miércoles, 11 de septiembre de 2013

Adornos interiores

"Un anciano Cherokee contaba a su nieto acerca de la lucha que se desarrollaba dentro de sí mismo. Ésta era entre dos lobos...

"Uno es diabólico: iracundo, lujurioso, arrogante, mentiroso, falso predicador, vanidoso, resentido, ladrón, abusador y asesino.

El otro es bueno: pacífico, amoroso, sereno, humilde, generoso, compasivo, fiel, bondadoso, benevolente y honesto".
El nieto, después de unos minutos de reflexión, preguntó a su abuelo: 
"¿Y qué lobo ganará?"



El anciano Cherokee simplemente respondió: 

"El que yo alimente"."

Anónimo.




Hace unos días nació esta historia:

Cualquier día puedes despertar y encontrarte frente a un gran mostrador, largo y llamativo. Te acercas a él y comienzas a observar su contenido: Tiene toda clase de adornos, para hombre y para mujer, para chicos y grandes... Hay collares, anillos, aretes, pulseras, mascadas, plumas, relojes y toda clase de accesorios.... Como el mostrador es demasiado grande, caminas para poder admirar esa inmensa variedad de adornos, de estilos, de materiales... unos brillantes, unos opacos, hay de pedrería, de madera, de metal, de cristal y de todos los materiales, colores y texturas imaginables....

Una voz te dice al oído: "Busca el mejor adorno de todos" y comienzas a hacerlo. La búsqueda puede llevarse mucho tiempo porque todos los adornos son bellos y espectaculares, precisamente por eso te tomas todo el tiempo que quieras, finalmente encontrarás un adorno único entre todos los demás, un adorno que resalta entre tanta belleza de manera extraordinaria. Lo tomas entre tus manos y comienzas a sentirlo y a darte cuenta de cómo es. La voz te dice "Pruébatelo". 

Te colocas tu adorno y volteas hacia el frente, justo entonces te das cuenta que ahí está un espejo gigantesco, tiene un marco tallado con impecable arte y dentro estás tú, mirándote fijamente y luciendo ese adorno que tanto te gustó. Te sienta bien. Después de un rato quieres regresarlo al mostrador y la voz te dice: "Este adorno debe ir en tu interior. Si sabes cuál es su nombre, será tuyo". Al principio eso de que debe ir en tu interior se escucha muy raro y piensas que escuchaste mal o que te están bromeando, pero la voz insiste. Después de probar con varios nombres sin que pase nada, decides llamar a tu adorno "Autoestima", y justo entonces tu adorno comienza a vibrar sobre tu cuerpo, en el espejo puedes ver cómo va formando parte de ti, hasta que sientes que tu adorno, tu propio amor, forma parte de tu corazón, de tu piel, de tu cerebro y de cada célula de tu ser.

La voz te pregunta "¿Quieres otro adorno?" y así comienzas a escoger un adorno más, siempre el más bello para ti, y después otro y otro y otros más. Todos los adornos pueden ser tuyos, solamente necesitas descubrir su nombre para ponértelos.

Después de un buen rato te has adornado con confianza, seguridad, respeto, cariño, fe, sinceridad, valor y algunos otros adornos. Cada vez que te probabas uno, descubrías en el espejo que te quedaba muy bien, lo hacías lucir y el adorno te hacía lucir a ti. Ahora que te has puesto todos luces muy bien aunque no se ven, están dentro de ti.

"Nadie va a ver tus adornos, pero todos van a notar cuando los traigas puestos", te dice la voz. Eso te gusta. Te observas en el espejo y de verdad se notan tus adornos. Claro que también se notará cuando te los quites, pero esa será una decisión tuya.

Aún cuando quedan muchísimos adornos en el mostrador, por el momento te sientes bien con los que has seleccionado, creo que esos son precisamente los que necesitas ahora. Con un poco de temor le preguntas a la voz si te los puedes quedar, y te responde "Todos los adornos son tuyos, la única condición es que no olvides cómo se llaman, pues al perder su nombre los alejas de ti". Después agregó:  "Si te los llevas, úsalos y lúcelos, para eso son aunque haya gentes que no les gusten: son tuyos, los demás tendrán sus propios adornos y sabrán qué hacer con ellos".

Piensas un poco en lo que te acaba de decir la voz y decides tomar un último adorno, lo nombras "Voluntad" y sales con todos tus adornos interiores. Si un día necesitas más, ya sabes dónde encontrarlos; este día ya elegiste cómo lucir desde tu interior, si quieres también elegirás con quién y cuándo compartir tus adornos.

__________________________________

A manera de epílogo:

Cada uno de nosotros tiene en su interior su propio demonio a vencer, cada quien sabe cuál es ese demonio. Siempre que terminamos el día avergonzados por haber cometido otra vez esas acciones que nos quitan vida a cambio de una breve satisfacción, hemos sido derrotados por nuestro demonio interior. Y también cada uno de nosotros tiene la opción de decidir quererse y valorarse para actuar de una manera que no le haga arrepentirse sino terminar el día satisfecho y con ganas de volver a empezar cuando el sol renazca.

