domingo, 22 de julio de 2012

Taller de autoaceptación (Invitación)

Estoy por impartir un taller enfocado a la aceptación de nuestra propia persona, al rescate de uno mismo, enseguida reproduzco la publicidad de esta experiencia que se llevará a cabo en 3 sesiones, si este tema te interesa, échale un vistazo:
¿Ya te cansaste de regañarte y culpar a los demás por la vida que llevas?

¿Quieres buscar nuevas opciones para enfrentar tu realidad?

 Entonces debes asistir a este taller: Te ayudará a reencontrar lo mejor de ti y a aprovechar tus habilidades a tu favor.

AutoAceptacióN
Taller vivencial para recordar cómo valorarte

Programa del taller y objetivos de la autoaceptación:

Sábado 28 de julio: ¿Dónde está mi autoestima?
Un repaso por el camino que ha recorrido tu autoestima y la manera
en que la has alimentado y cuidado.
Objetivo: Identificar dónde has colocado a tu autoestima dentro de tus prioridades y, si es necesario, tomar medidas para rescatarla.

Sábado 4 de agosto:  Sólo tenemos el presente.
Un recuento de la historia personal, descubriendo qué partes de tu pasado no te atreves a soltar, y cuáles expectativas del futuro han pasado de ser metas realistas a ser justificación de tus limitaciones.
Objetivo: Reconciliarnos con nuestro presente y valorarlo, ya que es el único momento en el que podemos actuar.

Sábado 11 de agosto:  Yo soy mi mejor amigo.
Un inventario personal, desde lo más íntimo hasta lo más notorio, pasando por tu manera de enfrentar la crítica de los demás, que normalmente es el origen de la falta de aceptación.
Objetivo: Descubrir con qué cuentas para desarrollarte en este mundo, y aceptarte con la gente que quieres, sin la gente que quieres y a pesar de la gente que quieres.

Información general:

Fechas: 3 Sábados: 28 de julio, 4 de agosto y 11 de agosto.

Horario: De 3:00 a 4:30 de la tarde, con espacio para retroalimentar.

Costo: $150.00 cada sesión.

Requisitos: Ser mayor de 15 años de edad. Traer ropa cómoda. Puntualidad.

Lugar: Calle Resolana No. 234, esquina con Av. Arqueros, Fracc. Vistas del Sol (junto a la gasolinera de Segundo Anillo).

Inscripciones: Tel. 970 56 22 y Cel. 449 118 53 78

Inscríbete:
¡Cupo limitado!

Nos vemos.

sábado, 21 de julio de 2012

El sueño y el alzheimer

Ayer encontré otra nota interesante acerca del alzheimer, he visto varias donde se presume que ya hay una vacuna o alguna cura para esta enfermedad que es el coco de mucha gente mayor, pero no ha pasado de ser pura presunción. La noticia que vi ayer me pareció más realista y con utilidad práctica:

Resulta que las personas que duermen 5 horas o menos tienen más probabilidades de desarrollar alzheimer en la tercera edad; también las que abusan y duran 9 o más horas dormidos cada día aumentan sus posibilidades de contraer este mal.

En la nota también dice que la forma de caminar puede influir y, si nos movemos con mucha lentitud y falta de ritmo, estaremos propiciando el incipiente surgimiento del alzheimer en nuestra propia persona... aunque la verdad esta parte no me parece tan creíble: Personalmente yo creo que caminar es un ejercicio sencillo y si lo practicamos constantemente -al ritmo que sea- resultará benéfico para nuestra salud física y mental. Siempre será mejor caminar y movernos que vivir sedentarios.

Así las cosas, me quedo con la recomendación de procurar un equilibrio en las 24 horas de cada día, tomando 7 u 8 de ellas para dormir. Esto parece algo muy lógico, pero en mi esquema personal yo ignoraba las consecuencias a largo plazo que puede tener el simple hecho de dormir pocas horas diarias. Cuando vuelva a ver a mi hermano menor y a mi padre les tendré que hacer un reconocimiento especial por su sabiduría y sus buenos hábitos de sueño.

