martes, 25 de febrero de 2014

Parejas de 100

"LA FELICIDAD NO SE PUEDE COMPRAR, PERO SE PUEDE COMPRAR UN TROMBÓN Y TOCARLO... CON LO CUAL LA FELICIDAD VIENE POR SÍ SOLA."
Miguel "Baner" Jiménez

Inicio este texto con una de las frases más célebres de mi buen amigo Miguel, músico hidrocálido, para ilustrar esa realidad que todos sabemos pero con frecuencia nos resistimos a hacerle caso: La felicidad no se compra ni aparece de repente: se construye y se disfruta por momentos. 


Así somos. Todos quisiéramos tener una pareja de 100 para ser felices y disfrutar la vida junto a esa persona que nos dará, además de felicidad, la sensación de estar plenos y satisfechos. Y pasamos años buscándola. Y cuando creemos que la encontramos nos decepcionamos porque no era la persona perfecta que buscábamos para vivir felices por el resto de nuestros días, y le reclamamos y a veces nos amargamos.

Pero la pareja ideal no se encuentra así nada más al estilo de los cuentos de hadas con príncipes y princesas que un día se encuentran y, sin conocerse ni tratarse, se enamoran, se casan y viven felices para siempre... o eso pensamos, porque los cuentos no relatan lo que sigue después de la boda. 

La verdad es que la pareja ideal es inalcanzable, precisamente porque es una mera idea. Y es muy difícil, hasta imposible, hacer que la persona que amas se amolde a tu idea de "cómo debe ser"... o al revés.

Una relación de pareja no funciona confiando en que tendremos la suerte de "encontrar" a la persona indicada: La relación se debe construir entre ambos. ¿Quieres tener una pareja de 100? La única forma de conseguirla es aportando también tu 100, de una manera realista y sin "cobrarle" todo el tiempo lo que hacemos; es decir, entendiendo que el 100 que tú aportas a la relación es distinto al que aporta tu pareja y que esto es normal, pues de lo contrario estarías compitiendo por demostrar que "das más que tu pareja" en lugar de aportar desinteresadamente. 


"Me veo en el espejo de tu cara
te escuchas en el eco de mi voz
mi ira despierta a tu ira
tu soberbia despierta a la mía
y después de lastimarnos
buscamos a quien culpar
sin pensar que cada uno
es capaz de cambiar 
su propio espejo y su voz"
hemebe

A veces, por la razón que sea, un miembro de la pareja no puede aportar su 100 y tal vez entregue un 70, un 60, un 50 o cualquier cantidad durante una temporada. En una relación de competencia o de comparación, esto despierta reclamos, berrinches y corajes. En una pareja donde ambos tratan de cultivarse para crecer, quien pueda aportar el 100 lo hará para mantener el equilibrio de la relación, y tal vez después se inviertan los papeles. Con el tiempo, manteniendo este estilo de relación, te darás cuenta que siempre estamos dando nuestro 100, pero no siempre estamos en condiciones de darlo de la misma manera ni en la misma proporción. 

Dar el 100 no significa hacer diariamente un esfuerzo sobrehumano o un gran sacrificio para tener feliz a tu pareja, dar el 100 significa hacer cada día lo mejor que puedas hacer para ti mismo y para la persona que amas.

Pregunto nuevamente, ¿quieres una pareja de 100? trata de ser una persona de 100. ¿Quieres encontrar a tu persona adecuada? Empieza por actuar como la persona que quieres llegar a ser. La vida es como un espejo: Le das a tu pareja lo que esperas recibir.


"No es suficiente encontrar a la persona adecuada: Nosotros debemos ser la persona adecuada."

Hasta luego.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Una histerieta de comunicación

"La vida conyugal es una barca que lleva dos personas en medio de un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hundirá"
Leon Tolsoti


Estaba reacomodando las pocas revistas que quedan de mi colección y aprovechando, también me puse a hojearlas. Justo en el primer número de "La Garrapata", fechado allá por 1979, reencontré una historieta que refleja el mismo sentimiento de la frase de Tolstoi que engalana el principio de este texto.