Casi todos los que hacen caso a sus demonios se rodean de miedos y rencores, pero pueden confundirse y pensar que eso es respeto. Al final terminan aislados, más no solos, porque nadie puede quedarse solo si toma la valiente decisión de asomarse a la vida para compartirse con los demás... Esa decisión se toma cuando nos valoramos y nos queremos.

Hasta luego.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Recomendación: Amarse uno mismo

“Todos sabemos que la autoestima viene de lo que tú piensas de ti mismo, no de lo que los demás piensan de ti.”
Gloria Gaynor


Gracias a mi buen amigo Raúl conocí el blog "Amarse uno mismo", un refrescante espacio con excelentes tips para quienes buscan estar en paz consigo mismos y con los demás. Está lleno de sencillez, enlaces, videos, bellas ilustraciones y muchas recomendaciones culturales o terapéuticas, todo enmarcado en un diseño de buen gusto y unido siempre por el mismo objetivo, que es amarse uno mismo. Convertirse uno mismo en su mejor amigo para ayudarse a disfrutar las experiencias que la vida va ofreciendo y para superar las dificultades que, inevitablemente, encontraremos a lo largo de nuestro paso por este mundo.

El "slogan" del blog también es sencillo y directo, desde que uno lo lee sabe para qué son estas lecturas:


Esta es la ruta, espero que les guste tanto como a mi y que también les sirva para conocer nuevas reflexiones, propuestas y pensamientos:


El autor se llama Axel Piskulic y vive en Argentina. La verdad su blog parece más que un blog, espero algún día alcanzar ese nivel de presentación y contenido, y para muestra basta un botón:


Hasta luego.

viernes, 23 de agosto de 2013

Liberar la presión emocional

"Nadie más que uno mismo puede liberar su mente de la esclavitud"
Bob Marley



Nuestro organismo es muy sabio, quien nos diseñó sabía muy bien que íbamos a enfrentar todo tipo de experiencias, desde la alegría intensa hasta la angustia o el terror paralizante, también sabía que nuestro cuerpo acumularía tensión emocional durante su actividad diaria, y después tendría que liberarla.

En el perfecto diseño de nuestro organismo existen varias vías naturales que permiten liberar la presión o tensión emocional acumulada, así que conviene conocerlas y utilizarlas para evitar que nuestro cuerpo recurra a otras opciones que podemos llamar "salidas de emergencia" y que consisten en enfermar, parar máquinas y declararse en huelga total hasta que saquemos la presión que provoca angustias, miedos y rigidez. Cuando logramos hacer buen uso de las vías de escape naturales, podemos aceptarnos y aceptar nuestro entorno; hasta donde sé, la aceptación es el mejor método para desenvolvernos de una manera funcional, productiva y creativa.

En un curso que está impartiendo el Dr. José Antonio González Muñoz para el personal del INEGI, explica esto haciendo una comparación muy fácil de entender, él dice: "¿Cuando usted va al baño y hace caca, se limpia o deja ahí la suciedad hasta el siguiente día?" Claro que todos los participantes respondemos que sí nos limpiamos la suciedad y entonces él agrega: "Entonces, ¿para qué deja que se quede en su cuerpo la caca emocional, en lugar de limpiarla?". Y tiene razón. Manejarnos llenos de tensión emocional en nuestras relaciones diarias es un peligro porque uno puede tirar encima de los demás esa caca que no se quitó a tiempo ni de la manera adecuada. Y si otras personas también andan por ahí cargadas de tensión o caca emocional, también estamos en riesgo de terminar embarrados si nos cruzamos en su camino.


Para evitar estos riesgos y sin más rollo, aquí presento esos escapes naturales y liberadores de tensión emocional (también le dicen estrés), ordenados según su potencia:

1. Llorar - Es la vía de escape más potente y la de más rápidos resultados. El llanto sincero saca el dolor de nuestro organismo y hasta puede limpiar las huellas de sufrimiento que han quedado grabadas en nuestra historia.

2. Reir - La segunda en potencia, esta vía permite relajar los músculos y hacer que la tensión "explote" literalmente. La risa y el llanto sinceros son las mejores opciones de escape para la tensión emocional.

3. Gritar - Uno de los lugares favoritos para asentar la presión emocional es el pecho y la garganta, por eso recomiendo que se animen a gritar y si no pueden hacerlo, entonces que se animen a cantar lo más fuerte que puedan: La finalidad es dejar salir nuestra voz, escucharnos y sentir como se destapa nuestro pecho y garganta con cada grito, aflojando al mismo tiempo los demás músculos del cuerpo. En cuanto a potencia y efectividad, esta vía tiene el tercer lugar.

