lunes, 24 de septiembre de 2012

La expresión de la sexualidad

En este escrito está presente la influencia de las obras de Juan Luis Álvarez-Gayou, fundador del instituto Mexicano de Sexología, A.C., y de mi maestro Javier Castañeda, quien me presentó los libros de Álvarez-Gayou y además se esforzó bastante para enseñarme a respetar las diferencias personales y a creer en mi libertad personal. Espero un día terminar de aprender.

"El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír."
Woody Allen.

La sexualidad es una característica inherente a todos los seres vivos, sin embargo solamente el ser humano ha sido capaz de utilizarla para causar polémicas, uniones y conflictos. Desde que tenemos un registro histórico de la humanidad, hay evidencias de la fuerte influencia de la sexualidad en las expresiones plasmadas en pinturas, vasijas, herramientas, grabados y, un poco después (algunos cientos de miles de años) también en escritos. Al establecerse el arte como tal tuvimos la posibilidad de conocer los dramas pasionales, las experiencias eróticas y en general una serie de historias a veces reales, a veces ficticias y a veces combinadas, en las que se aprecia la presencia latente o activa de componentes sexuales en distintos niveles de manifestación.

Varias culturas ancestrales, de hecho la mayoría de ellas, le dieron a la sexualidad su lugar como parte natural de la personalidad y las relaciones, sin tabúes ni exageraciones y sin reducirla al coito o a los genitales como nos hemos acostumbrado a considerarla en nuestros días. ¿Qué pasó con la sexualidad? ¿En qué momento se volvió algo prohibitivo o incluso malo? Parece que, al estar tan estrechamente ligada con la expresión más honesta de nuestra personalidad y orientada al placer y la creatividad, comenzó a ser utilizada como mecanismo de control en cuanto los grupos humanos pasaron a "civilizarse", sobre todo en las culturas occidentales (Europa y la América conquistada por europeos... Esta civilización europea también se exportó a África por la misma vía de la conquista).
A pesar de ser un elemento tan apasionante, no hubo estudios consistentes sobre la sexualidad sino hasta finales del siglo XIX, cuando ya se habían arraigado muchos mitos a su alrededor, y la mayoría de ellos se tomaban como verdades. Entonces dio inicio el estudio serio y continuado de la sexualidad humana:

En el principio fue Freud, según sus teorías y siendo fiel a la cultura y las creencias del pensamiento occidental, el sexo "normal" era solamente el que se orientaba al coito y se realizaba entre una pareja formada por un hombre y una mujer. Cualquier otra manifestación de la sexualidad caía en el terreno de las perversiones o depravaciones y era considerada social y clínicamente incorrecta o anormal.

¿Cuáles son esas otras manifestaciones de la sexualidad? Existen tantas como la imaginación permita expresarlas, ya que al ser parte inherente de la personalidad, se combinan con todo nuestro ser para hacerse notar, lo queramos o no. De cualquier manera, un grupo de estudiosos se dio a la tarea de acompañar a Freud e ir complementando sus trabajos sobre este tema, de manera que se le fueron dando nombres a aquellas conductas que se descubrieron con mayor frecuencia, o que escandalizaban más a la gente más conservadora en cada tiempo. Aquí van unos ejemplos de estas etiquetas:
Homosexualidad (gays, lesbianas, jotos y cualquier otro nombre que, en sentido ofensivo, se les ha asignado) es el genérico que se utiliza para señalar a cualquier persona que siente atracción manifiesta, en mayor o menor grado, por personas de su mismo sexo.

Onanista, a persona que se autocomplace sexualmente por medio de la masturbación.

Voyeurista, bajo este concepto se agrupan las personas que disfrutan observando al objeto de su deseo sexual. En el mundo de las mal llamadas "perversiones sexuales", éste fenómeno ha sido muy explotado, pues al parecer somos bastantes los que disfrutamos dedicando nuestro sentido de la vista a disfrutar la belleza del cuerpo humano, exprese o no erotismo, y los publicistas y productores de películas y programas han sabido aprovechar esto.

Gerontofílico, se le dice a quien disfruta más estando con personas mayores que con las de su generación.

Pedofílico, es el polo opuesto de la gerontofilia, cuando una persona se siente más a gusto estando con niños que con adultos.

Y así podemos hacer una lista casi interminable, pues si nos detenemos a pensar nos daremos cuenta que hay muchas situaciones que buscamos o provocamos porque nos provocan placer... ¿qué grado de zoofilia hay en las personas que tienen mascotas y que aman y protegen a los animales? ¿Si alguien siente placer al escuchar la voz de la persona amada, ya es otofílico u otofílica? ¿Y si guardo una prenda de mi amada como recuerdo, ya soy fetichista? O si me gusta su olor, o el olor del perfume que utiliza, ¿me convertí en odofílico? Según la teoría más antigua de la sexualidad, sí.
Recordemos que en esa teoría la sexualidad solamente tiene como finalidad el coito entre parejas de distintos sexos, ya sea como placer en sí mismo o con fines de procreación.

Pero la investigación en los terrenos de la sexualidad no se ha detenido, y gracias a eso surgieron investigadores más arriesgados que, más allá de teorías, creencias, valores sociales y especulaciones, se atrevieron a realizar sondeos y experimentos con gente real, encontrando que las formas que tienen las personas, las parejas y los grupos de personas para expresar su sexualidad no están para nada reducidas al concepto freudiano o al religioso.