Además de esta nueva recomendación, me quedo también con la que comenté hace algunas semanas acerca de esta misma enfermedad (http://hemebe-psicoterapia-ags.blogspot.mx/2012/06/el-alzheimer-y-la-cerrazon-ante-las.html), y que consiste en tratar de socializar con tolerancia y apertura hacia los demás: Hablar y escuchar otras voces y otras opiniones para mantener despierto nuestro razonamiento y ejercitar nuestro criterio.

Son dos hábitos fáciles de adoptar y pueden prevenir, o al menos retrasar, la aparición de una enfermedad temible y devastadora con el paso de los años.

Y por cierto, aquí está la nota que me motivó a escribir esto:

"Dormir mal puede causar alzheimer".

Hasta luego.












sábado, 7 de julio de 2012

Interpretación de sueños y trabajo onìrico

"¿Quieres hacer realidad tus sueños?
¡Despierta!"
Paulo Cohelo




Los sueños, sean lo que sean, dejan dentro de nuestra memoria una serie de imágenes o escenas susceptibles de ser recordadas, estudiadas y, en cierta medida, interpretadas o comprendidas. Y podemos aplicar estos conocimientos en beneficio de nuestra evolución personal y social.

En condiciones ordinarias sólo tenemos acceso a los procesos conscientes de nuestra mente, sin embargo, durante los sueños y otros estados modificados de conciencia, podemos tener acceso a lo que se encuentra en nuestro subconsciente y en nuestro supraconsciente.

En los sueños podemos participar o ser observadores, podemos tener un cuerpo físico distinto, podemos tener el cuerpo de otra persona, de un animal o no tener cuerpo alguno, por eso utilizamos la figura de "el ego del sueño" para referirnos al enfoque de nuestra conciencia durante el estado onírico.

Las imágenes que aparecen en nuestro sueños, ya sean simbólicas o literales, sustituyen o expresan las emociones o ideas que asociamos a cada imagen. Existe una especie de almacén de las experiencias colectivas (el inconsciente colectivo, la estructura genética, los registros akáshicos, etc.) que nos permite recurrir a imágenes o escenas que denominamos simbólicas o arquetípicas, susceptibles de ser interpretadas y utilizadas dentro de la interpretación onírica.

Todo ser humano, ya sea hombre o mujer, tiene un aspecto femenino y otro masculino (ánima y ánimus) que ha de llegar a conciliar dentro de sí en el transcurso de su proceso evolutivo; y las actuaciones de los personajes masculinos y femeninos que aparecen dentro de nuestros sueños, reflejan el estado de armonía o desarmonía entre ambas partes de nuestra psique.

Por regla general, los personajes que aparecen dentro de nuestros sueños representan tendencias existentes dentro de nuestra propia psique. Entre más familiares nos resulten, significa que dichas tendencias están más cercanas a nuestra conciencia y entre más desconocidas nos parezcan, esto indica que se encuentran más soterradas dentro de nuestro subconsciente.


En ocasiones, un sueño en especial es difícil de interpretar, o incluso de recordar aunque sepamos que es muy significativo para nuestra vida; esto se debe  a que en nuestra psiqué existe un mecanismo de defensa que nos impide entrar o profundizar en las experiencias que más nos duelen. En psicología recibe el nombre de resistencia. Nuestra resistencia puede manifestarse como una distracción, un cansancio súbito, deseos de dormir, dolor de cabeza o cualquier otro síntoma físico. Lo que tienen en común estas manifestaciones es el propósito de escapar por cualquier medio de lo que estemos haciendo.

En el trabajo con sueños, igual que en todo trabajo psicológico, es importante estar alerta, percatarnos del momento justo en que aparece algún tipo de resistencia y encontrar la manera de vencerla poniendo en práctica nuestra paciencia y perseverancia.

Material necesario para trabajar con tus sueños:

Un diario de sueños
Elige un cuaderno o libro en blanco bastante grueso y decora las cubiertas de la manera que más te complazca a fin de personalizarlo. También es aconsejable numerar sus páginas.
Un diccionario de símbolos
Se trata de escoger alguno de los múltiples diccionarios de símbolos, libros de sueños o interpretaciones oníricas que hay en el mercado.
Técnicas para la interpretación y el trabajo con sueños:


Se trata de trasladar la estructura propia de una obra literaria a la estructura de un sueño.


Este ejercicio consiste en dialogar con un personaje del sueño utilizando la escritura automática con el propósito de continuar o terminar conversaciones interrumpidas o apenas insinuadas durante las escenas oníricas.