4. Procesar conscientemente lo que duele - O sea, pensar. Razonar. Entender. Tranquiliza mucho saber qué es lo que nos está ocurriendo y entender la situación o la dificultad que vivimos. Eso da una sensación de control en el contexto de cada quien, pero mucho cuidado: Entender las cosas no libera del todo la tensión emocional, aunque la ilusión de que ya la estamos controlando sea muy grande.

5. Flujos corporales - Mocos, babas, orina, sudor, semen, lágrimas y cualquier otro flujo que salga de nuestro organismo estará limpiando y liberando algo en nuestro interior. Tiene el quinto lugar en cuanto a su potencia porque esta vía no actúa como una reacción primaria, sino más bien como un reflejo secundario, a posteriori.

6. Actividades artísticas - Una de las mejores formas para expresar las emociones y las presiones acumuladas, y como el arte es subjetivo, no importa que los demás no entiendan de todo el contenido de cada obra, ya sea pintura, poesía, música, escultura o cualquierotra manifestación.

7. Comer - Una de las maneras menos potentes y también más frecuentes. Si no somos capaces de dejar que escape nuestra tensión emocional por una vía rápida y eficaz, trataremos de disfrazarla llenando nuestro vacío existencial y afectivo con comida.

8. Hacer ejercicio - Funciona, sentir nuestro cuerpo y su fuerza siempre es un apoyo real para reafirmar nuestra liberación emocional, aplicado con constancia y apoyado en alguna de las 3 primeras vías descritas es excelente para equilibrar nuestra salud emocional; en casi el 100% de las personas, hacer ejercicio está presente dentro de sus mejores propósitos. Siendo sinceros: ¿Quién lleva una rutina disciplinada de ejercicio?


Estas 8 vías de escape son las naturales, las que ayudan a mantener integrada a la persona. ¿Tienen algo en común? Muchas cosas, la que más me llama la atención es que entre más potentes y eficaces son, más prohibidas son por nuestra sociedad, y por lo mismo nos aguantamos las ganas de llorar, de reir y de gritar para no pasar vergüenzas ni ser rechazados o vistos como bichos raros por los demás. La misma sociedad en la que vivimos está causando que aumente la presión emocional, o dicho de otra manera: nuestro estilo de vida está aumentando el riesgo de relacionarnos con los demás llenos de caca emocional.

Si una persona acumula mucha presión y no la libera por ninguna de las vías naturales, entonces nuestro organismo buscará salidas autodestructivas, que se manifiestan en cualquier forma de adicción, o buscará salidas reprimidas (que en realidad no son salidas) que se manifiestan como enfermedad. Sobra decir que es en estos dos casos cuando la caca emocional que se acumula puede ser lanzada con más fuerza a la gente que queremos, y aunque sea de manera "involuntaria" el resultado será el mismo, pues estaremos causando un daño que costará mucho reparar en nuestra relación y en nosotros mismos. 


Tratemos pues de "limpiarnos" a tiempo, y si es posible hacerlo usando las 3 primeras vías descritas en este texto, mucho mejor.

"Soltarlo todo y largarse, qué maravilla..."
Silvio Rodríguez
Hasta luego.

jueves, 22 de agosto de 2013

Diálogo interior: Vista y oído

"Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-"
Antonio Machado


Nuestra memoria visual es frágil, incluso las vivencias más significativas de nuestra vida pueden ser recordadas, o mejor dicho, recreadas de una manera que convenza más a nuestra historia personal, a nuestra autoimagen. Basta con cerrar los ojos y tratar de recordar cómo es nuestra mano, o con escoger un color al azar y tratar de identificarlo entre otros colores de tonos parecidos, para saber que la percepción visual no puede registrar fielmente todos los datos que capta, por muy atentos que estemos a nuestro entorno.

Como en todo, hay honrosas excepciones y conozco algunas personas con excelente memoria visual. Pero son eso: excepciones con un don natural o que resultan de continuos entrenamientos.


Yo creí "ciegamente" en la leyenda de que los ojos son nuestras ventanas al mundo y mandé a sus sombras a mis demás sentidos. No me di cuenta de que yo mismo estaba privándome de ver la importancia de los otros sentidos, porque escuché muchas veces esa gran verdad hasta que me la creí. Entonces resultó que un sentido que ha influido demasiado en mi vida –y en la de todos- es el oído.


Conviene que todos nos demos un tiempo para saber cuántas "verdades" hemos escuchado y creído. En su momento diríamos de algunas que no las creíamos, y que parecían hasta contrarias a nuestros valores. Pero hay muchas frases resonando en el interior de nuestra cabeza, más de las que uno recuerda conscientemente, y han guiado muchas de nuestras actitudes a lo largo de los años.