En este punto del relato ya no es el principio, será algo así como el renacimiento en la historia de la sexualidad, cuando aparecen autores como Masters y Johnson (los más famosos, por eso los recuerdo, je) y en sus estudios comienzan a "descubrir" que las personas expresamos nuestra sexualidad de maneras muy variadas, sin que esto nos convierta en depravados o degenerados. Aquí algunos de los resultados más valiosos obtenidos de estos estudios en las últimas décadas (en mi opinión, claro, seguramente estoy excluyendo otros logros igual o más importantes):
La sexualidad no se reduce al coito, a buscar el orgasmo, ni a los genitales. Ahora se acepta como un elemento que forma parte relevante de la personalidad, tan importante que nos permite definirnos en muchos aspectos.

Las caricias, el jugueteo romántico, las palabras y frases en voz baja, el admirar la imagen de otra persona, o admirar la imagen propia, el sentir atracción hacia otra persona de cualquier sexo, son expresiones libres de la sexualidad.

La sexualidad puede expresarse en términos eróticos y no eróticos. Esto implica la atracción y el gusto que sentimos al convivir con otras personas sin que estas deban ser, forzosamente, el objeto de nuestro deseo sexual. Podemos ser amigos, compañeros, familiares, incluso podemos ser desconocidos y sentirnos atraídos por una cara agradable o un gesto gracioso, expresiones de la sexualidad no erótica.

Podemos ser conscientes o no de nuestra sexualidad y expresarla sin que necesariamente estemos buscando seducir a alguien, simplemente como una forma más de expresión.

El lenguaje corporal, aquel donde las palabras importan menos que nuestra actitud, postura, tono de voz o movimientos, es donde nuestra sexualidad encuentra el medio más amplio para hacerse notar. Con la expresión de nuestra sexualidad va también la manifestación más sincera de nosotros mismos, pues nos mostramos como realmente somos, o al menos, como realmente nos percibimos.

Uno de los logros más importantes de todos estos estudios (siempre a mi criterio), es la tolerancia: Nos hemos dado cuenta de que somos diferentes y si aceptamos esas diferencias, o más bien si nos aceptamos con nuestras diferencias, enriquecemos nuestro mundo y el de los demás.
¿Entonces, ya todo es "normal"? ¿Todo se vale?

Bueno, en el breve repaso de logros en materia de sexualidad me olvidé de mencionar uno que, de manera radical, vino a romper con las teorías sexuales iniciales: No existe una conducta "normal" ni una conducta "anormal" en la expresión de la sexualidad. Lo que existe son ciertas reglas o criterios para identificar que la conducta que realiza una persona al expresar su sexualidad le está funcionando:

1. La persona que lleva a cabo una conducta cualquiera para expresar su sexualidad, no entra en conflicto consigo misma, es decir, se acepta y está emocionalmente estable consigo misma al llevar a cabo esa acción (los que saben de esto le llaman "egosintonía": actuar y pensar de acuerdo a uno mismo).

2. Si la conducta sexual involucra a dos o más personas, todas las que participan están de acuerdo en la manera en que se manifiesta su sexualidad y sienten algún grado de satisfacción. Es decir: Hay consentimiento mutuo y se respetan los acuerdos de la relación, seguimos hablando de una sana expresión de la sexualidad.

3. No se provocan daños a terceros: no se está obligando ni violentando a alguien para que haga algo que dará placer o satisfacción a otra persona. No se infringe ninguna ley ni se busca provocar daños o lesiones físicas, psicológicas o emocionales. 

Considerando todo lo anterior, lo único que falta tomar en cuenta es el contexto social en que se desenvuelve cada individuo, vivimos en culturas que esperan determinadas conductas y expresiones socialmente aceptadas, por eso lo que resulta aceptable a cierta hora y en cierto lugar, se convierte en un hecho reprobable cuando ocurre en otras circunstancias: No es lo mismo que una pareja se bese y se acaricie en la intimidad de su recámara o de un hotel, a ser descubiertos en su auto, a plena calle; tampoco resulta raro que los asistentes a un table dance observen a las bailarinas  o bailarines desnudos (exhibicionistas, les pondrían de etiqueta), según sea el caso, pero si descubren a un tipo espiando a la vecina, sí se considera algo indebido.

La libertad propia termina donde comienza la libertad del prójimo, esto aplica en todos los casos y no solamente con la expresión de la sexualidad. Así que, en el contexto adecuado y con quien lo conscienta y lo acepte, podemos expresarnos a plenitud.

Se aceptan comentarios, hasta luego.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Cuestionarios para la pareja 3

Éste es el tercer y último cuestionario que bajé del blog de los hermanos
http://ale​jandrayant​oniogodoy.​bligoo.cl/, un blog chileno interesante como ya les mencioné antes:



Otra forma de evaluar el estado de la relación de pareja y, eventualmente, enfrentar preventivamente la situación, es identificar las posibles señales iniciales de deterioro:

1) Cuando estoy con mi pareja, muchas veces quisiera estar en otro sitio.
2) Muchas veces siento que existe tensión entre nosotros.
3) Creo que mi pareja apenas conoce mis pensamientos.
4) Siento que deberíamos estar más cercanos en estos momentos.
5) Mi pareja ha deseado estar sola últimamente.
6) Hemos estado peleando más últimamente.
7) No siento que haya habido mucha diversión en nuestra vida últimamente.
8) Pequeños problemas tienden a entrar en una escalada.
9) Siento que hemos estado dañando nuestros sentimientos últimamente.
10) Siento que realmente deberíamos hablar.

Puntaje: más de dos afirmaciones podrían estar indicando la existencia de algunos problemas.