La inmersión en el símbolo consiste en entrar en un estado meditativo y explorar, mediante la técnica de visualización, el mensaje y los posibles significados que un símbolo nos pueda transmitir.


Esta técnica consiste en elegir y contestar tres o cuatro preguntas importantes acerca del sueño y ver lo que las respuestas tienen en común.


Con esta técnica podemos identificar las creencias y actitudes que dirigen, inconscientemente, la conducta y las reacciones del ego del sueño, mismas que rigen también nuestra conducta y nuestras reacciones cuando estamos despiertos.


Se trata de escribir nuevamente el sueño pero no como fue, sino como nos gustaría que hubiese sido, con el ego del sueño reaccionando de manera distinta y dando respuestas diferentes ante el conflicto y las diversas situaciones que nos planteó el sueño original.


El objetivo es detectar cuáles son nuestras actitudes de respuesta en la vida diurna ya que normalmente son las mismas.


Se trata de invocar, convocar o solicitar a la fuente de nuestros sueños un sueño cuyo contenido particular nos ayude a contestar una pregunta específica, o nos dé orientaciones generales para enfocar o enfrentar una cuestión determinada.


Se trata de emplear cualquier técnica artística para representar el mensaje de un sueño a fin de grabarlo en el inconsciente y mantenerlo presente en la conciencia.


Esta técnica consiste en entrar en un estado meditativo y revivir la experiencia onírica original hasta el punto en el que el soñador decida transformar lo que aconteció después o continuar el sueño.


Se trata de reentrar al sueño en un estado meditativo pero con el apoyo de una persona preparada que sirva como guía de la experiencia.


La tarea principal consiste en identificar y transformar las situaciones interiores y exteriores que producen ansiedad.

¡Bienvenid@, que sueñes mucho y tengas buen camino!

miércoles, 4 de julio de 2012

Frases reflexivas

La falta de tiempo, la desorganización, la escasez de ideas, otras actividades... Sea cual sea la razón, no me he dado el tiempo de sentarme a escribir en este espacio que fielmente me ayuda a ordenar mis ideas y mis sentires. Hoy no es un día que yo haya dedicado especialmente a detener el caos que fluye en mi interior, pero voy a hacer como he hecho en muchas ocasiones anteriores: Aprovechar el conocimiento de los demás.

Esta es una receta maravillosa y casi nunca falla porque siempre es posible encontrar que alguna persona que valoro, o que simplemente se dio el tiempo de reflexionar un poco sobre algo en espcial, nos regala su visión muy personal para ver si nos sirve de faro en la oscuridad interna de nuestra confusión y nuestra curiosidad por saber qué hay más allá.

Aquí están 13 frases que me impactan, las recibí por correo electrónico y es muy probable que las vuelva a recibir, los buenos correos quedan condenados a vagar eternamente por el espacio virtual, apareciendo de vez en cuando en los monitores de los eternautas:
















Y la frase que más me gusta:


Hasta luego.

miércoles, 27 de junio de 2012

Nuevo domicilio

Me da gusto informarles que, con el sano propósito de estar más cerca del mundo civilizado, y por ende de la gente que lo habita, desde el lunes 2 de julio brindo el servicio de psicoterapia en un consultorio ubicado al sur de Aguascalientes, en el Fraccionamiento Vistas del Sol, gracias al Dr. Alfonso Pichardo (pediatra neonatólogo, para mayores señas), que tuvo la excelente disposición para rentarme un espacio en su clínica, donde también hay otras dos profesionales ofreciendo sus servicios de salud dental y nutrición (saludos a la Dra. Mary y a Michel).


El acceso al consultorio es muy sencillo, está a un costado de la gasolinera que se encuentra en la esquina de 2º Anillo y Av. Arqueros, a pocas cuadras de la Comercial Mexicana de Casablanca, miren:


De acuerdo a esta imagen, a la izquierda está el INEGI y avanzando hacia la derecha se llega al parque "El Cedazo".

El horario de atención continúa igual: De lunes a viernes a partir de las 5:00 PM, y los sábados a partir de las 8:00 AM.