Algunas frases son discriminadoras: dicen que hay gente "buena" y gente "mala" según por sus creencias o por algunos rasgos físicos; otras frases nos hacen compararnos con otras personas y ya se sabe que en una comparación siempre habrá alguien que salga ganando y alguien que salga perdiendo; otras frases hablan del sacrificio como un valor admirable, así que muchas veces nos dejamos ganar en algunas situaciones no muy importantes siguiendo esta creencia. Nos han dicho muchas cosas y muchas de ellas se han quedado grabadas. Sobre todo aquellas que dijeron las personas más importantes o cercanas durante los años de formación, como los padres, hermanos, tíos, abuelos, algunos maestros y amigos… 


Así se forma el diálogo interno, pues cuando estamos creciendo confiamos y dependemos de otras personas y su palabra se vuelve mucho más valiosa de lo que esas personas alcanzan a dimensionar. Escuchamos muchas cosas acerca de lo que es el mundo, lo que es correcto y lo incorrecto. Guardamos todo tipo de voces: tercas y flexibles, autoritarias y suaves, duras y comprensivas... 

"Una persona aburrida es la que habla cuando deseas que te escuche"
Ambrose Bierce

Lo que hemos escuchado ha permitido hacer a cada quien su ruta de viaje: acercarse más a unas metas y alejarse de otras según coincidan o no con lo que creemos, y lo que creemos se ha formado a lo largo de todas esas frases e ideas grabadas desde la infancia.

Porque las frases que guardamos de nuestros seres queridos o importantes se volvieron nuestras. O eso es lo que nos decimos en nuestro diálogo interno. Si estuviéramos conscientes de que son frases ajenas, no habría ninguna confusión, pero se graban por medio de mecanismos sofisticados como la introyección.


El diálogo interno se vuelve un problema cuando grabamos en nuestro pensamiento frases que quitan vida, insultos, comparaciones con nuestros hermanos o con otras personas… si al crecer seguimos repitiéndonos los regaños y las frases despectivas que alguna vez nos dijeron cuando éramos chicos, seguiremos programándonos para no ser aceptados, para cometer errores, para justificar esa creencia de ser menos capaz o valiosos que otras personas. De ese tamaño es el peso de las frases que elegimos guardar en los archivos de nuestra mente.


Por el contrario, si conseguimos hacernos amigos de nuestro diálogo interno y percibir nuestra persona íntegra, de manera realista, entonces podremos reconocer nuestros logros, habilidades y capacidades para utilizarlas adecuadamente; un diálogo interno sano también ayuda a identificar los puntos débiles de nuestro ser, de nuestro quehacer y de nuestras relaciones y nos impulsa a buscar opciones para corregirnos y mejorar.

Conociendo esto, podemos enfocar el trabajo con nuestro diálogo interno a colocar en su justo lugar y con su verdadero valor las frases que hemos escuchado y guardado con mucha lealtad a lo largo de los años: no tenemos por qué serle fieles a lo que escuchó hace 10, 20, 30 o 40 años en boca de una persona que expresaba su opinión para ese momento, pero eso es algo que nuestro niño interno debe descubrir y creer sin que uno se lo diga, de lo contrario solamente tendrá unas frases más para guardar en su colección.

"Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que lo convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional"
Oscar Wilde

Sigamos con el diálogo interior que nos sirve para estructurar y entender los nuevos conceptos, ideas y conocimientos que recibimos. Nuestro diálogo interior nos permite ser mejores amigos de nosotros mismos, solo debemos tener cuidado de no darnos mucho por nuestro lado y hacer caso de aquello que debemos y podemos mejorar en nuestra persona.

Hasta luego.

lunes, 19 de agosto de 2013

Crecer en la ayuda

"Si no quieres correr riesgos en la vida, ya has decidido que no deseas crecer"
Shirley Hufstedler



Si usted quiere ayudar de verdad a sus hijos, aquí tiene seis consejos que le pueden servir para ayudarles a superar exitosamente la crisis de comunicación y de relaciones que nos toca vivir en esta época… 

Seguramente ellos vivirán otras situaciones muy distintas a las que nos han tocado a nosotros, o las vivirán en otra dimensión, como el bullying, ser hijos de padres separados o divorciados, sufrir la pérdida de seres queridos, testificar o protagonizar la violencia social presente en robos, secuestros o asesinatos y también vivir la discriminación, por mencionar algunos temas que en mi infancia yo no asumí como normales o cotidianos. Aún así, estamos en buen momento para darles algunas herramientas a los hijos, niños y jóvenes, desde nuestra propia actitud:


Escúchelos. Aunque le parezca que esas cosas de niños no son importantes, lo que sí importa es el ejemplo de atención y respeto a sus palabras, ya que con el paso del tiempo esa actitud también será aprendida por sus hijos y serán buenos escuchas en el futuro. ¿Quiere que sus hijos sean pacientes y atentos? Deje que se sientan escuchados.

Platíqueles. Si le parece que sus niños no dicen nada interesante, usted dígaselos, se dará cuenta que comprenden y se interesan mucho más de lo que se imagina, siempre y cuando tenga la paciencia de bajar hasta su nivel de lenguaje, y con un poco de suerte, hasta sentirá menos soledad y vacío en su existencia. ¿Quiere que sus hijos sean personas con facilidad de palabra? Entonces también deles a ellos la oportunidad de platicar y expresarse.