El autor es Sergio Arau, su tira se llamaba "Histerietas" y siempre me ha parecido de un humor surrealista y profundo; no estoy seguro, pero me parece que éste es el mismo Sergio Arau que estuvo en el grupo "Botellita de Jerez". 

En particular, esta historieta me gusta porque refleja fielmente lo que ocurre en todas las relaciones de pareja -si no es que en todas las relaciones humanas- cuando se exponen dos puntos de vista diferentes y no hay suficiente tolerancia o apertura como para escuchar esos argumentos distintos, ¿no les ha pasado que a veces no escuchamos lo que nos dicen, porque nada más ponemos atención a CÓMO nos lo dicen?

Las consecuencias pueden ser fatales, como bien señala Tolstoi en la citada frase de allá arriba, sin embargo en esta "Histerieta" el final es prometedor, pues a pesar de todo ambas partes se demuestran interés y sigue abierta la posibilidad del diálogo, éste es el requisito indispensable para que llegue a haber comprensión y comunicación, aún entre dos visiones diferentes. 

"El que tenga oídos, que oiga"
Jesús

Aquí está:


Hasta luego.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Jorge Bucay en Aguascalientes

"En la búsqueda de la felicidad todos los caminos son válidos y diferentes pero se superponen en un punto, el de la necesidad humana de encontrar respuesta a las preguntas más importantes, aquellas que todos nos hacemos en algún momento "
(Frase tomada de facebook)

Y Jorge Bucay vino, dio una excelente conferencia, prometió tomarnos una foto desde el escenario y se fue, dejando el ambiente cargado de familiaridad con esa agradable sensación de estar con alguien que ya conoces por el solo hecho de haber recibido tantas letras de sus libros y tantas ideas de su propia cosecha. Como si fuera un cantante entonando sus mejores éxitos, regaló al respetable lo que quería escuchar, incluyendo su famosa frase célebre que aparece hasta abajo de este escrito. 

Cosa curiosa, las ideas y reflexiones que le hemos visto en sus libros aparecían con nuevos malabares y entretenidas anécdotas que de repente explotaban en una profundidad que nos dejaba reflexionando, pero solo un instante porque había que estar atentos y seguir la plática, o más bien el monólogo del señor Bucay, para continuar el recorrido por lo ya conocido pero con aires renovados, más frescos. Es un gusto haber llegado a ese puerto seguro del conocimiento y la sencillez (¡en serio! este argentino llega a ser sencillo).


Bueno, esta fue mi impresión personal y la guardaré con respeto en mi archivo personal. Ahora me voy a animar a compartirles una breve reseña de lo que fue esta conferencia, sin el menor deseo de ser exhaustivo ni de elaborar un reporte escolar ni ejecutivo, simplemente un recuento muy personal de las ideas que más se me grabaron:

Una aclaración: No conozco personalmente a Jorge Bucay ni tengo contacto con él, soy un simple mortal que lo reconoce y valora por su historial y su obra.
hemebe

Cada persona tiene 3 obligaciones básicas en la vida:  Ser feliz, ser más sabio y ayudar.

Todos cambiamos, también la gente alrededor cambia y tal vez no nos acompañe toda la vida.

Las 3 preguntas que dan el título a esta plática son claves para ayudarnos a avanzar por el camino de la vida hacia la realización personal. Para que funcionen, deben contestarse en el orden que están planteadas: ¿Quién soy?, ¿A dónde voy? y ¿Con quién? (no para quién) Si uno se dedica a responder la pregunta 2 o la 3 antes que la primera, lo más probable es que termine viviendo para otra persona y sea más difícil llegar a saber quién es uno mismo. 

Desconfiar de las verdades sabidas por otros.

Mirarse a sí mismos de todas las formas y desde todos los ángulos posibles; escuchar a los que te aman.

Tenemos un Yo esencial y un Yo aprendido. Lo esencial es frágil.

La honestidad es contagiosa, la actitud es contagiosa.