Hasta luego.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Cuestionarios para la pareja 2

Éste es otro test para la pareja, también tomado del blog de los hermanos Godoy, en este caso el cuestionario está diseñado para saber el nivel de aceptación de la pareja y cuánto conocemos de su mundo interior. Recuerden que el test por sí solo no es totalmente confiable, siempre es recomendable consultar cualquier duda con un especialista y sobre todo, no tomar como verdad absoluta el resultado o interpretación que resulte, aunque siempre es una excelente guía:

1. Puedo nombrar el mejor amigo de mi pareja.
2. Conozco cuáles son los momentos estresantes que mi pareja tiene que enfrentar.
3. Conozco los nombres de las personas que han irritado a mi pareja en el último tiempo.
4. Puedo nombrar algunos de los sueños que tiene mi pareja para su vida.
5. Estoy enterado de la filosofía de vida de mi pareja.
6. Puedo listar los parientes con quienes mi pareja tiene conflictos.
7. Siento que mi pareja me conoce muy bien.
8. Cuando estamos separados, recuerdo y pienso en mi pareja.
9. Normalmente le expreso mi cariño a mi pareja besando y acariciando.
10. Siento que mi pareja realmente me respeta.
11. Siento que hay pasión en nuestra relación.
12. Intentamos que algo de romance forme parte de nuestra relación.
13. Mi pareja aprecia las cosas que yo hago en la relación.
14. A mi pareja le gusta mi personalidad en general.
15. Nuestra vida sexual es mayoritariamente satisfactoria.
16. Al final del día a mi pareja le agrada verme.
17. Mi pareja es uno de mis mejores amigos.
18. Nos encanta conversar entre nosotros.
19. En las discusiones que tenemos, los dos tenemos influencia sobre el otro y damos nuestros argumentos.
20. Mi pareja me escucha respetuosamente, aunque no concuerde conmigo.
21. Mi pareja es una gran ayuda al momento de resolver problemas.
22. Generalmente concordamos en nuestros valores y metas en la vida.

Puntaje: sumar todas las respuestas afirmativas

15 o más: existe una gran fortaleza en la relación
8 a 14: pareciera que están pasando por un momento crucial. Hay muchas ventajas que pueden aprovechar, pero también existen deficiencias que requieren su atención.
7 o menos: la relación puede tener problemas serios. Sería altamente recomendable que trataran de solucionar los conflictos.

Cuestionarios para la pareja 1

 "No vemos las cosas cómo son, sino cómo nosotros somos."

Esta frase es de un escritor cuyo nombre ahorita no recuerdo, pero me viene a la mente ahora que toco el tema de los test y los cuestionarios de evaluación, instrumentos que nos ayudan a ver las cosas, en este caso nuestra propia situación como pareja, un poco más como "es" y no como como "yo soy". Les comparto esto:

Ayer conocí el blog “Hablemos de pareja y sexualidad”, un proyecto de dos hermanos chilenos que se han dedicado a trabajar e investigar en estos campos y que al parecer tienen bastante tiempo y camino recorrido. Les recomiendo visitarlo, tiene varias cosas interesantes, incluyendo una sección de preguntas y respuestas que hacen a esta página muy interactiva, aunque en lo personal no estoy 100% convencido de la “atención psicológica remota”, pero reconozco que es una forma muy efectiva de permitirle a las personas ordenar sus ideas (por el simple esfuerzo de pensar en cómo escribirlas), ayudarles a priorizar entre las situaciones que están viviendo y de buscar un mayor entendimiento entre todos los que exponen sus problemas y dificultades.

En fin, el blog ofrece mucho más que la consulta en línea, tiene buenos tips y artículos sobre la pareja, la sexualidad y sus derivados como la comunicación, las relaciones y las emociones, además los hermanos Godoy trabajan el Eneagrama y realizan diagnósticos y perfiles de personalidad usándolo como base; la ruta para quien quiera visitarlo es


De ese blog tomé 3 cuestionarios que me parecen útiles para valorar la relación de pareja, y los reproduzco enseguida, aclarando que también el texto que está entre comillas me lo fusilé del mismo sitio de Alejandra y Antonio Godoy:

“John Gottman (1942), Profesor Emérito de Psicología, director del Laboratorio de Investigación de la Familia de la Universidad de Washington es reconocido como experto mundial en estabilidad marital. Gracias a sus años de experiencia analizando el ecosistema matrimonial, Gottman ha logrado tal precisión que, sostiene, puede predecir con una exactitud del 94% cuáles parejas recién casadas terminarán separándose en los próximos tres a seis años.
              
Entre los instrumentos de estudio que utiliza se encuentran ciertos cuestionarios cuyo objetivo es evaluar determinados aspectos del funcionamiento de la pareja. Los profesionales los consideran como una primera aproximación que, a grosso modo, iluminan aquellas áreas de la relación que ameritan una mayor profundización.

Dichos cuestionarios han sido difundidos como autotest para el público en general en distintos medios de comunicación. Los puntajes obtenidos, que supuestamente serían indicativos del estado de la relación, son muy cuestionables y pueden prestarse para malosentendidos, especialmente si no se cuenta con un especialista a quien recurrir para aclarar las dudas que puedan surgir.

En primer lugar, cabe recalcar que los resultados que se obtienen no son, en absoluto, indicadores fehacientes de la calidad de la relación, sino que solamente corresponden a la percepción subjetiva de uno de los miembros de la pareja y, usualmente, estarían midiendo cómo esa persona evalúa su relación en este momento en particular.