Acompáñelos. No tiene que estar junto a ellos las 24 horas del día ¡sería una carga pesadísima para ellos y para usted! Lo que sí puede hacer es dedicarles un tiempo especial, en la medida que sus rutinas y ocupaciones se lo permitan; en mi caso yo aprovecho 2 momentos al día, uno es el camino hacia la escuela por las mañanas y el otro es en los momentos previos a dormir, por las noches. Me gusta repasar con ellos lo que les gusta y no les gusta de su día al empezar y al terminar. ¿Quiere que sus hijos sepan que sí los quiere? Dedíqueles 5 minutos exclusivos, por separado o juntos, haciéndoles saber que ése es su tiempo. Después retomará sus quehaceres y su tiempo, hasta con más entusiasmo.

Conozca sus modelos. No importa qué edad tengan: niños, adolescentes o jóvenes, los hijos sanos siempre tienen un modelo, y si pueden hablar de él sin sentirse juzgados ni criticados por usted, llegará a conocer mucho más acerca de las aspiraciones y deseos de sus hijos de lo que ellos mismos quisieran platicarle. ¿Quiere que sus hijos estén seguros de lo que quieren? Respete a los personajes que admiran, anímelos a presentárselos sin hacer burla o sarcasmo de aquello que les gusta, y podrá descubrir sus sueños más profundos.

Sea constante. Sea firme con amor para despertar en ellos el hábito de la disciplina sin culpas ni remordimientos, recuerde que los padres constantes usan al mismo tiempo los dos ingredientes, pues tanto la firmeza como el amor, por sí solos, resultan insuficientes: Una provoca miedo y resentimiento y el otro propicia la falta de disciplina y de respeto.

Exprese lo que siente. Abrace, bese, ría, grite, llore… ¿Quiere que sus hijos sean honestos con ellos mismos? Póngales el ejemplo.

"Al amado no se le alecciona, se le observa, no se le transforma, se le ve crecer y no se le conduce, se le acompaña."
Valerie Tasso



¿Cree que estas actitudes le servirán para hacer crecer en ayuda la relación con sus hijos? 

Si responde que sí, le propongo llevar estos mismos consejos y aplicar estas mismas actitudes con sus amigos y familiares más queridos. Se dará cuenta que el nivel de sus relaciones subirá como la espuma y la honestidad irá ganando lugar de una manera respetuosa y constante. 

Confíe en usted, no importa que no haya crecido en la ayuda... Y por cierto: Tenga presente también este último consejo, de otra manera nunca podrá ser 100% ayuda para el crecimiento de otros:


Hasta luego.

lunes, 12 de agosto de 2013

Modelos y creencias

"No trates de vivir para siempre: Morirás en el intento."
hemebe



Esta semana tuve la suerte de participar, por parte del INEGI, en un curso de "Desarrollo de habilidades organizacionales" que impartió un señor llamado José Antonio González, quien ha dirigido diversos proyectos escolares, académicos, formativos y humanistas, como la Universidad la Concordia, la Universidad Tecnológica y una empresa llamada "Innova". En esta experiencia confirmé muchas de las cosas que creía saber y que fui aprendiendo en libros como "Usted puede sanar su vida", "La enfermedad como camino" o "El mensaje curativo del alma" y que, a pesar de verse confirmados, resurgen como una novedad a la luz de nuevas sensaciones físicas y emocionales en mi persona. Soy el mismo y he cambiado.

En este curso el señor González recorrió una buena cantidad de conceptos que vale la pena retomar, pero hoy solamente voy a abordar 2 por  cuestiones de tiempo y espacio: Los modelos y las creencias, y aquí voy:

Todos los seres humanos actuamos y convivimos en este mundo de acuerdo a lo que creemos, y no de acuerdo a la realidad: si usted cree que es fea, gorda y que siempre le va a salir todo mal, nunca se dará cuenta de su propia belleza o atractivo, de su estado de salud ni podrá valorar ningún logro, pues una vez que lo alcance perderá todo su valor pensando cosas como "cualquiera lo hubiera hecho".




El sistema de creencias autodestructivas, criticado por los más afamados motivadores y autores de libros de autosuperación, es más común de lo que se cree. Sin temor a exagerar, estas creencias podrían estar en la base de nuestra sociedad. Tratamos de disfrazar las creencias de "yo valgo poco" o "yo no sirvo" (cuestiones de autoestima) con cosas materiales (cuestiones monetarias) y de esa manera encontramos estándares fáciles de identificar para medir nuestro éxito o nuestra normalidad al compararnos con los demás: ¿qué carro tiene? ¿dónde vive? ¿cómo es su casa? ¿ya tiene tele plana de pantalla grandota? ¿tiene novio o novia tipo modelo? ¿qué más tiene? ¿qué más tiene? ¿qué más tiene?

Conocí la canción "Satisfaga sus deseos" siendo adolescente y sigo estando de acuerdo con su contenido, ahora sé que Roberto González hablaba de algo más profundo de lo que yo entendía.