¡Mucho ojo con esto, enamorados y fanáticos!: Admirar significa "mirar desde abajo", o sea ponerse debajo de otra persona. Bucay recomienda usar en lugar de admirar, el término "Valorar" que significa "reconocer": Yo valoro tu inteligencia, tu físico, tus ideas, tus sentimientos, etcétera.

Si no sabes quien eres, vagarás perdido por la vida.

Felicidad = Caminar en la misma dirección de lo que le da sentido a tu vida.

Dos tips para responder la primera pregunta: Declararte protagonista de tu existencia y Elegir tu propio rumbo.

En este punto, sabiendo quién eres y habiendo elegido tu rumbo, conviene elegir a tus compañeros de ruta y no esperar a ver si alguien te junta. Entre estos compañeros está la pareja, las amistades, la familia y la gente que quieres.

Teniendo claro con quién vas, otro requisito es el de amarse con compromiso, es decir, estar consciente de que estás con la persona que elegiste por tu propia voluntad.

El tercer requisito es enfrentar sin pánico la hora de la despedida. A veces es necesario empezar de nuevo.

(Las fotos fueron tomada por mi estimada amiga Clara Martínez y las tomé sin previo aviso ni permiso de la revista electrónica "A escena teatro").

Solo se ama lo que se conoce, solo se conoce lo que se ama.

Para crecer (y no solo envejecer) hay que rodearnos de aquellos que tienen lo que uno no tiene, romper la inercia de rodearnos de gente que piensa más o menos igual y reconocer a quienes tienen esquemas de pensamiento diferentes a los tuyos.

También hay que desarrollar habilidades, siempre existe la posibilidad de seguir aprendiendo.

Dirigirnos hacia la libertad, la libertad de pensamiento sin acción no sirve.

Además de estas ideas (que Bucay presentó en un correcto orden y no regadas como aparecen aquí), la conferencia estuvo repleta de historias padrísimas, ejemplos y un ejercicio de diagnóstico para identificar nuestro tipo de personalidad ubicándolo entre estos 4 parámetros: Extrovertido, introvertido, emocional, racional. Los resultados fueron divertidos y sorpresivos. 

Al final guardé en mis bolsillos, para sacarlas en caso necesario, las últimas recomendaciones de Jorge Bucay:

Diviértete mientras aprendes. 

Valora lo que tienes. 

Confía en tus recursos, y 

Cada vez que sea necesario vuelve a empezar.

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Éste fue el texto original en febrero, en calidad de promocional antes de la conferencia (Sí: usé el término "admirador", significa que aprendí algo en la plática de Bucay, je):

"Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes."
Jorge Bucay

El miércoles 5 de marzo estará en Aguascalientes una de las últimas "vacas sagradas" de la psicología: el escritor y terapeuta Jorge Bucay. 

Como he sido fiel admirador de la obra que ha realizado este hombre, hago una atenta invitación a todos los buscadores interesados en el desarrollo humano, las relaciones, el autoconocimiento, la psicoterapia y la aceptación de la vida, para que asistan a la conferencia que va a impartir en el teatro Aguascalientes, y que lleva por nombre "¿Quién soy, a dónde voy y con quién?".

El título es sugestivo, y con su estilo campechano y erudito seguramente nos dejará un buen sabor de boca además de la carretada de conocimientos que esperamos recibir.

En fin, aquí están los datos:


Teatro Aguascalientes
Miércoles 5 de marzo de 2014
8:00 PM

Los precios están en $391.00, $467.00 y $559.00

¿Allá nos vemos?

miércoles, 29 de enero de 2014

Dos preguntas antes de dormir

"El ser más importante no es el padre ni la madre, sino el niño, pues de él depende el futuro"
Krishnamurti


¿Quieres mejorar la comunicación con tus hijos? Tengo una sugerencia que te puede ayudar, y de paso también a mejorar la comunicación con uno mismo. Se trata de aprovechar la hora de dormir, que es de los pocos momentos (si no es que el único) en que podemos convivir en casa. 



La propuesta es muy sencilla: Cuando tus hijos se despidan y hayan realizado todo el ritual que acostumbren antes de acostarse (lavarse los dientes, ponerse su pijama, dar las buenas noches, rezar o cualquier otra actividad que normalmente hagan), síéntate con ellos en su cuarto y hazles 2 preguntas:

¿Qué fue lo que te gustó más en este día?

