de la canción de Alberto Cortéz que dice así:

"Miguitas de ternura yo necesito 
si les sobra un poquito 
dénmelo a mi"

Esta canción, o más bien este estribillo, es un llamado desesperado a ser tomado en cuenta de la manera que sea, pero si acepto sobras de cariño tal vez solamente me darán cualquier otro sentimiento similar o genérico intercambiable que no será cariño, mucho menos amor.

"¡Nadie puede amar a un pobre diablo!"
Prem Dayal


Estas son las dos formas básicas de amar: Creer que tengo mi interior lleno y listo para compartir, o creer que tengo mi interior vacío y necesito que alguien me dé algo para llenarlo. En el primer caso, el amor y la autoesima vienen de adentro de mi ser; en el segundo, dependo de otra persona para tener amor y para sentir que valgo. 

En los dos casos se trata de algo que creemos, esto significa que si no te gusta o no ha funcionado la manera como manejas tus relaciones, puedes cambiar tu creencia y adoptar una nueva forma de amar, una forma que empieza por entender que tienes el derecho y la obligación de amarte a ti mismo antes que a los demás, y esto no es egoísmo, sino la verdad que nos regresa al inicio de este texto.

"Amar es un lujo para quien ya tiene todo lo que necesita."
Prem Dayal


P.D. (Post Digo):

En esta ocasión todas las frases que me fusilé para adornar este texto son de un solo autor, un señor que se hace llamar Prem Dayal y que es italiano, también ha estado en la India y actualmente es mexicano. Además de ser una autoridad en psicoterapia y de haberse codeado con vacas sagradas, tiene la gran virtud de hablar de cosas profundas con un lenguaje muy sencillo y entendible, guapachoso y muy mexicano. Les recomiendo su gran éxito "¡Me vale madres! Mantras mexicanos pára la liberación del espíritu", el segundo libro no se los puedo recomendar porque todavía no lo leo, pero teniendo en cuenta que de ahí salieron tantas frases que me gustaron y me sirvieron para reflexionar acerca de ese tema tan delicado que es el amor, pienso que también debe ser un libro que vale la pena leer. Aquí la ruta a una pequeña biografía de Dayal: http://www.premdayal.mx/biografia-2/ 

Hasta luego.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mientras la vida se va

Me senté a escribir y nada más se me ocurrió una lluvia de ideas hiladas alrededor de esa actitud desgastante que nos puede llegar a envolver cuando uno mismo decide quitarse el valor personal y dedicar sus pensamientos a quejarse y reclamarle a la vida porque no es como uno quiere que sea, sin darnos cuenta que nuestra propia actitud es la que nos hace tomar decisiones destructivas y nos impide actuar en el presente, el único lugar donde podemos hacer algo porque el pasado ya se fue (aferrarnos a él nos llena de nostalgia y tristeza), mientras que el futuro no existe (enfocarnos solamente en él nos puede llenar de planes, ansiedad y angustia ante lo desconocido). 

En fin, aquí está este pensamiento, cualquier parecido con la realidad... hay que atenderlo a tiempo para que no se vuelva costumbre:


Hoy todavía no puedo vivir
extraño aquellos días en que era feliz
y le quito valor a mi presente
¡ojalá fuera el de antes!

Hoy todavía no puedo vivir
todavía no estoy listo
y no puedo disfrutar la vida
hasta que gane más dinero
hasta que compre un auto nuevo
hasta que sepa que me ama
la que yo quiero que me ame
hasta que todos digan
"qué buen hombre es ese hombre"
hasta que tenga experiencia
hasta que yo sea mayor
hasta que aprenda las cosas
que otros hacen mejor
hasta que ocurra el milagro
y me gane la lotería el melate
o el pronóstico o una rifa
por lo menos un boleto
para concursar de nuevo
y así tener el pretexto
para seguir esperando
hasta que esta vida entienda
y me de lo necesario
yo seguiré aquí sentado
quejándome del mal tiempo
del mal trabajo
la mala salud
y la mala vida
o hasta que yo me decida
y deje de pensar hasta cuando
para comenzar a actuar
y ser dueño de mi vida
protagonista de mi historia
y dueño de mi libertad.


Hoy todavía no quiero vivir
prefiero seguir esperando
hasta que se me pasen las ganas
de quejarme y pensar nada más
en todo lo malo y soñar
en todo lo bueno sin llegar
a actuar
¡ojalá ya estuviera listo para vivir!

Vive el día, no esperes a estar listo: Mientras actúas te estás preparando, mientras te equivocas aprendes a corregir tu rumbo y aprendes más de ti.

Hasta luego.