En segundo lugar, quisiera advertir que, a los cuestionarios que se presentan a continuación, les hice algunas pequeñas modificaciones de redacción y de graduación:”

Teniendo en cuenta pues todo lo subjetivo que puede ser el manejo de estos test, y apreciando al mismo tiempo su valor como guías y reflejo del estado de la relación de pareja en un momento específico, viene enseguida el primero de ellos, orientado a definir el nivel de conocimiento y confianza que hay en la pareja:

1) Conozco las más importantes aspiraciones y esperanzas vitales de mi pareja.
2) Conozco las principales preocupaciones actuales de mi pareja.
3) Conozco los tres momentos más importantes de la vida de mi pareja.
4) Puedo fácilmente señalar los 3 aspectos que más admiro en mi pareja.
5) Procuro tener tiempo libre para disfrutarlo con mi pareja.
6) Nuestras relaciones sexuales son generalmente satisfactorias.
7) Mi pareja es una de mis mejores amistades.
8) Mi pareja me confiesa cuando ha tenido un mal día.
9) Normalmente beso y acaricio con afecto a mi pareja.
10) Estoy verdaderamente interesado/a en las opiniones de mi pareja.
11) Aprendo mucho de mi pareja, incluso en las cosas en que no estamos de acuerdo.
12) Siento que lo que digo es importante para mi pareja cuando tomamos decisiones.
13) Soy capaz de admitir que me he equivocado.
14) Incluso cuando estamos en desacuerdo puedo mantener el sentido del humor.
15) Mi pareja es capaz de calmarme cuando estoy enfadado/a.
16) Siento que mi pareja y yo hacemos un buen equipo.
17) Cuando discutimos, ganar no es el objetivo para ninguno de los dos.
18) Acepto que hay cosas que nunca resolveremos.
19) Compartimos valores similares en cuanto a los roles de cada uno.
20) Siente que ambos tenemos y compartimos muchos recuerdos agradables.

Puntaje: sumar todas las respuestas afirmativas

13 o más: es altamente probable que la relación va a ser estable en el tiempo
7 a 12: pareciera que están pasando por un momento crucial y sería conveniente que ambos reflexionaran qué podrían hacer para facilitar que la relación permanezca en el tiempo.
6 o menos: el riesgo de separación parece alto y sería recomendable que conversaran seriamente

sábado, 1 de septiembre de 2012

Lo que es, es y lo que no, pues no

Las dificultades para vivir en el presente se nos aparecen constantemente y les hacemos mucho más caso que al presente mismo. Es más fácil empezar a recordar hechos y acontecimientos, a veces importante y otras veces insignificantes, pero que casi siempre nos llevan a pensar que ya sabemos "cómo deberían haber sido las cosas" y "qué debió haber hecho tal o cual persona", incluso hay veces en que repasamos todo lo que pudimos haber hecho nosotros mismos.

Pero no siempre es así, a veces le hacemos más caso a todo aquello que seguramente pasará después de que hayamos terminado tal o cual propósito o proyecto que ya tenemos empezado, o cuando hagamos la actividad que tenemos pendiente. Entonces nos enfrascamos tanto en el futuro que terminamos pensando de una manera muy parecida, curiosamente, porque ya sabremos "qué va a pasar", "qué me van a decir los demás", "a quienes no les va a gustar lo que hice" y "cómo me van a juzgar", entre otras cosas.

En ambos casos el resultado es el mismo: Me alejé de mi realidad, de lo que está ocurriendo en este momento, y me dediqué a ponerle atención a lo que creo que piensan los demás, en base a mi historia personal o a juicios muy duros que hago de mi propia persona o de los demás.

Alejarnos del presente y dejar de aceptar a las personas y las cosas tal y como son es el mejor camino para llevar una vida difícil. Es encerrarnos en la ilusión de que nuestra propia imagen de uno mismo, del mundo y de las personas es la única correcta, cerrándole la puerta a miles de opiniones y acciones valiosas solamente porque están fuera de nuestra personalidad.

Hay una mujer que elaboró un programa dedicado a enseñar a la gente a aprender cómo centrarse en el presente y atender en el momento la realidad que la vida nos va poniendo enfrfente a cada momento. Se llama Byron Katie, promociona firmemente su programa  y tiene una página de Internet donde desarrolla esta propuesta. Yo no conozco a fondo su trabajo, no he seguido su programa y desconfío un poco de las recetas que prometen solucionar por igual los problemas de cualquier tipo de personas, pero lo que he conocido me parece interesante y decidí compartirlo aquí, porque puede ser una herramienta útil para adaptarla a nuestra vida.

Lo que van a leer enseguida es un extracto de su libro "Amar lo que es", tomado del portal www.thework.com/espanol y contiene varias ideas valiosas para tener en cuenta, creo que nos pueden ayudar a valorar nuestra relación con nosotros mismos y con los demás y a rescatar nuestro estar en el presente aceptando este mundo tal como es. Aquí va:

"Únicamente sufrimos cuando creemos un pensamiento que no está de acuerdo con lo que es. Cuando la mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que queremos.
Querer que la realidad sea diferente de lo que es, es igual que intentar enseñar a ladrar a un gato. Puedes intentarlo una y otra vez y al final, el gato te mirará y volverá a decir: «Miau». Desear que la realidad sea diferente de lo que es, es desesperante.
Y aun así, si prestas atención, advertirás que tienes pensamientos de este tipo docenas de veces al día: «La gente debería ser más amable», «Los niños deberían portarse bien», «Mi mujer (o mi marido) debería estar de acuerdo conmigo», «Yo debería estar más delgada (o ser más guapa o tener más éxito)». Estos pensamientos son formas de querer que la realidad sea diferente de lo que es. Si te parece que esto suena deprimente, estás en lo cierto. Todo el estrés que sentimos se origina en nuestras discusiones con lo que es.
Las personas aún no familiarizadas con El Trabajo me dicen a menudo: «Pero si renunciase a mi discusión con la realidad, perdería parte de mi poder. Si sencillamente acepto la realidad, seré pasiva. Quizás incluso pierda el deseo de actuar». Yo les contesto con una pregunta: « ¿Puedes saber que eso es verdad con absoluta certeza?» ¿Qué es más poderoso?: «Ojalá no hubiese perdido mi trabajo» o «Perdí mi trabajo; ¿qué puedo hacer ahora?»
El Trabajo revela que lo que piensas que no debería haber sucedido, sí debería haber sucedido. Debería haber sucedido porque así fue y ningún pensamiento en el mundo puede cambiarlo. Eso no quiere decir que lo justifiques ni que lo apruebes.
Sólo significa que eres capaz de ver las cosas sin resistencia y sin la confusión de tu lucha interior. Nadie quiere que sus hijos enfermen, nadie quiere ser víctima de un accidente de coche; pero cuando estas cosas ocurren, ¿de qué forma podría ayudar discutir mentalmente con ellas? Sabemos que no tiene sentido, y sin embargo, lo hacemos porque no sabemos cómo dejar de hacerlo.
Soy una amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque me duele cuando discuto con la realidad. Podemos saber que la realidad está bien tal como es porque cuando discutimos con ella sentimos tensión y frustración. No nos sentimos naturales ni equilibrados. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.
Ocúpate de tus propios asuntos
Sólo puedo encontrar tres tipos de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa «realidad». La realidad es Dios porque rige. Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo que yo denomino «los asuntos de Dios».)
Buena parte de nuestro estrés proviene de vivir mentalmente fuera de nuestros propios asuntos. Cuando pienso: «Necesitas encontrar un trabajo, quiero que seas feliz, deberías ser puntual, necesitas cuidar mejor de ti mismo», me estoy inmiscuyendo en tus asuntos. Cuando me preocupo por los terremotos, las inundaciones, la guerra o la fecha de mi muerte, estoy en los asuntos de Dios. Si mentalmente estoy metida en tus asuntos o en los de Dios, el efecto es la separación. Fui consciente de esto al principio, en 1986. Cuando, por ejemplo, me inmiscuía mentalmente en los asuntos de mi madre con pensamientos del tipo: «Mi madre debería comprenderme», experimentaba de inmediato un sentimiento de soledad. Y comprendí que siempre que me había sentido herida o sola, había estado inmiscuida en los asuntos de otra persona.
Si tú estás viviendo tu vida y yo estoy viviendo mentalmente tu vida, ¿quién está aquí viviendo la mía? Los dos estamos allá. Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona.
Pensar que yo sé lo que es mejor para los demás es estar fuera de mis asuntos.
Incluso en nombre del amor, es pura arrogancia y el resultado es la tensión, la ansiedad y el miedo. ¿Sé lo que es adecuado para mí? Ese es mi único asunto.
Permíteme trabajar en eso antes de tratar de resolver tus problemas por ti.
Si comprendes los tres tipos de asuntos lo suficiente para ocuparte de los tuyos propios, esto puede liberar tu vida de una manera que ni siquiera eres capaz de imaginar. La próxima vez que sientas tensión o incomodidad, pregúntate de quién son los asuntos de los que te ocupas mentalmente, ¡y quizás estalles en carcajadas!
Esa pregunta puede llevarte de vuelta a ti mismo. Tal vez llegues a descubrir que, en realidad, nunca has estado presente y que te has pasado toda la vida viviendo mentalmente en los asuntos de otras personas. Simplemente darte cuenta de que estás en los asuntos de otro te puede devolver a tu maravilloso ser.
Y si practicas durante un tiempo, quizá descubras que en realidad tú no tienes ningún asunto y que tu vida funciona perfectamente por sí misma.
Encuéntrate con tus pensamientos con comprensión
Un pensamiento es inofensivo a menos que lo creamos. No son nuestros pensamientos, sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento.
Apegarse a un pensamiento significa creer que es verdad sin indagar en él. Una creencia es un pensamiento al que hemos estado apegados a menudo durante años.
La mayoría de la gente cree que es lo que sus pensamientos dicen que es. Un día advertí que no estaba respirando: estaba siendo respirada. Entonces también me di cuenta, con gran sorpresa, de que no estaba pensando: que, en realidad, estaba siendo pensada y que el pensar no es personal. ¿Te despiertas por la mañana y te dices: «Creo que hoy no voy a pensar»? Es demasiado tarde: ¡ya estás pensando!
Los pensamientos sencillamente aparecen. Provienen de la nada y vuelven a la nada, como nubes que se mueven a través del cielo limpio. Están de paso, no han venido para quedarse. No son perjudiciales hasta que nos apegamos a ellos como si fueran verdad.
Nadie ha sido capaz, jamás, de controlar su pensamiento, aunque la gente quizá cuente la historia de cómo lo ha conseguido. Yo no dejo ir mis pensamientos: los recibo con comprensión. Luego ellos me dejan ir a mí.
Los pensamientos son como la brisa o las hojas de los árboles o las gotas de lluvia que caen. Aparecen así, y mediante la indagación, podemos entablar amistad con ellos. ¿Discutirías con una gota de lluvia? Las gotas de lluvia no son personales, como tampoco lo son los pensamientos. Una vez que has recibido un concepto doloroso con comprensión, la próxima vez que aparezca quizá te resulte interesante. Lo que solía ser una pesadilla ahora es sólo algo interesante. La siguiente vez que aparezca, tal vez te cause risa. Y la siguiente vez, quizá ni siquiera lo adviertas. Este es el poder de amar lo que es."