Y

¿Qué fue lo que te gustó menos en este día?

No lances las preguntas bruscamente, si esperas que te pongan atención, entonces hay que hacerles saber que te sientes a gusto con ellos y que te interesa lo que dicen. Así, entre las últimas palabras del día, los pequeños encontrarán la oportunidad de hablar de lo que a ellos les interesa: lo que les ocurrió durante el día, y lo harán de buena gana si les planteas la pregunta sin que parezca una orden, una amenaza o una obligación.

Haz la segunda pregunta hasta que te hayan terminado de contestar la primera.

Cuando escuches las respuestas, dales su tiempo para que se expresen. A veces les cuesta trabajo hacer un repaso de su día y pueden mencionar varias cosas que les gustaron y que no les gustaron, anímalos a identificar la que verdaderamente les gustó más y la que les gustó menos e todo el día; esto les ayudará a ser más conscientes de las distintas experiencias que están viviendo, también les enseñará a valorar los distintos sentimientos que tienen, dependiendo de la intensidad de lo que hayan vivido.

No juzgues. Tú preguntas, ellos responden.

Prepárate para las sorpresas: Cuando los niños tienen este espacio para hablar de lo que les gusta y lo que no les gusta, tal vez escuches cosas que no te imaginabas, y puede ser que descubras que están rodeados de personas que los quieren y los cuidan mucho, y también de enemigos que pueden hacerles la vida insufrible. También te darás cuenta que sus emociones son muy intensas y ante algunos hechos podrá sentir un inmenso placer y ante otros, sentirá un terrible miedo o vergüenza. Eso es la infancia: se vive intensamente el presente.


"Cada día de nuestra vida hacemos depósitos en el banco de la memoria de nuestros hijos."
Charles Swindoll

Procura mantener la calma, evita reaccionar con coraje y enojo cuando sepas que a uno de tus hijos lo regañaron por hacer algo mal en la escuela, o lo amenazó algún otro niño, o tiene miedo de hacer algo con sus amigos o en la escuela. Cuando le preguntas a tus hijos y ellos se atreven a responderte con sinceridad, lo último que esperan es ser castigados por hacerte caso y responder a tus preguntas. Al contrario, si se atreven a contarte esas vivencias tan personales desde su punto de vista, significa que te has ganado su confianza y hay que ayudarles a seguirlo haciendo: Al confiar en un adulto que los quiere también aprenden a confiar en sí mismos, aprenden que lo que les ocurre es importante para alguien más y aprenden a expresar sus sentimientos y pensamientos. Ellos mismos pueden darte opciones para saber qué hacer con los problemas que te cuenten, o tú puedes orientarlos dentro de la plática.

Tus hijos no van a opinar igual que tú. Son niños o adolescentes y su lógica es distinta.

Cuando identifiques un problema que ponga en riesgo la integridad de tus hijos (acoso, bullying, descuido del personal del transporte, malos tratos de las educadoras o maestras, o cualquier otro), hazles saber que los vas a apoyar y que el primer paso será hablar con las autoridades de la escuela o del lugar donde hayan ocurrido los hechos. Es importante decirles que cada conducta tiene consecuencias, y si alguien obra mal deberá ser sancionado, pero si obra bien, también deberá ser reconocido.

Cuando escuches lo que más les gustó de su día, refuérzales los sentimientos que generan esas experiencias agradables. Te darás cuenta que su autoestima se alimenta cuando participan en actividades solidarias, creativas y grupales, o cuando consiguen éxitos personales en la escuela o en algún deporte o disciplina.

No esperes cambios sorprendentes: hay que ser constantes, noche tras noche.

Tal vez te pregunten a ti lo mismo, si es así, puedes escoger algún momento grato del día y también un momento que no te haya gustado mucho, pero ten cuidado: Trata de no aprovechar este momento para chantajear a tus hijos diciéndoles que el momento que menos te gustó de este día fue cuando ellos no te obedecieron o no te hicieron caso. Ellos tienen derecho a saber que vives más cosas allá, afuera de tu casa, aunque sin entrar en detalles de adultos.