Estas creencias promueven el miedo y la vergüenza a no ser igual a los demás. Y estas creencias se refuerzan en casi todo el contexto en el que nos movemos... Basta poner atención a la letra de las canciones "románticas" que escuchamos o a las telenovelas tan disfrutadas y seguidas por todo tipo de televidentes.

En toda la naturaleza existen formaciones que se repiten a sí mismas creando estructuras más amplias, relacionadas entre sí por esa similitud. Nosotros mismos estamos hechos de un número gigantesco de estructuras repetidas en nuestras células y órganos. Cuando vemos por separado estas estructuras parecen dibujos fantásticos o grandes formaciones. Si se unen varios fractales, sí logran formar cuerpos mayores.


En las estructuras sociales ocurre algo muy parecido, pero en lugar de fractales tomamos un modelo a seguir. Cada familia está convencida de que su modelo de familia es el mejor, el más funcional o correcto y por lo mismo lo va reproduciendo en cada nueva generación. Sus creencias pasan de hijos a nietos y a bisnietos con la misma convicción y más o menos con las mismas características. la forma de manifestar este modelo es en las creencias de "mi" familia y hasta la fecha sigue funcionando igual: estamos "nosotros", los que somos iguales porque creemos en lo mismo (ojo: si en una familia alguien no cree en lo mismo que los demás, es tan discriminado como sin tuviera un apellido distinto). Si creemos en lo mismo seguimos reproduciendo el mismo sistema de creencias y dándonos el mismo alimento para crecer, el mismo tipo de explicaciones para entender el mundo.
Este modelo debe cambiar. Disfrazado con la apariencia de ser parte de una bonita tradición, muy mexicana, en el modelo de vivir en la competencia por las satisfacciones materiales vamos ayudando a crecer los sentimientos de vergüenza y de miedo, pero no nos damos cuenta de eso, simplemente seguimos pensando que un día tendremos un carro más fregón que el del vecino o nuestra casa será más admirada, y pensamos que eso es lo normal y que es el centro de nuestras crisis existenciales. Sin embargo, estas "preocupaciones" se convierten en la única máscara  que podemos ver de nuestros problemas y creemos que es la real. Y como actuamos de acuerdo a lo que creemos y no de acuerdo a la realidad, seguimos en el círculo vicioso.

Este modelo debe cambiar. Alguien de la misma familia toma de pronto la decisión de hacer algo en contra de ese culto al fracaso, a la depresión, a la angustia, y rompe la "tradición familiar", Ese alguien es odiado y rechazado, se exhibe como el ejemplo de lo peor que puede pasar cuando no se apegan a las creencias familiares, pero ese alguien acaba de sembrar una semilla distinta en el árbol genealógico, en el seno de la familia.




¿Podemos cambiar las creencias personales, adquiridas al interior de nuestra familia de origen? Sí, sí podemos, es difícil y duele, por eso son pocos los que se atreven a adoptar creencias distintas a las el núcleo familiar, y aún así es posible.

Siempre vamos a creer en algo, también vamos a necesitar un modelo a seguir, pero ese modelo puede y debe evolucionar para ayudar a los miembros de la familia a vivir mejor en su contexto actual. En nuestra sociedad es muy fácil volver casi sagrados a los parientes más antiguos, así que la imagen del abuelo o bisabuelo ( o bisabuela, para el caso es lo mismo) y lo que dijeron en su tiempo son verdades absolutas. Por si fuera poco, todo lo que nos dejaron viene de nuestros antepasados más queridos (que nadie de nuestra generación conoció) y ya se murieron, así que su palabra se debe respetar, ¡cómo no!




Generalmente necesitamos seguir un modelo para nuestra vida durante la adolescencia, sin embargo seguimos un modelo desde nuestra infancia hasta nuestra edad adulta sin darnos cuenta, sin ser conscientes de ello. A veces hasta podemos burlarnos de las tradiciones familiares sin darnos cuenta de que somos parte de ellas, que internamente nos sentimos orgullosos de formar parte de esa familia en especial.

Y también generalmente, esa familia está tan influenciada por los medios masivos que muchas de sus creencias particulares han sido adaptadas de esa realidad difusa, que ya no se sabe si es externa o interna, pero que hace coincidir a muchísimos mexicanos en sus ilusiones, metas y deseos.




Seguir una ruta distinta en el plano emocional y hasta espiritual, ayudará a definir el nuevo modelo que habrá de guiar a las nuevas generaciones hasta que aparezca otro alguien decidido a definir su propia ruta. El camino actual se define por la cantidad de bienes que se pueden comprar y presumir. El nuevo camino debería dirigir a las personas hacia el agradecimiento con la vida, la fé y la espiritualidad. Esa es una opción diferente a los modelos actuales. Y no es sencillo, cuando decidas romper con un modelo anterior (o interior, porque los vivimos como la base de nuestras creencias), pon atención a cada "pero" que pones: ahí está nuestro modelo resistiéndose y tratando de demostrarnos que es más seguro seguir tal como estamos viviendo actualmente.