Hasta luego.

domingo, 10 de junio de 2012

El alzheimer y la cerrazón ante las nuevas ideas


Uno de los mayores miedos que he tenido siempre, y que se hace más constante a medida que pasan los años, es el de llegar a perder mi capacidad de razonar, discernir y pensar con claridad (o sea que ahorita creo tener esa capacidad, je), debido a algunos antecedentes en mi familia y también por haber visto cómo algunos conocidos se han ido adentrando poco a poco en ese mundo de claroscuros, donde los claros son espacios de lucidez y memoria fresca, y los oscuros son todo lo contrario, casi la "nada" como la describe Michael Ende en su "Historia sin fin"... Bueno, por la razón que sea, he sido testigo de los efectos que el alzheimer puede tener en una persona de edad avanzada y no son nada halagadores.

Claro que hay muchas recomendaciones para prevenirlo, todas encaminadas a ejercitar el cerebro como si fuera un músculo, y confiando en que esta premisa es cierta, conviene tener en cuenta todas las formas de nutrir nuestras emociones y pensamientos, desde resolver rompecabezas hasta abrir nuestros oídos a todas las opiniones sin cerrarnos automáticamente en cuanto escuchamos una idea contraria a "nuestra verdad" (hay un escrito sobre nutrición mental en este blog, para verlo haga clic aquí: http://hemebe-psicoterapia-ags.blogspot.mx/2012/01/obesidad-mental.html). Yo creo que la cerrazón ideológica -incluyendo la política, religiosa y hasta deportiva- es uno de los caminos más directos hacia el alzheimer, dado que al adoptar una postura ideológica se rechazan todos los argumentos ajenos a ella, eliminando toda posibilidad de entendimiento, crítica o razonamiento.

Tratemos de no llegar a convertirnos en esa clase de tercos que simplemente niegan lo que no entienden en lugar de aprovechar la oportunidad de descubrir algo nuevo o por lo menos distinto a lo que ya conocemos, esta actitud ante la vida es un ejercicio permanente del intelecto y de las emociones.

En ocasiones, la cerrazón ideológica también trae connotaciones emocionales, pues respetamos las verdades aprendidas en casa o en alguna etapa de nuestro desarrollo por haberlas recibido de alguna persona muy querida o importante para nosotros, así nos quedamos con una verdad añeja y no la actualizamos porque sería algo así como traicionar a nuestra historia y a la gente que nos influenció, aunque muchas veces esas personas ni siquiera se dieron cuenta de eso y, por el contrario, sí actualizaron sus verdades con el paso del tiempo. 

Pero bueno, hoy viene a colación el tema del alzheimer porque gracias a mi hermano vi una nota en el periódico (y ya se me estaba olvidando, je) en la que se asegura que descubrieron una vacuna que funciona para prevenir esta enfermedad, aunque no para corregirla; aún así es una excelente noticia saber que es posible evitarla o reducir el riesgo de que aparezca. Acá está la nota, del periódico "Milenio":

Crean vacuna exitosa contra el Alzheimer

Entre otras cosas, el artículo menciona lo siguiente:

"Aunque no se sabe con precisión qué es lo que causa el Alzheimer, se cree que la enfermedad es provocada por la acumulación de una proteína que en lugar de descomponerse, como ocurre normalmente, forma placas tóxicas en el cerebro causando daño y muerte celular.
Lo anterior provoca problemas de memoria y otras incapacidades cognitivas que son los síntomas típicos de la enfermedad de Alzheimer.
Desde hace tiempo varios equipos de investigadores en el mundo tratan de hallar formas de prevenir la acumulación de esta sustancia.
Hace más de una década se probó por primera vez una vacuna, pero los resultados en humanos mostraron graves efectos adversos y el estudio fue suspendido.
Ahora, la nueva vacuna, llamada CAD-106, mostró por primera vez que sus efectos pueden ser tolerados por los humanos.
El fármaco estimula el sistema inmune para que desarrolle una respuesta de ataque contra la formación de la proteína amiloide en el cerebro."