En ocasiones no van a responder, por la razón que sea te responderán "todo" o "nada". En esos casos no los forces y espera al siguiente día. También les ayuda darse cuenta que respetas su tiempo y sus decisiones en este espacio "suyo".

Este ejercicio funciona mejor si le dedicas su tiempo por separado a cada uno de tus hijos, sobre todo si son adolescentes. Tal vez les dé pena exponer ante sus hermanos lo que les despertó emociones agradables y desagradables durante el día.

Inténtalo. Usa estas dos preguntas para dejar que tus hijos se expresen. Verás que entre más lo hagan, se conocerán mejor entre ustedes y también tendrán más confianza en sí mismos y en su familia. Si logran esto, también podrán confiar en la vida, requisito indispensable para aceptarse a sí mismosLos niños necesitan ser escuchados, tienen derecho a que su voz y su versión de los hechos se conozcan. 

"Es propio de un padre sabio conocer a su hijo"
William Shakespeare

Evita caer en la crítica constante y la descalificación, o se acabará la comunicación y la confianza:


Al principio de este texto, decía que este ejercicio también te puede ayudar a mejorar la comunicación contigo, y es cierto, si antes de dormir te das un tiempo para repasar tu día y descubrir qué fue lo que te gustó más, lo que te despertó emociones más agradables, toma nota de eso; también dedícale un tiempo a saber qué fue lo que te gustó menos en este día, lo que te hizo sentir más mal, y también toma nota. Con el paso del tiempo te irás dando cuenta que hay un patrón en tu forma de reaccionar, que las experiencias que disfrutas y las que te desagradan tienen algo en común y entenderás que puedes manejar mejor tu manera de relacionarte con los demás, y contigo mismo. 

Igual que ocurre con los hijos, cuando uno se hace caso, toma más en serio sus experiencias cotidianas, esas cosas que ocurren día a día y que a veces son sensacionales y otras veces son de los más sencillas. Pregúntate en serio, sin regañarte y dándote tu tiempo para responder.

Este ejercicio me lo dejaron de tarea en un taller de "Eneagrama" que tomé en la maestría y que fue excelente, por cierto. Nos lo dejaron de tarea a todos los del grupo y nos dieron una hoja para irla llenando noche tras noche de manera muy formal. Ahora lo comparto de una manera más sencilla pero con la misma aclaración que nos hicieron en aquel taller: 

Esta es una tarea para hacerla durante toda la vida.

Hasta luego.

lunes, 27 de enero de 2014

Para decir "NO"

"Sea como sea lo que piensas, creo que es mejor decirlo con buenas palabras"
William Shakespeare


Todos tenemos derecho a decir "no" cuando queramos decirlo, podemos ser niños, niñas, adultos, jóvenes, adolescentes, ancianos, empleados, estudiantes, mamás, papás, hijos, sobrinos, amantes, novios, amigos, esposos o cualquier otra cosa, pero si algo que me piden no es de mi agrado ni está dentro de mis posibilidades, lo más sano es decir "no". 

¿En qué casos decir "no"? Siempre que estés en desacuerdo con lo que te proponen, que te sientas mal haciendo lo que te dicen, o que definitivamente no puedas hacerlo. 

Por ejemplo, te pueden pedir opinión sobre un tema que no conoces o que no dominas, así que es totalmente válido decir "no". Si insisten, tal vez sea útil una pequeña explicación: "No, yo no conozco bien ese tema". También te pueden pedir que critiques a alguien, a una persona que otro u otros están criticando para hacerla sentir mal o simplemente para exhibirla ante los demás, y si tú no quieres hacerlo es válido decir "no". Si insisten, nuevamente puedes dar una breve, muy breve explicación: "no quiero criticar ni opinar". Estas explicaciones deben ser breves y concisas, entre más hablemos para explicar, más fácil será enredarnos en nuestros argumentos y hasta podríamos contradecirnos. En este segundo ejemplo, si la insistencia es mucha, podemos marcar una posición personal. "No quiero criticar, yo no tengo nada contra X, si ustedes tienen algún problema no cuenten conmigo".