Hasta luego.

domingo, 11 de agosto de 2013

Los órdenes de la ayuda (5 de 5)

"¿Humillarse uno para herir su soberbia?"
Friedrich Nietzsche


El proceso de ayudar requiere desinterés e igualdad. Requiere vencer a la soberbia de pensar que el que recibe la ayuda es inferior al que la da. Si juzgamos débiles o incapaces a quienes necesitan ayuda, no seremos auténticos ayudadores, sino personas interesadas en satisfacer su propia necesidad de "sentir que son buenas", de saber que "son útiles".

Solamente dejando de juzgar a los demás y viéndolos como iguales seremos capaces de ayudarnos mutuamente, pues el proceso y el arte de ayudar no ocurre en un solo sentido: se ayuda de ida y de regreso.

Cuando estamos en plenitud somos capaces de pedir y recibir la ayuda sin juzgar y también de darla y de escuchar al que la pide. Cuando estamos en plenitud nos damos cuenta que todos somos iguales.


_______________________________________________________________________________

Solo puede estar al servicio de la reconciliación, quien puede dar en su propia alma un lugar a aquello que es conflictivo para el paciente o de lo que se queja y lamenta. De esta manera el terapeuta se anticipa a lo que el paciente aún tiene que realizar.

El quinto orden de la ayuda sería entonces el amor hacia cada persona tal cual es, aún cuando sea muy distinta. De esta manera le abro mi corazón y le doy un lugar. Lo que se reconcilia dentro de mi corazón, también puede reconciliarse en el sistema del paciente.


El desorden sería la indiferencia y el juicio sobre otros. El que verdaderamente ayuda, no juzga.
_______________________________________________________________________________

"Hay quienes se consideran perfectos, pero es solo porque se exigen menos de sí mismos."
Hermann Hesse


Aquí quedan estos 5 órdenes, en lo personal me ha sido muy útil conocerlos y tratar de aplicarlos, sigo conociendo más acerca del trabajo de Bert Hellinger para incorporarlo a mi propio trabajo y, por lo pronto, dejo aquí a disposición de quien quiera tomarlos estos principios suyos.

Hasta luego.


lunes, 29 de julio de 2013

Vínculo y escisión, según Laing

"Que la vida sea digna de ser vivida depende de si hay amor en la vida."
Ronald D. Laing


Un vínculo representa unión, relación entre dos partes por lo menos. En informática es muy utilizada esta expresión para indicar que puede acceder a otro lugar dando clic sobre el vínculo adecuado; a éste también se le llama "enlace", palabra que también nos refiere a la unión y relación con otro ente. Esta unión existe aunque el otro no esté presente físicamente.

En términos sociales, psicológicos y afectivos, los vínculos nos permiten saber que formamos parte de algo más grande, nos dan el sentido de pertenencia a un grupo que puede ser la familia, los amigos, el equipo de trabajo, la nacionalidad o cualquier otro. 


Ronald D. Laing aborda este tema en su libro "La voz de la experiencia" con estas palabras:

"Si consideramos que una relación constituye un vínculo, y ese vínculo una atadura, entonces resulta casi imposible no sentirnos atados por algo, un hilo, una cuerda, una soga, una cadena de acero, o margaritas.

Un vínculo puede experimentarse de modo positivo o de modo negativo, sintiéndose atado al otro por algo o por otro. La atadura puede ser agradable o desagradable, deseada o no deseada, cordial o impuesta, en dos sentidos o en un solo sentido. En gran cantidad de metáforas encontramos variaciones de este tema: “Es como un lazo enredado a mi cuello”, “Es como mi cable de salvación”, “Es mi ancla”, “Todavía está atado a las faldas de su madre”, “Los amigos están atados con hilos invisibles”…"
Es frecuente encontrar frases "motivadoras" que nos animan a terminar una relación cuando no nos sentimos a gusto en ella, y por puro sentido común y apelando a la supervivencia, así debería de ser, sin embargo los vínculos que mantienen unida a esa relación pueden ir más allá de sentirse bien o mal en ella, y además pueden involucrar a más personas. Uno puede estar vinculado con otra persona a través de otras personas, como los hijos o la mamá. También puede estar vinculado por situaciones subjetivas como un ideal imaginario o una esperanza, que es más frecuente de lo que podríamos suponer en primera instancia.

Aún en los casos en que el vínculo es desagradable y no deseado, continúa sirviendo para dar ese sentido de pertenencia a las personas y no es, de ninguna manera, un destino inevitable. Salvando las condiciones específicas que definen la relación, es posible cambiarla o concluirla si no ayuda a que crezcan quienes forman parte de ella.

Por otra parte, retomando de nuevo las palabras de Ronald D. Laing:

"Hay otras personas que aseguran no tener tales conexiones con los demás, ni recuerdos de haberlas perdido, ni sensación de mantener ningún otro tipo de conexión con los otros."