Si creemos que el alzheimer es provocado por una proteína que se acumula en el cerebro, bloqueando el camino de las sinapsis y provocando inhibición o hasta la muerte de las neuronas, también podemos creer que existe un símil o equivalente en el mundo psicológico, en este caso se trata de los pensamientos inamovibles, estáticos, que al irse acumulando impiden el paso de nuevas ideas y no conformes con eso pueden ir dificultando el uso de las ideas y pensamientos que ya habíamos aceptado previamente, creando esos olvidos y lagunas en el conocimiento que caracterizan al alzheimer: Nuestro cuerpo es un sistema, si dejamos de utilizar una parte de él, o si hacemos mal uso de esa parte, terminará afectando a nuestro organismo en su totalidad. 

En fin, mi recomendación es no esperar a que se comercialice esta vacuna u otra que pueda aparecer en el futuro, sino EVITAR LA INMOVILIDAD MENTAL, y ello implica también evitar la inmovilidad física, seguir aprendiendo, seguir actuando y sobre todo, seguirse relacionando con los demás, si es posible con apertura y confianza, aceptando el mundo como es y sin querer ajustarlo a nuestros ideales.

En el plano orgánico, es bien sabido que debemos ejercitarnos y cuidar nuestra alimentación reduciendo grasas, carnes rojas y alcoholes, y eliminando refrescos, conservadores y comida chatarra, alimentos que no ofrecen gran ayuda para nuestro organismo pero sí pueden usar nuestro cuerpo como residencia, acumulándose y causando estragos en él.


Hasta luego.

jueves, 7 de junio de 2012

Matrimonio: Pasado, presente y futuro según Asimov

Isaac Asimov, el visionario escritor de ciencia ficción, publicó un libro en 3 volúmenes llamado "La receta del tiranosaurio", donde expone sus reflexiones sobre varios temas muy distintos unos de otros y para añadirle más sabor, lo escribe suponiendo que ya pasaron 50 años, es decir, que ya estamos en el futuro.

En el primer volumen me llamó la atención su capítulo 7, "El hombre y el matrimonio", de hecho comparto muchas de las opiniones que expone ahí, así que lo reproduzco enseguida aunque debo advertir que se trata de un rollo algo extenso, por si gustan acercarse unas botanitas y una cerveza o una limonada para acompañar la lectura, que de por sí es interesante:


“El matrimonio se basa en el hecho de que existen dos sexos humanos que tienen marcadas diferencias biológicas, tanto hoy en día como en el pasado.
En primer lugar, la mujer da a luz a los hijos, mientras que el hombre no. Esto significa que, cuando la humanidad vivía enteramente de la tierra, la mujer periódicamente vivía nueve meses de embarazo, y durante los últimos tres era menos ágil y más vulnerable. El embarazo y la lactancia consumían tanta energía que la mujer, cuando se le comparaba al hombre, tenía más posibilidades de requerir que se le protegiera del mundo externo.
Otra diferencia biológica, tan verdadera hoy en día como siempre, es que el hombre —en promedio, aunque no en cada caso específico— es más grande y fuerte que la mujer. Esto, aunado a que no se ve atado al embarazo ni la lactancia, hizo posible que un hombre extendiera su protección a una mujer y que asumiera la labor de ver que ella pudiera tener sus hijos en una paz y comodidad relativas.
¡Esta protección no se daba sin obtener recompensa! A cambio, el hombre razonablemente podía esperar tener un sujeto conveniente para el contacto sexual, así como un abastecimiento de hijos que lo ayudarían en el campo y lo cuidarían en su vejez.
Todo esto reforzó la división del trabajo. La mujer, atada por hijos o los que, gracias al embarazo, trabajo y lactancia, se sentía más atada emocionalmente que el hombre, naturalmente tendía a confinar su actividad a la casa. El hombre que debía abastecer alimento y protección, tendería a aventurarse al exterior, a cazar o cultivar.
Este último aspecto constituye una diferencia social alentada por una diferencia biológica. La división del trabajo no necesita estar muy marcada. No había nada que evitara que una mujer compartiese el trabajo en el cultivo, ni que un hombre compartiera el trabajo doméstico, y así pudo haberse hecho perfectamente. Pero hasta hoy en día, el sistema tradicional de la familia pone a la mujer en casa y al hombre en el mundo exterior. Y por supuesto que la tradición tiende a ser venerada más allá de sus propios merecimientos.
Al conformar una asociación, una mujer ponía en venta su fertilidad y atractivo sexual, y un hombre su fuerza y potencia. Sin embargo, se trataba más de un mercado en el que abundaban mujeres, ya que un hombre podía —después de todo, y si quería obtener sexo por la fuerza sin dar nada a cambio.
Por lo tanto, a la mujer le quedaba la responsabilidad de hacerse toda la publicidad que le fuera posible.
Hasta hoy en día, es la mujer la que tiende a ponerse ropa diseñada para revelar y dar énfasis a características sexuales deseables, así como a colorearse artificialmente el rostro.
Todavía existe otra diferencia biológica que no se puede torrar. La mujer puede tener bebés tan sólo mientras es relativamente joven. Después de los cuarenta años, primero es difícil y después imposible tenerlos. Sin embargo, el hombre puede engendrar hijos aún en edad avanzada.
Esto significa que una mujer tenía que poner tanto énfasis en su juventud como le fuera posible, de tal forma que, hasta hoy en día, posiblemente es una mujer quien tiñe su cabello, trabaja para conservar su piel tirante, etcétera. Y por tradición, se espera que mienta respecto a su edad.
Todavía otra diferencia biológica es que una mujer sabe que un bebé es de ella, ya que emerge de su vientre. Un hombre no tiene la misma certidumbre, Si un hombre deseaba tener una seguridad razonable respecto a que el hijo de una mujer también era de él, probablemente querría asegurarse de que su esposa no estaba disponible para otros hombres. Por este motivo era probable que se tuvieran recluidas a las esposas, bajo una celosa vigilancia.
La consecuencia natural es un doble criterio. El hombre podía galantear libremente, porque, como resultado, a ninguna mujer se le impone un hijo que no sea de ella. Sin embargo, a la mujer no le era permitida la infidelidad porque le podría dar al marido un hijo que no fuera de él. Por este motivo no es rara la poligamia (un hombre con varias esposas) en las sociedades pequeñas, en tanto que la poliandria (una mujer con muchos maridos) es bastante rara.
Y, ¿cómo han cambiado las cosas hoy en día? Se conservan las diferencias biológicas. Se conservan las viejas tradiciones basadas en dichas diferencias. Pero, con toda seguridad, han cambiado muchos factores de la sociedad.
Por ejemplo, los bebés ya no tienen la misma importancia que antes. En los primeros tiempos, la mortalidad infantil era tan elevada que las mujeres se veían forzadas a tener muchos hijos para garantizar que algunos vivieran lo suficiente para ayudar a sus padres. Hoy en día, en algunas porciones del globo la mortalidad infantil es bastante baja, y dos o tres hijos son suficientes para asegurar una familia intacta que se continúe bajo condiciones normales.