El "no" también responde a cuestiones más simples y cotidianas: Porque los hijos piden permiso para salir tarde; porque te preguntan si quieres una comida que no te gusta, porque te piden ponerte la ropa que nunca ha sido de tu agrado, porque te vienen a pedir prestado y desconfías de que te vayan a pagar... hasta puede ser porque te habla un desconocido por teléfono y te empieza a pedir tus datos pero no te atreves a decirle "no".


Aquí comparto algunas sugerencias para decir "no" sin sentirse culpables ni ser agresivos, y la mayoría de las veces funcionan:

Hay una forma efectiva de decir "no", y es esta: "NO"

1. Escucha atentamente la petición que te hacen. No interrumpas y asegúrate de entender bien lo que te están proponiendo. Muchas veces, sobre todo con la gente que tratamos más a menudo, reaccionamos antes de que terminen de hablar porque "ya sabemos" lo que nos va a pedir". Tratemos de no jugar a las adivinanzas en nuestra comunicación. (Ojo: Esta sugerencia no aplica para el ejemplo de la llamada telefónica de un desconocido, pudiera tratarse de una amenaza o un chantaje. En este caso lo mejor es colgar de inmediato.).

2. Pregúntate si tienes deseos o posibilidad de hacer lo que te piden. Después de escuchar revisa si en verdad te quieres negar y si es así, contesta con tono firme pero sin ser cortante ni agresivo. Si es posible, antes de decir "no" menciona el nombre de tu interlocutor.

3. Ante la insistencia, ofrece una pequeña explicación. Es muy probable que te insistan, si ya escuchaste bien lo que te piden y tu respuesta es "no", mantente firme aunque parezcas disco rayado. Después de un momento razonable, se vale dar una pequeña explicación, siempre dentro de la lógica y sin dar más detalles acerca de tu vida. Normalmente es suficiente decir que tienes otros pendientes o que por el momento no es posible.

4. Proponer alternativas. Puede ser que tú si quieras acceder a lo que te piden pero realmente no es posible, así que es válido buscar alternativas hasta encontrar un término medio; por ejemplo: "Hoy no puedo acompañarte porque ya tengo un compromiso, pero me gustaría mucho ir contigo mañana".



5. Revisa tus posibilidades reales. En el afán de no caerle mal a la gente, ni hacer que se sienta mal otra persona, somos capaces de aceptar más compromisos de los que podemos cumplir. Decir "sí" implica comprometer tu tiempo, tus recursos y tu voluntad estando de acuerdo en lo que te pidió otra persona. Si regularmente estás desplazando tus planes y necesidades para satisfacer las de otra gente, tal vez tengas demasiado miedo a ser rechazado  o rechazada y estás tomando decisiones equivocadas para que crean que eres "muy buena persona", en lugar de decirle "sí" a lo que realmente necesitas para tí.

6. Toma tu tiempo, no respondas apresuradamente. Si escuchaste atentamente a tu interlocutor, también vale la pena que escuches tus propios razonamientos para no responder por mera reacción, ni ir a decir un "no" o un "sí" "sin pensarlo".

7. Sé amable. Con frecuencia hacemos cara de estar muy apenados o avergonzados cuando "tenemos que decir que no", como si de verdad fuera muy penoso reconocer que tenemos otros compromisos y actividades. Si dices "no" sin exagerar la actitud de pena o vergüenza, tu interlocutor mantendrá la misma confianza que tenía en ti antes de hacerte esa pregunta, pero ahora ya sabe que en ese terreno específico no cuenta contigo, al menos en este momento.

Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.
Séneca.

Decir "no" es tan difícil porque atrás de esa palabra está un miedo enorme a ser rechazados. Aunque casi siempre decimos que nos preocupa hacer sentir mal a la persona que nos pregunta, en realidad lo que nos preocupa es que esa persona se vaya a llevar una mala impresión y nos deje de hablar, de buscar, o de querer. Es más probable que la relación se dañe cuando decimos que "sí" a todo lo que nos piden, sin pensar en las consecuencias que tendremos que asumir. 