"Hay personas que no se sienten unidas a sus seres semejantes en la misma situación."

El modo en que nos comportamos con los demás, en que se dan nuestras relaciones entre unos y otros, repercute directamente en nuestra manera de percibirnos a nosotros mismos y a los demás. 

Una persona que no siente el vínculo con los demás tiene una escisión, una condición que no es simplemente sentirse alejada de otras personas, sino que se siente ajena por completo al resto de las personas. En esta condición anti social no existe el apego hacia ningún grupo o persona en especial y se pueden presentar conductas de rechazo extremo debido al miedo o angustia que ocasiona la posibilidad de crear un "puente", un lazo de unión con otro.


Así, las relaciones humanas pueden agruparse de manera general en los que viven sintiendo que forman parte del mismo grupo, que no están solos; y aquellos que viven su existencia como una interminable soledad, sin esperanza ni deseo de unirse a algo o a alguien más. En el primer grupo, aún cuando aparezcan rencillas y problemas de relación, será menos probable que estos problemas se conviertan en abismos infranqueables, dado que los vínculos ayudarán a encontrar algún punto en común.

"Pero no me crea sólo porque yo lo digo, mírese al espejo y véalo por usted mismo."
Ronald D. Laing

Queda pendiente revisar la infinidad de vínculos que se dan en las relaciones sociales y la forma como se generan.

Hasta luego.

domingo, 28 de julio de 2013

Recomendación: Comprendiendo miedos y tensiones

"La vida es una enfermedad de transmisión sexual y la tasa de mortalidad es del cien por cien."
Ronald D. Laing


Hurgando en la página http://maspsicologiaporfavor.blogspot.mx/, me encontré un video educativo de Walt Disney, realizado a petición de una compañía farmacéutica por allá de principios de los 80's con el propósito de ayudar a comprender el origen de algnas enfermedades y propiciar su prevención. 

El video se titula "Comprendiendo miedos y tensiones" y explica de una manera clara y comprensible los rasgos y manifestaciones de la ansiedad y el estrés. Este corto no tiene retoques ni reediciones, se muestra con la misma calidad de audio y video que estaba disponible hace poco más de 30 años, y aunque no me acaba de convencer el estilo musical de Disney en esa etapa, el contenido es interesante y recomendable.

Forma parte de una serie de 4 videos, con una duración de 10 minutos cada uno, y como me gustó mucho y además me pareció valioso para cualquier persona interesada en la psicología, decidí traérmelo y reproducirlo también en este humilde espacio, como pueden ver:


Y si prefieren verlo en su hábitat natural, lo pueden encontrar en la siguiente dirección de YouTube:

Hasta luego

jueves, 25 de julio de 2013

Los órdenes de la ayuda (4 de 5)

"No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior."
Galileo Galilei



En teoría, este principio es de las primeras cosas que los maestros trataron de enseñarnos durante la carrera, y en teoría yo lo aprendí muy bien, aunque en la práctica tardé bastante tiempo más.

Y claro. Lo que describe Bert Hellinger en este cuarto orden de la ayuda nos permite entender la diferencia entre un ayudador y un cómplice:
__________________________________________________________________________

El “ayudador“ debe ver a la persona que pide ayuda como parte de un sistema.  Solamente de esta manera puede ver lo que necesita y a quién en la familia le debe algo. Así también puede percibir quién en la familia necesita su respeto y su ayuda, y a quién tiene que dirigirse el paciente para reconocer y dar los pasos decisivos.

Es decir que la empatía del “ayudador“ no tiene que ser personal, sino tiene que ser sistémica. El “ayudador“ no debe establecer una relación personal con el paciente.
__________________________________________________________________________



Resistamos la tentación de "ayudar" dándole la razón en todo a esa persona que necesita ayuda. Lo único que conseguirás es formar una relación codependiente que también necesitará ayuda.


Hasta luego.

miércoles, 24 de julio de 2013

De la tele: Vivir el presente

"El agua que tocas en la superficie de un río, es la última de la que pasó y la primera de la que viene: así el instante presente."
Leonardo Da Vinci


Hurgando en los cajones del tiempo ya ido me encontré un video del programa "Prende tu día", al que me siguen invitando y por lo tanto sigo yendo tratando de cumplir puntualmente mi cita para aparecer todos los lunes a las 9:30 de la mañana (se repite aproximadamente a las 5:00 de la tarde). 

En Telecable cambiaron los métodos y tecnologías para grabar los programas y debido a esa modernidad, ahora es más difícil recibir una copia de mi aparición en el programa: el que lo vio lo vio y el que no, pues se salvó.

Paradójicamente, el tema desempolvado es "Vivir en el presente", que también abordé en este blog allá por el 12 de enero de este año (aquí tengo pruebas de ello). Y aquí está... mi intención no es refugiarme en el pasado, sino dejar para el presente eterno que es el Internet este video, dura poco más de 19 minutos, así que queda bajo su propio riesgo abrirlo y aguantarlo:


Hasta luego.