También en épocas primitivas una mujer deseaba tener bebés porque, de hecho, era la única contribución que se le permitía hacer a la sociedad. Si no tenía hijos era inútil, tanto para su marido como para su comunidad. Es más, la mujer cargaba plenamente con la culpa por la falta de hijos. El marido proporcionaba la semilla y la mujer era la tierra. Si la semilla no crecía se debía a que la tierra era estéril, y así se llamaba a las mujeres que no tenían hijos a pesar de tener relaciones sexuales: "estériles".
Fácilmente se llegaba a la suposición de que las mujeres estériles estaban malditas debido a que habían pecado, lo que las ponía en lugar todavía peor.
En la Biblia, Sara y Raquel no tuvieron hijos durante mucho tiempo, por lo que se sentían inmensamente desdichadas, temiendo el repudio. La madre de Sansón, al igual que la madre de Samuel, fueron estériles durante algún tiempo y vivían en la más profunda desdicha. Y cuando Micol, primera esposa del rey David, tuvo una conducta impúdica frente a su esposo, recibió el castigo de quedarse estéril el resto de su vida.
Hoy en día se reconoce que hombre y mujer contribuyen por igual para tener un hijo, y que el no tenerlos se puede deber a alguna deficiencia tanto en el hombre como en la mujer. Es más, se trata de una falla biológica, no moral.
De hecho, como ahora habemos cinco mil millones en la Tierra, con lo que la sobrepoblación representa un gran peligro para todos nosotros, en muchas partes del mundo se alienta a las familias para que tengan menos hijos.
Todos estos cambios significan que ahora es completamente aceptable que una mujer tenga menos hijos, o que no tenga ninguno si así lo desea o si las cosas así quedan dispuestas (por supuesto que la familia tradicional sigue teniendo muchos hijos, pero la tradición nunca se nivela con el cambio). A su vez, esto significa que la mujer tiene poco tiempo para desempeñar otros papeles en la sociedad, Es más, usted puede presentar esta situación desde el extremo opuesto: la mujer no tan sólo debería poder desempeñar otros papeles en la sociedad, diferentes al de la "madre", sino que se les debería alentar a hacerlo. De otra manera, se podrían ver forzadas a apoyarse tan sólo en la procreación como una forma de obtener prestigio, y ya no podemos darnos el lujo de tener un alto índice de natalidad.
Por lo tanto, también se han diluido partes del doble criterio. Siempre ha sido posible que un joven soltero sea sexualmente activo porque no puede quedar embarazado y, si además carece de escrúpulos, no necesita preocuparse por el embarazo de la mujer. Sin embargo, una joven soltera tenía que arriesgarse al embarazo con cada contacto sexual llevado a cabo sin contraceptivo y, si se quedaba embarazada, tenía que cargar con toda la culpa y descrédito (después de todo, se esperaba que un joven "hiciera sus travesuras").
Sin embargo, hoy en día tenemos "la píldora", así como otros métodos con los cuales la mujer puede protegerse del embarazo. Resultado: puede ser sexualmente activa con cierta impunidad. De hecho así es, y la desaprobación ha disminuido considerablemente. Ha llegado a1 punto en que una joven soltera puede tener un hijo sin sufrir el aislamiento (sin embargo, nuestra sociedad está ordenada de tal manera que una mujer soltera con un hijo recibe poca ayuda económica, por lo que casi siempre está condenada a la pobreza... al igual que su bebé).
Por lo tanto, debido al cambio social, es más fácil que una mujer obtenga trabajo, y con una mayor oportunidad de elecciones. Ya se han ido los días en que la única alternativa para que una mujer evitara el hambre eran los trabajos de dama de compañía, institutriz, costurera y sirvienta, trabajos que pagaban sueldos bajísimos y en los que se le trataba como una inmundicia. Hoy en día, si puede sobrevivir al odio de sus compañeros masculinos, una mujer puede ser abogado, bombero o cualquier otra cosa.
Es más, puede ser sexualmente activa al mismo tiempo que evita hijos. El resultado es que no hay tanta presión para que se case. En los viejos días, una mujer sin marido tan sólo podía enfrentarse a la pobreza y la desgracia de convertirse en una solterona. Por lo tanto, la mujer tenía un enorme deseo de casarse con alguien, quien fuera, nada más por desesperación. Pero hoy en día la mujer puede ser más exigente y casarse con alguien con quien ella quiera vivir, y mientras se casa puede permanecer soltera sin caer en la ignominia, Por lo tanto —naturalmente— el matrimonio tradicional de "hasta que la muerte nos separe" se ha convertido en una especie de peligro. Después de todo hasta hace ciento cincuenta años el ciclo de vida, aún en las sociedades avanzadas, era de unos treinta y cinco años, de tal forma que el matrimonio promedio terminaba con la muerte de uno de los dos integrantes después de diez o quince años, No es demasiado difícil que un matrimonio sobreviva este periodo.
En estos días la gente alcanza un promedio de vida de hasta setenta y cinco años, y los matrimonios tienen la posibilidad de durar medio siglo, si es que no interviene un divorcio. Como es difícil enfrentarse al pensamiento de cincuenta años con una persona cuyos defectos se vuelven absolutamente visibles después de cinco, el divorcio se ha generalizado y se llega a aceptar sin demasiada desaprobación social.