También quiero incluir aquí algunas frases (no todas) de la misma Byron, que ella expone en su libro con el título de «Katie-ismos»:

"Cuando discutes con la realidad pierdes, pero sólo el 100% de las veces.
Las personalidades no aman, quieren algo.
Nadie puede lastimarme; ese es mi trabajo.
Lo peor que ha sucedido jamás es un pensamiento no cuestionado.
La mente sana no sufre, nunca.
Si yo pienso que tú eres mi problema, yo estoy loca.
Yo no dejo ir mis conceptos, los cuestiono y luego ellos me dejan ir a mí.
Te alejas totalmente de la realidad cuando crees que existe una razón legítima por la cual sufrir. La realidad es siempre más amable que la historia que contamos sobre ella.
Tengo muy claro que todo el mundo me ama. Simplemente no espero que ellos se den cuenta aún.
No existen problemas físicos, sólo mentales. La realidad es Dios porque rige.
Cuando mi mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que quiero.
¿Cómo sé que no necesito lo que quiero? No lo tengo.
El perdón es darte cuenta de que lo que creías que había sucedido, no sucedió.
Todo sucede para mí, no a mí.
La gratitud es lo que somos cuando ya no tenemos ninguna historia."

Hasta luego.

viernes, 31 de agosto de 2012

Autoestima y autoayuda en la red

Hay un lugar en Internet dedicado a difundir escritos, reflexiones y técnicas terapéuticas, útiles para cualquier persona que esté buscando tranquilidad y equilibrio, se llama "Psicólogo en la red" y creo que llegué a conocerlo bastante tardecito, pues según cuenta la leyenda, se trata de un proyecto pionero en su tipo que arrancó en junio de 1998. En fin, el psicólogo en la red es en realidad una mujer bastante movidita, inquieta y organizada, pues ha logrado colocar una cantidad de artículos y otros materiales bastante impresionante, esta ya sería una razón suficiente para visitar ese portal, pero no conforme con eso ha colocado ahí materiales y recursos de excelente calidad para el uso práctico de terapeutas y de personas con deseos de autoayudarse a crecer.

Les recomiendo pues visitar esta página y darse todo el tiempo necesario para recorrer sus recovecos, el diseño no es muy práctico y resulta un tanto anticuado, cosa muy lógica si recordamos en qué año se comenzó a publicar este proyecto, pero como dije antes, lo más valioso es que el material es muy fácil de entender y de aplicar, la psicóloga Gloria Marsellach Umbert ha hecho un portal dedicado en realidad a ayudar a los demás, con ganas de ser leída.

Resulta difícil seleccionar entre los materiales que se exponen ahí algunos para presumir lo que acabo de descubrir y animarlos a entrar a conocer más, pero aún así me arriesgo a reproducir un breve fragmento de su guía "Autoestima en los niños", este texto me gustó mucho por la sencillez y claridad con la que está escrito, y además porque le descubrí un truco muy padre: Aunque dice que es para niños, su contenido nos puede servir a cualquiera de nosotros, sin importar edad, sexo ni ningún otro invento de esos para dividirnos en grupos. Si quieren ver esta guía completa, aquí está la ruta para que la busquen en su hábitat natural:



En esta foto que saqué del mismo portal se aprecia a Gloria y a su marido, totalmente atemporales (o sea que no tengo la más mínima idea de la fecha en que fue tomada esta foto):


La autoestima en los niños (de Gloria Marsellach Umbert):

La guía que exponemos a continuación va dirigida a los niños de 6 a 12 años y su objetivo principal estaría en lograr poder personal y una autoestima positiva. Creemos que el poder personal y la autoestima positiva son habilidades que pueden ser aprendidas. A pesar de que nuestro escrito es un diálogo directo con los niños, los padres podrán usarlo como herramienta para transmitirles el tema de la autoestima,

¿Qué significa defenderte solo?
  1. Significa ser sincero contigo mismo
  2. Hablar por tí mismo, cuando ésta sea la medida adecuada
  3. Siempre tienes alguien de tu lado (tú mismo)
¿Qué necesitas para defenderte solo?
  1. Poder personal
  2. Autoestima positiva
Una parte importante del poder personal es llegar a conocerte a ti mismo. Tú no puedes defenderte, si no sabes quién eres. Tú no puedes defenderte solo, si ni siquiera te gustas a tí mismo.

¿Cómo obtener y usar el poder personal?

El poder personal significa tener seguridad y confianza en uno mismo. Consta de cuatro partes:
  1. Ser responsable
  2. Saber elegir
  3. Llegar a conocerte a tí mismo
  4. Adquirir y utilizar el poder en tus relaciones y en tu vida.
Ser responsable

Tu eres responsable de tu conducta y tus sentimientos.
Algunas veces las demás personas hacen o dicen cosas que no nos gustan. Quizás nos enfadamos o nos sentimos frustrados. Nosotros somos responsables únicamente de nuestra propia conducta. Los adultos pueden usar más y mejores palabras que los niños, pero lo que están diciendo es exactamente lo mismo   " no soy responsable! ". Tú bién sabes que eso no es verdad, así que la próxima vez que un adulto diga " tú me obligaste a hacerlo! ", tú puedes decirte a tí mismo, " yo no obligué a esa persona a hacer nada; yo solamente soy responsable de mi propia conducta ". Esta és una manera de defenderte solo.
Ser responsable te ayuda a sentirte seguro y con confianza dentro de ti. Te da una sensación de poder personal. Ser responsable no es lo mismo que ser perfecto. Nadie es perfecto!.
Nadie te puede hacer feliz o infeliz, nervioso o enojado, aburrido o curioso. Tú eres responsable de tus propios sentimientos. Podemos decidir por nosotros mismos cómo queremos sentirnos.

Saber elegir

Debido a que tú eres responsable de tu conducta y de tus sentimientos, tú puedes elegirlos. Tu puedes escoger lo enojado, frustrado o triste que te quieres sentir. Tú puedes también elegir cambiar tus sentimientos.
Una parte importante del aprender a elegir es aprender a hacerlo correctamente. Esto comienza al decidir lo que esperamos que suceda como resultado de nuestra elección, y de si nuestras espectativas son realistas. Vivimos en una cultura que dá gran valor al éxito, pero esto no tiene nada que ver con el valor personal, es decir desenvolvernos personalmente lo mejor posible en las actividades que creemos que son importantes y estar a gusto con nosotros mismos aún cuando nuestra idea de "lo mejor" no sea precisamente lo mejor.