Pregúntate a ti mismo, trátate como tratarías a tu mejor amigo o amiga, y verás que es más fácil decirte un "sí" o un "no" honesto, ya sea para atender tus necesidades o para dedicarle tiempo y recursos a ayudar a otra persona. También descubrirás que puedes aprender más cosas de ti al hacerte caso.

Hasta luego.

viernes, 24 de enero de 2014

Karate muy Kid



Les comparto 5 impresiones de la película "Karate Kid" en su versión 2010, no desde el punto de vista de la película en sí, que es muy disfrutable, sino rescatando los mensajes que puede trasmitir al público más joven. Aunque no era mi intención, no pude evitar hacer algunas comparaciones con la primera versión, aparecida hace ya 30 años:

Primera: 

A mi hijos les encanta, se emocionan con las aventuras y desventuras de Dre Parker y están decididos a aprender kung fu. Esa es la parte que más me gusta de esta cinta: despierta en mis niños, y en muchos más, el interés por aprender y practicar un deporte, y se dan cuenta que no es una disciplina fácil, por sus comentarios descubro que sí dimensionan el esfuerzo que se requiere para llegar a dominar las artes marciales, y que tienen mucha motivación para hacerlo. El mensaje que captan me lo dicen con toda claridad:

"Yo quiero ser como Dre parker"

En la vida real, el niño es hijo de Will Smith. También aparece Jackie Chan como el maestro Han. Y me gustan las películas de la primera época de estos dos actores. Los niños llaman cariñosamente a Jackie Chan "el viejito chino", haciéndome sentir viejito a mí también, de paso. 


Segunda: 

Dre Parker es un chavo de color "serio", incluso su peinado de rastas acentúa ese sabor afro-latino, y Mei Ying es asiática en todos sus rasgos. Aunque es un truco mercadológico y una moda para identificarse con el público morenito y amarillo, también es una muestra de igualdad y aceptación de las diferencias entre las personas. El mensaje de fondo sería algo así:

"Los héroes no tienen que ser siempre güeritos". 


Tercera:

La versión ochentera de esta historia se desarrolla en Estados Unidos, tiene todo el sabor de una película gringa y el misticismo de oriente, con la filosofía y la disciplina que implica, aparece como un elemento ajeno a la cultura californiana, lo que le da mayor realismo al efecto que causa en "Daniel Larusso" el ir conociendo esa forma distinta de ver el mundo. Por su parte, la versión del 2010 invierte la situación, saca al protagonista de los EEUU y lo instala directamente en China, país que tiene fama a nivel mundial de ser místico, mágico y sabio (así como México tiene fama de estar lleno de rancheros bigotones, nopales, comida picante y tequila). 

Sin embargo, junto con el protagonista los realizadores se llevaron además el ambiente de su país y las tomas, las secuencias y en general la atmósfera de la película me recuerdan el estilo americano, aunque con fondos y paisajes chinos muy padres, por cierto.


Cuarta: 

En la película de 1984, que volvió famoso al "señor Miyagi", los protagonistas son jóvenes, unos muchachos que de acuerdo a la edad que aparentan deben estar cursando la preparatoria y que tratan de afrontar sus problemas con la mínima intervención de sus padres, aunque sí es válido aceptar la intervención de Miyagi. Los adolescentes y los adultos jóvenes están en camino de ser autodependientes y pueden hacer esto, afrontar sus problemas y desarrollar vínculos de amistad y solidaridad, sin aislarse de sus familias ni de otros círculos

En la película del 2010, el Karate Kid es un niño que se comporta como adolescente o adulto joven, toma sus propias decisiones, pareciera que gasta su propio dinero (?), no consulta a su madre y se desenvuelve solo por las calles de China, aún cuando se supone que es recién llegado y no las conoce bien. Me parece de alto riesgo ofrecer a los niños y niñas este modelo, entiendo que la intención de la película es captar al público infantil, pero muchos padres toman como positivos todos los mensajes que transmiten las películas de Disney, y en este caso particular el mensaje de fondo es: 

"Un niño no tiene que esperar a crecer, puede hacer lo que quiera, porque ya sabe lo que le conviene más". 