Se trata de algo difícil para los niños que deben vivir en un "hogar roto", pero en tiempos pasados los hogares rotos eran igual de comunes, aunque los rompía la muerte y no el divorcio. Se entiende bien que los niños sufren tanto, o quizá más, cuando forman parte de una familia en la que el padre y la madre viven juntos compartiendo un odio mutuo porque, por motivos religiosos o económicos, no pueden divorciarse.
Respecto al matrimonio, ¿dónde queda el hombre? Mi propio sentimiento es que la liberación de la mujer también libera al hombre.
En los viejos días, la rutina era que la mujer no tuviera ninguna instrucción (¿para que querían una educación formal?). También se suponía, generalmente, que el cerebro de la mujer era biológicamente inferior al del hombre. Como resultado, un hombre daba por seguro que tenía que ser más brillante que su esposa, y que sería insoportablemente humillante que ella llegara a mostrar señales de ser más brillante que él. Ahí se originó el pensamiento (todavía generalizado, gracias a la tradición) de que una mujer joven debe ocultar su inteligencia y pretender que es tonta, y hasta imbécil, o "ningún hombre la buscará". Normalmente, en una mujer la tontería es considerada "encantadora". Y, por supuesto, si una mujer — por prudencia— nunca utiliza su cerebro, finalmente pierde la posibilidad de ponerlo en acción.
Estas cosas significaron que se suponía que un hombre viviera con una mujer estúpida. El deseo por el sexo se diluye rápidamente cuando se vuelve una actividad consuetudinaria, y una compañía tonta no es ningún placer. Entonces, y no a largo plazo, marido y mujer se cansaban uno del otro y vivían vidas de lo que Thoreau llamó "desesperación silenciosa", o se divorciaban.
Hoy en día la mujer recibe instrucción, y el hombre puede esperar que su esposa sea tan inteligente como él y, en algunos aspectos, todavía más inteligente.
Si puede desprenderse de la reverencia tradicional hacia la tontería femenina, tendrá una mejor compañía y la apreciará durante más tiempo (la compatibilidad mental dura más que la física y, a la larga, es más grata).
A su vez, una mujer vivirá más satisfecha con un marido que no desconfíe de su inteligencia.
En pocas palabras, el matrimonio puede convertirse en una verdadera sociedad, que revela delicias ocultas para la mayoría que vive tradicionalmente. Es más, tal "nuevo" matrimonio podría hacer más para estabilizar a la familia que lo que alguna vez podría llegar a realizar el matrimonio tradicional.
Si una mujer acepta más responsabilidad fuera de casa, b que sigue es que un hombre bajo presión tenga más responsabilidad dentro del hogar. Naturalmente ¡se presenta cierta resistencia! Las labores domésticas tienden a ser aburridas y tediosas (motivo por el cual, precisamente, los hombres insistían en que las realizaran las mujeres); pero con frecuencia un hombre puede disfrutar —por ejemplo— al cocinar, si no lo considera una infamia. Hasta tiene la oportunidad de preparar algo que a él le guste, en lugar de estar condenado para siempre a comerse lo que su esposa prepara para delicia de ella misma.
Otras labores son más fáciles si se comparten, lo que además tiene la virtud adicional de intensificar el lazo que une a marido y mujer (me apresuro a decir que yo no ofrezco un buen ejemplo). Mi esposa, una psiquiatra jubilada y ahora escritora de tiempo completo por sus propios méritos, hace casi la mayor parte — aunque no todo— del trabajo doméstico. Pero, como escritor "prolífico" conservo una semana de setenta horas, y ella lo comprende. El día que me sorprenda con una cerveza en la mano viendo un juego de fútbol será el día que me pase la aspiradora.
Entonces, también, la mayor actividad de la mujer fuera de casa hace que para un padre sea necesario comenzar a compartir la tarea de cuidar a los niños. ¿Por qué no? Mejor. Establece un lazo más estrecho y deja ir el papel tradicional de un ogro remoto ("espera a que regrese tu padre. —él te castigará").
Un hombre podría contemplar todo esto bajo una luz de egoísmo. ¿Por qué no podría tener el placer de convivir estrechamente con sus hijos? ¿Por qué es la esposa la que debe tener todos los momentos felices? Es más, si la familia llega a desintegrarse, tendría una mejor base para derechos de visita y quizá una misma oportunidad de obtener la custodia.
Para expresarlo tan brevemente como sea posible, un matrimonio entre iguales es más valioso que uno entre dos personas desiguales y que no se entienden. Tenemos la suerte suficiente para vivir en una época en la que, en una sociedad donde, ahora es posible. Debemos considerar nuestras bendiciones e intentar que esta posibilidad siga abierta en el futuro.”


Para quienes estén interesados en leer las demás reflexiones de Asimov, aquí están las ligas a los 3 volúmenes de esta receta:




Hasta luego.