Llegar a conocerte a ti mismo

Si te esfuerzas demasiado en complacer a otras personas, es difícil que llegues a conocerte a ti mismo. Una buena manera de llegar a conocerte a ti mismo es nombrar y reconocer tus sentimientos, tus sueños futuros y tus necesidades.

Los sentimientos tienen sus propios nombres especiales. Llamar a los sentimientos por su nombre correcto aumenta tu poder personal. La mayoría de los sentimientos pueden ser agrupados en ocho tipos básicos.

Cada tipo incluye un sentimiento de baja y de alta intensidad.

De baja intensidad: Interesado, Alegre, Sorprendido, Apenado, Temeroso, Enojado, Avergonzado, Desdeñoso.

De alta intensidad: Emocionado, Contento, Asustado, Angustiado, Aterrorizado, Furioso, Humillado,Disgustado.

Algunas veces puede resultar difícil diferenciar los sentimientos: eso se debe a que puedes experimentar más de un sentimiento a la vez. Los sentimientos no son equivocados o adecuados, buenos o malos; simplemente son.
Tus sueños futuros son tus metas personales. Estas le dan una dirección a tu vida, un propósito y un significado. Los sueños futuros cambian. Conforme las cosas a tu alrededor cambian  (según como cambia tu interior) tendrás que ir decidiendo lo que quieres ser y hacer.

Las necesidades no son ni adecuadas ni equivocadas, ni buenas ni malas; simplemente son. Existen siete necesidades básicas que toda la gente comparte.
  1. La necesidad de relacionarse con otras personas
  2. La necesidad de acariciar y abrazar
  3. La necesidad de pertenecer y de sentirse "uno" con los otros
  4. La necesidad de ser diferente y aparte
  5. La necesidad de sentirse digno, valorado y admirado
  6. La necesidad de hacer algo por otros
  7. La necesidad del poder en nuestra relaciones y en nuestras vidas.
Es importante que uses todos tus sentimientos, tus sueños futuros y tus necesidades; no los cuestiones ni los juzgues, simplemente experiméntalos, nómbralos y acéptalos. Ellos te pertenecen.
Existe una forma muy simple para reclamar tus sentimientos, tus sueños futuros y tus necesidades, se llama "discute las cosas contigo mismo".

Algunas veces los sentimientos son demasiado difíciles de manejar, especialmente aquellos que no son buenos. Nos sentimos muy turbados o temerosos y muy avergonzados o enojados de que el sentimiento se apodere de nosotros. En situaciones como esta, necesitamos una manera de escapar de nuestro sentimiento. Aquí te damos cuatro frandes escapatorias que puedes poner en práctica:
  1. Encuentra algo de que reirte
  2. Enfoca tu atención hacia otra cosa que no sea ese sentimiento
  3. Medita
  4. Sueña despierto
Algunas veces la mejor manera de escapar de algo, es mirar hacia atras y enfrentarlo!. Este sueño que tienes despierto te ayuda a enfrentarte al "monstruo" de tu intenso sentimiento.

Adquirir y utilizar el poder en tus relaciones y en tu vida

Existen dos clases de poder que tú debes conocer: el poder del papel que juegas y el poder personal. Estas son las diferencias:
  1. El poder del papel que desempeñas es algo que tú obtienes "porque sí". El poder personal es algo que obtienes porque tú lo quieres y trabajas para lograrlo.
  2. El poder del papel que desempeñas depende de que tengas alguien sobre quién ejercer ese poder. El poder personal depende solamente de tí.
  3. Solamente algunas personas pueden tener poder únicamente por su papel. Pero cualquiera puede tener valor personal aunque mucha gente tenga poder de mando sobre ti.
Acepta que algunas personas tienen autoridad sobre ti. Utiliza tu energía para desarrollar tu poder personal. Esta es la manera de luchar por ti mismo.
Cuando nos importa lo que otra persona piense de nosotros, le damos a esa persona poder sobre nosotros. ¿Cómo podrás saber si te están tratando con respeto? Presta atención a tu sentimientos. Si el estar con ellos y aprender de ellos te agrada y te sientes bien en tu interior, entonces hazlo.

Aún cuando eres "solamente un niño", ¡¡ Tú eres una persona con poder !! Solamente piensa en las cosas que puedes hacer.
  1. Puedes ser responsable de tu conducta y de tus sentimientos
  2. Tú puedes hacer elecciones acerca de tu conducta y de tus sentimientos
  3. Tú puedes nombrar y reclamar tus sentimientos
  4. Tú puedes nombrar y reclamar tus sueños futuros
  5. Tú puedes nombrar y luchar por tus necesidades
  6. Tú puedes hacer una gran escapatoria cuando tus sentimientos resulten ser demasiado fuertes para manejarlos.
  7. Tú puedes tener poder en tus relaciones con otras personas.
Todas estas cosas aumentan tu poder personal. Con poder personal, ¡¡ Tú estás realmente controlando tu propia vida !!.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Vivir con el corazón abierto

"No para siempre en la tierra. Solo un poco aquí"
(Nezahualcóyotl)