Es falso. Los niños están en el proceso de aprender a resolver sus situaciones y confiar en si mismos, pero necesitan del apoyo de sus padres o tutores para llegar a ser independientes.


Quinta: 

Dre Parker es víctima de bullyingen varias ocasiones está en peligro su integridad física y de hecho sufre lesiones y golpes que, de haber sido reales, lo hubieran dejado inválido o incapacitado por un tiempo. Sin embargo nunca habla con su madre acerca de esto. Tampoco dice nada a los maestros de su escuela ni al director. En lugar de hacer esto, acumula miedo, odio y rencor en su interior y ataca a sus agresores para provocarlos, aunque sabe que con eso solo conseguirá otra buena golpiza. Aunque es una película para divertir, no está de más recordar que Parker es el modelo a seguir para los fans de esta historia, quienes pueden captar de inmediato estos mensajes: 

"Si alguien me molesta en la escuela, no debo decirle a nadie"

"Yo puedo hacer justicia por mí mismo".

"No quiero que me maltraten: Yo quiero maltratar".

Con el repunte del bullying en nuestro país y el culto a la violencia que hacen los medios de comunicación, estos mensajes confunden la mente de los pequeños espectadores, sobre todo cuando no tienen la oportunidad de retroalimentar sus opiniones y terminan sacando sus propias conclusiones bajo la lógica de su pensamiento infantil. 

Como menciono en mi primera impresión, mis hijos y yo disfrutamos mucho esta película, la he visto junto con ellos y lo importante es que se animan a decir sus propias impresiones, comentarios, dudas y bromas mientras transcurre la trama, eso da pie para que después, cuando retomamos los hechos de la película, podamos comentar sus pros y sus contras. Si la charla resulta bien, tal vez descubran que ellos pueden hacer cosas distintas a las que hace Parker, y que también funcionan.

Si manejamos un buen nivel de comunicación, cualquier película apta para toda la familia puede volverse una oportunidad de aprendizaje.

Hasta luego.

lunes, 20 de enero de 2014

Adiós Ahumada



Llegó el año y se fue Ahumada, onírico incansable, tejedor de rayitas, conocedor de luces y sombras que estará siempre presente en el imaginario gráfico de México. Yo lo conocí en la revista "La Garrapata", a finales de los 70's, y de inmediato me enamoré de su estilo directo, sombrío, surrealista y rockero. Ver una historieta o un cuadro suyo equivale a escuchar una buena rolita de los Beatles o de Dylan, en algunos casos pareciera que es una escena extraída de los Doors o de Pink Floyd.


Porque Ahumada era un poeta universal como lo fueron ellos (sí, ya sé que Dylan aún vive) y así como ellos transmiten un sentir con su música aunque quien los escuche no sepa inglés, también Ahumada compartió sueños sin apenas necesitar palabras, lo básico estaba en las líneas, en las contradicciones de sus claroscuros, en el mar de líneas que entramaban una escena de lo más cotidiano para volverla novedad. Hay moneros solemnes, grandiosos o tremendamente humorísticos, y también está Ahumada, muy humano, con el corazón en las nubes, los ojos llenos de sueños y los pies bien plantados en la tierra.


No creo exagerar si digo que fue, dentro de México, el monero más soñador y el que más ha hecho soñar en las últimas décadas, y aunque no tuve el honor de conocerlo en persona, formo parte del grupo de testigos voluntarios de sus crónicas urbanas, me duele su partida, deja un hueco en los medios de comunicación que no se va a llenar porque los artistas sinceros se dejan conocer tal cual son y eso hizo Ahumada al compartir en cada monito, pintura e ilustración su perspectiva única de la vida, con todo lo que conlleva vivir.


Y ya está en los cielos -¿dónde más?-.

















2 homenajes para Ahumada:


Quisiera desearle que descanse en paz, pero en el fondo también deseo que donde esté siga destilando sus sueños en rayitas interminables, que siga interpretando el otro mundo, tal como lo hizo con éste.

Hasta luego.