Siempre he pensado
que me gustaría morir dignamente
para eso trato de vivir con dignidad,
en paz conmigo
y con mis iguales.
Somos frágiles.
Nuestros cuerpos se rompen y se dañan con facilidad,
también se acaban y nuestra alma los abandona
para irse a ese otro nivel que llamamos más allá.
Trascender.
Llegar a Dios.
Reencarnar.
Tener el privilegio de durar en este mundo 
sin las ataduras del tiempo para estar con todos por igual.
No lo sé.
Los cuerpos se van con toda su fragilidad,
por muy fuertes que hayan sido en vida,
los que nos quedamos,
si sentíamos amor por la persona que habitó ese cuerpo caído
heredamos un dolor muy grande,
una herida en el alma del tamaño exacto de quien se fue,
porque el amor se queda.
Por eso nos da miedo abrir el corazón
y dejarlo sentir,
porque un día el amor se va
y se acaba el mundo que creó ese alguien especial,
ese sí se lo lleva al más allá.
Y sin embargo vivir
sin poner el corazón en lo que hacemos,
en los que conocemos,
en lo que sentimos,
es vivir sin sabor,
a medias, de oídas
y a través de la experiencia de los que sí se atrevieron.
Vivir con el corazón abierto
es un riesgo que se decide correr
para ser completos,
para disfrutar intensamente el gozo
aunque el precio sea sufrir con la misma intensidad
el dolor de las partidas y los adioses.

Poner el corazón en lo que hacemos
es honesto, valiente
y nos deja más satisfechos
que donde solamente está la cabeza,
ahí no nos comprometemos.
Somos frágiles,

nuestros cuerpos se rompen y se dañan con facilidad,
también se acaban y nuestra alma los abandona
y aunque sabemos
que cada cuerpo que se acaba es el testimonio
de que alguien subió a otro nivel,
duele.
El dolor, último homenaje al que se va,
también es un nutriente que hará más fuerte y sano
a nuestro espíritu.
Un nutriente nada más,
por suerte Dios en su grandeza hizo que 
el espíritu se nutra también
de los demás sabores intensos
que la vida sabe preparar.

Para mi amiga Manguis:
Un abrazo de entendimiento
hoy, martes 8 del mes 8 en la noche.

martes, 7 de agosto de 2012

Buscando a la persona perfecta

"Lo que nos decepciona de los demás no es lo que hacen, sino lo que esperamos que hagan"
(Mayté Vargas)

Vivimos buscando la perfección fuera de nosotros, de hecho vivimos exigiendo la perfección a los demás, como si nosotros mismos ya la tuviéramos. Tenemos por cultura muy arraigada la costumbre de idealizar a la gente que queremos, y al hacer esto es como si le echáramos encima una maldición: Quedará condenada a no fallar nunca, a ser como me he imaginado que es, a estar siempre para mi como yo quiero que esté, y a ser culpable de mi felicidad o de mi tristeza. Así de grande es el poder que creemos darle, para no hacernos responsables de nosotros mismos (sí: así es la codependencia).

Si somos niños idealizamos a nuestros padres.
Si somos jóvenes idealizamos a nuestros artistas o deportistas favoritos.
Si somos estudiantes idealizamos al maestro.
Si somos pareja idealizamos al novio o la novia.
Si somos esposos idealizamos nuestra vida matrimonial.
Si somos padres idealizamos a nuestros hijos y nietos.
Si somos jefes idealizamos a algún empleado, o al revés.
Si somos ambiciosos idealizamos a quien sabe enriquecerse sin importar cómo.
Si estamos decepcionados de nuestra vida idealizamos la felicidad del vecino.

Idealizar, idolizar, llevar más allá de lo humano a alguien. El problema se presenta cuando esa persona idealizada actúa como cualquier ser humano común y corriente, rompiendo la imagen de perfección que en muchas ocasiones ni siquiera era consciente de tener. Entonces vuelve a la carga el Rey Mierdas (http://hemebe-psicoterapia-ags.blogspot.mx/2011/08/para-que.html) y juzga con dureza al ídolo caído: si se mostró humano no merece nuestra atención, sigamos buscando a un ser perfecto, aunque esté lejos de aquí, lejos de mi. Y estará lejano siempre, porque es la mejor manera de idealizar a quien sea: Una vez que esté cerca se volverá cotidiano, humano, normal y perderá su valor.

Me preguntaban hace poco en tono de decepción (de ahí viene este escrito) que si la costumbre viene a terminar con el amor. Obviamente no tengo la respuesta a una pregunta tan profunda y tan común en las parejas, pero querían mi opinión y yo digo que la costumbre es parte del amor. Cuando se termina la idealización, y la pasión fogosa que impera al principio de casi todas las relaciones de pareja comienza a reducir su temperatura, nos encontramos frente a frente con otra persona, otro ser humano igual que uno mismo, comenzamos a notar más sus defectos que sus virtudes y vamos sospechando que también tiene algunos momentos de tedio, igualito que uno mismo. Se comienza a ir la ilusión de haber alcanzado la perfección a través de otra persona (porque además somos cómodos: ¿para qué esforzarnos en alcanzarla en nuestro interior?).

Esta historia es tan común y corriente que ninguno de nosotros se reconocerá como protagonista de ella, sin embargo al vivirla tenemos la oportunidad de descubrir el amor a los demás y a uno mismo a través de la aceptación, la humildad y esos sentimientos que nos acompañan cuando abrimos la puerta al amor humano, sin idealizaciones: confianza, respeto, comprensión... y lo mejor de todo es que no es necesario renunciar a la pasión, solamente le pedimos que haga espacio para compartir su reinado.

Si no podemos hacer esto de amar y comprometernos con una persona tan persona como nosotros en la vida diaria, siempre podremos elegir seguir buscando a la persona perfecta fuera de nosotros, como si fuéramos cazafantasmas. Cualquiera que sea el camino que escojas, lo mejor es seguir la regla básica: tratar de que nadie salga lastimado.

Hasta luego.

"Lo maravilloso siempre se vuelve normal"
(Bob Dylan)

En el presente

  Si buscamos la felicidad en el pasado el presente pierde sentido y el futuro asusta, la vida está en el presente. Es gratificante haber ...